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Cada vez más Catar

Fuentes: Il Mensile

Traducido para Rebelión por Susana Merino

Hoy 21 de enero de 2012 se llevará a cabo en el Cairo la cumbre de la Liga Arabe convocada para informar de la situación siria. Los observadores no han cambiado en absoluto el equilibrio del conflicto sirio, limitándose a contar una historia que de todos modos avanza sin ellos.

El verdadero partido no se juega hoy en Siria. Se juega en el exterior. En el interior del país los equilibrios se hallan, en efecto, congelados. Damasco y Alepo, en conjunto, están en manos del régimen, fuertemente apoyado por los alevíes -casi un 30% de la población- fieles al correligionario Assad, por los cristianos, aterrorizados por el efecto Irak y por lo que les sucede a los coptos en Egipto, por los militares y por la rica burguesía comerciante que con Assad en realidad no la está pasando mal. Contra el régimen están todos los demás. Una dura lucha que ha ocasionado ya la muerte por lo menos de 5.000 personas en estos diez meses de violencia. Una situación que parece cristalizada.

De allí que el factor externo resulte decisivo. Rusia ha dicho clara y rotundamente que no apoyará ninguna aventura militar en Siria. En el pasado sin embargo Rusia ha cambiado rápidamente sus decisiones. Hipótesis que no rozan al emir de Catar, Hamid bin Khalifa al-Thani. El 16 de enero pasado el emir declaró sin rodeos que para él esa misión no servía para nada (anteriormente pidió entrenadores al secretario general de las Naciones Unidas para los inexpertos enviados de la Liga árabe) y proponiendo también el envío de tropas a Siria.

Una especie de tabú: nunca en el pasado un país árabe había sostenido con tanta desfachatez una intervención externa, que no podría concretarse sino bajo la enseña de la OTAN. En Irak, en 1991, y en otras partes también la habían seguido los árabes pero siempre un paso detrás de las poblaciones civiles y siempre así. Damasco, en efecto no ha estado de acuerdo.

«Llamados como este se han venido produciendo para abortar los esfuerzos de la Liga Arabe y abrir las puertas a los que piden una intervención extranjera en Siria», ha rugido un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria. «El pueblo sirio está orgulloso de su propia dignidad y de su propia integridad territorial y rechaza cualquier forma de injerencia extranjera. Sería desagradable ver correr sangre árabe en Siria para cumplir las exigencias de una agenda extranjera. ¿Qué agenda? Siria acusa a Catar de armar y apoyar a los revoltosos.

El diario gubernamental Tishrin habla del «papel negativo de Catar desde el comienzo de la crisis, mediante la financiación de grupos armados. Catar pueda ayudar a Siria a salir de la crisis poniendo fin al financiamiento de los grupos armados y al tráfico de armas». Y también por medio de al-Jazeera, en la que también algunos ex e históricos colaboradores de la network satelital están acusados de estar al servicio de un régimen «change» en Oriente Medio y el Norte de Africa, en línea con los deseos de los EE.UU. y la UE.

Todas son dudas y sospechas. Es seguro que al-Jazeera, apoyó desde el primer día las revueltas árabes, pero solo a las que no afectaban al Golfo Pérsico. En efecto no dijo ni una palabra de las masacres de Arabia Saudí y Barhéin o de la represión en Kuwait, que perjudicó casi siempre a la población chií local. No es por casualidad que Irán vea a Catar como humo en los ojos. En una lucha sin golpes excluidos, asordinando el verdadero megáfono contemporáneo: la network satelital.

La señal de la emisora satelital competidora «all news», Al-Jazzera y la iraní al-Alam, han sufrido toda clase de sabotajes. Todo comenzó en diciembre y se repitió el viernes pasado cuando la señal de la TV cataría al-Jazeera, líder de las informadoras árabes, fue reiteradamente interferida impidiendo a los telespectadores que utilizan el sistema satelital ver correctamente la emisora. Un informe difundido por la compañía satelital «Arab Sat» sostiene que: «la señal que interfiere las transmisiones de al-Jazeera procede de Irán. La señal de interferencia procede de dos lugares de Irán, uno cercano a Teherán y el otro en el norte»

La TV iraní al-Alam que transmite noticias en lengua árabe las 24 horas del día por cuenta del régimen de Teherán, está soportando esta semana las mismas interferencias y se ve obligada a cambiar permanentemente de frecuencia satelital para mantener las emisiones. Un comunicado difundido por el director de la emisora, Atif Moussavi, señala el hecho de que «hace varios días que se está interfiriendo nuestra señal». En el pasado fue totalmente anulada en las plataformas Arab Sat y Nile Sat antes de comienzos de la Primavera Árabe, a pedido del régimen de Hosni Mubarak y también del saudí. Hace dos días, en cambio se ha anulado en la plataforma Atlantic Bird 2 sin preaviso y sin ninguna razón legal, bajo presión de los países árabes del Golfo. Una guerra se combate con todos los medios. Y el emir al-Thani no se queda atrás.

Se han firmado numerosos acuerdos entre China y Catar durante una visita del primer ministro chino Wen Jiabao al emirato. El más importante fue el firmado por Qatar Petroleum, Shell y China National Petroleum Corp (CNPC) sobre un proyecto de 12.600 millones de dólares para la construcción de una refinería y un complejo petroquímico en el este de China. El proyecto prevé la construcción de una refinería que llegaría a producir 400.000 barriles diarios y un complejo que produciría 1,2 millones de toneladas de etileno al año. Catar que dispone de inmensas reservas de gas se consolida y se libera de sus vínculos con Irán. Cada vez más el futuro de Siria no se decide dentro de sus fronteras.

Fuente: http://www.eilmensile.it/2012/01/21/sempre-piu-qatar/

rCR