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Jornada de lucha contra la privatización de la educación

«Queremos la escuela como en Venezuela» corean los estudiantes de la escuela pública, mientras que los alumnos de los obispos cantan «Borriquito como tú, que no sabes ni la U»

Fuentes: Rebelión

El pasado día siete de noviembre diversos sindicatos y organizaciones de estudiantes protagonizaron la primera jornada de movilizaciones contra el proyecto de Ley Orgánica de Educación. A pesar de que, según fuentes de los huelgistas más de tres millones de estudiantes secundaron la movilización y de que hubo manifestaciones masivas en Madrid, Sevilla, Santiago, Valencia. […]

El pasado día siete de noviembre diversos sindicatos y organizaciones de estudiantes protagonizaron la primera jornada de movilizaciones contra el proyecto de Ley Orgánica de Educación. A pesar de que, según fuentes de los huelgistas más de tres millones de estudiantes secundaron la movilización y de que hubo manifestaciones masivas en Madrid, Sevilla, Santiago, Valencia. Barcelona, Valladolid y otras muchas más ciudades, dicha convocatoria no apareció prácticamente en ningún medio de comunicación de masas.

Sin embargo, el pasado día 12, con autobuses pagados por los colegios concertados, es decir, con dinero del presupuesto público de educación, la derecha consiguió reunir 198.800 asistentes. Según el ABC, la COPE y otros mercenarios de la pluma, los manifestantes fueron millón y medio, pero sin que hayamos leído cómo se ha realizado este cálculo tan generoso para los obispos y la derecha.
Ayer, Zapatero recibió a las asociaciones que convocaron la movilización y ese mismo día los alumnos de las escuelas públicas se echan a la calle en todo el estado español, ante la indiferencia de los medios que siguen repitiendo falsedades:
  • Falsedad número uno: No existe libertad de elección de centro. Ellos sí tienen libertad para elegir el centro, quienes no pueden elegir son los inmigrantes, los gitanos y los ateos, que tienen que ir a parar a la escuela pública, mientras que la escuela concertada sigue siendo un coto cerrado para las clases más acomodadas.

  • Falsedad número dos: Existe discriminación de la asignatura de religión. Ni siquiera en los tiempos más duros del nacional-catolicismo del General Franco, la asignatura de religión se computó para el curriculum escolar, se evaluaba simplemente. Con la nueva ley, todos los niños de cualquier colegio podrán tener religión, se evaluará y no se computará, es decir, como en el nacionalcatolicismo.

  • Falsedad número tres: Sobre el problema de los alumnos repetidores, los obispos y PP dicen que no se incentiva el estudio si no existe la amenaza de repetir el curso. Pero el problema de fondo no les afecta a ellos: en la escuela pública acuden muchos alumnos con problemas familiares y sociales que no encuentran nunca la motivación para superar los cursos, si la solución es que repitan, el problema se múltiplica con la existencia de cursos «guetos» en los que existen muchos alumnos repetidores, siendo los principales perjudicados los alumnos que, sin repetir, tienen la «mala suerte» de pertenecer a un aula con muchos de estos compañeros desmotivados.
Por el contrario, sistemáticamente se oculta que los centros concertados y la Iglesia incumplen totalmente la normativa de admisión de alumnos y el Concordato, obteniendo una financiación extra de la que no goza ningún otro tipo de asociación o confesión religiosa y seleccionando a sus alumnos creando un auténtico «apartheid» escolar. Así, mientras los ricos y poderosos copan los medios de comunicación quejándose de la LOU, los alumnos de la escuela pública estudian en centros ruinosos o en barracones y asumen a todo el alumnado con problemas sociales.
Desde la izquierda han afirmado que «la LOE supone un nuevo ataque a la educación como servicio público al seguir manteniendo y fomentando la política de concertación de centros y al considerar a los centros concertados como una red más, y no como una red subsidiaria de la red pública», tal y como ha señalado una resolución del Partido Comunista de España del pasado 24 de octubre. Y lo más grave que oculta la derecha es que de cumplirse la memoria económica que acompaña a la ley el gasto educativo alcanzará al final del curso el 4´6 del PIB, situándose por debajo del gasto en 1993 (4´9) y por debajo de la media del a OCDE (5´2). Y mientras la derecha pide más poder para el director del centro, la izquierda lo que crítica es que la LOE no democratiza la escuela permitiendo que la Administración tenga un peso determinante en la elección del director/directora, y concediendo al director o directora de centro el monopolio del as medidas disciplinarias, al margen del Consejo Escolar al que se le hurta la capacidad de aprobar el presupuesto que reconocía la LOGSE.
Ayer la jornada de lucha de los estudiantes de la escuela pública fue un éxito a pesar de no verse reflejada en los periódicos ni en las televisiones. ¿Que tendrán que hacer los estudiantes de la escuela pública para que se escuchen sus reivindicaciones? Francia ha sufrido una importante sacudida social, a pesar de tener mejor escuela pública y laica ¿Qué pasará dentro de unos años en el estado español si continúa el proceso degenerativo de la educación? Aunque nuestro presidente sea «Zapatero» bien le vendría la moraleja del barbero: «Cuando a tu vecino veas las barbas cortar…».
Enlaces de interés:
Campaña de firmas para la revisión del Concordato Vaticano-Reino de España