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Los invasores aseguraron que abandonarian sus nuevas posiciones en Libano este fin de semana

Israel suspende su retirada del sur de Líbano y amenaza con usar la fuerza

Fuentes: Gara

El Ejército israelí de ocupación en el sur de Líbano ha decidido suspender su retirada y amenazó con su habitual recurso de la violencia en el caso de que detecte actividades de Hizbula. La seguridad es la excusa ofrecida por los invasores israelí para justificar su decisión. Al mismo tiempo, los ocupantes judíos han recibido […]

El Ejército israelí de ocupación en el sur de Líbano ha decidido suspender su retirada y amenazó con su habitual recurso de la violencia en el caso de que detecte actividades de Hizbula. La seguridad es la excusa ofrecida por los invasores israelí para justificar su decisión. Al mismo tiempo, los ocupantes judíos han recibido luz verde para reprimir con armas de fuego las protestas de los ciudadanos libaneses que les tiren piedras.

Naciones Unidas hace las resoluciones y después Israel se encarga de interpretarlas según sus intereses. Mes y medio después de la entrada en vigor del alto el fuego tras un mes de agresión israelí contra Líbano, las fuerzas israelíes continúan ocupando diez posiciones a lo largo de la frontera, que debían ser evacuadas, siguiendo los propios planes sionistas, a finales del presente mes.

Así, el Ejército israelí anunció ayer la suspensión de su retirada del sur libanés y amenazó con recurrir a la violencia en el caso de detectar actividades de Hizbula, cuya neutralización exige a los cascos azules de la Naciones Unidas.

El jefe del Estado mayor israelí Dan Halutz dijo ante el Gabinete israelí que «rechazamos retirarnos hasta que no seamos informados de un acuerdo» sobre el control de las actividades de Hizbula en el sur de Líbano.

Y después, el general israelí lanzó sus amenazas: «Hacemos saber de manera clara que usaremos nuestro derecho a la autodefensa ante toda actividad terrorista».

El anunció de Halutz se produce después de la reunión de Naqura ­auspiciada por Naciones Unidas­donde libaneses e israelíes no se pusieron de acuerdo sobre las «normas» para coordinar la retirada de los ocupantes israelíes.

Sobre la reunión, la prensa israelí comentaba que los respresentantes israelíes exigirían a los Cascos Azules y al Ejército libanés que localicen, para su neutralización, los arsenales de la resistencia libanesa.

En este encuentro, celebrado el martes, se acordó que serán desarmadas todas las personas que circulen por la zona sin la debida autorización, lo que significa que no podrán operar milicianos de ninguna organización al sur del río Litani.

El general israelí dijo que la responsabilidad por el cumplimiento de los acuerdos competirá al Ejército del Líbano pues la función de la fuerza internacional es sólo cooperar con ellos. Este último ­uno de los asuntos aún en discusión­ significa que será el Ejército libanés el encargado de impedir a milicianos de Hizbula actuar contra Israel.

Naciones Unidas, por su parte, indicó que los argumentos israelíes necesitan explicaciones. Así, una fuente próxima a la ONU que siguió las negociaciones manifestó que «existe una contradicción por parte de Israel (…): El alto comandante israelí dice una cosa y el primer ministro (Ehud Olmert) dice otra».

El pasado martes, el ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, declaró que la retirada de Líbano terminaría «el viernes ­mañana­ o a comienzos de la próxima semana».

Halutz también dio luz verdea sus soldados para que repelan a tiros, incluso si son objetivo de piedras, que puedan lanzarles los ciudadanos libaneses hartos de la presencia de los invasores. Esta decisión se produce tras un incidente ocurrido el pasado viernes, cuando decenas de libaneses lanzaron piedras contra una posición del Ejército israelí de ocupación cerca de la frontera.

En Palestina, Israel ya emplea sus armas de fuego contra niños, mayores o ancianos que lanzan piedras a los invasores.

El ministro israelí de Medio Ambiente, Guideon Ezra, manifestó ayer que Israel no puede «tolerar una escalada de la tensión en Líbano» y que no debe caer en los mismos errores que cometió cuando se retiró de ese territorio en mayo de 2000. «No podemos aceptar el despliegue de Hizbula en la frontera; no el lanzamiento de piedras, no a las banderas (de la milicia) ni con ningún otro medio», declaró Ezra a la radio pública israelí.