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The Lancet critica la "atrocidad inhumana" de Israel sobre la Franja de Gaza

«Las peores heridas de guerra que he visto en hombres, mujeres y niños de todas las edades»

Fuentes: El MUndo

Cuando la ‘operación Plomo Sólido’ lanzada por Israel sobre la Franja de Gaza alcanza la cifra de 1.000 muertos, la comunidad médica ha decidido romper su mutismo y criticar el elevado número de víctimas civiles causados por las bombas. Ha sido en las páginas de la revista ‘The Lancet’, donde varios especialistas narran sus experiencias […]

Cuando la ‘operación Plomo Sólido’ lanzada por Israel sobre la Franja de Gaza alcanza la cifra de 1.000 muertos, la comunidad médica ha decidido romper su mutismo y criticar el elevado número de víctimas civiles causados por las bombas. Ha sido en las páginas de la revista ‘The Lancet’, donde varios especialistas narran sus experiencias y critican la impasibilidad de los gobiernos occidentales ante lo que está ocurriendo con la población civil.

La propia revista, en un durísimo editorial que encabeza una serie de textos sobre los ataques, critica el silencio de las grandes asociaciones médicas del mundo sobre la «atrocidad inhumana» que están sufriendo los servicios médicos en la pequeña franja de tierra de 360 kilómetros cuadrados de tierra que es Gaza; donde conviven un millón y medio de personas.

Además de repasar los daños que la artillería israelí ha causado sobre los profesionales sanitarios que siguen desarrollando su trabajo en trágicas condiciones (con varios fallecidos y ambulancias destruidas), la revista médica británica considera que el ataque es una clara violación de la cuarta Convención de Ginebra. «La terrible pérdida de vidas y la destrucción del sistema de salud en Gaza es injustificada y desproporcionada, a pesar de los ataques de Hamás», señala ‘Lancet’. «El castigo colectivo sobre los palestinos está provocando una terrible carga de heridos y muertes entre civiles inocentes».

Entre los testimonios que recoge la revista para denunciar la situación desde la zona, destaca el de Mads Gilbert y Erik Fosse, dos médicos noruegos con amplia experiencia en zonas de conflicto, en la propia Palestina y el Líbano. Según sus palabras, desde su llegada al hospital de Al-Shifa el pasado 31 de diciembre, «hemos presenciado las heridas de guerra más horribles en hombres mujeres y niños de todas las edades».

Amputaciones bilaterales (y hasta triples), heridas abdominales («con hígados e intestinos destrozados»), traumatismos craneales, globos oculares extirpados tras una explosión, pacientes con fragmentos de metralla del tamaño de un grano de arroz… Y todos ellos atendidos «en hospitales masificados, sin medios, que llegan en convoyes infinitos de ambulancias (…) que vienen, descargan y se van». Y un tercio de los heridos que llega en sus propios coches particulares, acompañados de familiares y también de cámaras de televisión.

El infierno de Dante se llama Al-Shifa

Imágenes «dantescas», como la describe Gilbert, que transcurren sobre todo en uno de los hospitales de referencia de la Franja, el Al-Shifa. «Un edificio blanco, de cinco plantas y con siete pabellones». Un centro en el que se realizaron 360 operaciones en 13 días de conflicto («algunas en los seis quirófanos que hay y otras fuera»); y donde se suspendieron todas las intervenciones que no fueran urgentes.

Un centro, que como explican los noruegos, podía haber sido un centro universitario y moderno; pero que se ha ido deteriorando sin remedio desde 1980, por falta de infraestructuras básicas (ascensores, sistemas de ventilación o suministro eléctrico) y medios sanitarios (camas, carritos para trasladar a los enfermos, mascarillas para la anestesia…).

Las cifras hablan de más de 4.500 heridos y 1.000 muertos de los que la mitad son mujeres o niños. Según ambos especialistas, 626 menores de 18 han fallecido tras 19 días de ofensiva y casi 1.500 han sido alcanzados por el fuego.

Pero no son los únicos efectos del ataque. Los otros ‘problemas’, los que no ocupan grandes titulares en la prensa, indican que las muertes neonatales han crecido un 10% porque las madres son enviadas a casa nada más parir; o dicen que el 70% de los pacientes con una enfermedad crónica no han podido recibir sus tratamientos. Como aquellos que necesitan radioterapia o diálisis, según constata Jan McGirk, un periodista con base en Jerusalén.

El último de los artículos de esta serie especial lleva la firma de varios estudiantes de Medicina estadounidenses, «cristianos, judíos, musulmanes, árabes, israelíes y palestinos», que muestran en dolor «como miembros de la profesión médica» por lo que está ocurriendo. Rami Abdou y sus compañeros recuerdan que la salud es un derecho inalienable de todo ser humano, «aunque esto está lejos de ser realidad en Gaza». Ellos terminan señalando que están «avergonzados por la complicidad de EEUU y lamentando que algunas de las armas que se están empleando en el conflicto proceden de nuestro país».

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2009/01/14/medicina/1231955170.html