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A la tercera no va la vencida

Fuentes: Rebelión

Las noticias: «Refugiados palestinos de Siria retornan sin gloria a Gaza/ Distribuyen ayuda humanitaria a desplazados palestinos en Siria/ El Papa critica a quienes «no asumen la responsabilidad» en la crisis de los refugiados». Refugiados palestinos en un mar de refugiados: sirios, iraquíes, afganos… etc. Están en una imagen de buscando a Wally, sin traje […]

Las noticias: «Refugiados palestinos de Siria retornan sin gloria a Gaza/ Distribuyen ayuda humanitaria a desplazados palestinos en Siria/ El Papa critica a quienes «no asumen la responsabilidad» en la crisis de los refugiados».

Refugiados palestinos en un mar de refugiados: sirios, iraquíes, afganos… etc. Están en una imagen de buscando a Wally, sin traje a rayas ni reseña de media luna, ellos simplemente no existen a primera vista. Ellos están presentes y padecen la ignorancia por los demás de su existencia, ellos son minoría, ellos son triplemente una tragedia humana: de un pasado vivo, de un presente muerto y de un futuro incierto.

Refugiados con pasaportes de hojas en blanco, sin capas ni escudos, pasaportes sin visados ni sellos, hojas de papel imaginario… sueños de un Estado. Solo llevan pasaportes en forma de llave ya oxidada de sus casas en Palestina usurpada. Son refugiados eternos que se cuentan por millones, hoy en su diáspora están solos, buscando su arca perdida, su estandarte de entidad usurpada. Tienen un documento de su eterna valedora, UNRWA, solo válido dentro de un campamento de refugiados palestinos. Sí, son ellos, los eternos refugiados de Palestina; salieron de su tierra bajo amenazas, bajo promesas colonialistas incumplidas. Ellos fueron la voz que les callaron, la tragedia que les taparon, la causa que les perdieron en el laberinto de las galerías de la hipocresía mundial. Ellos son la causa en la que todo refugiado debe mirarse.

1948, 1967, 2003… 2010, 2015… fechas que generaciones de palestinos tienen grabadas en sus almas, en sus memorias, de una pesadilla que no termina, para un hogar que no encuentran, para un futuro que no les deslumbra, para un paso hacia lo desconocido. Son fechas de las veces que han tenido que pasar fronteras y cruzar alambradas, puentes destruidos, para al final encontrarse en campamentos rodeados de alambradas y torres de vigilancia. Una diáspora que dura ya 67 años… Un viaje a ninguna parte, en caminos de sueños rotos con barrancos sin puentes.

Hoy y por tercera… cuarta vez, van caminando sin que se percate de ellos nadie, ya ni siquiera llevan sus nombres como refugiados palestinos, para el mundo son refugiados sirios, o iraquíes. Llegan cruzando valles, ríos y mares, a una tierra que no eligieron, pero sí fueron empujados a ella como las veces pasadas. Deambulando por la tierra que dio a nacer a sus verdugos, los sionistas, allá por el siglo pasado, buscando refugio huyendo como las otras veces de la muerte que les acecha, en forma de barriles de explosivos, de combatientes que les utilizan para sus fines militares, de un infierno llamado tierra quemada. Llegan con sus heridas, con llagas en los pies de andar cientos de kilómetros, de llevar en los hombros sus enseres o sus hijos. Llegan como juguetes rotos, figuras humanas desposeídas de su razón de ser, que han ido perdiendo por pasar cada noche a la intemperie, por cada alambrada que superar, por cada súplica de comida… Llegan como fantasmas de la conciencia humana.

Refugiados palestinos en un mar de refugiados: sirios, iraquíes, afganos… etc. Están en una imagen de buscando a Wally, sin traje a rayas ni reseña de media luna, ellos simplemente no existen a primera vista. Ellos están presentes y padecen la ignorancia por los demás de su existencia, ellos son minoría, ellos son triplemente una tragedia humana: de un pasado vivo, de un presente muerto y de un futuro incierto.

Ahora que la UE acuerda devolver a los refugiados, pues bien, aceptamos que se devuelva a los refugiados palestinos a sus tierras, es decir, retornar a Palestina, porque ellos no son sirios, ni iraquíes, ellos son de Palestina y de allí salieron con escalas en campamentos de Jordania, Líbano, Siria, Iraq… etc. Es legítimo, como es natural, el retorno de los refugiados palestinos a sus hogares, que recoge las leyes internacionales y las resoluciones de la ONU.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.