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«Fracking»: una palabra maldita

Fuentes: Rebelión

Nos ha llamado la atención el blog de un Ingeniero de Obras Públicas que facilita una información sobre la técnica del «fracking»: «Hace unos meses, afirma Estibaliz Soriano Portillo, desconocía la alarmante situación que se está desarrollando en zonas de Cantabria. Cuando me informaron acerca de este método extractivo, el ‘fracking’, y las zonas donde […]


Nos ha llamado la atención el blog de un Ingeniero de Obras Públicas que facilita una información sobre la técnica del «fracking»:

«Hace unos meses, afirma Estibaliz Soriano Portillo, desconocía la alarmante situación que se está desarrollando en zonas de Cantabria. Cuando me informaron acerca de este método extractivo, el ‘fracking’, y las zonas donde se estaban empezando a realizar sondeos, decidí redactar este post para que las personas que desconocían esta técnica puedan formarse una opinión y posicionarse. El gas de pizarra que se pretende extraer, se encuentra atrapado en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los 5000 metros). Es necesario romper las capas de pizarra para agrupar el gas y que fluya hacia la superficie.»

PALABRAS INOCUAS, PALABRAS SOSPECHOSAS

Hay palabras que tienen alas, que vuelan sin que les prestemos atención. Giran, una y otra vez, en torno nuestro y de forma subrepticia se incrustan en nuestro cerebro y adoptan un aire inocente para que nos habituemos a ellas.

La palabra que nos sugiere estas líneas es un anglicismo, «fracking», trasladado al castellano. Vehiculado por los medios de comunicación -radio, prensa, televisión- se está incorporando poco a poco a nuestro acervo cotidiano, sin que la mayor parte de las veces le prestemos atención. Salvo si guiados por la curiosidad intentamos saber lo que se esconde detrás de esa palabra. Descubrimos entonces que se trata de una maniobra, una más, de alcance planetario, destinada a adueñarse de unos recursos naturales que hasta ahora habían escapado a la codicia de los grandes grupos transnacionales.

El significado exacto de la palabra «fracking» es «fractura hidráulica». Un término aparentemente anodino, que en sí no difiere de las expresiones y neologismos abstrusos con que nos bombardean a diario esos medios. Con el objetivo de cerrar nuestra mente a cualquier tipo de comprensión sobre la naturaleza del mundo y del sistema en el que vivimos.

«Fracturar» es romper, allanar, dividir. La fractura hidráulica tiene que ver con un recuso natural, agotable y finito: el agua. Para fracturar determinadas capas geológicas se inyectan grandes cantidades de agua a presión (con componentes químicos) en el corazón de la tierra, y se recupera así una fuente de energía, el gas de pizarra.

Se trata, en fin de cuentas, de romper un equilibrio natural para extraer, por medio de técnicas parecidas al fórceps, una fuente de energía fósil. Abriéndose paso a través de la Tierra, brutalizándola y provocando desajustes de orden ecológico y ambiental.

Basta con inscribir esa palabra en la red y dedicar un cierto tiempo a la lectura de los artículos que tratan de esa técnica, para medir la importancia de esta ofensiva del capital, decidido a exprimir hasta la última gota unos recursos que le permitan obtener sustanciosos beneficios sin esperar a que se produzca la tan anunciada ruptura energética.

DIFUNDIR LA INFORMACION SOBRE ESTA TECNICA DE EXTRACCION

Se está abriendo paso la conciencia, cada vez más amplia – de que no es necesario esperar a que se produzcan, como en Estados Unidos, catástrofes originadas por las perforaciones – para frenar al lobby del «fracking». ¿De qué forma? Difundiendo datos sobre este procedimiento y sobre sus efectos. Informando a la opinión pública y llevando a cabo acciones colectivas de denuncia y de presión sobre los gobiernos..

Un concurso de circunstancias nos condujo recientemente a asistir a una reunión de información que iba a tener lugar en un local cedido por el ayuntamiento de un pueblo de Castilla y León, (en esa provincia ya se están llevando a cabo exploraciones). En la plaza central del pueblo, aparentemente vacía, salvo una pareja que huía del frío, nos acercamos a un grupo de jóvenes que comentaron que la sala les había sido denegada. Tenían, desplegada ante ellos, una mesa portátil cubierta de mapas y de octavillas. Nos brindaron una información abundante sobre el «fracking», sobre los sondeos que se están llevando a cabo en distintos puntos de la península y los movimientos de denuncia y de rechazo a esas operaciones.

A nuestro regreso leímos en El País de ese mismo día un artículo, extenso y documentado, sobre el «fracking». Lo encabezaba este titular:

EL GOBIERNO DA ALAS AL «FRACKING»

«Un proyecto de ley fija el control ambiental para obtener gas pizarra».

«Los empresarios anuncian inversiones entre 700 y 1000 millones de euros»

Reproducimos algunas de las informaciones contenidas en el artículo:

. En España las zonas con mayor potencial (de gas pizarra) son la Cuenca Vasco-Cantábrica (202 sondeos realizados), el Macizo Cantábrico (2 sondeos), la Cuenca Sur-pirenaica (63 perforaciones) y la Cordillera Ibérica (18 sondeos). Los últimos datos contabilizan 70 permisos de investigación vigentes y otros 75 pendientes de otorgar.

. Los cálculos de los empresarios estiman el «espectacular» botín gasístico en 700.000 millones de euros.

. Medio centenar de ayuntamientos de Cantabria y de Castilla y León escribieron en enero al ministro de Industria José Manuel Soria para trasladarle su preocupación por el impacto que los estudios de «fracking» podían tener en el medio ambiente de los territorios y en «la salud de sus vecinos». A finales del 2012, miles de personas se manifestaron en Vitoria, convocadas por asambleas, plataformas y movimientos contra esta técnica.

. La fuerte contestación en Álava hizo que algunos municipios se declarasen «zona libre de «fracking». En Cataluña las solicitudes para realizar prospecciones abarcan una superficie de 160.000 hectáreas, de un total de 81 municipios. Se ha constituido una plataforma ciudadana «Aturem el fracking».

. Prácticamente cada semana se constituye una nueva organización en algún punto del país contra esta técnica y sus consecuencias., etc., etc.

¿QUE ES LA FRACTURA HIDRAULICA?

Un documento nos informa sobre la técnica del «fracking» y precisa cuales son las razones de la aceleración brusca de este procedimiento destinado a buscar y explotar nuevas fuentes energéticas: «El famoso cénit del petróleo, los conflictos armados y las rivalidades entre países productores y exportadores, hacen que el modelo energético tenga que encontrar nuevas salidas. La máquina devoradora de personas, bosques y del planeta entero no puede parar».

Describiremos sucintamente, a partir de sus datos, en qué consiste la técnica de extracción del gas no convencional (gas metano, muy difícil de extraer y bastante menos rentable que el gas natural convencional). Este gas, también llamado gas pizarra, se encuentra en las pequeñas fisuras de la pizarra. Para llegar a él, se realiza una perforación vertical de entre 1000 y 3000 metros y se coloca una tubería. Llegados a este nivel, se llevan a cabo también perforaciones horizontales de 2 a 5 km, para luego inyectar miles de toneladas de agua, arena y productos químicos a muy alta presión en una capa de roca (pizarra o enquisto). El objetivo es quebrar la roca para poder extraer el gas almacenado en sus poros. El gas sube con el agua y sus aditivos. Detalle importante: del fluido inyectado solo retorna a la superficie el 15 al 20%. El resto se queda en el subsuelo.

IMPACTOS Y PROBLEMAS QUE GENERA EL FRACKING

. Un elevado consumo de agua:

Una plataforma con un mínimo de 6 pozos necesita entre 54.000 y 174.000 de litros de agua en una sola fractura.

. Gestión de la mezcla de agua, gas y sustancias nocivas:

Problemas de desborde de las piscinas de almacenaje, contaminación del aire, etc.

. Contaminación de tierras, aguas subterráneas y superficiales:

A causa de la emisión de gases químicos de alta toxicidad: En Estados Unidos se demostró que las contaminaciones de metano en viviendas cercanas en Nueva York y Pensilvania, tenían su origen en explotaciones de gas por fractura hidráulica.

. Generación de pequeños seísmos:

Producidos por las explosiones provocadas en el subsuelo al extraer el gas. (Como en 2001, en la ciudad de Blackpool, del noroeste de Inglaterra).

. Ruidos e impactos visuales, impactos en el paisaje:

Grandes deterioros en las zonas donde se localizan las plataformas, con consecuencias graves para la agricultura y la ganadería locales.

. Problemas de salud humana:

Por contacto externo con los tóxicos volátiles o el agua contaminada por tóxicos altamente peligrosos.

EL «FRACKING» EN EUROPA Y EN ESPAÑA. CONCLUSION

El «fracking» y sus consecuencias sobre el territorio, el medio ambiente y las poblaciones, tiene ya un historial conflictivo en el que se entrecruzan distintas posiciones e intereses. El poderoso «lobby» de los grandes grupos productores de energía, está evidentemente interesado en seguir promoviendo un modelo consumista destructor de vidas y de recursos naturales. Desarrolla, en muchos casos con el apoyo y colaboración de los gobiernos nacionales, un discurso sobre el «bien común», el agotamiento previsible de las fuentes actuales de energía fósil, la importancia que tiene para los países alcanzar la independencia energética, y el indispensable recurso a las inversiones privadas. .

Basta con enumerar algunas de las empresas implicadas en esta política de explotación, en curso, de los recursos energéticos de nuestro país, para entender el alcance y las consecuencias de esta política: Trofagas Hidrocarburos SL, con sede en Pontevedra, filial de la norteamericana BNK Petroleum; Greenpark Energy España, Petroleum y Gas España S.A., propiedad de Gas Natural S.A. Compañía Petrolífera de Sedano S.L., subsidiaria de Leni Gas y Oil. Repsol Investigaciones Petrolíferas S.A., etc.

Los gobiernos, en su gran mayoría, apoyan esta política: abiertamente, como en el caso del gobierno español (en el mes de febrero de este año el Congreso rechazó, con los votos del PP, CiU y UP y D, una moción de la izquierda plural – IU, ICV, CHU – para prohibir en España el «fracking» hidráulico); o temporizando, concediendo a las empresas autorizaciones para proceder a sondeos y prospecciones, o una moratoria, o una paralización temporal de esas prospecciones.

Las opiniones públicas ya han empezado a desarrollar en muchos países y ciudades movimientos de oposición contra la fractura hidráulica.

En Francia:

El Parlamento y el Senado prohibieron la explotación de hidrocarburos mediante la fractura hidráulica. Esta paralización fue obtenida a través de las luchas llevadas a cabo en las zonas afectadas por las prospecciones y los sondeos.

En Inglaterra:

La empresa «Cuadrilla Ressources» paralizó sus perforaciones ante la denuncia de que habían causado dos pequeños terremotos. Pero el gobierno decidió continuar con las exploraciones, (como también el gobierno alemán).

En Estados Unidos;

El Estado de Nueva York estableció inicialmente una moratoria hasta julio del 2011. El Departamento de Conservación Medioambiental de ese Estado había presentado un informe proponiendo la regulación del»fracking», pero no su prohibición. Quince municipios aprobaron prohibiciones locales.

En Australia:

Los ganaderos y los agricultores llevaron a cabo una campaña coordinada contra el «fracking» en todo el país, llamando a la población a no dejar pasar la maquinaria a través de sus propiedades y de los municipios.

En Polonia:

Es al parecer, junto a Francia, el país que tiene más potencial para la producción de este gas. Estaría dispuesto a convertirse en el líder de este ámbito en Europa.

En Bulgaria, en Países Bajos y en Irlanda del Norte se ha establecido una moratoria,

Para concluir, mencionaremos las reacciones de distintos organismos sobre la política de la fractura hidráulica en España:

. Greenpeace opina «que se debe poner muchos esfuerzos en comprender todos los impactos del «fracking». Prolongar la dependencia de los combustibles fósiles en detrimento de un sistema energético 100 % renovable, sería prolongar la dependencia de esos combustibles, con consecuencias irremediables sobre el cambio climático».

. Ecologistas en Acción se ha declarado rotundamente opuesto a esta técnica y ha publicado un libro con este título: «Agrietando el futuro. La amenaza de la fractura hidráulica en la era del cambio climático».

. Los Ingenieros de Minas, por su parte, apoyan con entusiasmo la fractura hidráulica. El Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas ha presentado un informe optimista sobre el potencial que representa este tipo de recursos energéticos, contra las críticas más frecuentes al «fracking». «Es una oportunidad que no debemos perder», concluye ese informe.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.