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El monopolio israelí del sufrimiento psicológico

El torbellino del trauma

Fuentes: CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Los conteos presentados actualmente por localidades israelíes ubicadas en la línea fortuita de fuego de cohetes Qassam, parecen indicar que, una vez más, la mayoría de las víctimas civiles israelíes en su guerra contra Gaza tendrán que ver con shock nervioso.

Así fue en la guerra de julio de 2006 contra el Líbano, durante la cual el Ministerio de Salud israelí informó que 4.262 civiles israelíes heridos fueron tratados en hospitales; este total fue dividido en 33 pacientes gravemente heridos, 68 moderadamente heridos, y 1.388 con heridas ligeras, mientras que los restantes 2.773 fueron tratados por «shock y ansiedad.» La Comisión de la ONU de Investigación sobre el Líbano, por su parte, citó la afirmación de las autoridades libanesas de 4.409 civiles libaneses heridos – y el único intento de clasificación de víctimas fue una lista de 56 «masacres colectivos» diferentes realizados por fuerzas israelíes durante la guerra, identificados como: «Ataques aéreos que alcanzaron gravemente una procesión funeral de las víctimas de los ataques aéreos de los días anteriores.»

BBC News mencionó cifras diferentes en su registro de víctimas civiles en la guerra de agosto de 2006, según el cual hubo 32 israelíes gravemente heridos, 44 israelíes moderadamente heridos, y 614 israelíes con heridas ligeras, 1.985 israelíes tratados por shock, y 3.697 libaneses heridos. Las víctimas israelíes, por lo tanto, estuvieron en su abrumadora mayoría relacionadas con shock, mientras que las libanesas seguían siendo:

  1. una suma global
  2. no afectadas por agudos síndromes de estrés

Es muy probable que la misma tendencia valga para Gaza – y no sólo porque es difícil a los hospitales recibir a personas con niveles de noradrenalina elevada cuando no pueden atender a personas que han perdido sus extremidades.

Al despertar el domingo pasado por la mañana oí que un israelí en Sderot había sufrido heridas ligeras, cuatro israelíes habían sido tratados por shock, y 23 palestinos habían sido muertos en Gaza desde medianoche. Después de realizar una búsqueda en Google de los términos «Palestinos tratados por shock» – que produjo sobre todo artículos por israelíes tratados por shock debido a la conducta palestina – llamé a un amigo palestino en el Líbano en un intento de determinar por qué los enemigos de Israel no gozan del lujo de sufrir problemas psicológicos. La investigación fue realizada en inglés modificado, la forma idiomática en la que Hassan y yo nos basamos en todas nuestras comunicaciones:

YO: ¿Van los árabes al hospital por problema con la cabeza?

HASSAN: Los árabes no tienen cabeza.

Esa hipótesis indudablemente habría sido apoyada por la ex primera ministra israelí Golda Meir, quien podría haberla usado para apoyar su argumento de que los palestinos no son gente real. Otras posibles excusas para el tradicional embargo del shock palestino incluían las siguientes:

  1. Los palestinos están acostumbrados a que les caigan bombas sobre sus cabezas.
  2. Fue la culpa de los propios palestinos que las bombas cayeran sobre sus cabezas.
  3. El shock se ha convertido en propiedad exclusiva de la campaña internacional de simpatía con Israel, así como las palabras «lluvia,» «descarga» y «andanada.»

La sección de Salud de la edición en línea de Jerusalem Post presentó una cierta perspectiva sobre el particular fenómeno de shock israelí. El artículo principal lleva el título: «Escapando el torbellino del trauma,» que – aunque sonaba más como instrucciones para romper el cruce de frontera de Rafah – resultó ser el objetivo de Experiencia Somática (SE), una filosofía de autocuración que había sido recientemente publicitada en Sderot.

El artículo comienza el viernes por la mañana en el «Centro a prueba de bombas de capacidad de recuperación de Sderot,» donde la gurú visitante de SE, Gina Ross, de Los Ángeles, preside a un público embelesado de profesionales de la salud y trabajadores sociales. Según el autor del artículo, la reunión había sido planificada de modo auspicioso ante la fragilidad sentida actualmente por los israelíes vecinos a la Franja de Gaza, la mayoría de los cuales son descritos a pesar de ello como «que duermen en su casa durante el primer día del fin de semana.» No menciona un cálculo correspondiente de cuántos gazanos duermen en su casa los viernes por la mañana.

La «optimista» señora Ross describe el propósito de SE como reemplazo del «torbellino del trauma» por un «torbellino curador.» El torbellino del trauma es el resultado de «una reacción biológica incompleta a la amenaza, que deja el sistema en un nivel excesivamente elevado de excitación, con movimientos frustrados de defensa congelados permanentemente»; el torbellino de curación ocurre cuando las víctimas aprenden a «deshelar la congelación y liberar las expresiones motoras sensoriales de emociones basadas en traumas.» Ross afirma con entusiasmo que el proceso de reemplazo es a veces posible en sólo unas pocas sesiones, incluso después de años de acumulación.

El método SE fue desarrollado por el doctor Peter Levine, quien es descrito en el artículo como autor del libro «Taming the tiger» [Amansando el tigre]; resulta que el libro en realidad se llama «Waking the Tiger» [Despertando al tigre], que tal vez sea más apropiado en el contexto israelí en vista de que aparentemente prefieren dar rienda suelta a las bestias en lugar de disuadirlas. Aparte de una serie de otros títulos, Ross es la entrenadora sénior para Oriente Próximo de la Fundación por el Enriquecimiento Humano de Levine, así como experta autoproclamada en la superación de «la inseguridad y las dificultades el exilio» – ya que su familia huyó de su casa en Siria y después de su casa en el Líbano. La familiaridad con el exilio podría ser útil en caso de que un día se piense que Gaza sea merecedora del enriquecimiento humano, o de la experiencia somática en general.

La señora Ross ha determinado que los israelíes, los palestinos, y los israelíes árabes sufren todos de torbellinos de trauma colectivos – especialmente el segundo grupo, cuyo torbellino «ha estado aumentando fuera de control desde hace tiempo.» Por lo tanto, aunque en este caso se permite a los gazanos que sufran psicológicamente, están condenados al fracaso incluso en su propio sufrimiento, ya que no es posible implementar un torbellino colectivo de curación mientras un ejército financiado por la superpotencia global está omnipresente.

El método SE, sin embargo, suministra oportunidades innovadoras para notables internacionales como ser:

  1. Barack Obama, quien está en peligro de desarrollar un torbellino de trauma debido a su repetido uso de la opción de la «fuga» en la lucha o en situaciones de escape – por ejemplo, en sus discursos ante AIPAC y en sus opiniones sobre la guerra contra Gaza.
  2. MK Shai Hermesh, residente de un kibutz cercano a la frontera de Gaza, quien – explicó Yzipi Livni en una reunión de diplomáticos extranjeros en Sderot el 28 de diciembre – «casi ha tenido que vivir en un refugio durante semanas.» Livni declaró que la situación era «insoportable,» aunque esta descripción probablemente no se aplique a la de los parlamentarios palestinos mantenidos indefinidamente en detención administrativa israelí.

La afirmación de Gina Ross’ de que «la paz sólo puede provenir de sistemas nerviosos colectivos equilibrados» también podría ser reveladora para otros miembros de la comunidad internacional, como los que están bajo la impresión de que sólo se puede llegar a la paz si se permite que Israel despedace Palestina en enclaves alejados los unos de los otros. En lugar de desgastarse discutiendo qué porcentaje de los territorios palestinos restantes debería permitirse del lado israelí de los inmensos muros de hormigón, el enviado para Oriente Próximo Tony Blair podría entonces concentrarse en temas más concretos como la incorporación de la resistencia emocional en el plan de ruta para la paz. Blair ya ha demostrado un fuerte compromiso con la resistencia, al tragarse sus lágrimas mientras se hablaba de cartas recibidas de padres cuyos hijos han muerto en Iraq pero que, a pesar de ello, conservan su seguridad de la justificación de la guerra.

(Siguiendo la distribución global del poder, los iraquíes – como los gazanos – no han sido considerados dignos de la condición de víctimas psicológicas, la que es reservada para los soldados de la coalición, sus familias, y gente que sella sus ventanas para protegerse contra ataques con armas de destrucción masiva. A propósito, el cuarto ítem en la lista de resultados de una búsqueda en Google de los términos «iraquíes tratados por shock» fue un artículo de Ha’aretz de 2007, intitulado «Qassam disparado desde Gaza da en Sderot, hombre tratado por shock.»)

Cerca del fin del artículo de Jerusalem Post sobre el escape del torbellino del trauma, una practicante israelí de SE declaró en la reunión en Sderot su intención de patrocinar un taller de primera ayuda emocional para ciudadanos de Jerusalén que sufran de trauma secundario – es decir indirecto.

Pasando al segundo titular en la sección de Salud de JPost.com, me informé de que «Líneas de urgencia emocionales tuvieron un agudo aumento de llamadas desde el Sur,» la mayoría de las cuales sufrían repercusiones por el desequilibrio del sistema nervioso colectivo gazano. Según la portavoz de la línea de urgencia de Natal – Centro para Víctimas del Terror y la Guerra de Israel – una serie de parientes estaban preocupados porque sus niños no comían ni bebían; una tal conducta preocuparía menos en Gaza, donde carecen de alimento y bebida.

El consejo de Natal a los que luchan contra el torbellino del trauma incluía:

  1. Abstenerse moderadamente de las informaciones de noticias.
  2. Encontrar «entretenimiento ligero para ayudarles a pasar por el estrés.» (La palabra «entretenimiento» estaba subrayada; cuando pulsé en ella llegué a un sitio en la Red en español que me invitó a bajar canciones populares a mi teléfono celular.
  3. Alentar a los niños pequeños a que pasen tiempo en sus refugios contra bombas incluso cuando no suenan sirenas por ataques aéreos, de modo que los refugios sean asociados con otras cosas que con el temor a la muerte.

Una visita al propio sitio en la Red de Natal reveló que muchos de los que llaman a la línea de urgencia son del norte de Israel y «sufrían de retrocesos a la Segunda Guerra del Líbano.» Condoleezza Rice, mientras tanto, también sufría de retrocesos a esa guerra en particular, y repetía que un cese al fuego nunca debería permitir un retorno al status quo ante, es decir Gaza.

El sitio en la Red de Natal describe a los residentes del Sur de Israel como «que viven en una realidad anormal» y les suministra instrumentos para hacerle frente, incluyendo una lista de ejercicios intitulada «Relajamiento muscular para niños.» En uno de los ejercicios de la lista, se aconseja a los padres que hagan que sus hijos pretendan que: «Un pequeño elefante se acerca; ¡en un momento te va a pisar en el estómago! Aprieta el estómago, aprieta tus músculos lo más que puedas. El elefante se fue; ahora tu estómago puede volver a descansar.»

SederotMedia.com explora actividades terapéuticas alternativas, y muestra un vídeo de un pequeño niño con una kipá negra concentrado en decorar un cohete Qassam que ha construido con una botella de plástico, papel, y cinta adhesiva. Una yuxtaposición más compleja de inocencia y guerra puede desde luego ser encontrada en las fotos de niños israelíes decorando misiles enviados al Líbano en 2006, pero el director del vídeo de SderotMedia cubre un campo simbólico adicional en la escena final, en la que el Qassam decorado es colocado en medio del piso con un bebé en un suéter rojo sentado a poca distancia. El bebé mira el Qassam durante unos pocos segundos, luego gatea por encima y derriba el cohete.

Al seguir navegando por el sitio en la Red encontré un artículo que acompañaba el vídeo, intitulado «Qassams amigos del entorno.» En el artículo, la madre del decorador del Qassam explica que «el afrontamiento de la amenaza mediante la creación» provee un sentido de seguridad a los niños de Sderot (o por lo menos a los entre 70 y 94% de ellos que SderotMedia diagnostica con Desorden de Estrés Post-traumático). El autor del artículo suministra más antecedentes relevantes, como ser que la alerta «Color Rojo» es un concepto tan familiar para estos niños como la palabra «Papá,» y que a los niños no les importa realmente si el IDF [ejército israelí] fue el que comenzó con la reacción» – un ejemplo que podría ser seguido por el resto del mundo.

Después de ver otro vídeo de Sderot – éste tiene de protagonista a una mujer en camisa de dormir que tiembla en su casa – volví por última vez a la sección de Salud del sitio en la Red de Jerusalem Post para encontrar un artículo intitulado «Hablando psicológicamente: sentirse triste.» Este artículo explora otras razones potenciales, aparte de la lluvia de cohetes, para que los israelíes se depriman, como ser un desorden afectivo estacional (SAD), producido por el invierno, y el desorden afectivo estacional reverso, producido por el verano.

Presumiblemente la mayoría de los palestinos en Gaza no tienen suficiente tiempo para que los afecten los cambios estacionales, ni es probable que los suplementos de melatonina recomendados para combatir el SAD en los camiones de ayuda humanitaria. Las continuas explosiones, sin embargo, podrían ofrecer acceso a los gazanos a algunos de los otros tratamientos sugeridos, como ser la terapia de luz brillante. El gobierno israelí, mientras tanto, podría considerar el cese de la explotación del auténtico tormento psicológico de sus ciudadanos a fin de justificar batallas existenciales contra sus vecinos.

Belén Fernández completa actualmente un libro llamado Coffee with Hezbollah, en el que hace la crónica del viaje de dos meses en autostop que ella y Amelia Opaliñska realizaron después de la guerra de julio de 2006. Para contactos: [email protected].

http://www.counterpunch.org/fernandez01072009.html

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