El ensayo que Jablonka publicó en agosto de 2025, a través de la editorial Seuil, lleva por título «La culture du féminicide» y, según la venezolana radicada en Argentina, además de tener el mismo título, desarrolla «la misma tesis central, y una portada que calca la edición» de su trabajo. Además, «se atribuye la creación del concepto «cultura femicida».
Menuda sorpresa se llevó la socióloga, escritora y activista feminista Esther Pineda G. cuando se topó con un libro del historiador francés Iván Jablonka, que tenía un nombre y una tapa de inmensa similitud a una renombrada publicación suya, «Cultura femicida». En seguida Pineda advirtió la paradoja: el hombre que, en sus trabajos, investiga y trabaja sobre el feminismo y el patriarcado, proponiendo nuevas masculinidades, basadas en la igualdad y el respeto, se había apropiado del trabajo que durante años investigó, desarrolló y publicó una mujer.
El ensayo que Jablonka publicó en agosto de 2025, a través de la editorial Seuil, lleva por título «La culture du féminicide» y, según la venezolana radicada en Argentina, además de tener el mismo título, desarrolla «la misma tesis central, y una portada que calca la edición» de su trabajo. Además, «se atribuye la creación del concepto «cultura femicida».

¿Qué es la «cultura femicida»?
En diálogo con Conclusión la socióloga y escritora señaló que el concepto «cultura femicida» lo utilizó por primera vez en el año 2018, en una columna de opinión que escribió para el diario uruguayo: LaRed21 (Licencia para matar: In-justicia patriarcal y cultura femicida).
«Posteriormente lo acuñé formalmente en el libro Cultura femicida – El riesgo de ser mujer en América Latina, donde lo definí como una estructura sociocultural en la que se subvalora la vida de las mujeres en relación a la vida de los hombres, en la que se les concibe como prescindibles, pero sobre todo, sustituibles. Una cultura femicida es aquella donde se acepta, naturaliza y justifica el asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres, donde se permite su asesinato, se deja que ocurra con beneplácito, o se encubre garantizando su impunidad. Además, puede considerarse como una cultura femicida aquella en la que se promociona, promueve e incita este tipo de crímenes, en primer término mediante su transmisión y aprendizaje a través de los distintos agentes socializadores, así como, mediante su cotidianización en los distintos productos culturales desarrollados a lo largo de la historia desde el pensamiento androcéntrico patriarcal como lo son la literatura, la ópera, la pintura, el cine, las series, la industria musical, los video juegos, la publicidad o los memes», explicó Pineda con detalle.


Como detalla la escritora, su libro ostenta un impactante arte de tapa, en el que se ve a una mujer abrazada por una figura que representa a la muerte. Y ese es otro de los argumentos que esgrime Pineda, la inconfundible similitud de la portada de su trabajo, publicado en el año 2019, con la del libro que Ivan Jablonka acaba de sacar.
El plagio
Según relató a este medio, Esther Pineda se enteró del plagio «por casualidad». «Fue mientras navegaba por la red social Instagram. Me encontré con la la publicación titulada«Dark romance et culture du féminicide» (El romance oscuro y la cultura feminicida) de Iván Jablonka, publicada por el medio de comunicación francés La vie des idées el cual, junto a otros muchos medios de comunicación franceses sigo en redes, como una forma de mantener el contacto con el idioma que estudio desde hace algunos años», contó la socióloga. Y prosiguió: «Llamó especialmente mi atención el título de la publicación dado que es la traducción exacta al francés de mi concepto “cultura femicida”.
Claramente, la utilización del concepto atrajo la inmediata atención de Pineda quien, tras leer la nota decidió indagar un poco más. «Ingresé al Instagram de Iván Jablonka (@ivan.jablonka), allí me encontré con numerosas notas de prensa y videos de entrevistas en las que Jablonka presenta su nuevo libro titulado “La culture du feminicide”. Allí explica que “acuñó” el concepto “culture du feminicide” y, para mi sorpresa, me encontré en su feed fotos de su nuevo libro titulado “La culture du féminicide” (Igual que mi libro), con un arte de tapa en la que se puede ver a la muerte torturando a una mujer (conceptualmente igual que el arte de tapa de mi libro) y una sinopsis que da cuenta de la misma temática».
En ese sentido, Pineda remarcó: «He tenido oportunidad de leer el libro y en efecto fundamenta su trabajo en mi concepto de cultura femicida y utiliza algunas estructuras argumentales que utilizo yo en mi libro».
Y argumentó: «Por ejemplo en una entrevista publicada en el diario Libération, titulada Iván Jablonka: «Pour ne plus être drogue culturellement au féminicide, il faut en changer les représentations » (Para dejar de ser culturalmente adictos a los femicidios, hace falta cambiar la forma en la que los vemos) https://www.liberation.fr/idees-et-debats/ivan-jablonka-pour-ne-plus-etre-drogue-culturellement-au-feminicide-il-faut-en-changer-les-representations-20250820_73SZWNRB3FAY5F7CBKBEL27NOI/) Y afirma que: “Estamos inmersos, a menudo sin darnos cuenta, en esta «cultura del feminicidio»” (Jablonka, 2025, sp.). Esto es una copia de un extracto de mi libro donde inicio el desarrollo del concepto de cultura femicida en el que afirmo: “Aunque el término femicidio aún no existiese, hemos estado inmersos durante siglos en una femicide culture” (cultura femicida) (Pineda, 2019, p. 63).
«Y así numerosos ejemplos».
Consultada sobre si había interpelado a Jablonka por este tema, Pineda apuntó que «después de enterarme y, por recomendación de mi editor, le escribí de forma privada en Instagram». «Le exigí explicaciones, pero con toda la disposición a dialogar, a lo que respondió que no había leído mi libro y que no me conocía. Pero para el año 2021, él me seguía en Instagram, cuando desde el club de lectura de @lagenteandaleyendo promocionó juntos su libro ‘Hombres justos’ y mi libro ‘Bellas para morir’. En esa época, en la que me seguía, ya había sido publicado mi libro ‘Cultura femicida’, en el año 2019″.

«Después de su respuesta en la que desestimó e ignoró mi señalamiento decidí hacer pública la denuncia de apropiación de mi libro cultura femicida e Iván Jablonka me bloqueo de la red social».
Ante la reacción del francés, la escritora y socióloga, junto al equipo de la Editorial Prometeo, ya se encuentra tramitando las acciones legales correspondientes por «haber lesionado», los derechos de la obra.
«Apropiación y extractivismo intelectual»
En relación al plagio cometido por Jablonka, Pineda señaló el hecho como un suceso de«apropiación y extractivismo intelectual».
En cuanto a este concepto, explicó: «Nuestras sociedades son estructuralmente desiguales, en ellas las mujeres, las personas racializadas y del sur global, nos encontramos en desventaja. Nuestra participación en el mundo académico y editorial enfrenta resistencias, limitaciones, y aun cuando logramos sortearlas, el conocimiento que producimos encuentra dificultades para ser traducido, reconocido, pero sobre todo, nos obliga a la constante y permanente vigilancia ante la posibilidad de apropiación por parte de personas del norte global quienes traducen nuestros conceptos, teorías y enfoques para presentarlos como propios, siendo traducidos a varios idiomas e instalándose en la comunidad científica, el mundo editorial y la opinión pública como los descubridores, creadores y pensadores inéditos; esto es un ejemplo de la vigencia de la histórica estructura y dinámica colonial en la que el norte global se construye y sostiene con la apropiación de todo lo que a su paso pueden extraer del sur global»
Esther Pineda G: es socióloga, doctora en ciencias sociales, investigadora y escritora venezolana reconocida por su trabajo en feminismo y violencia de género. Sus ensayos y análisis la han posicionado como una voz crítica relevante en el debate social y de derechos humanos en América Latina.


