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La poesía política como delito

El juicio surrealista de Dareen Tatour

Fuentes: 972mag

La detención de una persona por publicar un poema político es insólita. Tener que demostrar en el juicio que la policía tradujo mal un poema es poco menos que surrealista.

 

Dareen Tatour en la Corte de Magistrados de Nazaret . (Oren Ziv / Activestills.org)

Ha pasado casi un año y medio desde que la poetisa palestina Dareen Tatour fue detenida en su casa por escribir un poema. Pasó tres meses en varias prisiones y medio año bajo arresto domiciliario en la ciudad de Kiryat Ono, cerca de Tel Aviv. A pesar de que pudo volver a su pueblo natal de Reineh, cerca de Nazaret, permanece bajo arresto domiciliario hasta el final del juicio.

Tatour, de 34 años, fue detenida por la policía israelí el 11 de octubre de 2015 a causa de un poema que había publicado en Facebook, junto a una serie de manifestaciones que publicó en el mismo medio, coincidiendo con la reciente ola de violencia de 2015-2016. Fue acusada de incitación a la violencia e identificación con una organización terrorista, todo a causa de su poema.

La cláusula principal de su acusación se basó en un poema que supuestamente había publicado en YouTube bajo el título: Qawem ya Sha’abi, qawemhum (Resiste pueblo mío, resístelos). Otra cláusula principal en la acusación se refiere a un artículo de prensa, citado en la página de Tatour en Facebook, según el cual «El movimiento Yihad Islámica llama a continuar la Intifada en toda la Ribera Occidental…» El mismo artículo llama a una «intifada integral».

La fiscalía concluyó sus argumentos en septiembre del año pasado, la mayoría de los cuales fueron diseñados para demostrar que la cuenta de Facebook de Tatour le pertenecía realmente y que fue ella la que publicó el poema y las dos opiniones en Facebook.

En noviembre Tatour testificó y admitió que había escrito los artículos. Explicó que estaba protestando por la ocupación, denunciando los crímenes cometidos contra los palestinos por el ejército israelí y los colonos, añadiendo que la traducción de la policía había distorsionado sus textos. Tatour quedó exhausta por los más de tres largos días sometida al interrogatorio por la fiscal Alina Hardak, quien trató de presionarla para que admitiera su «apoyo al terrorismo». En vano.

¿Hay que detener a los poetas?

El domingo 19 de marzo los abogados de Tatour, Gaby Lasky y Nery Ramati, trajeron dos peritos para que declarasen ante el juez Adi Bambiliya-Einstein en la Corte de Magistrados de Nazaret.

El primer testigo fue el profesor Nissim Calderon, un experto en literatura hebrea. En su dictamen pericial escrito Calderón afirmó que existen normas especiales relativas a la expresión de los poetas, que describen una larga tradición de poetas que utilizan palabras duras para oponerse a la opresión o la injusticia y que, a veces, van tan lejos como para llamar claramente a acciones violentas. Los poetas, dijo Calderón, no fueron procesados ni siquiera por regímenes opresivos como el zar de Rusia o el Mandato británico en Palestina.