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Español en libertad

Fuentes: Berria

Traducido para Rebelión por Daniel Escribano

«¿Tuvo que recuperar prestigio democrático el alemán después de la Segunda Guerra Mundial? ¿Y el español, después de la dictadura franquista? ¿Tiene prestigio democrático una lengua y una cultura? ¿Quién decide si han perdido ese prestigio democrático? ¿Tiene prestigio democrático el quechua, Darwin?»

Darwin se queda pensativo, mirando a Mikel. Nunca se le había ocurrido que la lengua y la cultura deban tener carácter democrático. El quechua será oficial en Ecuador, porque se ha aprobado en referéndum la reforma constitucional. ¿Pero tendrá por ello prestigio democrático?

Mikel explica a Darwin las declaraciones realizadas por el cabeza de los socialistas vascos, Patxi López.(1) «Por qué poner en duda el carácter democrático de la cultura vasca? De pensar eso a estigmatizar a los miembros de esa cultura, por su falta de aptitud democrática, sólo hay un paso.»

Darwin está atento, en silencio. «¿Están sugiriendo que la cultura vasca y la democracia son incompatibles? ¿Están ligando cultura vasca e intolerancia? Aún peor: ¿están vinculando, aunque sea de manera subliminal, cultura vasca y terrorismo? Los asesinatos de ETA quitan prestigio democrático al euskera y la cultura vasca? ¿Y la matanza de millones de personas a consecuencia de la limpieza étnica en América no se lo quita a la cultura en español? ¿Alguna vez se han preguntado si les queda prestigio democrático a la lengua y cultura españolas después de que los españoles eliminaran las lenguas de América e impusieran su visión etnocéntrica?»

«La única lengua que se ha impuesto aquí y allí durante siglos, con sangre y violencia incluidas, ha sido el español. Parece que decir esto en voz alta no es políticamente correcto, pero es necesario. ¿Por qué le clavó un profesor navarro en la década de los setenta un compás en la lengua a un niño? ¿Por qué le rompió el frenillo de la lengua ? ¿Por hablar en español o por hablar en euskera? ¿En qué lengua hablaban los dictadores de acá y allá? Y, sin embargo, ¿le hemos negado carácter democrático a una lengua o a una cultura? No, nunca. El carácter democrático se niega a los mandatarios, no a las culturas.»

Darwin dice que las lenguas deben ser para comunicar. Mikel está de acuerdo. El euskera debe ser de todos, pero, para que lo sea, primero se necesita el conocimiento y la voluntad. «Defienden el bilingüismo, pero muchos de los que proclaman eso a menudo quieren decir lo siguiente: que sólo seamos bilingües los vascohablantes, para que ellos puedan seguir siendo monolingües. Ahí tienes a muchos políticos, periodistas y miembros progres de la pseudointelligentsia por el bilingüismo. Son monolingües, miembros, queriéndolo o sin querer, del ejército de ocupación cultural, y quieren hacernos morder el anzuelo. Y nosotros, encima, nos lo tragamos y aplaudimos, acaso intentando obtener prestigio democrático. Pero el único prestigio que necesita el euskera es el social.»

«Yo quiero euskera en libertad, pero no sólo el euskera, sino también el resto de lenguas del mundo. Quiero el español en libertad, para que quien quiera viva en chino o guaraní en Madrid. Quiero el inglés en libertad para poder vivir en Londres en ruso, ibo o wolof . Quiero el francés en libertad, para poder vivir en París en árabe o vietnamita. El país que ofrece libertad lingüística es el nuestro. Se puede vivir en este insignificante país con toda tranquilidad y desvergüenza sin saber euskera ni ganas de aprenderlo. Con toda tranquilidad, sí. En libertad y sin sentirse oprimido».

Nota:

(1) Realizadas el pasado 2 de septiembre en San Sebastián en el marco de la presentación del documento Euskera en libertad, una suerte de programa político-lingüístico del PSE-EE para las próximas elecciones al parlamento de la Comunidad Autónoma Vasca y entre cuyos objetivos figuran los siguientes: «recuperar cuanto antes el prestigio democrático de la cultura en euskera entre los ciudadanos, tomando como base los criterios de pluralidad y creatividad, priorizando la ciudadanía sobre la identidad y la etnicidad y denunciando claramente la identificación creada por el nacionalismo violento, que provoca el alejamiento de muchos vascos», «defender un modelo lingüístico basado en la pluralidad: ese modelo debe reflejarse en el sistema educativo para garantizar la transmisión del euskera a las nuevas generaciones y atraer al euskera a los castellanohablantes, sin ahuyentar a quienes no lo saben ni obligarles a estudiarlo, ya que los resultados demasiadas veces son decepcionantes». (N. del t.)

Berria, 4 de septiembre de 2008

http://www.berria.info/testua_ikusi.php?saila=harian&data=2008-10-04&orria=014&kont=004