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Andrés Bódalo: prisioneros de conciencia

Fuentes: andaluces.es

Hoy [por ayer] es el cumple de Andrés Bódalo. Un hombre que durante años ha sido acicate para empresarios y políticos de Jaén y que ha dado más de un quebradero de cabeza tanto a propios como a extraños. Y lo está pagando caro, porque entrar en prisión con una pena de 3 años y […]

Hoy [por ayer] es el cumple de Andrés Bódalo. Un hombre que durante años ha sido acicate para empresarios y políticos de Jaén y que ha dado más de un quebradero de cabeza tanto a propios como a extraños. Y lo está pagando caro, porque entrar en prisión con una pena de 3 años y 6 meses, es a todas luces desproporcionado si vemos los hechos por los que ha sido condenado. La caverna mediática le ha realizado otro juicio mediático con una condena si cabe más fuerte, pues lo han situado como una persona violenta.

Una heladera de Úbeda denuncia en verano de 2002 una agresión de Bódalo estando ella embarazada: «me insultaron, me llamaron fascista de mierda, me cogieron de la camisa y me llevaron de aquí para allá mientras golpeaban sillas, mostradores, vitrinas. Yo traté de proteger todas estas cosas y al intentarlo recibí los golpes estando embarazada». Esto, que bien podría haber sido denunciado, tan solo ha sido cacareado por las televisiones como si fuera cierto y un testimonio fundamental. Las mismas televisiones y medios digitales que difundieron a Albert Rivera recogiendo medicinas para Venezuela, y que no han sacado por supuesto esas mismas medicinas almacenadas en un local de Ciudadanos de Madrid. Ni se contrasta ni se realiza un trabajo periodístico, solamente es propaganda de guerra. De una guerra que sin duda van ganando. Bódalo en la cárcel y Mariano Rajoy, el Sr.X de la corrupción, sigue libre… Yo sin duda estoy en el bando de Bódalo.

Me niego a pensar que la biografía de Bódalo provoque tanto rechazo. Pero hay que ser realista y admitir que el mensaje y propaganda sobre el caso han conseguido al menos paralizar la solidaridad. Tampoco creo que la falta de solidaridad se deba sólo a una cuestión particular de Bódalo, también hay que ver la falta de tejido y redes sociales activas de los movimientos sociales, porque si las Marchas de la Dignidad es un movimiento grande y en cierta manera de lo poco que hay construido a nivel estatal, ¿cómo es que ha habido tan poca respuesta social al caso Bódalo? Quizás estamos más débiles de lo que pensamos o quizás aplicamos viejas fórmulas a un problema que no es nuevo, pero que hacía tiempo no sufría en este caso el SAT. Muchas dudas me provoca la falta de respuesta a Bódalo. Más certezas tengo cuando pienso en lo que se podría hacer.

Una dirigente del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, sin oficio conocido, que lleva viviendo de la política desde que tiene edad para desempeñar trabajos y cargos, utilizó el caso Bódalo para arremeter políticamente. No tiene dudas en arropar al alcalde de Guillena deslegitimado porque gobierna gracias a un tránsfuga que le dio la investidura y ahora le vota dócilmente en los plenos. Ella responde a los intereses de la familia. También fue la primera en usar el término «hijos de Anguita», como si de un término despectivo se tratara cuando se nombra a un hombre que para todo el mundo es sinónimo de coherencia e integridad. La verdad es que profesionales de la política, que desayunan carne cruda, como diría un amigo novelista, han trasladado a la escena política el cinismo y la mayor falta de sensibilidad para la gente. Precisamente ellos que son las hijas y las hijos de Griñan y Chaves… los padres del paro estructural y de la Andalucía de los EREs. Ver para creer.

Hasta Susana Díaz en un canal de TV de máxima audiencia la segunda frase que usó fue «¿qué Podemos quieren, el de Andrés Bódalo?». Esta maquinaria ha supuesto un desgaste para cualquier lucha por la libertad de Andrés. Ellos tienen el poder de los medios y nosotros todavía estamos intentando tener medios para llegar al poder. Y la estrategia de situar a Bódalo como preso de Podemos ha dejado más todavía al compañero en tierra de nadie. Porque si como antes he dicho no ha habido una respuesta social masiva desde los movimientos sociales, desde el partido de Podemos tampoco se han visto grandes maniobras para su liberación, o al menos, no las cuentan.

Como antecedente tenemos la lucha por Cándido y Morala, los sindicalistas asturianos que inspiraron la magnífica película Los lunes al sol. Una campaña grande, trabajada palmo a palmo, con comités de solidaridad donde cada territorio aporta y discute, consiguió que no entraran en la cárcel. Aquí con Bódalo vamos tarde, y debemos superar el exhibicionismo del Facebook que hoy se llenará de mensajes de cumpleaños para Bódalo, que se explican desde el cariño y la rabia, pero que nos puede llevar a la resignación. La huelga de hambre ha conseguido difundir más el caso, pero no ha dado más pasos. Tampoco el escenario electoral ha movido ficha a este respecto. Así que, desde mi humilde opinión, creo que deberíamos tomar la iniciativa desde la ciudadanía y activar el movimiento que ayude al indulto a Andrés, que sería sin duda el mejor regalo para él y para la justicia social. Debemos romper nuestros barrotes, los que nos impiden ver más allá de nuestra conciencia.  No podemos ser prisioneros de conciencia con Bódalo en la cárcel.

Fuente: http://www.andalucesdiario.es/identidades/andres-bodalo-prisioneros-de-conciencia/