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Komatsu PC-340 se presenta en Traficantes de Sueños

La botella y el faraón

Fuentes: Rebelión

Surgieron algunos susurros de pavor cuando alguien, no hace mucho (1), cayó en la cuenta de que, si Gallardón se dedica a ser diputado, ministro o lo que sea, Ana Botella, la esposa de Ánsar, pasará irremisiblemente a ser la alcaldesa de Madrid. ¡Horror! ¿Horror? Gallardón se ganó el apodo de Faraón merecidamente, pero no […]

Surgieron algunos susurros de pavor cuando alguien, no hace mucho (1), cayó en la cuenta de que, si Gallardón se dedica a ser diputado, ministro o lo que sea, Ana Botella, la esposa de Ánsar, pasará irremisiblemente a ser la alcaldesa de Madrid. ¡Horror! ¿Horror?

Gallardón se ganó el apodo de Faraón merecidamente, pero no se ha repetido lo suficiente. Este señor se presenta públicamente con un talante tranquilo, un rostro tan impasible que parece que le haya dado un paralís. Pero, en realidad, eso es lo que pasa con los rostros que están muy duros. El Faraón tiene el rostro de cemento, y eso le quita expresividad y le permite responder al adversario político con granítica templanza. No en vano, seguramente se le ocurrió a él la genial idea de reducir los índices de contaminación urbana cambiando de ubicación las estaciones medidoras (2); ya que la tunelación de la M-30 iba a tener efectos maravillosos en la calidad del aire de Madrid, ¿no?, pues chúpate esa.

La Botella supondrá una borrachera de chascarrillos en la capital. La pobre mujer ve la realidad a través de un vidrio muy espeso, un culo de botella. No es precisamente sagaz y representa la cara menos viva de la oligarquía. Es la botella del Faraón, que embriaga al pueblo con sus deslices.   Gallardón es muy hábil y poderoso, tanto que estas dos últimas legislaturas decidió eternizarse como mandamás de la ciudad. No importa que deje de ser alcalde. Quienquiera que lo suceda, sea del signo que sea, hasta el año 2035 verá su sombra limitando toda posibilidad de hacer otra política que no sea poco más que mantener la inercia del Ayuntamiento. Ha dejado tal deuda al consistorio que qué más da que Botella no sea la alcaldesa más inteligente del mundo; está atada de pies y manos, aunque ella seguro que lo llevará con el mismo orgullo con el que la personas de su calaña exhiben uno de esos liftings de rostro tan tensos que parece que en cualquier instante revientan.

Oficialmente, más de un tercio de la hipertrofiada deuda de la ciudad de Madrid corresponde al megaproyecto de ampliación de la M-30. El ayuntamiento capitalino paga 17000 euros a la hora por este concepto en una hipoteca a treinta años (3). Mientras tanto, más de treinta barrios de clase obrera con un millón de habitantes carecen de las dotaciones básicas de infraestructura social y no tienen ninguna expectativa de que la situación mejore(4). El enunciado que más suena en las oficinas municipales es: No hay dinero.  

En la novela Komatsu PC-340 (5) se encuentra el meollo de las ignominia que nutrieron por dentro la barrabasada económica, medioambiental, política y social que fue la remodelación de la M-30. Ahora, los madrileños y madrileñas han visto como les han duplicado el impuesto de bienes inmuebles y cómo se ha sacado de la manga el Faraón un oneroso impuesto de basuras que en materia de residuos sólo tiene que ver con la basura financiera en la que ha embarcado a la administración local para inflar abundantemente los bolsillos de sus amigos los grandes constructores. A pesar del subidón impositivo, los servicios decaen, lo mismo que las necesarias inversiones en dotación social en una ciudad que no anda precisamente sobrada. La botella o el faraón, ni fu ni fa, lo mismo nos da. Ya se ha encargado el segundo de arruinar la posibilidad de que nadie haga verdaderos proyectos de futuro en Madrid (para bien o para mal, mejor es que la botella esté vacía, no vaya ser que nos emborrachemos).

NOTAS 1. Baste como ejemplo el desafortunado artículo de Escudier en Público en el que decía «Gallardón, no nos dejes» y se permitía asegurar que la ampliación de la M-30 ha sido «tan cara como útil»… ¡¡¿¿Útil??!! ¿Para qué demonios ha sido útil que murieran nueve trabajadores, centenares resultaran heridos de gravedad y la ciudad quedara hipotecada hasta 2035? ¿Para que ya empiecen a quedarse parados los coches en los túneles en hora punta? El artículo está en: http://blogs.publico.es/escudier/1044/gallardon-no-nos-dejes/

 2. Véase: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/fiscal/tumba/ardid/Gallardon/enmascarar/contaminacion/elpepusoc/20110129elpepisoc_4/Tes

3. Véase http://www.afectadosnudosur.com/nudosur/index.php?option=com_content&view=article&id=707:-gallardon-dejara-madrid-con-un-agujero-que-costara-durante-anos-100000-euros-por-hora&catid=42:obras-m-30&Itemid=267

4. Véase http://www.afectadosnudosur.com/nudosur/index.php?option=com_content&view=article&id=642:mas-de-una-treintena-de-barrios-carecen-de-dotaciones-basicas&catid=36:urbanismo&Itemid=268

 5. En Komatsu se mira todo el proyecto estrella del Faraón desde diversos ángulos. Uno de ellos, de los más importantes, es el de la explotación de los trabajadores sin papeles, que tuvieron que sufrir lo indecible a cuenta de poder tener un puesto de trabajo. A ellos se dedica la presentación en la librería madrileña Traficantes de Sueños del próximo viernes 18 de noviembre, en la que participará José Luis Vargas, de Ferrocarril Clandestino. La hemos llamado Literatura sin papeles.