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Zapatero cambia el ritmo

Fuentes: Prensa Latina

El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calmó ayer las aguas de un vendaval político interno y anunció una amplia reestructuración del gabinete, con varios cambios, entre ellos en la importante cartera de Economía. Desde hace tres días, el país vivía inmerso en una creciente incertidumbre después que varios medios de prensa dieron […]

El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, calmó ayer las aguas de un vendaval político interno y anunció una amplia reestructuración del gabinete, con varios cambios, entre ellos en la importante cartera de Economía.

Desde hace tres días, el país vivía inmerso en una creciente incertidumbre después que varios medios de prensa dieron a conocer, con nombres y apellidos, los planes del gobernante para modificar su equipo ministerial.

Las revelaciones anularon todos los efectos mediáticos que buscaba Rodríguez Zapatero con su largamente esperada entrevista con el presidente norteamericano, Barack Obama, realizada en Praga hace dos días.

Fue el primer contacto personal con un mandatario de Estados Unidos desde la llegada del líder del Partido Socialista Obrero Español al poder en marzo de 2004 y tras un largo congelamiento de relaciones con la anterior administración de George W. Bush.

Sin embargo, la ansiada gran repercusión del diálogo con el nuevo inquilino de la Casa Blanca quedó en segundo plano en la prensa española, más interesada en resaltar la existencia de una crisis en las filas oficiales.

La remodelación es inseparable del enorme desgaste sufrido por el gobierno -y su propio presidente- a causa de las crecientes dificultades económicas, con un país en plena recesión y más de tres millones 600 mil desempleados.

Para los analistas locales, el ajuste del gabinete fue realizado en este momento con la intención de garantizar algún tiempo a favor que permita mejorar la proyección del equipo socialista de cara a las elecciones para el Parlamento Europeo en junio próximo.

No en balde, Rodríguez Zapatero creó una nueva vicepresidencia a cargo de los Asuntos Territoriales y Cooperación y colocó a su cabeza a uno de los políticos más experimentados del socialismo español: Manuel Chaves, quien durante dos décadas ha presidido la Comunidad Autónoma de Andalucía, la más poblada del país.

Y además entregó la cartera de Fomento, uno de los principales objetos de los ataques de la oposición, a su segundo en la dirección del Partido Socialista Obrero Español, el vicesecretario general, José Blanco.

En esa misma línea de refuerzo político en medio de un cuadro de crisis, el jefe del gobierno tuvo que sacrificar a un veterano de su equipo desde 2004, Pedro Solbes, quien ocupaba la segunda vicepresidencia y el cada vez más trascendental ministerio de Economía y Hacienda.

En su lugar designó a la hasta ahora titular de Administraciones Públicas, Elena Salgado, una experimentada profesional ingeniera Industrial especializada en energía, licenciada en Ciencias Económicas y Máster en Métodos Cuantitativos de Gestión.

Otros movimientos fueron los de Ángel Gabilondo y Trinidad Jiménez como titulares de Educación y Cultura, respectivamente. El primero es rector de la Universidad Autónoma de Madrid y la segunda secretaria de Estado de la cancillería para Iberoamérica.

El último nombramiento recayó en Ángeles González Sinde en el portafolio de Cultura, en reemplazo de César Antonio Molina.

Rodríguez Zapatero admitió que la reestructuración obedece a la necesidad de cambiar el ritmo ante el actual panorama político y la situación económica, enfrentar los retos del futuro y cumplir con la prioridad de luchar contra la crisis económica.

Sin embargo, para Mariano Rajoy, líder del opositor Partido Popular, el reajuste del gobierno es un reconocimiento explícito del fracaso de su presidente, del equipo nombrado hace menos de un año y de las políticas desarrolladas en ese tiempo.