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(¿A qué dedica Esperanza Aguirre el tiempo libre?)

De la escuela pública y otras mentiras

Fuentes: Rebelión

Es indudable que la escuela privada tiene cosas buenas para sus egresados. Acrecienta las ventajas que disfrutan los miembros criados en la clase alta mediante una formación ad hoc y les dota además de un esprit de corps. Gracias a ambos recursos alguno incluso llega al gobierno y desde éste se dedica a mentir a […]

Es indudable que la escuela privada tiene cosas buenas para sus egresados. Acrecienta las ventajas que disfrutan los miembros criados en la clase alta mediante una formación ad hoc y les dota además de un esprit de corps.

Gracias a ambos recursos alguno incluso llega al gobierno y desde éste se dedica a mentir a su sabor sobre la escuela pública sin temor alguno. Si además pertenece a la crème de la crème de la sociedad, se cisca alegremente en el resto sin cortapisas, por ejemplo, en el cuerpo entero de profesores días antes de unas elecciones.

Como estas actividades no agotan la capacidad de insidia de la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, ex alumna del Colegio de la Asunción, entre cuyos valores educativos está: «potenciar en nuestros alumnos la responsabilidad, el respeto, la rectitud, la convivencia pacífica, la sencillez y la sinceridad», se entrega también entusiasmada a uno de los movimientos más interesantes de la actualidad política y de mayor provecho para la mejora del nivel educativo de los madrileños: Las ‘Veladas Cubanas’ en el Parque de Berlín.

Anteayer mismo, día 10 de octubre, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, inauguró las veladas en el parque, adonde acudió Doña Esperanza para condenar «la dictadura más larga y cruel de Occidente, la tiranía comunista de los hermanos Castro, que desde hace 52 años mantiene al pueblo cubano sometido a una represión de los derechos fundamentales».

Si los indignados del movimiento 15M son a su ponderado parecer ‘camorristas y pendencieros que fraguan golpes de Estado’, muy bien pueden los agitadores a sueldo de la CIA convertirse en disidentes políticos. Las mentiras, como los cestos, hecho uno hecho cientos.

Si para dar a conocer a la sociedad el respeto que le merece el trabajo de los docentes madrileños propaga la especie de que «20 horas son en general menos que las que trabajan el resto de los madrileños», ¿para que difundir entre el público el informe de la OCDE que dice que los profesores españoles dan más horas de clase que la media de sus colegas europeos?

Si no se dice que esa ‘tiranía’ se defiende desde hace 50 años de un embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos, sin contar los ataques terroristas de ese país, que incluyen el incendio de escuelas primarias, la introducción de vidrio molido y clavos al pan destinado a la población, la colocación de bombas en hoteles y el secuestro de aviones de vuelos comerciales, ¿cómo va a reconocer siquiera que la educación en Cuba -que no tiene educación privada (España en un 30%)- supera a la de España en ámbitos fundamentales?

Los españoles mayores de 25 años que han terminado la educación secundaria superior constituyen un 18.3%, pero en Cuba el 31% tiene terminado este nivel educativo. (Todos los datos educativos citados aquí están en: Organización de Estados Iberoamericanos, Miradas sobre la educación en Iberoamérica, 2011).

Es mucho más fácil arengar al público de Telemadrid, Libertad Digital y la COPE con memeces como ‘desenmascarar tiranías como la cubana’, que animarles a pensar por qué la educación en Cuba, país más pobre que España, tanto general como universitaria, e incluso el posgrado, es gratuita y el acceso está abierto a toda la población en una red de centros escolares distribuida en todo el sector urbano y rural de la isla.

Aguirre financia con dinero público de los madrileños un Observatorio de lo que sea con tal de que no observe que el tiempo semanal dedicado a la lectura en educación secundaria en Cuba es de cuatro horas o más, pero en España es de una hora; que la tasa de alfabetización de los adultos (personas mayores de quince años) en Cuba es de 100, pero en España de 98; que el gasto público en educación como porcentaje del PIB en Cuba es 14.06, pero en España de 4.62; que el gasto público en educación como porcentaje del gasto gubernamental total en Cuba es 18.48, pero en España de 11.18.

Aguirre no está en absoluto interesada en que los alumnos madrileños, como los de cualquier otra ciudad gobernada por la derecha (o sea, más a la derecha que el PSOE), aprendan a leer y formen su pensamiento crítico, no vaya a ser que se interesen de verdad por los derechos humanos y en vez de mirar a Cuba, Venezuela y países islámicos, lo hagan a España y a los amigos y compañeros de viaje político como Estados Unidos e Israel.

Dios les libre de esa tentación (pero por si acaso está la televisión pública y la privada), entonces caerían en la cuenta de cualquier crítica a Cuba ha de ser incomparablemente menor que a los gobiernos de estos países por razones evidentes que pasan desapercibidas aquí gracias a la ‘libertad’ de prensa e información española, basada en un curioso balance: fútbol y reality shows siete días a la semana y exclusión de todo lo demás siete días a la semana.

¿O es que los medios han dado a conocer el Informe del Relator Especial de la ONU sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo en España, Martin Scheinin? El relator denuncia la prisión incomunicada, la figura del delito de enaltecimiento del terrorismo, la ilegalización de organizaciones, las limitaciones a la participación política, los tribunales como la Audiencia Nacional, las torturas y malos tratos, etc. Quizás estas barbaridades no inspiran tanto miedo como una tiranía cubana, pero son mucho más acordes con la realidad.

Se puede encontrar en http://www.gara.net/agiriak/20090205_informe_relator.pdf, ya van tres semejantes en los últimos años. No es consuelo saber que al menos España no impide la entrada al relator, aunque protesta por los resultados y niega sus aportaciones, mientras que Estados Unidos e Israel niegan la entrada de los relatores a su territorio, ya que Aguirre y sus correligionarios (o sea, todos los del PP y algunos del PSOE) quieren imitar a estos dos.

Lo malo es que si lo consiguen, encima será porque los votantes también lo quieren.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.