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El presidente del Parlamento cubano responde a las preguntas de cientos de estudiantes y la prensa internacional en un acto al aire libre

«En Cuba hay tantos partidos políticos como ciudadanos»

Fuentes: Rebelión

Ricardo Alarcón explicó en una tribuna abierta ante cientos de estudiantes y la prensa internacional por qué no hay partidos políticos en Cuba En la presentación del tomo III del documento «Cuba y los derechos humanos», editado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, el presidente del Parlamento Ricardo Alarcón respondió el pasado 11 […]

Ricardo Alarcón explicó en una tribuna abierta ante cientos de estudiantes y la prensa internacional por qué no hay partidos políticos en Cuba

En la presentación del tomo III del documento «Cuba y los derechos humanos», editado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, el presidente del Parlamento Ricardo Alarcón respondió el pasado 11 de abril a una de las preguntas más recurrentes entre quienes critican a Cuba. En un acto público al aire libre en la Plaza Cadenas, en la Universidad de La Habana, destacado por informalidad y ausencia de protocolo, el alto cargo cubano respondió a las preguntas espontáneas de la prensa internacional y cientos de jóvenes universitarios.

Alarcón habló de múltiples temas, de la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra y la propuesta de cambio, de su asistencia en Roma a las exequias del Papa, de la emigración cubana, del modelo de democracia cubano, de la cita electoral en Cuba el próximo domingo 17 de abril y, como no, de sus relaciones con Estados Unidos.

Una de las preguntas de una corresponsal extranjera se planteó sobre la inexistencia de partidos de partidos en las próximas elecciones. Alarcón respondió que los candidatos cubanos son «los únicos candidatos del mundo que no los ha elegido una maquinaria electoral ni la partitocracia». «En algunos países -añadió- los partidos políticos asumen, incluso usurpan, la voluntad de los ciudadanos al imponer ellos los candidatos. Efectivamente, en Cuba sólo hay un partido político, pero también se podría decir que hay tantos partidos como ciudadanos porque todos ellos se pueden proponer para ser elegidos. Aquí, cualquier ciudadano con sólo levantar en brazo en una de las 41.606 reuniones que ha habido con motivo de las próximas elecciones, es candidato».

«En otros países ese derecho no lo tiene ningún ciudadano. A nosotros nos critican que ese derecho se lo hemos quitado a los partidos y a los grupos económicos que les financian y se lo hemos dado a los ciudadanos. En la Grecia de Pericles fue así, en Cuba funciona igual, y a mucha honra. ¿Por qué eso es un delito? ¿Acaso porque nadie desde ningún poder embadurnó de carteles las calles con su dinero?», añadió.

«Aquí hay pluralismo real, no es ficción, ni se nombra a nadie por la maquinaria de los partidos políticos -continuó-. Por eso entiendo que los medios de comunicación extranjeros no digan de nada de nuestras elecciones, porque deberían reconocer que es prueba de una democracia mayor que la de sus países. Por eso mucha gente en el mundo no sabe que aquí cada dos años y medio se hace esto».

Alarcón afirmó que la democracia representativa de los países capitalistas no es ni democracia ni representativa. «La democracia es un sistema en el que la gente ejerce la autoridad», afirmó. Citando al jurista austriaco Hans Kelsen y su obra «La ficción de la representación», Alarcón recordó que es imposible que alguien actúe en representación de los demás si no hay igualdad entre los seres humanos: «La desigualdad es la negación de cualquier idea democrática. Sólo con la vinculación entre representantes y representados basada en la solidaridad y la justicia se logrará esa aspiración de la humanidad».

Kelsen, recordó Alarcón, enuncia una posible solución a la representación inevitable: la parlamentarización de la sociedad. «Por eso nosotros hablamos de educación, salud, etc… cuando hablamos de democracia. Buscamos esos ideales y no nos conformamos con las apariencias engañosas de la democracia representativa», afirmó el alto cargo cubano.

El presidente del Parlamento relacionó este asunto con el intento anual de Estados Unidos de condenar a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra: «Lo hacen porque deben defenderse de este sistema que deja en evidencia los niveles patéticos y macabros de su sistema electoral». Recordó que «en Estados Unidos está sin resolverse las decenas de miles de ciudadanos pobres, negros y minorías que no pudieron votar en las últimas elecciones, gentes que hoy no saben si eran electores o no. Allí es secreta la lista de lectores y secreto es el sistema por el que una persona se convierte en candidato». Volviendo a Cuba, afirmó que «aquí los ciudadanos votarán porque tienen derecho por nacimiento, sin que el elector tenga que hacer ningún trámite, ni pagar ningún dinero. El cubano escogerá entre candidatos que todos saben quienes son, de donde proceden y porqué han llegado a ser candidatos. Hay 30.000 candidatos, elegidos por el pueblo, que será votados y recontados de forma pública el próximo 17 de abril».


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