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El monoteísmo judío-cristiano-musulmán es una herencia y legado de la milenaria diversidad ancestral árabe

El israelí no es israelita

Fuentes: Rebelión

Esa ancestralidad árabe también fue precedida por un esplendor politeísta. Igualmente cabe señalar que el monoteísmo no es una noción que debe ser reducida a la trilogía judío-cristiano-musulmana. El erudito en cuneiforme Stephen Langdon mostró que en el caso del pueblo sumerio (Irak), el monoteísmo precedió al politeísmo. El faraón egipcio Anaketon había instaurado la […]

Esa ancestralidad árabe también fue precedida por un esplendor politeísta. Igualmente cabe señalar que el monoteísmo no es una noción que debe ser reducida a la trilogía judío-cristiano-musulmana. El erudito en cuneiforme Stephen Langdon mostró que en el caso del pueblo sumerio (Irak), el monoteísmo precedió al politeísmo. El faraón egipcio Anaketon había instaurado la concepción de un solo Dios. Los persas (Iran) desarrollaron una visión monoteísta y así algunos otros pueblos.

De esa milenaria ancestralidad árabe, desde Ur (Irak), llega a Palestina el pueblo hebreo y se le denomina así, en referencia «A los que llegaron del otro lado del río», el Rio Jordán. Su gran aporte entre otros sería el monoteísmo judío que posteriormente de ella misma fluye el monoteísmo cristiano-musulmán. Esa trilogía religiosa no solo viene de una misma etnicidad, la árabe, es decir, toda la suma de un diverso-ancestral que hoy es el epilogo árabe, sino que también en lo religioso, doctrinario y filosófico guardan una misma raíz y tronco, igualmente son las llamadas las religiones Abrahámicas.

Ahora los que se expandieron en el mundo no fueron los judíos, ni los cristianos, ni los musulmanes, sino las respectivas doctrinas religiosas.

La expansión religiosa se da a través de la conversión. La conversión de los pueblos ha existido desde los tiempos politeístas hasta la actualidad.

La conversión religiosa masiva de los pueblos a la trilogía monoteísta judío-cristiana-musulmana está claramente documentada.

En muy resumidas líneas, las grandes conversiones se inician, en el caso del cristianismo, mediante el Emperador Romano Constantino al proclamar el cristianismo como religión oficial del imperio. El Gran Príncipe Vladimir III de Rusia se convierte al cristianismo y lo expande por Rusia y a otros países. En América el colonizador europeo procedió a lo que denominó la evangelización de la bestia (el indígena) creando la conversión de estos pueblos al cristianismo. La conversión al judaísmo viene a través del Rey Bulan del imperio khazaro, del Norte del Cáucaso, al declarar la religión judía como credo oficial de dicho imperio. La conversión al islam inicialmente procede a través de los árabes y posteriormente a través del imperio turco-otomano (no árabe).

No se descarta que no hubiera un previo desplazamiento de judíos, cristianos y musulmanes. Si existió un desplazamiento de estos, pero muy ínfimo en la que no determinó ninguna conversión masiva de los pueblos a estas respectivas religiones.

En la actualidad las conversiones continúan pero no a nivel de pueblos sino mas bien en términos de particularidades ciudadanas de manera espontánea, otras a través de gobiernos y/o grupos ideológicos-económicos que penetran mediante asociaciones.

La religión cristiana que nació en Palestina, que es un legado palestino, hoy un 94% de los cristianos del mundo son conversos, no son originarios de Palestina y/o del mundo Árabe. La religión musulmana que nació en la Península Arábiga, hoy el 80% de los musulmanes del mundo son conversos, no son originarios de la península Arábiga y/o del mundo Árabe. La religión judía que nació en Palestina-Irak y que es un legado palestino, hoy más del 98% de los judíos del mundo son conversos, no son originarios de Palestina y/o del mundo Árabe.

Aunque el tema de la conversión al monoteísmo cristiano, musulmán se documenta, ilustra y narra con transparencia pedagógica, en el caso de la conversión de los judíos está herméticamente silenciado, enterrado, oculto, camuflado, aromáticamente censurada para proceder a su falsificación, es decir, se nos inyectó la encantadora farsa de que los actuales judíos conversos, descienden del antiguo pueblo semita hebreo (ancestralidad árabe). Que el establecimiento genocida del Estado de Israel en Palestina el 14 de mayo de 1948., es el retorno a la tierra ancestral después de 2000 años de los judíos expulsados de Judea por el imperio Romano en el año 70 DC., (pero no existe ningún registro de este hecho). Decir esto es un Holocausto (la quema de un animal), no a un animal sino de la historia universal, para ocultar la esencia colonial del Israel que se fabricó desde Europa en 1948 en la Palestina histórica.

La conversión masiva al judaísmo comenzó a través del Reino Khazaro, un pueblo euroasiático de origen caucásico-turco-mongol, que posteriormente se convirtió en un poderoso imperio llegando a dominar el Sur de Rusia, Kazajistán occidental, el este de Ucrania y áreas del Cáucaso. En el siglo VII DC., el Rey Bulan abandona las prácticas religiosas politeístas, de cultos fálicos por una conversión de su imperio al judaísmo, abriendo así en los siglos venideros la ramificación de la conversión europea al judaísmo, hoy conocidos como los judíos askenazíes.

En 1918. Autores del libro: -Eretz Israel, in the past and in the present-: Sostienen: -Los palestinos son los auténticos descendientes de los antiguos israelitas-.

Los askenazíes están clasificados como los judíos europeos, de raíces caucásicas, eslavas, arias, indo-europeas. Étnicamente no semitas (ancestralidad árabe) y representan un 90%., para otros el 80% de la población mundial judía. El otro grupo judío son los sefardíes muchos son nativos del Norte del África que no son necesariamente semitas (árabes) ya que el Norte del África es étnicamente amazinght y están los sefardíes de España y Portugal que son de origen greco-romano, no semita (árabe) y pueden representar cerca de un 20%. También existe una minoría judía semita (árabe) denominados mizrajíes (incluida Iran, no árabe pero si nativa del área), los mizrajíes pueden representar cerca del 1% de la población judía mundial.

Cerca del 1% de la población mundial judía es semita (ancestralidad árabe) solo el 20%(¹) de la población mundial musulmana es semita (árabe), solo el 5% de la población mundial cristiana es semita (árabe).

 

La injusticia mediante la inclemencia de lo absurdo

…Imaginemos a los indonesios, pueblo de Oceanía de origen austronesio malayo, converso al islam en el siglo XIII y que hoy representa el país con mayor población musulmana del mundo (210 millones) pedir derecho de retorno en La Península Arábiga, la cuna del Islam.

Estamos en el siglo XXI y seguimos atrapados en la atrofia y anacronismo del colonialismo (Israel 1948). La academia y la intelectualidad, ese neo-sacerdocio de nuestros valores seculares y laicos son justamente quienes beatifican un oscurantismo al hacer ver a los judíos como pueblo y no como una religión y a su vez santifican un concreto colonialismo.

…y los judíos no son un pueblo de la misma manera como los musulmanes y los cristianos tampoco lo son… ni la comunidad gay, ni los blancos, negros, feministas etc.

Estamos en el siglo XXI y es crónico el patético miedo a expresarse ante el sofisticado sometimiento del eurocentrismo sionista.

Estamos en el siglo XXI y son los pregoneros del secularismo, los que se ufanan en querer dictarnos cátedra de secularismo pero a su vez veneran a un régimen que aparte de ser colonial, está sustentado desde la condición religiosa y no étnica.

Un Estado Judío, un Estado Islámico, un Estado Cristiano es un atentado a toda antropología étnica. Es contrario a la modernidad, anula la figura de pueblo…Se quiere borrar la figura de pueblos árabes sustituyéndolos por Estados confesionales, fin de los pueblos Árabes. Fomentar Estados confesionales en el Medio Oriente, Estados islámicos, eso beneficia al colonialismo israelí que ahora solicita ser reconocido como un, Estado Judío, y detrás de un Estado Judío es impedir el Derecho de Retorno de los millones de Refugiados Palestinos e igualmente poder incluso expulsar a los palestinos que viven dentro de ese régimen.

Estamos en el siglo XXI y vemos que en lo que respecta el Medio Oriente, desde la intelectualidad secular occidental y carismáticos árabes (Think thank), mezclan, camuflan: pueblo y religión, para justificar el colonialismo de ese Israel de hoy que no guarda ningún vínculo histórico ni genealógico con el antiguo pueblo de Israel. Igualmente justificar las dictaduras monárquicas (teocráticas y no teocráticas) árabes necesaria en la mutua protección entre las dictaduras árabes y el colonialismo israelí.

Estamos en el siglo XXI y es la modernidad quien se hace instrumento impecable de esta inquisición religiosa, un sacerdocio academico-intelectual secular, en la que en su cómoda y negligente ilustración orientalista lo retrotrae a su oscurantismo histórico.

El israelí no sólo no es un israelita, sino que también es un anti israelita que desde 1948 practica un proceso de limpieza étnica contra los nativos palestinos, los más cercanos descendientes del antiguo pueblo semita (ancestralidad árabe) de Israel. Lo absurdo resulta ser efectivo.

Nota.

1. Del 20% de semitas (árabes) musulmanes están incluidos los Estados Árabes del Norte del África (con excepción de Egipto), no son semitas (Árabes), por lo tanto la población mundial musulmana Árabe debe ser menor del 20%.

Arthur Kostler

Historiador Húngaro judío

Los judíos askenazíes: -Sus ancestros no provenían del Jordán, sino del Volga, no de la tierra de Canaán sino del Cáucaso, que aún se asocia con el origen de la raza «aria», y genéticamente están emparentados con los hunos, los uigur y las tribus magiar y no con las semillas de Abraham, Isaac o Jacob-.

Yitziak Ben Zvi Historiador israelí.

David Ben Gurión. Co-fundador del régimen colonial de Israel y ex- Primer Ministro. 

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.