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El Estado Islámico mantiene a Gaza como rehén

Fuentes: Electronic Intifada

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

En el lado palestino del cruce de Rafah los palestinos esperan el permiso para viajar a Egipto el 18 de noviembre. Imágenes de Yasser Qudih APA

Cuando Rami Fawda oyó que el cruce de Rafah finalmente debía abrirse su reacción fue de alivio mezclado con ansiedad.

El alivio fue porque el ingeniero de 44 años vive en Ankara, Turquía, donde trabajó durante 13 años y necesitaba regresar. Había venido a Gaza en verano para ver a su familia, por segunda vez desde que se fue, pero se quedó atascado cuando por tres veces no pudo salir por el paso de Rafah, el límite entre Gaza y Egipto.

Fawda estaba listo para partir en octubre, cuando las autoridades egipcias anunciaron una apertura programada de Rafah tras la fanfarria de las negociaciones de unidad preliminares recién concluidas entre los partidos palestinos Fatah y Hamás en El Cairo. Pero esa oportunidad también fue anulada, esta vez por un ataque a un puesto de control del ejército egipcio en el Sinaí que cobró 30 vidas, incluidos seis soldados, y se atribuyó al Estado Islámico.

Ese ataque del 15 de octubre fue el motivo de la ansiedad de Fawda. En los últimos meses las esporádicas aperturas (el cruce de Rafah funcionó solo durante unos 30 días en todo 2017) han sido canceladas una y otra vez como resultado de los ataques de militantes en el Sinaí.

El efecto neto significa que los militantes del Sinaí, muchos de los cuales han declarado lealtad al Estado Islámico, pueden tomar como rehenes a dos millones de palestinos en Gaza con sus acciones.

Ya no es un problema egipcio

Fawda tuvo más suerte en noviembre, pero también muy justo. El cruce se abrió el 18 de noviembre durante tres días y logró obtener un permiso para partir. De haberlo postergado una semana, cuando El Cairo anunció otra apertura de tres días, se habría sentido decepcionado de nuevo. El 24 de noviembre unos hombres armados irrumpieron en una mezquita en el Sinaí y mataron a más de 300 personas. El cruce de Rafah permaneció cerrado hasta la semana pasada.

Desde el lado egipcio, Fawda habló de controles de seguridad y una gran presencia militar en el cruce. Egipto -dijo a The Electronic Intifada cuando lo contactó por teléfono- tienen «el mismo miedo que nosotros». Los militantes salafistas en el Sinaí, anteriormente de Ansar Beit al-Maqdis, que en 2014 se convirtieron en Estado Islámico-Provincia de Sinaí, han unido fuerzas con Israel en el «asedio a Gaza», dijo Fawda.

Ciertamente han encontrado una manera de presionar tanto a Egipto como a Hamás, el cual impulsado por la necesidad de abrir Gaza al mundo exterior ha firmado una serie de acuerdos con El Cairo para ayudar a Egipto a combatir lo que se ha convertido en una insurgencia en el Sinaí.

Dichos acuerdos incluyen construir una zona de amortiguación a lo largo de la frontera Gaza-Sinaí y arrestar a los militantes del Sinaí en Gaza y ya han causado rupturas en una larga y difícil relación entre Hamás y los salafistas en Gaza que se ha recrudecido en varias ocasiones en los últimos 10 años.

Según Mukhaimer Abu Saada, analista político y profesor de la Universidad Al-Azhar en Gaza, Hamás pagó un precio por mejorar su relación con Egipto. «Una vez que Hamás tomó medidas drásticas contra los militantes salafistas, el Estado Islámico en el Sinaí comenzó a tomar represalias, amenazando las operaciones de Hamás allí, incluidos sus intereses comerciales y el contrabando de armas», dijo Abu Saada.

Así, el conflicto en el Sinaí se ha convertido en una lucha más amplia que tiene un impacto directo en Gaza. En gran parte, Israel es visto en Gaza como el principal beneficiario de la enemistad entre el Estado Islámico y Hamás.

Y las tensiones engendran tensiones. Las fuerzas de seguridad de Hamás arrestaron a presuntos miembros del Estado Islámico en la zona de Tal al-Sultan en Rafah como respuesta al primer atentado suicida perpetrado por el Estado Islámico en Gaza en agosto. Eso a su vez se produjo después de que Hamás tomase medidas drásticas contra la infiltración dentro y fuera de Gaza.

Desde entonces el número de arrestos ha seguido aumentando. Ashraf Issa, un oficial del servicio de seguridad interna de Gaza dirigido por Hamás, dijo a The Electronic Intifada que ahora hay 550 presuntos combatientes del Estado Islámico en la cárcel de Gaza.

Pero eso, a su vez, amenaza algunos de los intereses vitales de Hamás, especialmente las líneas de suministro a través del Sinaí, utilizadas durante mucho tiempo como una ruta de contrabando para todo tipo de bienes y necesidades, así como de armas y municiones.

Apuntando a Hamás

Ciertamente, esa es la amenaza que el Estado Islámico quiere representar. Según un líder del Estado Islámico basado en Sinaí que opera bajo el nombre de guerra Muhammad al-Yamani y fue contactado por teléfono de un familiar, cada operación del Estado Islámico «es una respuesta a Hamás y a acciones egipcias contra nuestros miembros».

Al-Yamani prometió seguir atacando las posiciones militares egipcias en el Sinaí y advirtió a Hamás que si continúa arrestando a los miembros del Estado Islámico, «destruiremos sus líneas de suministro militar».

 Agregó: «Estamos prestando atención a todos los convoyes que pasan por el Sinaí».

Colgó antes de que este periodista pudiera hacer más preguntas.

Los objetivos principales del Estado Islámico en el Sinaí son egipcios. Notablemente, el 24 de noviembre, hombres armados abrieron fuego en una mezquita cerca de El Arish en el Sinaí durante las oraciones del viernes, el peor de esos ataques en la historia moderna de Egipto.

Pero el Estado Islámico también ha sido muy activo en el área fronteriza entre Gaza y Egipto. A fines de octubre, tres palestinos que trabajaban cerca de la frontera fueron secuestrados en una operación atribuida al Estado Islámico. Fueron golpeados e interrogados durante unas 12 horas en territorio egipcio y luego liberados -según Abd al-Rahman Odeh, un oficial de seguridad de Hamás- cuando quedó claro que ninguno de ellos era miembro de Hamás.

Odeh sugirió que la operación fue un intento de ganar algo de influencia sobre Hamás para un intercambio de prisioneros.

Luego más adelante, en octubre, Tawfiq Abu Naim, el jefe del servicio de seguridad interior de Hamás, resultó herido en una explosión de un automóvil que Hamás denominó como un intento fallido de asesinato. Dos miembros de grupos salafistas en Gaza fueron arrestados después del incidente. Una fuente cercana a la investigación, que habló bajo condición de anonimato, confirmó que Hamás culpa al Estado Islámico de la operación.

Saqueadores en todas partes

Importantes figuras de Hamás habían sugerido anteriormente que Israel estaba detrás de la operación, pero esto podría ser más para el consumo público. Ciertamente, los militantes salafistas tenían motivos. Desde el nombramiento de Abu Naim, cientos de salafistas en Gaza han sido arrestados. Abu Naim también es responsable de la seguridad en el límite de Gaza con Egipto, donde se han erigido varias docenas de puestos de control de seguridad en los últimos meses.

Sin embargo existe claramente una confluencia de intereses entre la rama de Sinaí del Estado Islámico e Israel en su batalla con Hamás. Miembros de Hamás y analistas han sugerido una colusión directa que involucra a Israel y al Estado Islámico. Ambos tenían interés en el asesinato de Abu Naim, según Hussam al-Dajani, profesor de política en la Universidad Ummah en Gaza.

«Israel quería eliminar a alguien que está activo en la resistencia, el Estado Islámico quería vengarse por las restricciones que enfrentan en Gaza «, dijo al-Dajani.

Las operaciones del Estado Islámico en el Sinaí también han contribuido, si no es la razón principal, a la demora en la largamente prometida apertura del cruce de Rafah. Incluso se habla de mover el punto de cruce actual más cerca de la costa para que sea más difícil atacar.

Según Ashraf Juma, un legislador de Fatah, todavía no hay una decisión al respecto. «Presentamos la solicitud a Egipto y se discutió, pero todavía no hemos recibido ninguna confirmación», dijo.

La apertura del cruce de Rafah es crucial y sigue siendo el talón de Aquiles de Hamás. Es el único cruce dentro y fuera de Gaza que probablemente se abra permanentemente en el corto plazo y para cualquier uso razonable.

Israel impuso un cierre sobre Gaza hace más de 10 años con el que El Cairo mayormente ha estado de acuerdo.

Ese cierre ha tenido efectos económicos y sociales dramáticos en esta franja costera angosta y superpoblada que durante mucho tiempo ha estado al borde de un desastre humanitario y que las Naciones Unidas consideran que será inhabitable para el año 2020.

Como Hamás ya ha demostrado, está dispuesto a tomar decisiones difíciles -salvo entregar sus armas- para garantizar que Gaza se abra nuevamente al mundo. Esto incluye terminar formalmente el dominio exclusivo sobre Gaza y enfrentarse a los militantes salafistas en Gaza y el Sinaí.

Egipto -fuera de una cooperación externa para sofocar la insurgencia del Sinaí- también tiene interés en esto. Si se hace correctamente, permitir viajar a través de Rafah podría impulsar la economía de bajo rendimiento de Egipto al abrir un nuevo mercado para los productos egipcios, mientras proporcionaría un enfoque para la economía de Sinaí fuera del contrabando y el turismo.

Pero los saqueadores se encuentran en todas partes, no solamente en el Estado Islámico-Provincia de Sinai.

Hamza Abu Eltarabesh es un periodista y escritor independiente de Gaza.

Fuente: https://electronicintifada.net/content/how-islamic-state-holds-gaza-hostage/22746

Esta traducción se puede reproducir libremente  condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.