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Cuba, Donald Trump y Hilary Clinton

Fuentes: Rebelión

Según la mayoría de los analistas políticos, con la victoria contra todo pronóstico del Republicano «rebelde» Donald Trump, estamos en vísperas de «profundos y radicales» cambios político-socio-económicos incluido [Cuba] política exterior de la nueva administracion. Los expertos y «Sabios» analistas, de los cinco continentes siguen asombrados preguntándose ¿Como es posible? que con la práctica totalidad […]

Según la mayoría de los analistas políticos, con la victoria contra todo pronóstico del Republicano «rebelde» Donald Trump, estamos en vísperas de «profundos y radicales» cambios político-socio-económicos incluido [Cuba] política exterior de la nueva administracion.

Los expertos y «Sabios» analistas, de los cinco continentes siguen asombrados preguntándose ¿Como es posible? que con la práctica totalidad de los grandes medios [prensa, radio, TV. etc. etc.] de difusión de EE.UU y de todos los poderes facticos [Bilderberg] del planeta, etc. etc., despues de apoyar sin fisuras ni precedentes a Hilary Clinton y de criticar y acusar las 24 horas del día al «monstruo» Donald Trump, de todo lo malo habido y por haber. Sin olvidar entre otros a Obama [«negrito bonachón premio Nobel de La Paz»] el cual en sus últimas desesperadas intervenciones electorales, [Presentando a Trump como un indecente y peligrosísimo populista] pidió «suplico» el voto a los afro-americanos. Etc. etc., Todo ello y muchísimo más no impidió la humillante derrota de «caperucita roja» la candidata. «camuflada» de Wall Street y la clase multimilloria del planeta. Cuyo mensaje electoral, recordemos en los últimos meses se limito a ¡Increíble pero cierto! repetir menospreciando la inteligencia del pueblo estadounidense, como un loro-a «yo soy lo que hay entre América y el caos».

No hace falta ante tamaña debacle y humillante derrota tener un coeficiente intelectual privilegiado para llegar a algunas conclusiones: Ejemplo que los grandes medios de difusión del planeta de cada día [por meritos propios] tienen menos credibilidad. No olvidemos que más del 95% de los mismos están en manos del especulativo y corrupto poder financiero. Los cuales además de decidir que es o no noticia. Deciden que es o no democracia, que es o no terrorismo, quienes somos o no decentes. Etc. etc.

Es por lo que, ante esta realidad buena parte del electorado estadounidense [Clase media y trabajadora, inclusive no pocos hispanos y negros] cansados que le den gato por liebre, deciden en su desesperación y confusión «como mal menor», votar a un «incognito o imprevisible» millonario político desconocido [vetado-rechazado por el «establishment], recordemos que según las encuestas más del 50% de los que votaron por Trump, [lo hacían convencidos que era el menor mal] eran y son anti Trump.

El triunfo del [«desconocido»] Trump, da una idea real de la impresentable, poca fiable, desprestigiada y nada creíble [conocidísima] Hilary Clinton, la cual no olvidemos, fue con el apoyo del poderoso aparato del partido y gracias a unas vergonzosas primarias llenas de irregularidades y formas antidemocráticas, [pucherazo] que de esta y única forma y por estrecho margen derroto al Senador, Socialista Bernie Sanders, al cual dicho sea de paso todos los sondeos, le daban un mejor resultado que a la Clinton. Pero que obviamente, insisto la «democracia» del aparato, Wall Street y la clase multimillonaria lo veto sin contemplaciones.

Si a todo ello añadimos que la prestigiosa y veterana dirigente estadounidense del Partido Verde Jill Stein, defensora de las causas sociales más progresistas y candidata [totalmente marginada «democráticamente» por los grandes medios]. Ha afirmado con conocimiento de causa que Trump era un candidato menos peligroso que la Clinton.

Con estos datos y otros muchos que en su día «posiblemente» serán desclasificados, queda claro qué clase de democracia existe en EE.UU y como mínimo la duda de cual opción era la menos mala.

Para terminar con este «imprevisible» resultado estamos a nivel mundial en vísperas de grandes [positivos o negativos] acontecimientos, respecto a la Cuba Revolucionaria, pienso que sin bajar la guardia, todo en el peor de los casos seguirá igual. Nada ni nadie se llame Trump o Hilary, podrá cambiar el rumbo de la historia y la lucha heroica sin precedentes del pueblo cubano.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.