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Identifican a 46 personas vinculadas a los aviones de la CIA en Baleares

Utilizan el aeropuerto de Palma de Mallorca para el traslado a cárceles secretas

Fuentes: Rebelión/Diario de Mallorca

Casi medio centenar de personas, con pasaporte estadounidense en su inmensa mayoría, están vinculadas a los vuelos a Palma de los aviones prisión de la CIA. Según informó el pasado fin de semana el Diario de Mallorca, la Guardia Civil ha rastreado y reconstruido las estancias en la isla de los ocupantes de un Boeing […]

Casi medio centenar de personas, con pasaporte estadounidense en su inmensa mayoría, están vinculadas a los vuelos a Palma de los aviones prisión de la CIA.

Según informó el pasado fin de semana el Diario de Mallorca, la Guardia Civil ha rastreado y reconstruido las estancias en la isla de los ocupantes de un Boeing 737 -matrícula N313P, posteriormente modificada a N4476S-, un reactor Gulfstream V -N379P, modificada a N8068V- y un Gulfstream IV -N85VM, que pasó a N227SV-.

Estos tres aparatos han sido denunciados por la prensa internacional y por cuatro fiscalías de diferentes países por haber participado en el secuestro de presuntos terroristas, que eran trasladados a países donde la tortura es práctica habitual.

Alentado por el Gobierno Zapatero, el fiscal jefe de Baleares, Bartomeu Barceló, archivó la investigación alegando que no se había podido acreditar la conexión con el espionaje de Washington. El juez mallorquín Antoni Garcias piensa inhibirse en favor de la Audiencia Nacional.

Sin embargo, el Diario de Mallorca ha tenido acceso a las identidades declaradas por los ocupantes de los tres aviones citados. 43 de las 46 personas identificadas, corresponde a ciudadanos norteamericanos. Los otros casos restantes son ingleses.

Dado que la investigación judicial se encuentra en su fase inicial, el periódico publicó únicamente un listado con las iniciales de los ocupantes. Si en algún caso se ha esclarecido definitivamente la misión de los aviones de la CIA -en enero de 2004 utilizaron Palma como base de lanzamiento para un secuestro efectuado en Macedonia-, no ocurre así con la naturaleza exacta de la docena larga de vuelos que han utilizado el aeropuerto balear de Son Sant Joan

Los vuelos se identificaban siempre como privados -«ejecutivos», según declaró el responsable de la empresa de handling-, sin acogerse a las cautelas explícitas en los tratados hispanoestadounidenses. La laxitud en el control del tráfico, en la terminal de aviación general, ha favorecido la opacidad sobre la presencia de pasajeros. En este apartado, la ambigüedad es la tónica dominante en las misiones de las cárceles volantes.

Las tripulaciones de los tres aparatos se repetían con frecuencia. En una misma operación de secuestro, en el viaje de ida figuran los mismos tripulantes que a la vuelta, registrada también a través de Son Sant Joan. Esta coincidencia indica la existencia de un supuesto comando especializado con funciones muy definidas.

El medio centenar de personas identificadas queda por debajo del número real de estadounidenses que han viajado en los aviones utilizados por la CIA para sus «entregas extraordinarias». El Diario de Mallorca también desveló el aterrizaje en Palma de dos aparatos Casa en la órbita de la agencia.

Oficiales del ejército americano tripulaban los aviones de la CIA

Militares estadounidenses viajaban en los aviones prisión de la CIA que han visitado con asiduidad Mallorca a lo largo de los dos últimos años. Según el Diario de Mallorca, algunos de los nombres o pasaportes corresponden a oficiales del ejército norteamericano, principalmente entre los pilotos de los aviones prisión. Los vuelos se registraban siempre como privados o aerotaxi.

Si bien el programa de «entregas extraordinarias» -consistente en secuestrar a presuntos terroristas para trasladarlos a países donde la tortura es habitual, sin interferencias judiciales- se asocia tradicionalmente a la CIA, en realidad se trata de una iniciativa conjunta con el Pentágono. Los integrantes fueron seleccionados individualmente, y responden personalmente ante Donald Rumsfeld.

Tras el examen de los datos, algunos de los nombres de los integrantes de las tripulaciones remiten a un apartado de correos. Curiosamente, se han observado coincidencias de esa dirección postal con la correspondiente a los secuestradores, en una céntrica calle de Milán y a plena luz del día, del clérigo fundamentalista Abu Omar. El fiscal italiano Armando Spataro ha lanzado una orden de busca y captura de 22 agentes de la CIA por este caso.

El pasaje de los aviones ha sido desglosado en cada uno de los vuelos. La tripulación mejor localizada corresponde al Boeing 737 -que visitó Son Sant Joan con dos matrículas, N313P y N4476S-. Las identidades descubiertas en Palma resuelven el secuestro en la capital macedonia de Skopje del ciudadano alemán Khaled el-Masri, realizado con ese avión. La operación fue lanzada desde Mallorca, y es una de las mejor documentadas. El fiscal muniqués Martin Hofmann investiga la autoría. El comando está identificado, máxime cuando tripulación y pasaje coincidían a la vuelta, tras la entrega del detenido en Kabul.

Human Rights asegura que aviones de la CIA trasladaron presos a Polonia o Rumanía

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos trasladó en 2003 por avión a prisioneros de Afganistán e Irak a Polonia y Rumanía, según se desprende de los cuadernos de bitácora del avión utilizado en aquel entonces por la CIA, aseguró la organización Human Rights Watch (HRW).

Un Boeing 737 con el número de registro N 313 P, el mismo aparato que estuvo el 26 de enero de 2004 en el aeropuerto balear de Son Sant Joan, aterrizó el 22 de septiembre de 2003 en el aeropuerto polaco de Szymany y al día siguiente en el aeropuerto rumano de Mihail Kogalniceanu, según la portavoz de la organización humanitaria, Vanessa Saenen.

Los datos de HRW indican que en septiembre de 2003 fue trasladada desde Afganistán una gran cantidad de prisioneros de alto rango. «No sabemos, sin embargo, a qué países fueron trasladados», comentó la portavoz. La organización estima que fueron trasladados entre 20 y 30 detenidos a Polonia o Rumanía. «Nuestras investigaciones indican que Polonia y Rumanía han albergado a presos de la CIA», aseguró el portavoz de la sección europea de Human Rights Watch, Jean-Paul Marthoz.