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[Crónicas sabatinas] ¡Por la fraternidad, por nuestra cercanía! ¡Contra los muros de separación!

Don Oriol Junqueras y su ‘creativa’ lectura de los resultados electorales

Fuentes: Rebelión

[¿Fue catalán el apóstol San Pablo? Conferencia coloquio con Mn. Jordi Castellet, con ocasión de la presentación de su nuevo libro El peso del alma]   Pienso que el verdadero problema es que, cuando a la gente le preocupa ante todo su nacionalidad o identidad étnica particular, empieza a examinar cada pronunciamiento político y cada […]

[¿Fue catalán el apóstol San Pablo? Conferencia coloquio con Mn. Jordi Castellet, con ocasión de la presentación de su nuevo libro El peso del alma]

 

Pienso que el verdadero problema es que, cuando a la gente le preocupa ante todo su nacionalidad o identidad étnica particular, empieza a examinar cada pronunciamiento político y cada acontecimiento local en busca de las implicaciones para dicha identidad. Con ese estado de ánimo, todos los debates sobre impuestos, o sobre líneas de trenes de alta velocidad, o sobre adjudicaciones del agua, o sobre derechos de gestión de costas, o sobre subvenciones a los museos de arte o las salas de conciertos, etcétera, se convierten automáticamente en debates que implican a «nuestra cultura» y a «nuestra identidad»[…] No tengo ni idea del porcentaje de personas que, como yo, piensan que su identidad consiste en sus creencias políticas y morales, en sus preferencias estéticas, en sus gustos y aptitudes acumulados y en las muchas imágenes de sus primeros años de vida que han establecido esos principios y esos gustos, la mayoría de los cuales no tienen nada que ver ni con la raza ni con la nacionalidad. Probablemente el porcentaje será muy pequeño. De otro modo, los nacionalismos no tendrían ni remotamente la fuerza que tienen. Pero, a menos que exista algún elemento de nacionalismo oculto entre los componentes de mi identidad personal, tengo que insistir contundentemente en que no todos somos nacionalistas de algún tipo.

Gabriel Jackson (2000)


 Uno de los crímenes más serios contra el pueblo judío tuvo lugar en 1492 cuando los denominados Reyes Católicos ordenaron la expulsión de los judíos de Sefarad. Este primer episodio de antisemitismo de Estado, admirado por Adolf Hitler y que va a intentar superar, es la piedra angular del trágico historial español de intolerancia. Hoy está intolerancia toma la forma del desprecio a los derechos de la minoría catalana«.

Clara Ponsatí (eurodiputada, ex consejera de Enseñanza con Carles Puigdemont, 2020)

 

Aparte del exabrupto mayor no demostrado sobre las inspiraciones de Hitler, insostenible e inventado, Clara Posantí manifiesta una ignorante supina. La primera expulsión masiva de judíos por un rey europeo fue la de Eduardo I de Inglaterra, en 1290. La segunda por el archiduque de Austria, Alberto II, en 1421. ¡Qué curioso, antisemitismo inglés y austríaco «de estado», ignorado por un conspicuo representante del nacionalismo catalán!

Ignorando también el antisemitismo en Cataluña; la matanza y expulsión de los judíos de Barcelona, en 1391, que vació el call cien años antes de la expulsión de los Reyes Católicos. O la costumbre del «matajueus» de cada jueves Santo, con matracas y todo lo que hiciera ruido; que algunos todavía vivimos de niño.

José Luis Martín Ramos (2020)

 

Para la versión completa: http://slopezarnal.com/don-oriol-junqueras-y-su-creativa-lectura-de-los-resultados-electorales/#more-916.

Observaciones iniciales:

1. A demás de la observación de Gabriel Jackson (¡recuerden el homenaje del 29 de febrero en Barcelona!, cuenten lo que cuenten, afirmen lo que afirmen, repitan lo que repitan, ¡no todos somos nacionalistas de algún tipo!), destaco la respuesta del historiador José Luis Martín Ramos a la altamente significativa «reflexión» de la eurodiputada de Junts xCat (fiel a las órdenes de Carles Puigdemont). ¡Su inconmensurable y desinformada hispanofobia recuerda, invertida, la más abyecta catalanofobia!

2. Fuera de tema: tal vez pueda interesarles este artículo de Ferran Pérez Mena, » China, ‘el hombre enfermo de Asia’ 2.0: la ‘militarización’ del Coronavirus.» https://politica-china.org/areas/sociedad/china-el-hombre-enfermo-de-asia-2-0-la-militarizacion-del-coronavirus

3. Los presupuestos del gobierno de la Generalitat han pasado el primer trámite parlamentario. ERC y Junts han contado con el apoyo (abstención) de En Comú Podem. Probablemente sea un intercambio de cromos (evitable) por el apoyo de ERC a los presupuestos del Ayuntamiento barcelonés, pero sigue siendo raro o muy raro. Cuesta imaginarse algo así en el ámbito de la política nacional.

4. Volvamos al tema Posantí, lo merece. Un ejemplo de ‘temperanza’ y ‘ecuanimidad’: en un debate contra el antisemitismo, el racismo y el odio en Europa, la eurodiputada afirmó que España inspiró a Hitler con la expulsión de judíos de 1492 y que la intolerancia histórica española se ceba hoy con la minoría catalana (es una de las citas iniciales). En resumen: expulsión española de los judíos = Hitler = españoles intolerantes = opresión contra los catalanes. El comentario de «Gabriel Carkson»:

Clara Ponsatí dice que la España de los RR. Católicos inspiró a Hitler

Pues lo que abajo va adjunto, lo discurseó Clara Ponsetí (CP), anteayer, en el Parlamento Europeo.

Dijo la CP que «(…) el antisemitismo y persecución de los judíos por parte de Hitler fue inspirado por España, y por los llamados Reyes Católicos» (sic). Lo afirma, pues, una persona (CP) que en su currículum consta una militancia en organizaciones catalanas comunistas (JSUC, y PSUC) entre 1976 y 1979; el ejercicio profesional de la docencia en la Universidad; y el haber sido exconsellera de la Generalitat de Catalunya, del Departament d’Educació.

De modo que la CP viene a añadir -a las recurrentes «maldades históricas» de los españoles- la de ser estos (en 1492) los precursores e inspiradores del exterminio de millones de judíos, realizado por el régimen nazi del «III Reich» entre 1939 y 1945.

Pero la señora CP debería saber -por lo menos- que los, digamos, «pogromos» contra los judíos europeos de la Baja Edad Media, se desplegaron por toda Europa y, particularmente en 1391 en el hispánico «Reino de la Corona de Aragón» (que, entonces, abarcaba los «Condados catalanes» y el «Reino de Valencia»), con el saqueo y las destrucción de juderías o calls, y con la quema de sinagogas y matanzas de miles judíos.

El repaso geográfico de qué juderías se vieron entonces devastadas en 1391, nos lleva, como mínimo (y para no ir muy lejos) a lo que contemporáneamente hay quien denomina (ahistóricamene e inefablemente) Països Catalans, o sea a ciudades y a poblaciones tales como Valencia, Játiva, Tortosa, Lérida, Barcelona, Collioure, Inca, o «La Almudaina» de Palma de Mallorca.

Claro que la CP y los «intelectuales» nacionalcatalanistas de su categoría, siempre pueden «demostrar» que las turbas de gentiles que, en 1391, realizaron esos «pogromos» no eran catalanes (aunque los hechos ocurrieron en ciudades, insisto, que para la susodicha pertenecen a los virtuales y virtuosos Països Catalans), y en cambio sí que serían agentes «españoles» infiltrados al servicio del «Reino de Castilla y León».

N uestro tema: las matemáticas imaginativas de don Oriol.

Por si no pudieron ver «Lo de Évole»: entrevista de Jordi Évole a Oriol Junqueras el pasado domingo 9 de febrero: https://www.lasexta.com/programas/lo-de-evole/mejores-momentos/junqueras-el-psoe-de-bueno-nada-pero-al-psc-siempre-le-recordare-que-sabiendo-que-somos-inocentes-aplaudieron-nuestra-carcel_202002095e406be90cf25ab583a92107.html

No entro en en la descalificación del PSC (no del PSOE). Ni en el uso de «inocentes» para referirse a ellos, a los encarcelados. Ni en supuesto buenismo de don Junqueras. Ni en su afirmación sobre la inexistencia de privilegios en la cárcel. Ni en sus aceradas puyas contra el 155. Ni en la ausencia de cualquier atisbo de autocrítica. Ni en el «aguantar la mirada»… Centro mi atención en un punto, en el uso «imaginativo- fantasioso» de los resultados electorales del 27S por parte del que fuera exvicepresidente del gobierno catalán.

El asunto es importante, no es marginal, no es una «disputa matemática» sobre números y porcentajes. Sus tesis (inalteradas) sobre la legitimidad de sus disparates políticos y barbaridades excluyentes cuelgan de ese hilo.

Évole le preguntó sobre ello en tres o cuatro ocasiones: eterno retorno, eterna repetición de lo mismo.

En el relato de don Oriol, el independentismo ganó las elecciones plebiscitarias del 27 de septiembre de 2015. Por ello, afirmó, es absolutamente legítimo todo lo que hicieron a continuación: las leyes de transitoriedad, la DUI, su comportamiento parlamentario excluyente, la proclamación (durante 10 o 15 segundos) de la República .Cat, el uso de la Generalitat-Estado para combatir otras instituciones del Estado y hacer lo que les diera la gana, el uso de fondos presupuestarios para financiar apuestas secesionistas, sus ‘embajadas’ antiespañolas… Todo tiene su justificación en el resultado del 27S. El «pueblo catalán» les avaló para sus tropelías.

¿Por qué esa justificación? Porque, según don Oriol, contradiciendo las declaraciones de Antonio Baños (CUP) y lo que reflejaba su propia cara en esa noche electoral, el secesionismo, como decía, ganó la apuesta. Hubo más votos a favor de la independencia que votos en contra.

¿Y eso cómo? Pues porque a los votos obtenidos directamente por el secesionismo (Junts + CUP) se tiene que sumar, insistió don Oriol una y otra vez, un buen porcentaje de los votos obtenidos por CSQP (los Comunes).

Évole, con toda la razón del mundo, le comentó a don Oriol que la formación que citaba no tenía en su programa esa finalidad. La creación de un nuevo muro-Estado sólo figuraba en los programas de Junts pel sí y la CUP.

Le importaba un higo. El sabía (y don Oriol sabe mucho) que entre los votantes de CSQP había mucho voto partidario de la independencia. Luego, por tanto, se tenía que sumar y el resultado estaba claro… ¿Claro?

No lo estaba, no lo está. En absoluto:

1. Sólo dos partidos, como decíamos, llevaban en su programa la independencia: Junts pel sí (los neoconvergentes + ERC) y la CUP. De hecho, estos últimos, contradiciéndose: su finalidad esencial no es la independencia de Cataluña sino la de los Países Catalanes. ¿La primera, en su lógica, es un paso adelante para la segunda o es más bien un retroceso?

2. Resultados porcentuales de estas dos fuerzas: 39,59% y 8,21%. En total: 47,80%.

3. Escaños obtenidos: 62 + 10 (72 escaños, 53,33%). La diferencia de porcentajes: la ley electoral catalana (no propia, se niegan a modificarla) que privilegia determinada zonas del país donde el nacional-secesionismo tiene mayor fuerza.

4. Antes de las elecciones, voces, líderes o representantes políticos (nacionalistas) del espacio CSQP (antes vinculados al PSUC, no doy nombres) pidieron públicamente el voto a Junts pel sí «por razones históricas». ¡Cataluña necesitaba ese apoyo!

5. No había por tanto confusión: los votantes del CSQP sabían que su organización no estaba por la labor y que si querían independencia debían apoyar a otras fuerzas.

6. De hecho, los o muchos v otantes de CSQP obraron según ese criterio: ese día, para algunos, no tocaba votar a los suyos. No lo hicieron. Puedo dar testimonio de ello (aunque no fue mi caso por supuesto). Aunque parezca imposible votaron a Junts pel sí.

7. Luego por tanto, y sin ninguna duda, la CUP y Junts concentraron el voto secesionista.

8. Invirtiendo la perspectiva de don Oriol: no está claro por otra parte (aunque pueda parecer «imposible» en primera instancia) que todos los votantes de esas fuerzas, sin excepción, les apoyaran por finalidad es secesionistas.

9. En el caso de la CUP me consta que no fue así: algunos de sus votantes no comulgan con el secesionismo, nunca votarían SI en un proceso de ruptura, separación o creación de un nuevo muro-Estado. Les votan por su supuesta «radicalidad», por su «programa social».

10. A pesar de lo anterior, en su interpretación «imaginativo-creativa» de los resultados electorales, don Oriol volvió a insistir en que el «secesionismo» había ganado las elecciones y que, por tanto, estaban obligados a hacer lo que hicieron. Estaban legitimados y, por supuesto, «ho tornarem a fer».

Y así una y otra vez a pesar de que los datos no cuadraban. No importa: si no cuadran, se cuadran. Las matemáticas y los recuentos al servicio de la «Gran Causa».

¿De verdad que alguien cree que puede convencerse de algo a una fuerza política que argumenta de esta forma y que carece de cualquier propósito serio, real, de enmienda o reconsideración? ¿Autocrítica, rectificación? No, gracias. Son palabras prohibidas en su vocabulario.

En síntesis: toda la praxis política secesionista desde el 27S no sólo fue ilegal (que lo fue y ellos lo sabían perfectamente), sino que además fue ilegítima y antidemocrática. No se amparaba en ningún apoyo electoral mayoritario, en ningún mandato de un supuesto «pueblo catalán nacional-secesionista».

Cierro con este reciente comentario de Joaquim Coll:

El junquerismo no es amor, sino la fase independentista de la rencorosa cultura del pujolismo que impuso su hegemonía cuando supo convertir el escándalo de Banca Catalana en un ataque contra Cataluña y se lanzó a acusar de «botiflers» a los socialistas catalanes. El Gobierno de Felipe González presionó finalmente a la Fiscalía para diluir la querella contra Pujol y rebajar la tensión sociopolítica. El tiempo ha demostrado que fue un error de nefastas consecuencias sobre el que se cimentó la impunidad de la corrupción pujolista. La reforma del Código Penal que ahora se anuncia para rebajar las penas por sedición corre el riesgo de acabar siendo igualmente contraproducente a largo plazo porque el independentismo ni pide perdón ni hace autocrítica ni renuncia a ejercer unilateralmente la autodeterminación. De buenas intenciones el infierno está lleno.

Un último apunte: «La consejera Vilallonga también habló de la «raza catalana» en un libro». La titular de Cultura adujo que su apelación a la etnia el pasado septiembre fue un «lapsus linguae», pero sus escritos del pasado muestran que no es así: https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/consejera-vilallonga-hablo-raza-catalana-libro_315641_102.html. Un comentario de Segismundo Floïd:

Mariàngela Villalonga habla de «raza catalana»

Con esta renovada y reiterada afirmación de Mariàngela Villalonga (MV, actual consellera de Cultura de la Generalitat de Catalunya), sobre la existencia de una supuesta «raza catalana» (v. abajo), se confirma que hay bastantes profesionales de la política catalana de matriz secesionista, que son tan supremacistas que, en realidad, son racistas, en la frecuente acepción inmoral, asocial, y delictiva de esta palabra.

En su caso, MV es racista y discriminatoria -como mínimo- porque utiliza las palabras «raza catalana» para referirse a algunas de las personas que viven en Cataluña, lo que comporta que haya ciudadanos de esta comunidad que no pertenezcamos a la «raza catalana», por lo que quedamos pendientes de una nacionalcatalanista taxonomía al respecto. Por de pronto, el pronóstico de las cosas que de esta clasificación se derivarían, es de lo más inquietante.

Pero es que la clasificación en «razas» de la ciudadanía de Cataluña que hace MV, además de inquietante, manifiesta que es una peligrosa indocumentada, lo que en una consellera de Cultura debería ser imperdonable.

Y es que los de mi generación que nos hemos dedicado a intentar enseñar profesionalmente determinados conocimientos con contenidos, digamos, «humanistas», hemos tenido siempre presente la «Declaración de 1964 de la UNESCO sobre las razas», que proclamaba cosas como estas: «Todos los seres humanos pertenecemos a una sola especie; esta especie humana tiene mucha variabilidad y mezcla genética; consecuentemente, no existe ninguna raza humana pura; y, en vez de «raza», es más correcto hablar de comunidades, sociedades, pueblos, y culturas «.

Pero es que eso de la «raza catalana» que dice la MV, al fin y al cabo no es más que una continuidad de lo que su presidente, Joaquim Torra, escribió, hace pocos años, sobre que en Cataluña la gente que no es nacional-catalanista «(…) son bestias con forma humana». Conviene no olvidar ambas cosas.

Les recuerdo la convocatoria del homenaje a Gabriel Jackson. ¡Resérvense la mañana!

Gabriel Jackson. Ciudadano, historiador, activista

Acto de homenaje al historiador Gabriel Jackson

29 de febrero de 2020, sábado, de 10:30 a 13:00

Centro Cultural Teresa Pàmies

(Comte d’Urgell, 145 • 08036 Barcelona • Metro L5, Hospital Clínico)

Colectivo Juan de Mairena

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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