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La impostura de la derecha franquista

Fuentes: Rebelión

Franquistas de toda la vida se pavonean impunemente haciéndose pasar por demócratas. Algunos, como el Sr. Mayor Oreja, ex ministro del interior, llegó a describir la dictadura como una situación de «extraordinaria placidez».

Por Manuel Ruiz Robles

Sin embargo, todo el mundo sabe que el Reino de España sigue ostentando el vergonzoso record de ser el segundo país con mayor número de fosas de desaparecidos forzosos, después de Camboya.

Crímenes franquistas de lesa humanidad que no prescriben y que, pese a ello, continúan impunes, parapetados tras la falsa ley de amnistía de 1977. Una ley de punto final, de impronta franquista, que mantuvo expulsados del ejército a nuestros compañeros de la Unión Militar Democrática (UMD); compañeros que habían sido detenidos, procesados en consejo de guerra y condenados a largos años de prisión por la dictadura, e incluso a posteriori por esta “democracia”, como fue el caso de José Ignacio Domínguez, piloto de reactores, actualmente Vicepresidente del Foro Milicia y Democracia (FMD).

Por si no bastase, el citado exministro del Interior en tiempos de Aznar, “demócrata” sobrevenido, volvió a la carga el pasado 22 de junio en el programa El Cascabel, de 13TV, la cadena de los obispos españoles. Una cadena desde donde se adoctrina desde el más rancio conservadurismo, lanzando anatemas un día sí y otro también contra todo lo que ellos consideran contrario a sus dogmas medievales. Una actitud más propia de un Tribunal de la Inquisición que de una iglesia que se pretenda cristiana, es decir seguidora de la doctrina de Cristo.

Arremete el Sr. Oreja contra la ley de eutanasia, con el pretexto de que atenta contra la vida, lo que no es cierto, pues tan solo facilita una muerte digna a las personas con una enfermedad grave e incurable que, padeciendo un sufrimiento constante e intolerable, podrán solicitar ayuda médica para morir. El horror de un encarnizamiento terapéutico, que prolongue sufrimientos innecesarios más allá de lo soportable, no es una alternativa aceptable, por inhumana.

La muerte digna es algo que las élites económicas siempre han podido comprarse, sin impedimentos eclesiásticos, al igual que en su día la interrupción del embarazo en clínicas de lujo, fuera del territorio nacional. Lo que para el pueblo llano nunca fue accesible por evidentes razones económicas. Por tanto, un clasista “derecho” al aborto y a la muerte digna, previo pago. En cuestiones de moral la Iglesia Católica siempre ha sido muy comprensiva con los que más tienen.

Si embargo, el Sr. Oreja, con su característico tono sosegado y presuntuoso, desveló dos asuntos importantes, magistralmente analizados en conversación privada con mi amiga Enriqueta de la Cruz, una excelente periodista y escritora, cuya parte esencial de su análisis está integrada en el presente artículo.

En síntesis, de la intervención del Sr. Oreja puede inferirse el siguiente mensaje:

1/ Las evidentes contradicciones del Rey Felipe VI, en lo que atañe a Catalunya; por tanto dejando entrever a SM que no lo van a dejar que siga pasteleando con el enemigo para salvar su corona.

En realidad sabemos que optó el 3 de octubre de 2017 por el garrotazo y tentetieso, lo que no es compatible con los requerimientos europeos de Derechos Humanos.

2/ Que los manifestantes de Colón no son ya la mayoría en el país, aunque son muchos, dijo, por lo que proyectan crear una “alternativa” a espaldas de la mayoría social.

El pretexto delirante para tal “alternativa”, en el que pretenden escudarse, es la surrealista fantasía de un inexistente frente popular social comunista. Algo que el Sr. Oreja y sus afines saben que es falso, pues no se vislumbra por sitio alguno conspiradores judeo-masónicos, y menos aún bolcheviques llamando a las barricadas o a la insurrección armada.

Se trata, por tanto, de una derecha de rancio abolengo, que sabe que va perdiendo, arrastrando en su caída a la monarquía, a la que seguirá usando; y viceversa, pues se necesitan y están condenados a perecer juntos en esta etapa.

En fin, que comprenden que tienen una vía de agua, es decir una brecha en el casco del barco, e intentan ganar tiempo achicando la inundación, aterrados al observar como el nivel del agua sube, derribando mamparos, amenazando con inundarlo todo.

Saben que no les queda más baza que una movilización de pataleo, pues cuanto más alardean más incapaces se muestran para reflotar su buque insignia, que no es otro que el franquismo y sus instituciones mutantes. El mundo está cambiando y eso tendrá sus consecuencias geoestratégicas. Así que menos lobos.

La desgracia es que no hay una alternativa que vaya a dar satisfacción a la mayoría de los pueblos de España porque a la crisis institucional se suma ya de plano la social-económica. No se está articulando bien la inclusión de las necesidades del conjunto más numeroso, ni tampoco a los jóvenes. Se están vendiendo los cimientos sanitarios, educacionales y básicos a esos mismos señores del Sr. Oreja, y eso traerá malas consecuencias.

Manuel Ruiz Robles es Capitán de Navío de la Armada, miembro de la UMD y del Colectivo Anemoi. Presidente Federal de Unidad Cívica por la República.