Recomiendo:
0

Respuesta de Gush Shalom al discurso de Netanyahu

El Estado palestino nunca se convertirá en realidad y el impacto de las declaraciones

Fuentes: Gush Shalom

Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.

El discurso del Primer Ministro Benjamin Netanyahu en el Congreso de los EE.UU. estaba lleno de coloridos trucos y clichés vacíos, hablando de una paz que no tiene intención de promover y de un Estado palestino de ficción cuya concreción no tiene intención de permitir.

Netanyahu elogió sin fin la democracia, mientras mantiene su intención de continuar la ocupación por la fuerza sobre millones de personas contra la voluntad de éstas. Netanyahu se jactaba de la libertad de culto religioso en los lugares santos de Jerusalén, supuestamente gracias a Israel, mientras que la policía israelí tiene una política declarada de restringir regularmente a los fieles musulmanes llegar a las mezquitas situadas en el corazón de Jerusalén. Netanyahu se refirió sentimentalmente a la historia bíblica de David y Goliat, cuando en realidad el estado de Israel se convirtió en un moderno Goliat que mató a cientos de niños en las tres semanas de bombardeos sobre Gaza, y el papel de David estuvo en los manifestantes palestinos armados únicamente con piedras.

Con una ocupación permanente de Israel a lo largo del río Jordán, Netanyahu deja claro que lo que él llama un Estado palestino sería poco más que un enclave aislado del mundo exterior, con todas las entradas y salidas bajo control israelí, es decir, otra versión de la sitiada Gaza. Netanyahu profirió promesas a los cuatro vientos de hacer «concesiones dolorosas» y desmantelar algunos de los asentamientos e inmediatamente bloqueó el camino sumando más condiciones para asegurarse de que el tiempo de compromisos no llegará nunca y los asentamientos permanecerán y seguirán ampliándose en las tierras robadas a sus vecinos palestinos.

Netanyahu no debe cegarse por los aplausos en un Congreso que sigue siendo rehén de un grupo de presión israelí hambriento de poder. No está claro cuánto tiempo va a conservar su poder este grupo y si el lobby o el Congreso están dispuestos realmente a embarcarse en una confrontación directa con el Presidente de los Estados Unidos en beneficio de Netanyahu. En su abierta oposición al principio de las fronteras de 1967 con el mutuo acuerdo de intercambios territoriales -la única vía para la paz acordada por toda la comunidad internacional, incluido el Presidente de los EE.UU.- Netanyahu continúa cavando y profundizando su rechazo a la posibilidad de la paz. Su afirmación de que las líneas de 1967 son «indefendibles» es un absurdo, sobre todo teniendo en cuenta que fue exactamente dentro de esas líneas donde el ejército israelí obtuvo la mayor victoria militar en la historia de Israel. Por el contrario, los asentamientos dispersos en los territorios ocupados conforman una borrosa frontera, de hecho, una carencia total de cualquier frontera, que el ejército israelí considera que es difícil de defender. El indudable hecho histórico de que vivieron judíos en esas áreas hace miles de años no puede de ninguna manera cambiar la situación de que en la actualidad estamos allí como conquistadores y opresores, y así seguiremos mientras un solo soldado israelí permanezca en esos territorios en contra de los deseos de los residentes».

La posición extremista que Netanyahu presentó, disfrazada de retórica y lugares comunes, constituye el cierre definitivo a nuevas negociaciones y el inicio de nuevos choques con los palestinos y con el mundo entero, directo hacia un inevitable «tsunami diplomático» que ya pronosticó el ministro de Defensa, Barak. A más largo plazo, en realidad puede resultar que Netanyahu -el mismo hombre que demanda de todo el mundo el reconocimiento del principio de «Un Estado judío»- será el que conduzca a los palestinos a tal desesperación que desistan de su propio Estado y exijan a cambio un lugar en la Knesset.

Contacto: Adam Keller +972-54-2340749

Fuente: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/press_releases/1306265189/