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En otras circunstancias caerían bombas, pero cuando rabinos de gran influencia y alto rango llaman a la aniquilación total de los palestinos, el mundo permanece indolente

Genocidio anunciado

Fuentes: Al-Ahram Weekly On-line

Traducido para Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala por Ernesto Páramo y revisado por Yáotl Altán

«Todos los palestinos deben ser aniquilados; hombres, mujeres, niños y hasta sus bestias». Esta fue la opinión religiosa publicada hace una semana por el Rabino Yisrael Rosen, director del Instituto Tsomet, un instituto religioso establecido hace bastante tiempo al cual asisten estudiantes y soldados de las colonias ilegales israelíes en Cisjordania. En un artículo publicado por numerosos periódicos religiosos israelíes hace dos semanas y que apareció también en el periódico liberal Haaretz el 26 de marzo (2008) en Israel, Rosen afirmó que hay evidencia en la Torah para justificar sus declaraciones. Rosen, con autoridad rabínica para publicar opiniones de carácter religioso, escribió que los palestinos son muy parecidos a la nación de los amalequitas que atacaron a las tribus israelitas en su camino a Jerusalén después de que habían escapado de Egipto bajo el mando de Moisés. A continuación agregó que Dios promulgó en la Torah una declaración que le daba permiso a los judíos para matar a los amalequitas, y que este fallo es reconocido por la jurisprudencia judía moderna.

El artículo de Rosen, que creó una conmoción en Israel, incluyó el texto del fallo en la Torah: «aniquilen a los amalequitas de pies a cabeza. Mátenlos y confisquen todas sus propiedades. No les muestren ninguna piedad. No tengan piedad de ellos. Mátenlos sin descanso, uno después del otro. No dejen vivo a ningún niño, planta o árbol. Aniquilen a sus bestias, desde los camellos hasta los burros.» Rosen añade que los amalequitas no son una raza o religión en particular, sino que representan a todos aquellos que odian a los judíos por motivos religiosos o nacionales. Rosen añadió también que los «amalequitas existirán mientras haya judíos. En cada era, los amalequitas emergerán de diferentes razas para atacar a los judíos, y así la guerra contra ellos habrá de ser global.» Él promueve la ejecución «del fallo de los amalequitas» y dice que los judíos deben implementarlo en todas las eras porque se trata de un » mandamiento divino».

Rosen no vacila en definir a los palestinos como los «amalequitas de esta era». Y continúa, «aquellos que matan estudiantes cuando recitan la Torah y disparan misiles a la ciudad de Siderot, introducen terror en los corazones de hombres y mujeres. Los que bailan sobre la sangre son los amalequitas y nosotros debemos responder con un contra-odio. Debemos desterrar cualquier rastro del humanitarismo cuando tratemos con ellos para poder resultar victoriosos.»

El verdadero ultraje es que la mayoría de aquellos que tienen autoridad para publicar opiniones religiosas judías apoyan la opinión del Rabino Rosen, como lo confirma el periódico israelí Haaretz. A la cabeza de aquellos que apoyan su opinión se encuentra el rabino Mordechai Eliyahu, la autoridad religiosa más importante en la corriente religiosa nacionalista de Israel y el principal ex-rabino del rabinato del Este de Israel. La opinión de Rosen también cuenta con el apoyo del rabino Dov Lior, presidente del Consejo de Rabinos de Judea y Samaria (Cisjordania), y el rabino Shmuel Eliyahu, el rabino principal de Safed y un candidato para la posición de rabino principal de Israel. Varios líderes políticos en Israel también han mostrado mucho entusiasmo por esta opinión, incluso Ori Lubiansky, jefe de la municipalidad de Jerusalén.

Todos los observadores políticos en Israel están de acuerdo en que los disparos en Jerusalén hace tres semanas, que mataron a ocho estudiantes judíos en una escuela religiosa ultra-conservadora, fueron fundamentales para «justificar» que las autoridades judías publicaran estas opiniones religiosas tan odiosas y de naturaleza racista. Al día siguiente del incidente en Jerusalén, varios rabinos de la mano de Daniel Satobsky publicaron una opinión religiosa que invita a la juventud judía «y a todos aquellos que creen en la Torah» a vengarse de los palestinos tan pronto como sea posible. Una semana después de la operación, un grupo de rabinos de alto rango publicó una opinión religiosa sin precedentes, que le permite al ejército israelí bombardear áreas civiles palestinas. La opinión fue publicada por la «Asociación de Rabinos de la Tierra de Israel» y declara que la ley religiosa judía permite el bombardeo de barrios residenciales civiles palestinos si son el origen de ataques contra barrios residenciales judíos. La declaración establece que «cuando los residentes de ciudades que lindan con colonias ilegales y centros judíos de población disparan cohetes a las colonias ilegales judías con el objeto de causar muerte y destrucción, la Torah permite disparar misiles a los lugares de donde se originan los ataques sin importar que haya residentes civiles presentes».

La opinión añade que a veces es necesario responder inmediatamente con un bombardeo a las fuentes del ataque sin dar una advertencia previa a la población civil palestina. Hace unas semanas, el rabino Eliyahu Kinvinsky, el segundo rabino más importante en la jerarquía de la corriente religiosa ortodoxa, publicó una opinión religiosa que prohíbe emplear a árabes, en particular en escuelas religiosas. Esta opinión religiosa vino después de la que publicó el rabino Lior que prohíbe emplear a árabes y alquilarles apartamentos residenciales en vecindades judías. A fin de promover un clima que permita a las organizaciones extremistas judías seguir atacando ciudadanos palestinos, el rabino Israel Ariel, uno de los rabinos más prominentes en el complejo de colonias ilegales en Cisjordania, publicó recientemente una opinión religiosa que prohíbe a los judíos religiosos implicados en ataques contra palestinos, aparecer ante tribunales civiles israelíes. Según esta opinión, ellos deben exigir más bien, que se presenten ante tribunales de la Torah regidos por la ley religiosa judía.

El periódico Haaretz advirtió que lo que el rabino Ariel trataba de lograr por medio de esta opinión religiosa, ya estaba ocurriendo en la actualidad. El primer caso de tal tribunal en Kfar Saba ordenó la liberación de una joven judía llamada Tsevia Teshrael que había atacado a un agricultor palestino en el corazón de Cisjordania. Hay autoridades religiosas que glorifican los asesinatos y elogian a terroristas judíos, como el rabino Yitzhaq Ginsburg, un rabino de alto rango en Israel que publicó un libro con el titulo de «Baruch, el héroe» en memoria de Baruch Goldstein, un judío de origen estadounidense responsable de la masacre de la Mezquita Ibrahimi en 1994 cuando abrió fuego con un rifle de combate y mató a 29 palestinos que hacían la oración de la mañana en Hebrón, al sur de Cisjordania. El rabino Ginsburg considera, sin duda alguna, que este acto criminal fue un acto «honorable y glorioso».

El mayor peligro de estas opiniones religiosas estriba en que las autoridades religiosas que las publican tienen el respeto absoluto de la juventud judía religiosa. Y aunque sólo el 28 por ciento de la población de Israel es religiosa, más de 50 por ciento de los israelíes se definen como conservadores y le dan gran importancia a las opiniones publicadas por las autoridades religiosas judías. Según un estudio conducido por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Bar Elon, más del 90 por ciento de aquellos que se identifican como religiosos creen que si las leyes del estado son incongruentes con el contenido de las opiniones religiosas publicadas por rabinos, ellos tienen la obligación de ignorar las leyes y actuar de acuerdo con las opiniones rabínicas.

Lo que le concede a estas opiniones religiosas racistas un impacto más profundo y de mayor alcance es el hecho de que en la última década los seguidores de la corriente religiosa sionista, que forman casi el 10 por ciento de la población, han estado tratando de asumir el control del ejército y de los aparatos de seguridad. Ellos lo están haciendo al unirse al ejército para servir como voluntarios en las unidades especiales de combate. La oficina del portavoz del ejército israelí dice que aunque el porcentaje de seguidores de esta corriente es bajo, con relación a la composición demográfica del estado, ellos representan más del 50 por ciento de los oficiales del ejército israelí, y más del 60 por ciento de los comandantes de unidades especiales. Según un sondeo de oficiales religiosos y soldados supervisados por el Centro Interdisciplinario Herzliya, que fue publicado el año pasado, más del 95 por ciento de los soldados y oficiales religiosos dicen que ellos ejecutarán órdenes del gobierno y de sus superiores, únicamente en el caso de que las ordenes estén en armonía con las opiniones religiosas publicadas por los principales rabinos y autoridades religiosas.

Wasil Taha, miembro árabe de la Knesset[1] por el Partido Tajammu, liderado por Azmi Bishara, dice que estas opiniones religiosas hacen posible la comisión de innumerables delitos. Él menciona opiniones religiosas publicadas por varios rabinos a mediados de 1995 que condujeron al asesinato del Primer Ministro israelí Yitzhak Rabin. «Si esto es lo que pasa cuando opiniones religiosas motivan ataques contra líderes judíos como Rabin, ¿qué pasará cuando se justifiquen ataques contra líderes palestinos y la población civil en los territorios ocupados?», se preguntó. «Nosotros, como líderes árabes, hemos comenzado a sentir una evidente falta de seguridad a consecuencia de todas estas opiniones religiosas y ahora comprendemos que este asunto requiere mucha precaución, especialmente con respecto a nuestros movimientos personales, ya que estamos seguros de que hay gente que trata de implementar estas opiniones,» declaró para el semanario Al–Ahram.

Taha ignora a aquellos que quieren saber cuál es el papel del aparato político del gobierno israelí al encarar estas opiniones religiosas extremistas. «Los ministros del gobierno israelí y los miembros de Knesset compiten para incitar a todos los sectores judíos contra el pueblo palestino y no vacilan en amenazar la expulsión de los palestinos que viven en su tierra, Israel, y que tienen la ciudadanía israelí, fuera de las fronteras del Estado de Israel como el vice-Primer Ministro Avigdor Lieberman y el político Evi Etam», dijo Taha. Él explico también que los ciudadanos palestinos dentro de Israel han comenzado a tomar medidas precautorias extremas desde que empezaron a circular estas opiniones religiosas, incluyendo medidas de seguridad alrededor de las mezquitas y los organismos públicos, al tiempo que mantienen informados a los oficiales sobre demostraciones públicas a realizar para tratar de impedir ataques a los participantes. Taha cree que los sectores de la población palestina que corren más peligro de ser agredidos por estas opiniones religiosas dentro de Israel son aquellos que viven en varias ciudades de población mixta, es decir, judíos y palestinos, tales como Haifa, Jaffa, Lod, Ramleh y Jerusalén.

El escritor e investigador palestino Abdul-Hakim Mufid, de la ciudad de Um Fahem, cree que las opiniones religiosas de los rabinos han tenido un impacto más significativo debido a la armonía tan profunda entre la retórica oficial y las declaraciones religiosas de los rabinos. Mufid advierte que los establecimientos oficiales israelíes ni siquiera han tratado de enfrentarse a la retórica «fascista» expresada en estas opiniones religiosas, aunque ellos pudieran hacerlo, si quisieran. «La mayor parte de los rabinos que publican opiniones religiosas tan tiránicas son empleados oficiales asalariados en instituciones del estado. Y el estado no ha responsabilizado a estos rabinos por sus acciones ni ha tratado de prohibir la promulgación de tales opiniones», le dijo al Semanario.

Mufid señaló también que mientras las instituciones políticas oficiales están en crisis, el consenso sionista detrás de estas opiniones religiosas es más intenso y ofrece como ejemplo las opiniones religiosas en las que se apoyó el rabino Meir Kahane a principios de los años 80’s para justificar su llamado a expulsar violentamente a los palestinos. Mufid añadió que Israel, en la práctica, apoya a todos aquellos que asesinan palestinos y señala la forma en la que el gobierno de Israel condujo las recomendaciones de la Comisión Orr que investigó la matanza por parte de la policía israelí de 13 palestinos con ciudadanía israelí en octubre de 2000. El gobierno cerró el caso a pesar de que la comisión había confirmado que la policía había actuado muy agresivamente hacia los ciudadanos palestinos. Mufid sugiere también, que lo que hace más poderosa e influyente a la retórica racista de los rabinos es el silencio de las voces izquierdistas y liberales, y la falta de algún tipo de movilización en su contra.

[1] Parlamento Israelí

Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2008/892/re72.htm

Ernesto Paramo y Yáotl Altán son miembros de Tlaxcala, la red mundial de traductores por la diversidad linguistica.

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