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Entrevista a Kenia Serrano, diputada cubana y presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos

«Actualizar el socialismo en Cuba es una tarea donde interactuamos millones de personas»

Fuentes: Rebelión

En estos días se realiza, en La Habana, Cuba, la II Cumbre de la CELAC. Bajo esa excusa conversamos con Kenia Serrano, diputada cubana y presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). En la charla, Serrano comenta las tareas del ICAP, habla de la relación entre Cuba y EE.UU, y da cuenta […]

En estos días se realiza, en La Habana, Cuba, la II Cumbre de la CELAC. Bajo esa excusa conversamos con Kenia Serrano, diputada cubana y presidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). En la charla, Serrano comenta las tareas del ICAP, habla de la relación entre Cuba y EE.UU, y da cuenta del papel de la isla en el nuevo contexto regional. Además, hace referencia a la «actualización del socialismo» que la isla ha emprendido, a 55 años del triunfo de la Revolución.

– Cuba llega a este 2014 con 55 años de Revolución, y múltiples logros en materia social -salud, educación, vivienda-. Esto ha despertado la solidaridad de diversos pueblos a escala mundial, que han visto en Cuba un proceso de cambio social que ha beneficiado a las mayorías antes desdeñadas. ¿Qué función cumple el ICAP en ese sentido?

– El Instituto ha sido un vaso comunicante de ese caudal solidario, de ese ir y venir de sentimientos, compromisos y sueños. En términos cronológicos: triunfó la Revolución y con ella la gente más progresista tuvo también su triunfo. Llegaron a este país, sin avisar, miles de personas. Luego llegaban más organizadamente y ahí se hizo notar la necesidad de una institución que fuera quien recibiera a tan diversos visitantes. Por ello, el 30 de diciembre de 1960, el entonces Primer Ministro Fidel Castro firma la ley que dio surgimiento al ICAP, aunque desde antes ya funcionaba. En los inolvidables días de la agresión mercenaria y el consecuente triunfo en Playa Girón, recibimos amigos que vinieron a solidarizarse, como fue el caso de la primera visita del pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamin, que conoció a Fidel en la terraza de nuestro instituto el 6 de mayo de 1961. Ese día el Comandante posó por primera vez, según se nos ha trasmitido por nuestros fundadores, para un artista. Fue el primer retrato que Oswaldo hizo de quien se convirtió a partir de ese momento en su amigo entrañable. La amistad de Fidel y Guayasamin es un símbolo que perdura hasta nuestros días. Y así han venido miles en delegaciones, brigadas internacionales de trabajo voluntario, caravanas y vuelos de la solidaridad, y otras formas diversas de solidaridad política y material.

Todo el que ha venido en estos 55 años de Revolución ha visto nuestra realidad, con su policromía: nada es en blanco y negro. Fuimos fundados para mostrar la obra de la revolución, lo mostramos con transparencia porque la verdad ha sido nuestra arma más poderosa, como nos dice siempre Fidel. Hemos dado solidaridad y hemos recibido solidaridad, es un principio, una necesidad. Y lo que más impacta es precisamente eso que enfocas en tu pregunta, el «milagro» de quitarle a los ricos, a los explotadores, todo lo que tenían y ponérselo en sus manos al pueblo. Esa imagen que proyecta un documental histórico: la gente, en la Plaza de la Revolución, después que Fidel mencionaba las compañías estadounidenses que eran nacionalizadas. Millones de voces gritaban: «se llamaba» y caía al piso el cartel de la General Electric, o de la United Fruit Sugar Company, y se hacía pedazos. Todo ello conforma un mensaje poderoso: «llegó el Comandante y mandó a parar». Eso ha sido un motor movilizador de ese sentimiento de solidaridad mundial: los cambios radicales que aquí se produjeron que demostraron que sí es posible derrotar al imperialismo y construir una sociedad nueva.

– El reciente saludo entre Barack Obama y Raúl Castro, en Sudáfrica, hizo que algunos medios de comunicación hablaran rapidamente de la posibilidad de un cambio en la relación entre EEUU y Cuba. ¿Cree que ese cambio será posible si EEUU no modifica su política de bloqueo económico, financiero y comercial sobre la isla? ¿Cómo influye el encarcelamiento de Los Cinco en EEUU en la tensión existente entre ambos países, y que solución podría darse sobre este tema?

– No creo que sea posible un cambio en la relación entre EEUU y Cuba si aquel gobierno no modifica su política hostil contra la Revolución Cubana, y sus hombres y mujeres, como son los Cinco, sus familias, nuestro pueblo. El diferendo no lo creamos los cubanos: el bloqueo no es una ley de la Asamblea Nacional del Poder Popular, es una ley del congreso estadounidense. Por lo tanto, es desde el gobierno estadounidense donde corresponde rectificar. Nuestro gobierno ha reiterado la disposición a conversar sobre cualquier tema, sin condicionamientos y sin sombra a nuestra soberanía. Y la mayoría de los cubanos estamos de acuerdo con esa definición, porque hay neo anexionistas que desean que se resuelva el conflicto pero poniendo a Cuba en una situación de hacer concesiones, de aceptar cambios en el sistema político, económico y social que hemos construido desde que logramos ser independientes, eso sería entregar la Patria.

Y en este contexto, que se mantenga presos a los Cinco, es una confirmación de que no hay voluntad política por parte de EEUU. René está en Cuba porque cumplió su condena en prisión y casi todo lo que tenía que estar en libertad supervisada; Fernando va a salir, después de cumplir la sanción injusta; y quedan Tony y Ramón, con condenas que da vergüenza pensar que tengan que cumplir, y Gerardo, condenado a no salir nunca. Esta situación contradice la etapa del «nuevo comienzo» y de los cambios que prometió Obama. El no los encarceló: él puede y debe liberarlos, indultarlos, o como sea que se llame una decisión administrativa que los saque de las mazmorras donde los tienen sin ninguna prueba. Y en esas mismas celdas debería poner a Luis Posada Carriles y a otros terroristas confesos que andan libres por EEUU y que sí son un verdadero peligro para el pueblo estadounidense y su seguridad nacional.

– En estos días se realiza, precisamente en La Habana, la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), primer organismo continental sin la presencia de EEUU y Canadá. Cuba ha sido, durante 2013, presidencia de este organismo, que nuclea a 33 países. ¿Cree que la integración regional producida en las últimas décadas, principalmente a través de UNASUR, ALBA y CELAC, reivindicó el papel de Cuba en América Latina y el Caribe?

– Permíteme enfocar esta pregunta al modo que lo veo más claro; en todo caso, han sido las condiciones creadas en América Latina, a partir de los cambios progresistas que se han producido en países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Paraguay -a pesar de los golpes que luego han sufrido- lo que permitió que se reparara una injusticia histórica, donde habían intentado excluir a Cuba del concierto de naciones latinoamericanas y caribeñas. Es ahí donde veo que UNASUR; ALBA y CELAC, son el resultado de ese «momentum». Y es donde Cuba es elegida presidencia pro témpore del primer organismo sin presencia extra continental en dos siglos. La América Latina que reivindica el papel de Cuba es una América nueva, nuestro americana.

– ¿Cuáles piensa que son los desafíos principales de Cuba de cara al 2014 que está comenzando? ¿Qué papel cumple allí la «actualización del socialismo» que está emprendiendo el gobierno de Raúl Castro?

– Nuestros principales desafíos radican en garantizar la sostenibilidad de un modelo socialista que ha sembrado pauta en este hemisferio, a pocas millas de EEUU, en medio de condiciones cambiantes, en el mundo y en lo interno. Actualizar el socialismo en Cuba es una tarea donde interactuamos millones de personas: opinando, criticando, tomando decisiones, catalizando circunstancias, avanzando y rectificando, inventando y errando, todo mezclado. La actualización del modelo tiene como propósito emprender cambios que ya veníamos necesitando para un país que se reconoce capaz de avanzar frente a complejos escenarios internacionales, que no van a cambiar favorablemente, en el tiempo y a la velocidad que necesitamos.

Las claves seguirán siendo la unidad del pueblo en torno al Partido y a sus dirigentes históricos, Fidel y Raúl, la máxima participación popular en la toma de decisiones, la clara identificación de quién es nuestro enemigo principal. Y mantener nuestra resistencia frente a la continua hostilidad del gobierno de EEUU, que continúa su bloqueo, ocupando ilegalmente Guantánamo, encarcelando a los Cinco, e impidiendo a los estadounidenses que visiten libremente nuestra isla. En todo esto agradeceremos siempre, la vigorosa solidaridad internacional que recibimos y mantendremos nuestra extensa solidaridad y cooperación desinteresada con las naciones necesitadas del mundo.