Recomiendo:
0

Las vergüenzas del empresariado español

Fuentes: Página/12

Recientemente el conocido hostelero español Antonio Catalán sorprendió con unas declaraciones, sobre el sistema laboral y el salario de los españoles, algo nada habitual en el empresariado español. Puso la estabilidad de las plantillas y los trabajadores por delante del beneficio económico. «Si voy a ganar más a base de sacrificar al personal, prefiero que […]


Recientemente el conocido hostelero español Antonio Catalán sorprendió con unas declaraciones, sobre el sistema laboral y el salario de los españoles, algo nada habitual en el empresariado español.

Puso la estabilidad de las plantillas y los trabajadores por delante del beneficio económico. «Si voy a ganar más a base de sacrificar al personal, prefiero que ganemos menos». Catalán cargó además contra la reforma laboral del PP de Mariano Rajoy, que permite, por ejemplo, despedir a camareras de hotel con poca indemnización y subcontratarlas a otras empresas de servicios que las «explotan».

» Nosotros no externalizamos los pisos. No se puede pagar (refiriéndose a las camareras) tres o cuatro euros por habitación; aceptar eso supone un deterioro del producto y de la imagen. Los listos de la película siempre son los mismos»,

Según Catalán, la reforma laboral permite despedir con una indemnización de 20 días por año trabajado a toda la plantilla y empezar a subcontratar las camareras de piso con otras empresas como Ferrovial o Entrecanales, que «explotan» a estas trabajadoras.

«Hoy puedo despedir pagando 20 días por año y empezar a subcontratar. Es lo que hacen los que explotan a las camareras de piso, y lo digo con todas las letras: explotan» . Así, pasan de acogerse a convenios que fijan unos 1.000 euros de salario por otros de apenas 600 y tienen que trabajar seis días a la semana en lugar de cinco, ha detallado. La reforma laboral «no puede ser café con leche para todos, hay empresas que tienen que cerrar» , insistiendo en que «para hacer un país posible la gente tiene que poder vivir».

En el lado opuesto nos encontramos al presidente de la Cámara de Comercio de Palencia y propietario del grupo de aperitivos Pipas Facundo, Vicente Villagrá, ha reaparecido para pedir al nuevo Gobierno «que no se dé ni un solo paso atrás en la reforma laboral».   El empresario legalizó un patrimonio opaco de más de 11,2 millones de euros aprovechando la amnistía fiscal que puso en marcha el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Por este dinero que su familia tenía escondido en Suiza ha pagado 337.405,36 euros, lo que representa el 3% del dinero aflorado.

Villagrá reclamó » responsabilidad» al Gobierno y al resto de partidos políticos para » adaptar el empleo a las necesidades empresariales» y advirtió de la necesidad de incrementar la actividad productiva y controlar el gasto para reducir el déficit público pactado con la Unión Europea.

El anterior presidente de la CEOE, Díaz Ferrán es otro ejemplo de mal empresario, Veamos cuáles son sus recetas: ¿Que cómo se sale de la crisis? Díaz Ferrán lo tenía claro, «trabajando más y ganando menos». «Es duro decirlo pero es la verdad», sostenía.

Ferrán decía en 2009 :»Los empresarios hemos apoyado medidas sociales a lo largo de estos años; pero también hay que hacer políticas proactivas para crear empleo, porque la mejor medida social es crear puestos de trabajo. Y eso es lo que los empresarios sabemos hacer cuando tenemos el marco adecuado y las reglas claras y previsibles». Sin embargo, poco tiempo después dejaba en la calle a 1.600 trabajadores y una deuda millonaria.

Si hacemos un repaso de los últimos ochenta años de historia del empresariado español, veremos que presentan unas características similares en el tiempo.

Siempre han sido profundamente conservadores, no sólo en cuestiones políticas, sino también en valores sociales y con muy poca iniciativa de riesgo.

Su cercanía al poder político ya sea tanto en el franquismo como en el periodo democrático con PP/PSOE. El empresariado español posteriormente gratifica a los políticos españoles cesantes con puestos en losConsejos de Administración.

Su obsesión por la subvención. Se declaran liberales y defensores del libre mercado, pero después buscan el paraguas protector del Estado. Vean los tres últimos ejemplos:

El almacén de gas Castor, realizado por ACS dirigida por Florentino Pérez, se ha llevado 1.350 millones de euros, sin pérdida alguna para la empresa tras el fiasco de dicho proyecto. A esta empresa no le ha costado un euro pero sí a los contribuyentes.

El segundo caso se corresponde con las autopistas privadas radiales de Madrid, realizadas por empresas y bancos privados. Después de casi diez años de funcionamiento su fracaso ha sido absoluto. El fracaso empresarial privado no les ha costado un euro, pero esto deberá ser pagado por los contribuyentes con la friolera de 5.500 millones de euros.

El tercer caso es la conexión del AVE con Francia, una obra ruinosa que se sabía que lo iba a ser y nuevamente realizada por ACS de Florentino Pérez, el coste para la empresa será cero, pero nuevamente seremos los contribuyentes los que paguemos los 550 millones.

Como vemos, la adición del empresariado español a las subvenciones es escandalosa. Debemos saber que anualmente hay en los presupuestos generales del Estado unos 30.000 millones de euros destinados a subvenciones a entidades privadas.

Recuerdan cuando la ultraliberal Esperanza Aguirre decía que era fácil quitar la grasa de los presupuestos. Evidentemente lo hicieron, afectando a todas las partidas de gasto social, educación, pensiones. Sanidad, dependencia… pero se olvidaron de quitar la grasa de las subvenciones destinadas a las empresas privadas, estas no las tocaron.

La escasa capacidad empresarial en modernizarse en tecnología, lo que provoca que la productividad sea baja, no por el trabajo realizado por los trabajadores, sino por la falta de inversión productiva en tecnología por parte empresarial.

La baja fiscalidad de la que gozan fundamentalmente las grandes y medianas empresas no así las pequeñas empresas y autónomos. En 2008, las empresas españolas pagaron 48.000 millones de euros por el impuesto de Sociedades, en 2014 ya solo pagaron 17.000 y se calcula que tras la última reforma de Montoro lo harán en 26.000 millones, cuando sus beneficios son idénticos a los de 2008. Ejemplos palpables del sin sentido del impuesto de Sociedades español diseñado por PP/PSOE es que el Corte Inglés, no sólo no pagará nada del impuesto, sino que la Hacienda española le deberá devolver varios cientos de millones o por ejemplo que el banco Santander sólo pague el 5%.

La tasa del impuesto de Sociedades español es del 30%, como en la mayoría de la Unión Europea. Mientras que estos países se recauda cerca de esa cantidad, en España como vemos ronda entre el 5-8%.

¿Es legal lo que hace el Corte Inglés y el banco Santander y otros? Sí, pero esto es posible porque desde el Parlamento se hacen las leyes, para que estos puedan eludir el pago mediante la creación de múltiples exenciones que facilitan la ingeniería fiscal.

El último aspecto muy negativo del empresariado es el nulo valor que dan al capital humano, tratándolo por lo general como simples números. Hace años que se han olvidado de su función social y mientras esta no se recupere, tendremos muchos problemas.

Dentro de nuestro sistema actual, el empresariado es un elemento fundamental, pero no debe obsesionarse sólo con la obtención del máximo beneficio sino también de su función social, los beneficios deben ser justos y no usureros a costa del sufrimiento de los trabajadores. Deben de ser los propios empresarios los que destierren a esos empresarios esclavistas que los hay y los echen del sistema y también a los corruptos. No hace falta ver donde están los últimos dirigentes de la CEOE que ustedes eligieron.

Hoy más que nunca necesitamos empresarios que apuesten por el capital humano, por la tecnología, el cuidado del medio ambiente, pero sobre todo, recuperen el valor social de la empresa como generadora de trabajo y bienestar. Ganen dinero pero sin usura. Es lo que hoy demanda la sociedad.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.