2.200 millones de euros y 30.000 empleos; son las cifras anunciadas por el expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, en enero de 2025, sobre el proyecto de implantación de un centro de datos a gran escala en el municipio de Picassent(23.200 habitantes, Valencia); Mazón, quien dimitió en noviembre por la gestión de la Dana (230 muertes en el País Valenciano), presentó la iniciativa Digital Valley Comunitat Valenciana junto a los directivos de la empresa y el Ayuntamiento de Picassent, gobernado por el PSPV-PSOE y Compromís.
Caracterizado como “aeropuerto de los data centers del Mediterráneo español” y referencia europea, Digital Valley Comunitat Valenciana se ubicará, según el proyecto, sobre una superficie de 77,3 hectáreas en el término municipal de Picassent; en la actuación están previstos espacios de data centers para la gestión y almacenamiento de datos que ocuparán 37 hectáreas, de las que 29 serán edificables; asimismo el proyecto incluye una zona dedica al e-commerce y servicios complementarios.
Sin embargo, “los centros de datos se han convertido en una burbuja especulativa; se acercan a zonas deprimidas como l’HortaSud, en un escenario post-Dana, aprovechando la complicidad con el poder político; estas infraestructuras son grandes consumidoras de energía y agua, y podrían romper el precario equilibrio hídrico delParc Natural de L’Albufera”, denuncia Juntes PelTerritori, integrada por vecinos de Picassent y personas que provienen de colectivos como L’Aixadacom a Eixida y Adona’tEspurnesFeministes.
A partir de informaciones recogidas por el periódico La Directa, el colectivo de l’Horta Sud mencionacomo promotores de la actuación al empresario José Luis Morlanes Galindo, exconcejal de Cornellà de Llobregat (Barcelona) por el PSC y exdirector general de la industria química IQOXE, ubicada en el municipio de La Canonja (Tarragona); Morlanes será juzgado junto a otros dos directivosde la empresa por la presunta responsabilidad en una explosión en una de las plantas, en enero de 2020, con un resultado de tres personas muertas.
Otro de los promotores del proyecto Digital Valley Comunitat Valenciana es elempresario Luis Lorenzo de Juan, quien figura en el organigrama de Digital Valley Spain y en el de la empresa SALES 4U, dedicada al desarrollo de negocio y outsorcingcomercial en tecnologías de la información; a los empresarios citados se suma Armando Layna, socio fundador de Digital Valley Comunitat Valenciana; y Juan José Samper Urbano, en Digital Valley Spain y el sector de los fondos de inversión, además de exdirector general corporativo de la cadena hotelera AC Hotels.
El pasado 20 de febrero, Juntes PelTerritoriorganizó una jornada informativa sobre el proyecto Digital Valley en la Casa Benlloch de Picassent; el colectivo calificó el proyecto de “amenaza” para el territorio y la población, entre otras razones por el gran consumo de agua -añadido al existente- que implicaría, además en competencia con la agricultura;y todo ello en un contexto de cambio climático y sequías continuas; en el acto participaron miembros de Per l’Horta; Ecologistes en Acció; XúquerViu; Ubicació racional de les Renovables; No es Sequía, es Saqueo y Ciudad en Alerta.
Alertaron asimismo de los riesgos que un mayor estrés hídrico en la zona supondría para el Parc Natural de l’Albufera; de hecho, “L’Albufera, a sólo 2,8 kilómetros del centro de datos, es un espacio natural protegido muy vulnerable, que depende de las aportaciones de agua dulce del Xúquer y del Túria; en la actualidad está recuperándose de los estragos de la Dana” (un estudio de la Generalitat y la UniversitatPolitècnica de Valencia presentado el 24 de febrero señala que el incremento de los sedimentos en l’Albufera ha llevado a una merma de 10 centímetros de profundidad, un proceso que se ha visto acentuado por la Dana).
Uno de los puntos rebatidos por Juntes PelTerritori es la cifra de 30.000 empleos destacado en la presentación oficial de esta “operación especulativa”; subrayan que los promotores incluyen, en este caso, la mano de obra que pudiera utilizarse en la construcción de las instalaciones, ya que el funcionamiento de los centros de datosgenera escasos empleos.
En la presentación de la iniciativa en enero de 2025, Mazón vinculó Digital Valley Comunitat Valenciana a los denominados Proyectos de Interés Autonómico (PIA), figura recogida en el Decreto-ley de julio de 2024 de simplificación administrativa de la Generalitat; considerados como una medida de impulso a las actividades empresariales, los PIA se tramitarán, según el Decreto-Ley, de manera preferente y urgente.
Aprobado en diciembre de 2025 por el Consell, el segundo Decreto-ley de simplificación señala, como novedad, que los Proyectos de Interés Autonómico podrán implantarse en todo el territorio del País Valenciano, con independencia de la zonificación, clasificación o uso previsto del suelo por el planeamiento urbanístico y territorial, salvo en ámbitos pertenecientes a la Red europea Natura 2000; este decreto desregulador modifica o elimina, según el Gobierno valenciano, 96 normas, entre ellas 38 leyes y 43 decretos.
En materia energética, Digital Valley Comunitat Valenciana prevé la instalación de 200 megavatios (MW); para ello se anuncia, entre otras medidas, el desarrollo de una planta fotovoltaica y una central de generación de hidrógeno verde; también el proyecto establece una superficie de 11,2 hectáreas de carácter dotacional, destinada a equipamientos públicos, áreas verdes y zonas de circulación de vehículos y viandantes.
Ecologistes en Acció ha criticado asimismo el proyecto de una infraestructura de almacenamiento de energía con baterías ion-litio en Picassent, junto a la autovía A-7, cuyo objetivo es –subraya la organización ecologista-proveer de energía barata y un sistema auxiliar de suministro al futuro centro de datos Digital Valley.
Es decir, “lejos de alinearse con los objetivos de descarbonización, facilita la implantación de otra infraestructura todavía mayor y más voraz, que añadirá más inestabilidad a la red eléctrica y competirá por los recursos energéticos e hídricos con las labradoras y labradores y el resto de la población”.
Se trata, en concreto, del proyecto de instalación de almacenamiento energético con baterías PicassentBess, con una potencia instalada de 107,91 MWy una capacidad de almacenamiento de 215,8 MWh, que promueve la empresa SargaoEnergy SL; la tecnología de almacenamiento elegida por el promotor es ion-litio con cátodo de fosfato de hierro y litio; la actuación está prevista sobre una parcela de uso agrícola, de cultivo de cítricos.
“La burbuja de los centros de datos, acompañada de discursos de capitalismo verde y de falsas promesas de trabajo y riqueza ha llegado a la península ibérica buscando energía barata y naturaleza que depredar”, concluye Ecologistes en Acció respecto a Digital Valley.
El modelo que asoma en el País Valenciano tiene precedente en otros territorios; el informe Impacto en las desigualdades de los proyectos de centros de datos en Aragón, de Aurora Gómez Delgado (colectivo Tu Nube Seca Mi Río), apunta que aunque Madrid y Barcelona son los lugares con mayor concentración de datos convencionales, en Aragón son principalmente de hiperescala; la autora resalta que los promotores de los centros de datos de hiperescala buscan, por el gran tamaño de las instalaciones, zonas con suelo barato; “más del 70% de este tipo de centros se están implantando en zonas rurales con alto riesgo de estrés hídrico”, concluye Aurora Gómez Delgado.
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