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«Tours» anticubano por Europa a las ordenes de Bush

Fuentes: Rebelión

Representantes de grupúsculos mafiosos anticubanos de Miami, conjuntamente con enviados del régimen de George W. Bush, se pasean en estos días, con dinero de Washington y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), por diferentes capitales del Viejo Continente con el objetivo de intentar presionar a la Unión Europea (UE) para que mantenga su postura […]

Representantes de grupúsculos mafiosos anticubanos de Miami, conjuntamente con enviados del régimen de George W. Bush, se pasean en estos días, con dinero de Washington y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), por diferentes capitales del Viejo Continente con el objetivo de intentar presionar a la Unión Europea (UE) para que mantenga su postura hostil hacia Cuba.

El recorrido emprendido por esos grupos, entre los que figuran miembros del denominado Directorio Democrático Cubano (DDC), ha incluido España, y ocurre en momentos en que existe un acercamiento de la UE hacia Cuba, y que el también llamado Grupo de los 27 pretende revisar en junio próximo sanciones injustas impuestas a la isla caribeña en el 2003, actualmente suspendidas temporalmente.

Por cierto, la DDC, creada por la CIA y considerada entre las agrupaciones asentadas en Miami, Florida, más agresivas contra la mayor de las Antillas, está envuelta en un sonado escándalo por malversación de los abultados fondos, calculados en más de seis millones de dólares, que ha recibido de la administración norteamericana para su accionar perverso contra Cuba.

Curiosamente un estudio realizado y difundido por la similar conspirador organización Fundación Nacional Cubana Americana (FNCA), nada sospechosa de ser amiga de la Isla, sino todo lo contrario, reveló que la DDC., liderada por Orlando Gutiérrez, figura entre los grupúsculos que peor usa el dinero que percibe del gobierno de Estados Unidos para su actuar anticubano.

El «tour» europeo de integrantes de la DDC y de otras agrupaciones contrarrevolucionarias asentadas en Miami tiene como propósito esencial apoyar la escalada de presiones y chantajes que emprende el régimen de Bush por el Europa en las últimas semanas para evitar a toda costa que la UE cambie su fracasada política hacia Cuba dependiente de Estados Unidos.

La gira de tales personajes, con su trayectoria caracterizada por las instigaciones y el terrorismo contra Cuba, coincide además con la celebración la venidera semana en Bruselas, sede la UE, de otra cita anticubana, promocionada y pagada por Washington, y a la que asistirán los ex presidentes de República Checa Vaclac Havel, y de México Vicente Fox, entre otros conocidos enemigos de la nación caribeña.

Todo ello es la continuación de otras visitas secretas a diferentes países europeos realizadas recientemente por varios funcionarios de la Casa Blanca, entre ellos el secretario de Estado adjunto para asuntos del hemisferio occidental, Tom Shannon, y Caleb McCarry, procónsul designado por el regimen norteamericano para materializar el denominado Plan Bush contra Cuba.

Antes de viajar a Italia, Shannon hizo una «escala» en Madrid para reunirse con el secretario general de la presidencia del gobierno español, Bernardino León, con quien dialogó sobre Cuba, reveló una escueta información publicada por el derechista diario ABC.

Por su parte, McCarry, el equivalente a aquel administrador de la ocupación estadounidense en Iraq, Paul Bremen, sostuvo días antes, también en la capital española, un encuentro con conocidos terroristas anticubanos, y fue recibido por el director general de Iberoamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores, Javier Sandomingo, quien según el propio periódico «es su interlocutor habitual».

El referido procónsul continuó luego su periplo europeo, que incluyó varios países, mientras otro connotado agente de la CIA, Frank Calzón, hacía lo mismo tras permanecer en República Checa, cuyo gobierno recibe un blindaje financiero de Estados Unidos que las autoridades de Praga pagan dejándose utilizar como punta de lanza de Bush contra Cuba en el seno de la UE.

Evidentemente la alicaída administración norteamericana está muy nerviosa por lo que pueda decidir la UE en lo adelante, y teme no poder conseguir arrastrar a los 27 a asumir su vieja y fracasada política de hostilidad hacia la mayor de las Antillas.