Recomiendo:
0

Cuando el «enemigo» te alaba…

Fuentes: Rebelión

El pasado 26, el pabellón del Ifema era una fiesta ¡Cuánta alegría, cuantos abrazos, cuántas vivas a la trianera! ¡Cuánta emoción al ver en primera fila sentados aplaudiendo, felices, risueños, a toda la vieja guardia de este PSOE decadente! Pero no nos engañemos. No estaban todos los que son. Con todos los enchufados y cargos […]

El pasado 26, el pabellón del Ifema era una fiesta ¡Cuánta alegría, cuantos abrazos, cuántas vivas a la trianera! ¡Cuánta emoción al ver en primera fila sentados aplaudiendo, felices, risueños, a toda la vieja guardia de este PSOE decadente! Pero no nos engañemos. No estaban todos los que son. Con todos los enchufados y cargos políticos hubieran llenado muchos pabellones. Pero eso no importa. Los presentes disfrutaron, aclamaron a su lideresa y le rindieron una pleitesía, elevada a trono de diosa. Susana no defraudó. Con un discurso vacío de contenido político, lleno de emotividad y prudencia, llegó al corazón de los asistentes («el socialismo es pasión e ilusión») y a los consejos de administración de los bancos y las grandes empresas. Como las palabras no gritan cuando se pronuncian adulteradas, resonaron en la boca de la candidata a Presidenta del PSOE, una y otra vez, «socialismo e izquierda».

En su boca hablar de socialismo y de izquierda sin taparse la nariz ante toda la plana mayor que tenía frente a ella de viejos trileros que han contribuido a la desastrosa situación que padece la inmensa mayoría de los andaluces y españoles es vergonzoso. Esos que se llaman «socialistas», son políticos que dejaron las chanclas por consejos de administración y mesas con mantel y cubiertos de plata, esos que en los últimos cuarenta años han estado al lado de los poderosos y que han actuado en contra de los más desfavorecidos. Sus desmanes (OTAN de entrada no, privatizaciones, Filesa, Eres, artículo 135, Gal, fondos reservados,…) y alianzas nos han llevado a congraciarse con esta extrema derecha franquista que nos Gobierna y aceptar las imposiciones de esta Unión Europea (Troyka antidemocrática) que nos ha quitado nuestra autonomía económica y que está mutilando nuestra democracia y el poco estado de bienestar que teníamos.

El lunes 27, las aguas del PSOE volvieron a su cauce, revueltas desde que Pedro Sánchez (el defenestrado por la Comisión Gestora) planteó como aspirante a la Presidencia un giro de ciento ochenta grados a la política socialista para derribar a la derecha extrema en alianza con Podemos. Después de la demostración de fuerza del acto de presentación de Susana y de su discurso vacío de contenido programático de cambio real de la dura situación que padece la inmensa mayoría de los ciudadanos, los poderes económicos sonreían felices («Ésta es nuestra aliada») porque saben que la jugada les puede salir bien. Susana, va a seguir al pie de la letra los dictados de sus varones (para eso la han colocado) y sabemos el «socialismo» que estos han practicado y a quién han obedecido y beneficiado. Haciendo un pequeño cálculo se sabe que la Sra. Díaz cuenta no sólo con el eficaz aparato del partido (dirigirá a sus militantes), sino también con el apoyo de todo tipo (mediático, emocional,…) que a partir de ahora le van a brindar los poderosos (IBEX 35, bancos, grandes empresas, ricos, medios de comunicación oficialistas,…). Es muy difícil que a Susana se le escape la Presidencia del PSOE. En el hipotético caso que las bases se rebelaran a favor de Sánchez, ya buscarían la fórmula (ya lo hicieron en el pasado Octubre) para que no salga elegido.

Cuando tu enemigo te alaba, hay que reflexionar y huir. Es mala señal, pero claro depende de qué entendamos por «enemigo». Si es sólo de amago, de cara a la galería de votantes a los que a sabiendas engañas y que a espalda lo abrazas, realmente no es tal. Es más bien un «bienhechor» al que miras mal de lejos, al que le debes mucho y al que desde poder, favoreces. Por ello, la cobertura mediática del acto del pasado día 26 ha rechinado a los oídos y a la inteligencia de muchos socialistas y de muchos votantes. Tantas alabanzas (ABC, El País, La Razón, El Mundo,..) demuestra hasta qué punto este PSOE es preso de su pasado y seguirá así en el futuro. Susana es la candidata ideal. Encarna todos los valores antisociales que el «socialismo» ha demostrado en los oscuros años de gobierno. Si repasamos la trayectoria, después de 35 años de PSOE, Andalucía sigue siendo la autonomía con más paro, con más precariedad, con más pobreza. Este partido no ha sabido relanzar la economía, invertir en infraestructuras, en sectores tan importantes como la sanidad, la educación, la dependencia o la investigación y no ha sido capaz de crear industrias derivadas de la agroalimentación, a pesar de ser la región agrícola más rica de España. Los gobernantes andaluces han perdido oportunidades de inversión por no tener y no desear un proyecto real y posible de desarrollo y por la mala gestión del dinero recibido de los fondos con la lacra de la corrupción (EREs, cursos de formación) y el clientelismo.

Poco se puede esperar del PSOE después de lo acontecido el pasado domingo, día 26. Se volverán a repetir los apoyos al PP (por ellos Gobierna Rajoy), aunque las declaraciones públicas vayan en otra dirección y seguirán bloqueando alternativas serias, viables y necesarias de Podemos. Todavía les cuesta entender que el bipartidismo ha sucumbido, que la sociedad actual está tomando conciencia de la dura realidad en la que vive, que las nuevas generaciones quieren un futuro mejor y, será cuestión de tiempo, que la ciudadanía tome el mando y hagan posible una transformación a fondo del sistema.

Juan García Ballesteros. Presidente del Colectivo Prometeo. Miembro del FCSM

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.