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Fotogramas de la Revolución

Tomás Gutiérrez Alea, el cine y cuba: desde historias de la revolución hasta Guantanamera

Fuentes: Rebelión

Existe un tipo de artista cuya obra se sumerge en el espíritu de la realidad próxima para reverberar, convertida en arte, la existencia doliente de sus allegados. A mediados del siglo XX, cuando la Segunda Guerra Mundial aún no había apagado sus fuegos, en Italia un grupo de cineastas mordió con su cámara la sangre […]

Existe un tipo de artista cuya obra se sumerge en el espíritu de la realidad próxima para reverberar, convertida en arte, la existencia doliente de sus allegados. A mediados del siglo XX, cuando la Segunda Guerra Mundial aún no había apagado sus fuegos, en Italia un grupo de cineastas mordió con su cámara la sangre que había legado el fascismo: no contrataron actores profesionales, no se dotaron de lujosos decorados, no trataron de imitar las historias autocomplacientes que en Los Ángeles se producían a ritmo industrial. Y no lo hicieron porque, mal que pese, a veces la existencia cotidiana no es nada semejante a una despedida entre Ingrid Berman y Humphrey Bogart en un aeropuerto nubloso. Federico Fellini, Roberto Rossellini, Pier Paolo Pasolini, Vittorio de Sica, Michelangelo Antonioni y Lucino Visconti fueron los grandes artífices del Neorrealismo, un movimiento cinematográfico que ajustó cuentas con el mayor conflicto bélico que experimentó el ser humano en el siglo XX. En ocasiones las grandes imágenes, como las grandes palabras, nacen únicamente de la sinceridad; y para alcanzarla uno debe haber sentido primero el dolor de la realidad con la que se dispone a ser honesto. Armarse con una cámara, unos pocos bártulos y salir a grabar la miseria cuando los nazis aún no han salido del país, como hizo Rossellini 1 en Roma, ciudad abierta , es el mayor ejercicio de sinceridad que cabe en la mano de un cineasta.

Tomás Gutiérrez Alea, alias Titón , bebió de fuentes tan insignes ya que desde 1951, mientras Visconti estrenaba Bellísima ; hasta 1953, cuando Fellini había terminado de rodar Los inútiles , aprendió a hacer cine en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma. Él, que » puede ser considerado sin mucha dificultad como el mejor cineasta cubano » 2 y que » es, junto a Julio García Espinosa, el fundador del cine moderno » 3 de aquel país, había aprendido el oficio compartiendo tiempo y espacio con varios de los mayores genios que ha dado este arte que es el Cine, de cuya historia rescatamos un extracto para contar, a través de los ojos de Titón, cómo ha evolucionado la realidad doliente de un país, Cuba, desde el primero de enero de 1959 hasta 1995.

«El cine es un arte», y Titón un artista revolucionario

No habían pasado tres meses de la entrada de las tropas castristas en La Habana cuando, el 24 de marzo, se decretó la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, el ICAIC, mediante una ley que declaraba el mayor reconocimiento que puede otorgarse al cine:

» El Cine es un arte. El Cine constituye por virtud de sus características un instrumento de opinión y formación de la conciencia individual y colectiva y puede contribuir a hacer más profundo y diáfano el espíritu revolucionario y a sostener su aliento creador. El Cine debe constituir un llamado a la conciencia y contribuir a liquidar la ignorancia, a dilucidar problemas, a formular soluciones y plantear, dramática y contemporáneamente, los grandes conflictos del hombre y la humanidad. » 4

Surgió así la base que permitió, según Alfredo Guevara, fundador del ICAIC, » abrir puertas, cerrar falsos caminos, y buscar antecedentes no en la historia cinematográfica como relación cronológica de la producción fílmica, sino en las tradiciones, experiencias inmediatas, y espíritu de búsqueda y experimentación de la cultura cubana y manifestaciones artísticas .» 5 Sobre estas premisas apareció en 1960 Historias de la Revolución , el primer largometraje de ficción producido por la nueva institución cinematográfica. A sus mandos se encontraba un joven » pequeñoburgués de formación católica, que se había graduado en la Universidad de La Habana » 6 , llamado Tomás Gutiérrez Alea, quien no sólo la dirigió sin haber alcanzado la treintena, sino que también se atrevió a escribirla junto a Humberto Arenal.

Titón venía de realizar trabajos para la publicidad y pequeños cortometrajes como Esta tierra nuestra , en 1959, donde aborda la primera ley de Reforma agraria promovida por el Gobierno revolucionario; y Asamblea Nacional , en 1960, acerca de la Primera Declaración de La Habana. Sin embargo, Gutiérrez Alea se enfrentaba ahora al primer gran proyecto de su carrera y para abordarlo se inspiró en Paisá , la obra que Roberto Rossellini rodó en 1946 sobre el final de la Segunda Guerra Mundial en Italia. Ésta constaba de seis episodios, pero el cineasta cubano los redujo a la mitad en su opera prima . El collar que une las tres perlas es la lucha de los revolucionarios frente al Gobierno de Fulgencio Batista, de ahí que ninguna de ellas supere el primero de enero de 1959:

» Primero El herido , sobre el asalto al Palacio Presidencial, el 13 de marzo de 1957. Una trama que recrea las reacciones de los distintos personajes, alrededor del hecho dramático de esconder a un revolucionario herido en aquellos sucesos violentos. Segundo Rebeldes , acerca de la guerrilla rural en la Sierra Maestra. Específicamente dedicado al conflicto de sentimientos de un grupo de guerrilleros rurales, sobre si abandonar o no a un compañero herido en combate. Y tercero Santa Clara , la batalla que definió el rumbo de los acontecimientos militares a favor de los revolucionarios en el mes de diciembre del año 1958 .» 7

La sombra del Neor realismo es alargada en una fecha tan temprana como 1960, ya que no es sólo que Historias de la revolución bebiera de Paisá , sino que además Gutiérrez Alea contó con uno de los fotógrafos más prestigiosos de cuantos colaboraban con Roberto Rossellini, Otello Martelli; los actores no son profesionales y los decorados no existen, sino que son espacios abiertos. El inicio de un cine nuevo en Cuba unido a otros factores, como la participación de Sergio Véjar 8 , propiciaron críticas satisfactorias en aquel momento:

» Historias de la revolución es una obra apasionante y enriquecedora, cuya realización evidencia una maestría y una madurez admirables (…) En el largometraje de Gutiérrez Alea encontramos una reconstrucción documental (como lo fue Potemkin) que se mezcla con la ficción (…) Lo esencial en esta hermosa película -a ratos dramática y a ratos épica, tratada con la atmósfera del suspenso o con tono casi intimista- es el énfasis que pone en el hombre, en tanto que individuo y por sus vínculos con la colectividad, con la historia. » 9

Sin embargo, resultaba evidente que Gutiérrez Alea no era todavía un director maduro, más bien se limitaba a cumplir con las exigencias de legitimación del nuevo régimen: » se echa de menos el ingenio irónico y la mirada crítica que acompañó su filmografía durante toda la vida (…) Historias de la revolución se reduce a tres historias diferentes anuladas a un solo argumento hagiográfico, de esos que con vocación de unidad revolucionaria se acumulan con más pena que gloria en las actuales estanterías cubanas. » 10 A pesar de todo, no íbamos a tardar demasiado en descubrir ‘el genio irónico y la mirada crítica’ que extrañan los historiadores Sergio López y Joan del Alcázar.

Tras un nuevo corto titulado Muerte al invasor , un documental en el que narra de forma épica la victoria de Cuba frente a las tropas que habían invadido el país en Bahía de Cochinos en abril de 1961, Titón rodó Las doce sillas , la primera comedia de la que se tiene constancia en la isla después del triunfo del castrismo y, por inclusión, la primera que produjo el ICAIC. Allí,

» Un aristócrata venido a menos con el triunfo revolucionario y su ex chofer buscan desesperadamente una silla donde están escondidos los brillantes de la familia. En abierta competencia con el cura del pueblo, enterado del secreto, los personajes atraviesan las más imprevistas situaciones ya que el juego de doce sillas ha sido subastado por el Ministerio de Recuperación de Valores y se encuentran en distintas manos. » 11

Nuevamente la dirección corría a cargo del propio Tomás Gutiérrez Alea, quien esta vez compartió el guión con el escritor uruguayo Ugo Ulive. Si en Historias de la revolución las raíces se encontraban en Italia, en esta ocasión la inspiración se iba a trasladar al país que en pocos meses pasaría a convertirse en el mayor aliado que tendría Cuba durante las próximas décadas: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La película » se inspira en la novela homónima de los humoristas rusos Iliá Ilf y Evgueni Petrov, publicada en el año 192. Una sátira de la novela policiaca, que revelaba aspectos interesantes del proceso de transformación después del triunfo de la Revolución de octubre en el año 1917. » 12 No obstante, el director habanero lo dotó de su particular estilo, que en esta ocasión sí quedaría reflejado en la pantalla gracias a que » traslada la idea a la realidad cubana con pinceladas extraídas del cine mudo (…) [creando una] comedia de humor negro, con situaciones hilarantes y disparatadas. » 13

Fidel Castro, que el 16 de febrero de 1959 había sido designado primer ministro y elegido Presidente de los Consejo de Estado y Ministros de la República, declaró el carácter socialista de la revolución horas después de que la aviación estadounidense bombardeara Cuba como anticipo de la invasión que tendría lugar instantes más tarde. El 16 de abril de 1961 fue una fecha clave para el futuro de los cubanos, y quedó sintetizada en este extracto de una alocución de Fidel Castro Ruz:

» Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos! ¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles!; ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores! Y esa Revolución, esa Revolución, esa Revolución no la defendemos con mercenarios; esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo. » 14

El fervor revolucionario que embargó entonces a los cubanos, unido al éxtasis de la victoria sobre los Estados Unidos de América, quedó reflejado en Las doce sillas , donde se aprecia, entre otras muestras del ambiente que reinaba en la isla, a una anciana leyendo El capital de Karl Marx, a un grupo de niños cantando «Somos socialistas, pa’lante y pa’lante» y a un hombre que afirma: «Yo estoy obligado tres veces con esta revolución: por cubano, por negro y por socialista». Sin embargo, una de las claves del estilo de Titón es su capacidad para afrontar la realidad desde el punto de vista de los disidentes, revistiéndolo en numerosas ocasiones con un acertado tono cómico. Así, por ejemplo, los protagonistas Óscar e Hipólito brindan por la libre empresa, un párroco se santigua cada vez que pronuncia la palabra «revolucionario» y una mujer se abanica con una fotografía del presidente Dwight Eisenhower mientras practica su marcado acento estadounidense.

Por lo bien que funcionó esta particular manera de hacer cine, alejada de los postulados del Realismo Socialista, la crítica confirmó que en Cuba, a pesar de las dificultades, se estaba forjando un cine talentoso y de gran proyección en toda la región latinoamericana:

» Los revolucionarios son gente muy seria. Los cubanos no, me dirán ustedes. Es verdad. Pero no se esperaba mucho del joven cine nacional con su primera comedia, sabiendo, como sabemos -por el ejemplo soviético-, lo difícil que resulta ese género cuando aborda temas serios. Pues bien, hay que decir que Las doce sillas (…) es todo un logro (…) La ironía se despliega sin cortapisas, al servicio de una sátira amable y feroz contra los sectores pudientes que tratan de salvar sus muebles, digámoslo así, en medio del naufragio de su clase. » 15

Las numerosas contradicciones que se producen a lo largo del film entre el mensaje revolucionario y los personajes devotos del régimen anterior debían terminar sólo de una forma: » Detrás de la solución al conflicto menor entre los personajes, la puesta en escena que Tomás Gutiérrez Alea realiza del conflicto mayor en la sociedad cubana. Las joyas de la dama aristocrática que había muerto se habían invertido en un pueblo de provincia, habían sido encontradas por un miliciano y se habían invertido en la construcción de un edificio en cuya fachada aparece la consigna política del momento: << ¡Patria o muerte. Venceremos! >> » 16

El ingenio socarrón del cineasta pareció caer en un paréntesis con la realización de Cumbite , en 1964, un largometraje sobre la sequía que asoló Haití en algún momento de la década de 1940. El humor desaparece y, junto a él, la perspicacia que venía encumbrando a Tomás Gutiérrez Alea sobre otros directores coetáneos en América Latina. Sin embargo, las aguas volvieron a su cauce en 1966 con su próxima película sobre la Revolución.

Alea comienza a vira r

Hacía un año que Ernesto Guevara de la Serna escribió a Fidel para comunicarle su renuncia al cargo de ministro de Industria en el Gobierno cubano: » Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos » 17 , le escribió en una célebre carta. La revolución se quedaba huérfana de uno de sus mayores emblemas, pero eso no impidió que unos meses más tarde Titón estrenara su cuarto trabajo en solitario ensayando, una vez más, un género exclusivamente suyo en la isla hasta el momento: la comedia. El film, considerado como una de » sus obras más enraizadas en el Nuevo Cine Latinoamericano » 18 , se tituló La muerte de un burócrata y venía a confirmar el talento de un cineasta comprometido con el cine post-revolucionario, que en esta ocasión compartiría el guión con dos compañeros, Alfredo del Cueto y Ramón Suárez, para construir una película » significativa por ser la primera obra que se desmarca claramente de las líneas documentales y neorrealistas que dominaron la producción cinematográfica cubana desde la fundación del ICAIC en 1959. » 19

La película narra la historia del tío Paco, que muere tras haber sido reconocido como un trabajador especialmente eficiente. Sin embargo, es enterrado con el documento que acredita sus méritos, carné requerido por su viuda para cobrar la pensión. Su sobrino Juanchín será el encargado de recuperarlo, pero se topará con los innumerables obstáculos planteados por la nueva burocracia que marca el paso de la orientación política del país:

» << Un golpe de ataúd en tierra es algo perfectamente serio >> , escribió Antonio Machado, y lo es siempre que el cadáver no arrastre consigo sus documentos de identidad en medio de un remolino burocrático, porque entonces se desata el absurdo. Esta película es una sátira social que disfruta denunciando un viejo mal, sus consecuencias y derivaciones, con el desenfado que caracteriza el humor criollo y caribeño. » 20

Es precisamente esa capacidad para reírse de la burocratización lo que determina e l éxito de la recuperación del estilo por parte de Gutiérrez Alea, que personaliza en el anónimo administrador del cementerio y en el señor Ramos, el jefe de Juanchín, la ambigua actitud de los nuevos funcionarios. El primero es un escrupuloso trabajador que » Tomás Gutiérrez Alea nos lo presenta como un personaje repulsivo, tanto desde el punto de vista moral como físico » 21 . Es un hombre tan férreo que no acepta ningún trámite que no esté aprobado por los (numerosos) organismos oficiales pertinentes. Esta desesperante rectitud acaba colmando la paciencia de Juanchín, quien lo mata con sus propias manos. El retrato de este hombre es el de » una persona con cierto poder [que] abusa de su posición en su relación con los demás (…) Le importa un comino el drama familiar que conlleva no enterrar al muerto. El libro de anotaciones está por encima de las personas » 22 . De otro lado se encuentra el señor Ramos, el mandamás de una imprenta encargada de elaborar carteles propagandísticos. Se trata de un tipo mandón que representa » el prototipo de burócrata corrupto. Es un hombre que conoce los entresijos de la burocracia y que tiene muy buenas relaciones dentro de la misma » 23 , quien incluso no encuentra ningún problema en sacar ventaja de su elevada posición para acostarse con su secretaria.

Titón delinea escrupulosamente a sus p ersonajes porque, si en anteriores ocasiones su cine procedía de Italia y la Unión Soviética, ahora nacía de las mismas entrañas de Cuba:

» Decidí hacer la película a partir de una experiencia personal. Puede sucederle a cualquiera. Me vi de pronto atrapado en los laberintos de la burocracia a partir de unos problemas muy simples y elementales que quise resolver. Perdí mucho tiempo en eso y decidí hacer justicia por mis propias manos. Pensándolo bien -me dije- mejor hago una película y así me evito líos con la policía. De esa resolución salió una comedia, porque ¿no es ese el tono más apropiado para expresar el carácter absurdo que adquieren las deformaciones burocráticas, los formalismos y los formulismos vacíos que no tienen nada que ver con la práctica revolucionaria? (…) Sería mucho pedir a una comedia como esta que provocara una toma de conciencia en el espectador burócrata. Creo que muy pocos burócratas se reconocieron como tales ante el filme. Seguramente se reían, eso sí, de los otros burócratas, los que ellos mismos han tenido que padecer en alguna ocasión. El efecto positivo del filme está en que brinda apoyo moral a las víctimas del burocratismo… » 24

De esta s palabras se desprende el giro que estaban experimentando Titón y el proceso político en Cuba, ya que » a partir de 1965 la revolución inicia un proceso de << institucionalización subalterna >> al modelo soviético que va a determinar su historia. » 25 Giulio Girardi, un analista especializado en la Revolución Cubana, define este suceso:

» Su estructura se vuelve más vertical y jerárquica. Se desarrolla la burocracia del partido, que se afirma como clase privilegiada. El partido controla las organizaciones de masas, privándolas realmente de la autonomía que oficialmente les reconoce. El partido ejerce también un control riguroso sobre las estructuras del Estado, lo que elimina la autonomía oficialmente reconocida las varias instancias del poder popular. La libertad de discusión y expresión queda fuertemente reducida por el control del partido y el miedo a la represión. » 26

Es fácil de entender que una situación como la planteada por Gutiérrez Alea y sus compañeros guionistas fuera verosímil en un entramado administrativo de este carácter. El humor mordaz del director mete el dedo en la llaga, ya que » la metáfora de la máquina inventada por Paco (…) para explicar el fracaso del proyecto industrializador en Cuba » 27 funciona como sátira de lo que ocurre en el país. De igual manera, gracias la figura del tío Paco » se permite una burla del sistema mediante el propio obrero stajanovista que ha inventado una máquina de hacer bustos que luego es incapaz de parar » 28 y termina engullido por ella. Una máquina de crear bustos en serie de José Martí acaba con la vida de un trabajador modélico, imagen del todo surrealista que no sorprende, ya que en los créditos del inicio de la película se expresaban agradecimientos, entre otros grandes del cine, al maestro del surrealismo cinematográfico: Luis Buñuel.

La lupa de Titón también pone el foco de atención, esta vez sin humor posible, sobre el racismo y el machismo reinantes en Cuba, denunciando la manifiesta desigualdad entre la teoría revolucionaria y la práctica diaria:

» Mujer que a la hora de posar como modelo aparece ligera de ropa nada menos que para simbolizar a la mujer trabajadora, pero eso sí, la relación hombre-mujer aparece adornada con términos como << compañerita >> que intentan disimular la desigualdad real, el machismo papable a pesar de los discursos que hablan de una sociedad igualitaria donde hombres y mujeres son iguales (…) Es tratado el tema del racismo al reflejar muy bien Alea el papel que juegan un la sociedad cubana los negros, que están marginados prácticamente de las esferas de poder en un país que preconiza también la igualdad de razas. » 29

La muerte d e un burócrata fue hasta ese momento la obra más sólida de cuantas había realizado el cineasta nacido en La Habana. Lo fue hasta que en 1968, siete años después de la ruptura de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, apareció Memorias del subdesarrollo y, con ella, el reconocimiento mundial de su autor: » Seleccionada entre las diez mejores películas del cine Iberoamericano en una encuesta realizada entre los críticos de cine América, España y Portugal. Seleccionada (lugar 91) entre los 150 filmes que conforman la historia del cine mundial en la encuesta realizada por la FICC, en 1985. En 1996, obtuvo el primer lugar en la encuesta realizada entre 36 críticos de 11 países, de la Asociación de Prensa Cinematográfica, para escoger las mejores películas latinoamericanas de todos los tiempos. » 30 El unánime recibimiento que se le dio a la nueva obra incluyó a Estados Unidos, donde David Elliot, crítico del Chicago Sun-Times, la elogió en 1978 escribiendo:

» Creo que es una de las mejores películas y, sin duda, la mejor que se haya hecho en América Latina (…) No conozco ninguna otra película americana de la última década que sea a la vez tan humanamente política y tan orgánicamente honesta «. 31

Escrita junto a Edmundo Desnoes (autor de la novela homónima), Memorias del subdesarrollo es el » máximo exponente del cine gestado en Cuba a partir de la Revolución » 32 , una película que » hurga en el conflicto al cual se enfrenta la clase media cubana tras la ruptura del viejo orden capitalista » 33 :

» Que las contradicciones del burgués pueden reflejar como en un espejo las de la sociedad donde la burguesía ha llevado la voz cantante, lo demuestra esta historia de razonamiento e ironía. Una historia personal que hubiera sido intrascendente de no ocurrir en los vertiginosos días de la revolución, cuando todas las contradicciones se pusieron al rojo vivo. La película entrega un monólogo interior con mirada a la calle, como es la novela homónima de Edmundo Desnoes. » 34

Algunos estudiosos entienden que, en este punto de su carrera, » Tomás Gutiérrez Alea ha cambiado de registro (…) Para ello escoge a Sergio, un cubano blanco representativo de esa clase social, expropietarios de una tienda de muebles que vive de la renta y habita un magnífico apartamento de 300 metros cuadrados en la lujosa urbanización del Vedado. » 35 . El personaje de Sergio recuerda a Meursault, protagonista de Albert Camus en El extranjero , ya que se siente continuamente extraño en el mismo entorno: «¿He cambiado yo o ha cambiado la ciudad?», se pregunta. Incluso en un momento del film, su amante de 17 años, Elena, le espeta: «Yo creo que no eres ni revolucionario ni gusano (…) Nada, no eres nada.»

Por la complejidad a la hora de definir al protagonista y la honradez de su mirada, es evidente que Titón no sólo ha rodado su obra más talentosa, sino que muestra una ambigüedad respecto de la realidad nunca vista en él; una ambigüedad manifestada, especialmente, a través del monólogo interior de Sergio:

» << ¿Y la paloma que iba a mandar Picasso? >> . Una interrogante que le permite a Tomás Gutiérrez Alea definir sus contornos por la izquierda del espectro político: << Muy cómodo eso de ser comunista y millonario en París >> . << Esta humanidad ha dicho basta y ha echado a andar. Como mi padre. Como Laura. Y no se detendrá hasta llegar a Miami >> . Añade Sergio parodiando una frase del guerrillero argentino Ernesto Guevara en el hemiciclo de la Organización de Naciones Unidas, que le sirve a Tomás Gutiérrez Alea para ajustar el personaje por la derecha .» 36

Porque el cineasta no olvida que entre 1959 y 1962 salieron del país unas 274.000 personas 37 ; y con esa escapada (de personas como Laura o del padre de Sergio) comienza el film, ya que » la acción se desarrolla (…) desde los acontecimientos de Bahía de Cochinos (19 de abril de 1961), hasta el preludio de la llamada << crisis de los misiles >> (22 de octubre de 1962). » 38 Aunque las últimas palabras que escuchamos en el film son nuevamente «Patria o muerte, ¡venceremos!», pronunciadas por Fidel Castro durante una alocución televisiva, las reflexiones clave corresponden a un protagonista quien,

» Con crítica agudeza examina las anomalías de una situación social (…) contra las cuales, en última instancia, ninguna medida revolucionaria es efectiva. El problema, sin embargo, no es tanto la verdad objetiva de esa realidad inmodificable desde las pautas del sistema, sino la actitud de quienes participan y tienen que vivir ese momento decisivo de la historia .» 39

¿Y cuál es l a actitud de sus compatriotas a ojos de Sergio? Los pensamientos que siguen a continuación sobre la misma hacen honor al título de la película:

» Una de las cosas que más me desconcierta de la gente, es su incapacidad para sostener un sentimiento, una idea sin dispersión. Elena demostró ser totalmente inconsecuente. Es pura alteración, como diría Ortega. No le da relación a las cosas. Esa es una de las señales del subdesarrollo. Incapacidad para relacionar las cosas, para acumular experiencias y desarrollarse. Es difícil que se produzca aquí una mujer trabajada por los sentimientos y por la cultura. El ambiente es muy blando. Todo el talento del cubano se gasta en adaptarse al momento. La gente no es consistente. Y siempre necesita que alguien piense por ellos. » 40

A juicio de una estudiosa del cine latinoamericano como la periodista colombiana Isleni Cruz Carvajal, » he ahí el profundo compromiso de un film que, lejos de ser aquella apología ideológica tan común y necesaria en el cine revolucionario de los primeros años, delega en la conciencia individual la responsabilidad del autorreconocimiento, la autoaceptación y la edificación de unos valores exclusivos que prescriban el futuro .» 41

Luego de realizar dos películas que no se circunscriben a la temática abordada en el presente artículo – Una pelea cubana contra los demonios en 1972 y La última cena , en 1976- Tomás Gutiérrez Alea rodó en 1979 Los sobrevivientes , su segunda película en color y, sin duda, la más intrigante de cuantas componen su filmografía. El cineasta habanero, con guión compartido con Antonio Benítez Rojo, vuelve a inspirarse en Luis Buñuel para hacer su versión de El ángel exterminador , aquella obra maestra del director aragonés donde la aristocracia mexicana se veía encerrada en una mansión sin explicación aparente. Si atendemos a la historia narrada entenderemos qué razones nos llevan a pensar que la comparación entre ambas obras es evidente:

» En el largometraje estrenado el 6 de enero 1979 en La Habana, propietarios [la familia Orozco] y sirvientes bajo el mismo techo retroceden a través de los diferentes sistemas sociales de la humanidad, hasta terminar autodestruyéndose. Comiéndose unos a otros, pero conservando los candelabros, la vajilla china y los cubiertos de plata como transfondo de una mirada nostálgica al pasado. » 42

Tres años después de promulgarse la nueva constitución en Cuba, que establecía entre otros aspectos » la amistad fraternal y la cooperación con la Unión Soviética » 43 , a Gutiérrez Alea le » pareció que el humor corrosivo con que podemos presencia la involución de esta familia era un buen recurso para poner en evidencia lo absurdo que resultan los valores que esa familia encarna y que lucha por sobrevivir en medio de la revolución .» 44 Por el nuevo contexto político de reciente aparición en el país y el nuevo signo de las relaciones internacionales cubanas, sorprende el hecho de que:

«Los sobrevivientes se asemeja bastante a lo que pudiéramos considerar una parodia sobre la alianza estratégica con el bloque comunista liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Un tema difícil de abordar en la sociedad cubana, acerca del cual no se había pronunciado de forma tan explícita el cine de Alea. << Y ahora que los americanos rompieron relaciones, ¿estamos a merced del Komintern? >> , es una pregunta puesta en labios de Pablo Orozco. » 45

La Revolución revisada

La actitud d e Titón frente al Gobierno siguió su proceso de cambio, y con ello el reflejo en sus películas, ya que » el director siempre había insistido más en lo auténtico de la Revolución -socialismo incluido- y en el enfrentamiento con los Estados Unidos, que en cualquier posible alianza con una potencia extranjera. » 46 La dirección que tomaba su evolución le condujo a fijar la mirada sobre otro tipo de personajes: donde antes había guerrilleros, aristócratas o burguesía; a partir de ahora ese lugar lo iban a ocupar los cubanos y las cubanas de a pie; y la primera muestra fue Hasta cierto punto , estrenada en 1984. En ella Serafín Quiñones y Juan Carlos Tabío (este último sería el futuro codirector de las próximas películas de Tomás Gutiérrez Alea), colaboraron en la escritura del guión para narrar la siguiente historia:

» Un guionista de cine y una trabajadora portuaria tienen puntos de vista opuestos sobre las relaciones amorosas. Ese «desencuentro del alma» implica, también, diferentes apreciaciones sobre la vida y los roles individuales en una sociedad sometida a un cambio radical, que trastoca los valores heredados. En torno, la realidad muestra sus imperfecciones. » 47

Sin embargo, en esta sinopsis no se nombra el concepto clave de Hasta cierto punto : el machismo, una cuestión que ya se abordó en La muerte de un burócrata y ahora pasa a ser el eje central de la trama:

» La intención de los promotores de la película que se está gestando en torno a los obreros portuarios de La Habana es combatir el machismo explícito y brutal de quienes se saben machistas (los obreros), sin percatarse de que ellos (los intelectuales) son tan machistas como los otros, aunque ligeramente más sutiles. » 48

«¿No te das cuenta que en un obrero ejemplar resulta más chocante su actitud machista frente a la mujer?», le espeta un intelectual a uno de los entrevistados, poniendo de manifiesto la falta de autocrítica. A mitad de film Mikel Laboa y su Txoria txori suenan para recordar su estrofa más célebre y contrastarla con lo mostrado en la pantalla: «Si yo quisiera, podría cortarle las alas y sería mía, pero no podría volar, y lo que yo amo es el pájaro». No obstante, el machismo no es la única cuestión relevante que muestra Hasta cierto punto :

» La película se sitúa en los primeros años ochenta y (…) nos muestra una realidad cotidiana que desaparecerá casi por completo en los años noventa. Nos referimos, por ejemplo, y no es un tema menor, al consumo, a la disponibilidad de consumir. Unos obreros que se reúnen en el casino portuario y toman cervezas, una cafetería atestada de clientes, una mujer obrera que invita a una comida imprevista a su amante; coches que circulan, amigos que se reúnen a cenar. » 49

Después de repetir con otra historia de amor como Cartas en el parque , entrenada en 1988, llegó el turno de Fresa y chocolate , el primer film cubano en ser nominado a los Óscar y que alzó el premio Goya a la mejor película extranjera de habla hispana de 1993. Semejante hazaña la consiguieron Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío dirigiendo un guión de Senel Paz, autor del libro El lobo, el bosque y el hombre nuevo , que inspiró la película:

A pesar de estar rodada a principios de los años noventa, en pleno ‘período especial en tiempos de paz’ después de la caída de la Unión Soviét ica y la intensificación del bloqueo por parte de los Estados Unidos, la historia se sitúa a finales de la década de 1970. Con ella, según Titón, se trató de mover a » la comprensión hacia el fenómeno de la homosexualidad. Ese sería el mejor mérito que podría tener (…) Se desarrolla hace veinte años, cuando se hicieron más agudas la homofobia y las manifestaciones hasta de persecución a los homosexuales, situaciones realmente abominables, situaciones extremas que hoy afortunadamente no se producen. » 50

Es por ello que Fresa y chocolate muestra » un inusual aspecto crítico con aspectos varios del régimen castrista (…) [La película] cruza aparentemente todos los límites a los que la cinematografía cubana nos tenía acostumbrados para emitir agrios e inclementes comentarios hacia la naturaleza misma del sistema, su dogmatismo, la exclusión de la disensión .» 51 Si bien el elemento central es la homosexualidad, esta obra cubana arremete también contra la ausencia de libertades individuales, la cuadratura creativa en la que deben circunscribirse los artistas o la incultura de un joven aparentemente formado como David, quien tiene la creencia de que la homosexualidad es un problema endocrino que debía tratarse en la infancia. Aunque hay más:

» La insistencia en las más mínimas carencias básicas (la boda de la novia del chico con un hombre que no desea, pero que le garantiza una buena vida, o la presencia del mercado negro), la degradación urbanística de La Habana, la exclusión de la definición de cubano de los no revolucionario, etc. » 52

Y todo ello narrado en base a un parámetro que señalábamos más arriba: el giro de la mirada de Tomás Gutiérrez Alea hacia los cubanos corrientes y molientes, encarnados en esta ocasión por un artista heterodoxo y un universitario que se autod efine como «materialista dialéctico». Esta tónica de fijar la cámara sobre el pueblo cubano continuó en la que sería la última película de Titón, Guantanamera , cuya dirección compartió de nuevo con Juan Carlos Tabío, sobre un guión que ambos elaboraron en colaboración con Eliseo Alberto Diego. Estrenada en 1995, Guantanamera vuelve al humor negro en torno a un enterramiento, como treinta años antes ocurriera en La muerte de un burócrata :

» Comedia satírica sobre la vida en Cuba. Un atípico cortejo fúnebre y un camión cubren el mismo recorrido, aunque con muy diferentes cometidos. El cortejo, compuesto por un funcionario, su esposa Gina y un anciano enamorado de la difunta, debe cumplir un nuevo y ahorrativo plan estatal de traslado de difuntos. El camión, conducido por Mariano, seductor empedernido y Ramón, su más fiel aliado, realiza su ruta habitual. Lo que comenzó siendo un cruce fortuito, termina convirtiéndose en un encuentro continuado. Mariano y Gina se reconocen: Gina fue profesora de Mariano en la Universidad y un amor frustrado para éste. La caravana fúnebre avanza. Sus tropiezos con el camión y un sinfín de divertidas peripecias van uniendo poco a poco a Gina y a Mariano hasta conseguir que ambos tomen una decisión. » 53

En aquel momento la crítica fu e laudatoria con el film, un éxito de público dentro y fuera de las fronteras cubanas. Incluso el diario ABC le dedicó buenas palabras:

» Película itinerante, cuya acción se desarrolla a partir de los encuentros en la carretera de una delirante comitiva fúnebre organizada según grotescos criterios burocráticos, con un camión conducido por un par de pícaros, uno de los cuales resulta haber sido alumno de la sobrina de la difunta, es Guantanamera -cuyas incidencias van comentando en off nuevas letrillas de la inmortal canción de Joseíto Fernández- obra extraordinariamente imaginativa y divertida, a la par que patética y, en algún momento, atroz, que sus guionistas y realizadores han sabido tratar en clave de un peculiar humor negro que bordea lo macabro sin caer en ello y la crítica sin caer en el panfleto. » 54

Sin embargo, la misma película que fuera de Cuba no se entendía como panfletaria, dentro suscitaba otro tipo de reacciones. Una de las más airadas fue la de Fidel Castro, quien el 24 de febrero de 1998 (d os años después de que se produjera el fallecimiento de Tomás Gutiérrez Alea), » fustigó a una película << desbalanceada >> que se << burlaba mórbidamente >> de la revolución. Alegó no recordar su título, pero estaba claro que se trataba de Guantanamera.» 55 No es de extrañar tamaño enfado del comandante, ya que ciertamente este film escondía severas críticas contra el sistema cubano que él abanderaba, y algunas ponen de manifiesto sus más recientes vergüenzas:

» Cada quien parece que ha interiorizado que ‘hay que sobrevivir’ (…) El desabastecimiento del mercado oficial está asumido, y todo el mundo procura sortear el desabastecimiento, la doble realidad económica entre el dólar y el peso o por los bajísimos salarios (…) La ciudad de Guantánamo, como Cuba toda, está en un estado de deterioro inapelable. El transporte de personas y mercancías está sorprendentemente regido por el azar y la arbitrariedad, y la falta de explicaciones a los usuarios es la norma. » 56

En esta película, Adolfo, un funcionario fiel al Gobierno, acaba marginado después de ser abandonado por su esposa Georgina. En Fresa y chocolate , Miguel, un artista amigo de Diego, hacía chocar una estatua de Marx contra la de Cristo donde la primera terminaba pulverizada. Hacia la mitad de Hasta cierto punto , Óscar, el intelectual, aparece luciendo una camiseta de Apocalipsis Now . En Los sobrevivientes , una de las mujeres atrincheradas en la mansión, ante la inminencia del alumbramiento de un nuevo miembro, gritó asustada: «Un Orozco no puede nacer el 26 de julio». Sergio, el protagonista de Memorias del subdesarrollo, miraba por su ventana mientras pensaba: «Antes le llamaban el París del Caribe… ahora La Habana parece la Tegucigalpa del Caribe». En Las doce sillas , Hipólito confunde a la mujer barbuda del circo con un miliciano rebelde.

Al autor de tan hiriente mordacidad le vino a visitar la muerte el 16 de febrero de 1996, en La Habana, la misma ciudad que le vio nacer, no un 26 de julio, sino el 11 de diciembre de 1928. La capital de una isla caribeña, fiel reflejo de un autor enamorado:

» La Habana es una ciudad espléndida (…) Es mi ciudad, una ciudad que he aprendido a medida que han ido pasando los años y me duele mucho el proceso de deterioro que está sufriendo en este momento. Emocionalmente tiene para mi un gran significado y quisiera fotografiarla toda. » 57

En ocasiones, decíamos al principio, para conseguir grandes imágenes basta únicamente con ser honesto. Ángel Fernández-Santos, el mejor escritor de cine del siglo XX español, elaboró algunos de sus grandes textos cinematográficos dejando escribir al corazón, y, haciéndolo una vez más, escribió del director habanero: » el maestro del cine cubano Tomás Gutiérrez Alea, un clásico viviente, considerador por muchos historiadores el más grande cineasta de nuestro idioma. » 58 Lo importante no es si lo fue realmente, sino que durante treinta y seis años Titón fue un hombre sincero: sintió el dolor de la realidad, se armó de una cámara y unos pocos bártulos, y salió a grabar La Habana. Salió a rodar Cuba.

Dan iel Fernández López

Fuentes

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1 Rossellini sí debió sentir que la realidad era algo bello parecido a Casablanca , ya que Ingrid Bergman fue el gran amor de su vida. Aunque a decir verdad las cosas ocurrieron justamente al contrario: Bergman acudió al cineasta italiano, precisamente, después de quedar impresionada con la dirección Roma, ciudad abierta , dando lugar a partir de entonces a una de las historias de amor más célebres de la historia del cine.

2 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance. El cine latinoamericano en 100 películas ; Madrid; Alianza Editorial; 1999; p. 186.

3 Ibídem; p. 185.

4 GUEVARA, Alfredo: Tiempo de fundación ; Madrid; Iberautor Promociones Culturales; 2003; p. 190.

5 FERNÁNDEZ SANTOS, Francisco y MÁRTÍNEZ, José: Cuba. Una revolución… Op. Cit ; p. 339.

6 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a contrarrevolucionario ; Valencia; Publicacions de la Universitat de València; 2009; p. 122. En Internet: http://books.google.es/books?id=LriVbQ8_WZYC&pg=PA64&lpg=PA64&dq=se+echa+de+menos+el+ingenio+ir%C3%B3nico+y+la+mirada+cr%C3%ADtica+que+acompa%C3%B1%C3%B3+su+filmograf%C3%ADa+durante+toda+la+vida&source=bl&ots=KJBvPFHGVM&sig=Lu-U-KyOSV9bf2MP2ztfEJgFyw0&hl=es&sa=X&ei=-CbAUYqZO8SDhQed0oC4Aw&ved=0CC8Q6AEwAA#v=onepage&q=se%20echa%20de%20menos%20el%20ingenio%20ir%C3%B3nico%20y%20la%20mirada%20cr%C3%ADtica%20que%20acompa%C3%B1%C3%B3%20su%20filmograf%C3%ADa%20durante%20toda%20la%20vida&f=false (Última visita el 18 de junio de 2013).

7 Ibídem; p. 63.

8 Colaborador de un reconocible Luis Buñuel, entonces exiliado en México, donde construyó una de las carreras cinematográficas más brillantes de toda la historia del cine, aunque en 1959 (año en que estrenó Nazarín ) su esplendor no había alcanzado ni una cuarta parte de lo que llegaría a ser.

9 CAPDENAC, Michel: Les lettres françaises ; París; 1962. En Internet: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/index.htm (Última visita 14 de junio de 2013).

10 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 64.

11 FILMAFFINITY: «Las doce sillas»; ficha de la película. En Internet: http://www.filmaffinity.com/es/film362461.html (Última visita el 18 de junio de 2013).

12 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 69.

13 Ibídem.

14 CASTRO, Fidel: «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de Dobla República de Cuba, en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo a distintos puntos de la república, efectuado en 23 y 12, frente al cementerio de Colón, el día 16 de abril de 1961». En Internet: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f160461e.html (Última visita el 18 de junio de 2013).

15 CAPDENAC, Michel: Les lettres françaises ; París; 1964. En Internet http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/sillas/sillas4.htm (Última visita el 18 de junio de 2013).

16 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 77.

17 FERNÁNDEZ SANTOS, Francisco y MÁRTÍNEZ, José: Cuba. Una revolución en marcha ; España; Ruedo Ibérico; 1967; p. III.

18 SÁNCHEZ NORIEGA, José Luis: Historia del cine… Op. Cit ; p. 498.

19 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; p. 187.

20 FILMAFFINITY: «La muerte de un burócrata»; ficha de la película. En Internet: http://www.filmaffinity.com/es/film391572.html (Última visita el 18 de junio de 2013).

21 ASOCIACIÓN INTRAHISTORIA Y ORALIDAD: «Capítulo IV. La erótica del poder». En PÉREZ MURILLO, María Dolores y FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, David (coordinadores): La memoria filmada. América Latina a través de su cine ; Madrid; IEPALA Editorial; 2002; p. 190.

22 Ibídem..

23 Ibídem; p. 191.

24 GUTIÉRREZ ALEA, Tomás: «Un apoyo moral a las víctimas del burocratismo»; entrevista con Gary Crowdus; Cineaste; Nueva York; 1979. En Internet: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/burocrata/buro4.htm (Última visita el 18 de junio de 2013).

25 ASOCIACIÓN INTRAHISTORIA Y ORALIDAD: «Capítulo IV. La erótica del poder». En PÉREZ MURILLO, María Dolores y FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, David (coordinadores): La memoria filmada… Op Cit ; p.188.

26 GIRARDI, Giulio: El ahora de Cuba tras el derrumbe del comunismo y tras la visita del Papa ; Madrid; 1998; p. 56. Citado en ASOCIACIÓN INTRAHISTORIA Y ORALIDAD: «Capítulo IV. La erótica del poder». En PÉREZ MURILLO, María Dolores y FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, David (coordinadores): La memoria filmada…Op. Cit ; p.188.

27 Ibídem; p. 191.

28 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; p. 188.

29 Ibídem; pp. 191 y 192.

30 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 85.

31 ELLIOT, David; «Crítica de Memorias del subdesarrollo»; Chicago Sun-Times; 1978. En Internet: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/memorias/memo4.htm (Última visita el 18 de junio de 2013).

32 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; p. 202.

33 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 87.

34 FILMAFFINITY: «Memorias del subdesarrollo»; ficha de la película. En Internet: http://www.filmaffinity.com/es/film391572.html (Última visita el 18 de junio de 2013).

35 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; pp. 87.

36 Ibídem; p. 88.

37 AFP: «Reforma migratoria de Cuba es parte de una cadena de sucesos desde 1959»; El Nuevo Herald; 14 de enero de 2013. En Internet: http://www.elnuevoherald.com/2013/01/14/1384351/reforma-migratoria-de-cuba-es.html (Última visita el 19 de junio de 2013).

38 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; pp. 88.

39 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; pp. 203-204.

40 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 93.

41 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; p. 204.

42 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 93.

43 Constitución de la República de Cuba de 1976. En Internet: http://pdba.georgetown.edu/Constitutions/Cuba/cuba1976.html (Última visita el 19 de junio de 2013).

44 GUTIÉRREZ ALEA, Tomás: «Sobre vivencias y supervivencias, cinco respuestas»; entrevista con Daniel Díaz Torres; Cine Cubano; número 89-90; 1979.

45 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 95.

46 Ibídem.

47 FILMAFFINITY: «Hasta cierto punto»; ficha de la película. En Internet: http://www.filmaffinity.com/es/film468405.html (Última visita el 19 de junio de 2013).

48 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 101.

49 Ibídem.

50 GUTIÉRREZ ALEA, Tomás: «Entrevista de Rebeca Sánchez a propósito de Fresa y chocolate «; La Gaceta de La Habana; septiembre-octubre de 1993. En Internet: http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=3066 (Última visita el 20 de junio de 2013).

51 ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina: Tierra en trance…Op. Cit ; pp. 396-397.

52 Ibídem; p. 397.

53 FILMAFFINITY: «Guantanamera»; ficha de la película. En Internet: http://www.filmaffinity.com/es/film944543.html (Última visita el 20 de junio de 2013).

54 SANTOS FONTELA: César: «Crítica de Guantanamera»; diario ABC; Madrid; 1995. En Internet: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/guanta/guanta4.htm (Última visita el 20 de junio de 2013).

55 LÓPEZ RIVERO, Sergio y DEL ALCÁZAR GARRIDO, Joan: De compañero a… Op. Cit ; p. 114.

56 Ibídem; p. 117.

57 GUTIÉRREZ ALEA, Tomás: «Entrevista de Rebeca Sánchez… Op. Cit .

58 FERNÁNDEZ-SANTOS, Ángel: «Crítica de Fresa y chocolate»; El País; 1994. En Internet: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/titon/fresa/fresa4.htm (Última visita el 20 de junio de 2013).

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