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Reacciones diversas ante el atentado de Barajas

Comunicados de distintas fuerzas políticas del Estado español

Fuentes: Rebelión

Hay que seguir apostando por un proceso de paz, diálogo y negociación Comunicado de Espacio Alternativo El atentado realizado por ETA en Madrid el sábado 30 de diciembre ha provocado un número importante de personas heridas y dos desaparecidas, poniendo de relieve así la ruptura de un alto el fuego que había generado grandes esperanzas […]

Hay que seguir apostando por un proceso de paz, diálogo y negociación Comunicado de Espacio Alternativo

El atentado realizado por ETA en Madrid el sábado 30 de diciembre ha provocado un número importante de personas heridas y dos desaparecidas, poniendo de relieve así la ruptura de un alto el fuego que había generado grandes esperanzas tanto en la sociedad vasca como en la española. Espacio Alternativo lamenta los daños humanos causados con esta acción, se solidariza con las víctimas y considera que ETA ha cometido un grave error creyendo que con acciones como ésta se pueden crear mejores condiciones para superar el bloqueo en que se encontraba el proceso de resolución del conflicto vasco

No faltan razones, sin embargo, y así lo hemos afirmado desde Espacio Alternativo, para considerar que la responsabilidad principal del bloqueo de ese proceso se encuentra en el gobierno presidido por Zapatero, cuya retórica optimista ha contrastado cada vez más con sus cesiones crecientes a las presiones del PP, de la derecha mediática, de sectores significativos del poder judicial e incluso de su propio partido para ir aplazando la adopción de medidas de distensión completamente legales como el acercamiento de presos a Euskadi, o para derogar una Ley de partidos contraria a principios elementales del garantismo jurídico, como se ha denunciado por parte de un amplio abanico de gentes del mundo del derecho; por no hablar del macrosumario 18/98, en manos de un tribunal de excepción como la Audiencia Nacional, o de la tortura cotidiana que está sufriendo Iñaki de Juana, condenado injustamente por ejercer su libertad de expresión. Tampoco se han dado pasos adelante en la creación de un foro de partidos que pudiera debatir sobre las vías de solución política de un conflicto que debería tener en el respeto al derecho a decidir su futuro por parte del pueblo vasco, o sea, de su derecho a autodeterminarse, su más coherente y efectiva expresión democrática.

Iniciativas como la de las mujeres vascas de muy distintas sensibilidades agrupadas en Ahotsak demuestran que es posible avanzar por ese camino sobre la base de premisas básicas como las siguientes: la convicción de que «la consecución de la paz es una exigencia colectiva y una prioridad política»; la necesidad de «buscar un escenario democrático que permita y garantice el desarrollo y la materialización de todos los proyectos en condiciones de igualdad por vías políticas y democráticas»; el compromiso de «establecer las garantías democráticas necesarias para que lo que la sociedad vasca decida sea respetado y materializado y, si fuera necesario, tuviera su reflejo en los ordenamientos jurídicos».

Lo que las mujeres de Ahotsak han hecho, y esperamos y deseamos que sigan haciéndolo con el apoyo de las redes que ya se están generando en lugares como Barcelona y Madrid, ha de constituir un ejemplo y un referente para extenderlo a otros ámbitos y sectores de las sociedades vasca y española. Para esa tarea no sólo sobran sino que son contraproducentes acciones de ETA como la del pasado sábado y, en cambio, es muy necesaria la implicación de sindicatos, organizaciones sociales y fuerzas de izquierda que, como es el caso de IU-ICV y ERC, hasta ahora se han comportado de forma pasiva ante la inacción del gobierno. Es imprescindible, además, promover el protagonismo de la voz y la acción en la calle, en Euskadi y en el conjunto del Estado español, de un gran número de ciudadanos y ciudadanas partidarias de la extensión de los derechos democráticos, de una paz justa, del diálogo y la negociación; todo ello con mayor razón cuando volvemos a asistir a la movilización de una derecha dispuesta a explotar políticamente el sentimiento de rechazo que han generado este atentado y el daño sufrido por sus víctimas para seguir bloqueando el proceso de paz y reforzar un discurso nacionalista español en abierta confrontación con la mayoría de la sociedad vasca.

Igualmente, hay que oponer un discurso de defensa de los derechos democráticos y del derecho a la autodeterminación de los pueblos frente a la tesis dominante que reduce el conflicto vasco a un problema referido sólo o fundamentalmente a la violencia practicada por ETA. No hay que olvidar que el derecho de autodeterminación de los pueblos es un legítimo e imprescindible derecho democrático, que su reconocimiento -lejos de contemplarse como una cesión ante un grupo armado- debería ser visto por el conjunto de la ciudadanía como una positiva extensión de la democracia en el Estado español y que su ejercicio efectivo habría podido contribuir decisivamente a poner punto final al «problema vasco».

El atentado de Barajas ofrece argumentos a quienes desean que el proceso de paz fracase Comunicado de Corriente Roja

Ante la acción, colocación de un vehículo con explosivos en el Aeropuerto de Barajas, llevada a cabo -según todos los indicios disponibles- por la organización vasca ETA, el sábado, Corriente Roja declara:

-Manifestar nuestra solidaridad con los familiares de los dos trabajadores inmigrantes desaparecidos y nuestro deseo de que aparezcan ambos con vida.

– Esta acción es el reflejo, fundamentalmente, de la ausencia de voluntad real por una de las partes para la resoluciónpolítica del conflicto vasco. La responsabilidad del gobierno Zapatero en la falta de avances en dicha resolución nos parece clara e indiscutible. No es en absoluto creíble una supuesta «voluntad negociadora» que no se traduce en pasos concretos, y que, además, continúa utilizando los instrumentos represivos del estado con toda su intensidad. Al mismo tiempo, en nuestra opinión, la acción llevada a cabo ayer por ETA constituye un flaco favor para los legítimos intereses del pueblo vasco y del conjunto de los pueblos del estado español. Acciones como esta, además de inaugurar una peligrosa y rechazable dinámica acción-reacción, pueden dotar de argumentos a aquellos elementos reaccionarios de nuestro estado cuyo único interés es que el proceso fracase.

– La actuación del gobierno del PSOE con respecto al proceso de negociación está alcanzando unos límites que pueden calificarse de escandalosos. Es lamentable contemplar a un gobierno que se ufana de haber dados menos pasos en la negociación que sus antecesores del Partido Popular. La decisión del gobierno Zapatero de suspender la vías de negociación se inscribe en esa trayectoria medrosa y ligada a la presión de los Rajoy y compañía, de los poderes fácticos que hemos venido contemplando en los últimos meses. Estamos un momento en el que se han creado grandes expectativas, tanto en el pueblo vasco como en el conjunto de pueblos que constituyen el estado español. Las fuerzas de izquierda y progresistas no podemos abandonar esta lucha y debemos afanarnos en un trabajo arduo por la defensa del derecho de los vascos a decidir, en ello nos va, nada menos, la recuperación del proyecto emancipatorio para todos los pueblos del estado.

– Debemos denunciar el cinismo del gobierno, del PP y de todos aquellos que reclaman el abandono de la violencia por parte de ETA, al mismo tiempo que mantienen y refuerzan la violencia estructural del estado. No es posible exigir pasos al otro interlocutor, al mismo tiempo que lo que se le ofrece a cambio es la continuidad de la persecución policial y judicial y la criminalización de todo el movimiento popular vasco.

– Corriente Roja reivindica que para que este proceso llegue a buen puerto es necesario que su culminación se materialice en la posibilidad, mediante el ejercicio del legítimo derecho a la autodeterminación, de que el pueblo vasco decida soberanamente su destino.

– Corriente Roja hace un llamamiento a movimientos sociales, sindicatos y organizaciones políticas del conjunto del estado para que en estos momentos, más que nunca, asumamos que el problema vasco lo es de todos los pueblos del estado español y reforcemos nuestro trabajo unitario en defensa de la resolución política democrática del conflicto vasco que incluya ineludiblemente el ejercicio del derecho a su libre determinación como pueblo.

El PCE considera que ningún proceso de dialogo puede desarrollarse con hechos de violencia Comunicado del PCE

Llama a la unidad de las fuerzas democráticas y cree necesaria una firme decisión del Gobierno.

Ante el atentado perpretado (en el día de hoy) por ETA en el aeropuerto de Barajas, el Partido Comunista de España quiere expresar su más tajante condena ante un nuevo hecho violento que interrumpe, a la vez, el llamado alto el fuego y el proceso de paz.

Para el PCE, se hable de interrupción o de ruptura, el caso es que ningún proceso de diálogo puede desarrollarse con hechos de violencia como el atentado brutal ocurrido en barajas. La situación exige, en cualquier caso, una amplia reconstrucción de la unidad de todas las fuerzas democráticas, por lo que no cabe el desmarque permanente del PP, y mucho menos el intento de rentabilizar la situación de manera partidista.

Desde la unidad de las fuerzas democráticas, es preciso crear las condiciones para la culminación del proceso de paz. La solución no pasa por el bandazo a las posiciones del PP. De todas formas es preciso insistir en la responsabilidad absoluta de ETA y, a la vez, de los lideres abertzales que no se atreven a actuar democráticamente, al margen de ETA .Como también es precisa la alusión al permanente obstrucionismo del PP y a la falta de decisión del Gobierno y del PSOE.

Por último, el PCE hace un llamamiento a la unidad de las fuerzas democráticas, como condición de posibilidad de una salida adecuada al terrorismo de ETA.

Comunicado del Partido Comunista de los Pueblos de España

1.- El Comité Ejecutivo del PCPE considera que esta acción -según todas las informaciones realizadas por la organización ETA-, es expresión de las graves dificultades por las cuales pasa el proceso de negociación en Euskadi; proceso que se inició a partir de la tregua declarada por esa misma organización el pasado 24 de marzo. Este bloqueo del proceso es expresión, por una parte, de la pugna entre las fuerzas enfrentadas en el conflicto (por un lado la oligarquía española -representada por el gobierno Zapatero-, y por otro la mayoría del pueblo vasco con un largo proceso de lucha y sacrificio) y, de otra, de la incapacidad de los actores políticos que operan en el proceso para seguir profundizando en las condiciones que posibilitaron el anuncio de tregua. En este sentido denunciamos la máxima responsabilidad del gobierno por su falta de voluntad para dar pasos concretos que faciliten el desarrollo de la tregua.

2.- El CE del PCPE expresa su desacuerdo tanto con la intransigencia negociadora del gobierno Zapatero como con la acción de ETA del día de hoy. Una y otra posición tienen un carácter aventurero, y operan en sentido contrario a los intereses de la mayoría del pueblo vasco y de su clase obrera. La decisión del gobierno de suspender todas las iniciativas para el diálogo tampoco ofrece ninguna salida al atasco del proceso y abunda en su equivocada actitud de estos meses. Por su parte, la organización ETA debería dejar, de forma inequívoca, espacio al liderazgo político y renunciar de forma clara a intervenir con más acciones como la de hoy.

3.- El PCPE hace un nuevo llamamiento a no cerrar la vía de la negociación política en Euskadi con todos los actores presentes en el conflicto. El proceso, abierto el 24 de marzo, es una oportunidad que no debe ser truncada por ninguna de las partes. Todas ellas tienen una alta responsabilidad en poner todo su esfuerzo en que se logre una solución superadora del conflicto, y nadie debe asumir la responsabilidad de hacer fracasar la iniciativa en marcha.

4.- El CE del PCPE reitera su llamamiento para impulsar un proceso unitario, de todas las fuerzas de izquierdas del estado español, para apoyar el proceso de negociación en Euskadi y la superación política del conflicto con el reconocimiento de los derechos nacionales del pueblo vasco. El PCPE considera que esta iniciativa política es imprescindible para impulsar una salida progresista y democrática al proceso en marcha acorde con los intereses y aspiraciones de la clase obrera y los sectores populares de Euskal Herria y del resto de pueblos de España.

Declaración del Partido Comunista Revolucionario de Euskal Herria-Euskal Herriko Alderdi Komunista Iraultzailea sobre la situación política nacional.

«¿Puede un comunista, que es internacionalista, ser al mismo tiempo patriota? Sostenemos que no sólo puede, sino que debe serlo. El contenido concreto del patriotismo es determinado por las condiciones históricas… Somos a la vez internacionalistas y patriotas… únicamente luchando en defensa de la patria podremos derrotar a los agresores y lograr la liberación nacional, y sólo logrando la liberación nacional será posible que el proletariado y todo el pueblo trabajador conquisten su propia emancipación. La victoria de China y la derrota de los imperialistas que la invaden constituirán una ayuda para los pueblos de los demás países. De ahí que, en las guerras de liberación nacional, el patriotismo sea la aplicación del internacionalismo».
(«El papel del Partido Comunista de China en la Guerra Nacional», octubre de 1938, Obras escogidas de Mao Tsetung, t. II).

En un momento crítico del llamado «proceso de paz» en Euskal Herria, en el que el Gobierno español del PSOE se jacta de haber hecho menos que el anterior gobierno del PP, donde no se ha producido ningún acercamiento de prisioneros políticos vascos y la represión contra los movimientos populares no cesa, donde los partidos políticos no han avanzado en la conformación de una mesa de negociación pues parece que les preocupa más su rédito político que la búsqueda de soluciones al conflicto, en un momento en el que la organización armada nacionalista ETA decide romper el alto el fuego que inició unilateralmente el 24 de marzo.

Es, en este momento, cuando desde el Partido Comunista Revolucionario de Euskal Herria – Euskal Herriko Alderdi Komunista Iraultzailea queremos reafirmar nuestro compromiso con el pueblo vasco y con el resto de pueblos del mundo en la búsqueda de la paz y en el ejercicio del derecho inalienable de autodeterminación.

La Izquierda Abertzale lo vienen repitiendo con asiduidad, y tienen razón en esta afirmación, la clave del proceso es el derecho de autodeterminación del pueblo vasco. La cuestión es como se va a aplicar este derecho, esta es la verdadera razón del conflicto y de la solución.

Claro está, cada cual lo aplica con arreglo a su condición de clase. Los partidos representantes del imperialismo español quieren pocas modificaciones en el actual modelo social y territorial. El PP se desembaraza de la situación diciendo que «no se negocia con los terroristas» al mejor estilo hollywoodiense.

El PNV, como principal representante de la burguesía nacional, aspira a gestionar las plusvalías generadas por los trabajadores vascos y negociar directamente con el resto de burguesías europeas de igual a igual. Los jeltzales tienen claro que no van a admitir que el pueblo sea protagonista del proceso político en curso, ni de ningún otro. En su propuesta conocida como «Plan Ibarretxe» dejan claro que no están dispuestos a dejar resquicio alguno para que el proletariado vasco y las clases populares tomen las riendas en un proceso de autodeterminación plena.

Y Batasuna pretende avanzar hacia un país unido, con estrechas vinculaciones dentro de la UE y con un modelo social que, sin cuestionar el actual sistema capitalista imperialista, mitigue las diferencias sociales lo cual no deja de ser una utopía pequeñoburguesa.

¿Cómo vemos los comunistas revolucionarios vascos el ejercicio del derecho de autodeterminación?

Para nosotros, el ejercicio del derecho de autodeterminación va más allá de una o varias consultas sobre si queremos o no formar un estado propio o que relaciones queremos mantener con el resto de pueblos del Estado español sin salirnos de sus fronteras. Consultas, que sin dejar de ser democráticas, no dejan de ser una visión estrecha en la que no se cuestiona ni la naturaleza del estado ni sus estructuras de explotación y opresión.

La Euskal Herria que necesitamos, requiere que los intereses del proletariado y del conjunto del Pueblo trabajador vasco sean puestos al frente de todo. Que las masas, por primera vez, sean dueñas de la sociedad en toda esfera de la vida. Necesitamos un modelo radicalmente distinto de sociedad.

El viejo capitalismo refuerza y requiere la competencia entre individuos y promueve la mentalidad del «primero yo». Pero necesitamos un modelo social que refuerce y requiera lo contrario: el trabajo colectivo para arrancar de raíz las injusticias y forjar una nueva sociedad. Una nueva sociedad en la que se satisfarán las necesidades de todos, empezando por los más necesitados. El nuevo poder requerirá, como punto de partida, la participación constante de millones de personas en la vida política y en la administración de la sociedad y el estado, además de la producción. Por primera vez, los trabajadores, y en general las masas oprimidas, tendremos poder para controlar nuestro propio destino.

Pero, no podemos olvidar que Euskal Herria no es un país aislado del resto del mundo y que el proletariado vasco es parte inseparable del proletariado mundial. Esto quiere decir que no podemos construir un país en el que se acabe con las desigualdades y la opresión de clase sin avanzar en un mundo que se encamine por la misma senda. El proletariado, como última clase explotada dentro de los sistemas de división y lucha de clases, sólo se emancipará a sí mismo si emancipa al conjunto de la humanidad. Por tanto, será nuestro deber internacionalista contribuir a la Revolución proletaria mundial siendo base de apoyo de la misma, comprometidos en la lucha hombro con hombro con el proletariado y las masas oprimidas de todo el mundo contra el imperialismo y la reacción.

Los comunistas revolucionarios vascos no vemos la cuestión nacional de forma unilateral, ni desde un punto de vista estrecho de exclusivismo nacional. Defendemos el patriotismo revolucionario y la emancipación nacional de las naciones oprimidas, de Euskal Herria en este caso. Pero nuestra concepción del mundo es internacionalista. Partimos de la orientación fundamental de que hay que librar la lucha revolucionaria en cada país y de que cuando el proletariado tome el poder, debe construir un nuevo estado socialista como base de apoyo de la Revolución mundial.

Dado el actual modelo capitalista imperialista mundial y su expresión concreta en Euskal Herria, sometida por los imperialismos español y francés, los comunistas revolucionarios vascos aspiramos a una Euskal Herria libre de las garras del imperialismo mundial. Queremos una República socialista en Euskal Herria que sirva como base de apoyo a la Revolución proletaria mundial.

La autodeterminación de nuestro pueblo la enfocamos desde la necesidad que tenemos las clases trabajadoras vascas de ser amos de nuestra sociedad y como va a contribuir eso a la liberación de la humanidad del yugo del capitalismo imperialismo que tanta hambre, explotación y opresión llevan a los pueblos del mundo. No podemos separar la autodeterminación del internacionalismo proletario.

Los comunistas revolucionarios vascos, planteamos la cuestión del internacionalismo desde la posición de examinar el mundo en su totalidad, para determinar en cualquier momento dado dónde se pueden lograr los avances más importantes para toda la lucha internacional. Partimos de una visión mundial de conjunto. Los partidos de cada país deben obrar en consecuencia y dar apoyo político para contribuir a esos avances, aun a costa de sacrificios de parte de los objetivos inmediatos de la lucha en «su» país. No compartimos la noción de que el internacionalismo es algo que le ofrece un país a otro. Esta noción del internacionalismo parte de la egoísta visión nacionalista, y por tanto burguesa, «de la nación hacia fuera». Para nosotros, la orientación fundamental no debe ser «mi país» sino «mi contribución a la lucha revolucionaria mundial».

Así es como entendemos la aplicación del derecho de autodeterminación, en unión indisoluble con el internacionalismo proletario en el deber de emancipación del proletariado mundial y de toda la humanidad.