Recomiendo:
0

Un problema no sólo extremeño

Asociaciones ecologistas de Portugal y España se unen para decir «no» a la construcción de la refinería en Tierra de Barros

Fuentes: Extremadura al día

Las asociaciones portuguesas «Quercus», que es la Asociación Nacional de Conservación de la Naturaleza; «GEOTA», Grupo de Estudios del Ordenamiento del Territorio y el Ambiente; la FAPAS, Fundación para la Protección de los Animales Salvajes y la LPN, que es la Liga para la Protección de la Naturaleza se han unido a la extremeña ADENEX […]

Las asociaciones portuguesas «Quercus», que es la Asociación Nacional de Conservación de la Naturaleza; «GEOTA», Grupo de Estudios del Ordenamiento del Territorio y el Ambiente; la FAPAS, Fundación para la Protección de los Animales Salvajes y la LPN, que es la Liga para la Protección de la Naturaleza se han unido a la extremeña ADENEX y a la plataforma ciudadana «Refinería No» en su lucha porque no salga adelante el proyecto de construcción en Tierra de Barros de una refinería de petróleo.

El portavoz de ADENEX, Jesús Valiente, ha destacado en primer lugar que el proceso de participación pública en España en el asunto de la refinería, donde los ciudadanos pueden presentar las alegaciones que consideren oportunas y que finalizará mañana 18 de julio, ha sido «muy deficiente» y ha ofrecido «muy pocas posibilidades para la participación ciudadana». Aunque dicho proceso, en el caso de Portugal, según ha destacado Valiente, es «todavía más deficiente».

Un problema no sólo extremeño

Desde ADENEX se ha lanzado el mensaje de que «la refinería no es un problema extremeño» ya que «trasciende las fronteras de nuestra comunidad autónoma». Valiente ha afirmado que de forma objetiva se puede decir que es «una de las industrias más contaminantes que existen en el mundo» y que por tanto afectan también a «las comunidades autónomas españolas cercanas a Extremadura y a Portugal», con quien Extremadura comparte la cuenca del Guadiana.

 

Por su parte, el portavoz de «Refinería No», Leonardo Clemente, ha recordado que se está vulnerando el convenio sobre Evaluación de Impacto Medioambiental en el Contexto Transfronterizo firmado por la Unión Europeo. Así mismo, Clemente ha comentado que el convenio de la Albufeira, destinado a la misma causa y suscrito por el estado español y portugués, tampoco está siendo respetado.

Asistencia portuguesa

El presidente de la Asociación Quercus, Francisco Ferreira, ha precisado que el gobierno de su país tampoco está cumpliendo con las directivas comunitarias.

Ferreira se ha quejado también de la falta de transparencia en la participación pública acerca del grado de contaminación de la cuenca del Guadiana, «a pesar de los problemas de calidad del agua que tenemos en el Guadiana, al igual que sucede en la presa de la Alqueva». A estos problemas se unen los de la calidad del aire que padece la región portuguesa del Alentejo.

Es por ello que desde Quercus se hayan querido solidarizar con Adenex y Refinería No para evitar que en un futuro Extremadura padezca este tipo de problemas. El presidente de Quercus se ha mostrado también muy preocupado tras sus últimos contactos con miembros del Ministerio de Medio Ambiente portugués, y ha adelantado que probablemente dentro de un mes o dos a lo sumo también habrá reuniones entre ambos ministerios. Para Ferreira la tónica habitual en su país es que la población no pueda acceder a toda la información necesaria para conocer qué repercusiones tendrán este tipo de proyectos.

 

Mientras el miembro de FAPAS, Joao Claro, ha indicado que suele ser habitual que los promotores de este tipo de empresas sólo destacan los aspectos positivos, como pueden ser la creación de algunos miles puestos de trabajo. Claro ha reconocido que tanto el Alentejo como Extremadura tienen serios problemas de desempleo, en este sentido ha argumentado que en la localidad del Alentejo, donde está ubicada una refinería desde hace treinta años, la tasa de paro es la misma que en el resto de la región, y sus problemas medio ambientales son de una gran consideración.

Joao Claro ha sentenciado que «implantar una refinería no es la solución al desempleo a medio y largo plazo». Además ha vaticinado que «la refinería solamente va a agravar la situación de recurso hídrico en la presa de la Alqueva y a su distribución del agua tanto en España como en Portugal».