Recomiendo:
1

Gabriel Silber, un twitter propio de chantajistas

Fuentes: Rebelión

El Sr. Gabriel Silber, parlamentario chileno, en una conducta de clara complicidad con uno de los regímenes más criminales del planeta, como es Israel: colonizador, ocupante, usurpador de tierras palestinas y victimario de decena de miles de palestinos desde el año 1948 a la fecha, se atreve a sostener en un Twitter publicado en su cuenta oficial, que las críticas efectuadas por este periodista a la entidad sionista reviste un carácter antisemita. Esa es la labor de zapa que cumple este diputado, que ha declarado su amor a un país construido sobre los cuerpos, los huesos y la sangre de miles de palestinos. Es la clásica Hasbara. (1)

Lo primero es aclararle al Sr. Silber, que en toda esta situación donde extranjeros, principalmente europeos, como también rusos, moldavos, ucranianos, bielorrusos entre otros de creencia judía, que se han instalado desde fines del siglo XIX en tierras palestinas, no son semitas a lo más jázaros pero su afirmación choca con grandes obras escritas por historiadores israelíes como es Shlomo Sand quien en sus libros “la Invención de lo Judío” y La Invención de Israel” pueden darle luces y formarlo en temas históricos, para que deje atrás los mitos e ideas falsarias, como aquellas que hablan de tierras prometidas y pueblos elegidos. Los únicos semitas en esta contienda desigual, en esta resistencia llevada a cabo por el pueblo palestino es precisamente la sociedad palestina. ¿Quién mira al techo?

Lo invito entre sesión y sesión Sr. Silber, a que se impregne de las letras de Shlomo Sand, de cuya obra suelo hablar en mis trabajos y que habla, no sólo de la invención de lo judío, sino también de la invención de la tierra de Israel que usted tanto menciona en sus entrevistas. Esto, con la idea de desmontar esos mitos, que suelen cubrir la presencia de extranjeros de creencia judía y hasta ateos sionistas en Palestina, con toda esa carga de prejuicios, supremacismo y racismo con que suele ir acompañada. Realidad donde si el odio y la intolerancia se hacen presente.

Shlomo Sand destroza en su libro “La Invención de Israel” el concepto de cierto derecho histórico-religioso esgrimido para justificar la usurpación de tierras palestinas en una mezcla entre concepciones evangélicas (en lo religioso) y el sionismo (en el marco político oportunista que tal hecho genera). Para Sand “esta invención hizo posible la colonización de Oriente Próximo y la creación de Israel pero constituye también la más seria amenaza a su propia existencia como hogar nacional judío”. Una conceptualización del concepto patria, que pasa por encima de los derechos de millones de seres humanos. Creando una amalgama de ideas, mitos, relatos, fábulas, narraciones religiosas para ir formando una idea de etnicidad. Tras leer ese libro mandé un Twitter y anuncie que ya lo leyó.

En su otro libro, “La Invención de lo judío”, se señala respecto a este texto que, “Todo moderno Estado-nación cuenta con una narración de sus orígenes, transmitida tanto por la cultura oficial como por la popular; entre tales historias nacionales, sin embargo, pocas han sido tan escandalosas y controvertidas como lo es el mito nacional israelí. El muy conocido relato de la diáspora judía del siglo I d.C. y la reivindicación de una continuidad cultural y racial del pueblo judío hasta el día de hoy, resuenan más allá de las fronteras de Israel. Pese a su abusivo empleo, para justificar el asentamiento de judíos en Palestina y el proyecto del Gran Israel, se han realizado muy pocas investigaciones académicas sobre su exactitud histórica”.

Para aquellos, que en la versión castellana del libro tuvieron la valentía de publicarlo a pesar de las presiones del sionismo resulta evidente que “En este valiente y apasionado libro, Shlomo Sand demuestra que el mito nacional de Israel hunde sus orígenes en el siglo XIX, no en los tiempos bíblicos en los que muchos historiadores judíos y no judíos reconstruyeron un pueblo imaginado con la finalidad de modelar una futura nación. Sand disecciona, con la minuciosidad de un forense, la historia oficial y desvela la construcción del mito nacionalista y la con­siguiente mistificación colectiva”. Tras esa lectura escriba un Twitter y lo envía si quiere Urbi et Orbe.

El Victimismo

El objetivo político de sionistas como Silber, al tratar de vincular la crítica política a una ideología criminal, al sostener que la denuncia antisionista es antisemita, lo que trata de concretar es una operación bien planificada desde la Hasbara sionista. Generar una solidaridad con un supuesto pueblo perseguido y así evitar las condenas frente a la ocupación de Palestina, la construcción de un muro que separa a los habitantes de Cisjordania, creando autopistas exclusivas para colonos, limitando la libre circulación del pueblo palestino. Concretando un bloqueo brutal, aéreo, marítimo y terrestre que viola los derechos humanos de dos millones de habitantes palestinos de Gaza.

Victimizarse en forma crónica permite a Silber y la comunidad sionista en Chile, incluyendo a una embajadora de padres alemanes inmigrantes en Argentina, que nació en su capital, Buenos Aires, el año 1976 y luego parten como inmigrantes a tierras ocupadas de Palestina; maquillar la imagen de un régimen que asesina a niños. Una entidad que impide la libre circulación del pueblo palestino, que ha creado un territorio de bantustanes, poblado de 650 mil colonos extremistas en Cisjordania de los cuales el 10% es de origen estadounidense. Esto, para impedir la autodeterminación del pueblo palestino. Un Israel que además crea una etnocracia bajo la ley de estado nación judía. Permítame decirle, Sr. Silber, que no condenar esta realidad nos hace cómplices, aval de violadores, de criminales de guerra y responsables de crímenes de lesa humanidad. Yo no estoy en esa trinchera.

Gabriel Silber, diputado democratacristiano, en esta rara mezcla de un militante de un partido cristiano, que tiene creencia judía y una ideología sionista, en declaraciones efectuadas en entrevista a Siván Gobrín, periodista y vicepresidenta de la Comunidad Chilena de Israel, señala que “a Israel la considero mi segunda patria” (2). Un personaje que ha ampliado sus lazos con otros referentes políticos chilenos, al ser la pareja de la diputada PPD, Loreto Carvajal (ex jefa de gabinete del diputado Ramón Farias, considerado uno de los acérrimos defensores de Israel en Chile y quien era llamado Hijo de la Luz de Israel). Silber y Carvajal coincidieron en el viaje efectuado a la Palestina histórica ocupada el año 2018 invitados por la comunidad judía chilena. Es decir, un trabajo de captación ya sea por la política o por el corazón, que ya tuvo sus primeros resultados cuando la diputada Carvajal expresa su admiración por Israel en esa visita realizada, sin emitir palabra alguna a la colonización y ocupación a la que son sometidos millones de habitantes de la sociedad palestina. (3)

El oportunismo de parlamentarios como Silber, se hace acompañar de comportamientos similares, como el de la diputada María José Hoffman. Ambos firmaron una carta, en mayo de este año 2020 en que afirmaron, que la decisión de 66 parlamentarios, que solicitaron a la Cancillería pronunciarse sobre la intención de anexión de Cisjordania por parte del sionismo, es “ajena al deber de estar totalmente enfocados en las necesidades sanitarias, económicas y sociales de los chilenos”. Apelar en forma miserable a lo que es y debe ser su trabajo muestra la carencia moral de este grupo pro-sionista, que pretende confundir y desviar la necesaria condena a la política racista, de ocupante y colonial que lleva a cabo Israel sobre Palestina.

Resulta evidente y de eso es plenamente consciente el Sr. Silber, que la exigencia de parlamentarios amigos de Palestina, ante la cancillería, no es ajena a nuestra condición de ser humano. Es parte indisoluble de nuestra esencia, de ser parte de una humanidad a quien le importa la suerte de sus semejantes. Componente de esta idea martiana respecto a que “patria es humanidad” aunque el sionismo sostenga que los únicos seres humanos son lo no goyim. Los sionistas como Silber – aunque le moleste que lo califiquen así – pretende amordazar la condena a sus crímenes y aspiran a que el mundo reconozca y admita, que son una entidad particular, ya que afirman ser un pueblo especial.

Desean que el mundo admita que las leyes y las normas que se aplican para el resto del mundo no son aplicables a Israel. Los sionistas anhelan que la humanidad admita, que aunque los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad pueden ser condenados, el mismo crimen se debe tolerar e incluso aceptar cuando es perpetrados por sionistas. Y cuando el mundo habla en contra de esos crímenes, si estos los cometen judíos sionistas, se soltará la acusación prefabricada de antisemitismo, y si se da la casualidad que las personas críticas son judías, se invocará el indigno mantra que se trata de “judíos que se odian a sí mismos” para así silenciarlos e intimidarlos.

Sr. Silber, le invito también a leer otro libro, en este caso uno de mi factura, que salió en octubre del año 2019. ¿Su titulo? “Palestina: Crónica de la Ocupación Sionista”. Se lo puedo hacer llegar con mis amigos del Comité Parlamentario de amistad Chileno-Palestino o yo mismo llevárselo. Así podrá criticarlo y no ofrecer caricaturas como la que presentó en Twitter. Le invito a leer para que la memoria del pueblo palestino aparezca ante usted de estampida. La memoria es siempre una elección y yo elijo recordar. Le invito a lo mismo. El pueblo palestino, día a día, con sus acciones de resistencia, con su lucha contra el ocupante, con su resiliencia constante, con sus palabras, su comida, su vestuario, con el solo hecho de vivir, revitaliza el concepto de la memoria y la presenta como lo que es: una manera de existencia humana, histórica. Pero también de dignidad. Y este libro refuerza tal convicción.

Insisto, le invito a hojearlo por lo menos y lo desafío a debatir su contenido. Si está dispuesto, en alguna sala del parlamento o tal vez guardando distanciamiento social lo podamos hacer vía zoom. Usted elige el campo de batalla. Así podrá criticarme sobre las ideas que expreso y no sobre acusaciones tan débiles como sostener que mis apreciaciones son antisemitas. Si piensa que con su Twitter, al enviarlo con copia al Instituto Nacional de Derechos Humanos, a la Universidad de Chile u otros, con ello me asusta o que debo temblar de espanto, está equivocado.

Nada más alejado de la realidad. Conozco a personajes como usted, el mundo está lleno de sionistas que suelen usar este chantaje para hacer que las empresas despidan a quienes denuncian el sionismo criminal o se les cierren puertas, se les impida expresarse, se les censure. Llamando a funcionarios de gobierno, a directivos. Usando su poder financiero para acallar las voces.  Esa conducta despreciable conmigo es plomo para gallinazos. Sueñe con eso, como también con que más temprano que tarde el sionismo será cosa del pasado y hasta se podría imponer de nuevo la resolución Nº 3379 de la Asamblea General de la ONU, aprobada el 10 de noviembre de 1975 por 72 votos a favor, 35 en contra y 32 abstenciones, que equiparó al sionismo con el racismo en general y con el apartheid sudafricano en particular, y llamó a su eliminación, entendiéndola como una forma de discriminación racial. 

Notas

  1. Hasbara: ‘Hasbara’ es el nombre en hebrero (bastante ambiguo por lo demás) de esclarecimiento pero lo mismo puede ser la propaganda que el sionismo ha diseñado para “explicar” “dar a conocer” y justificar las acciones criminales cometidas por este régimen surgido el año 1948. Término utilizado por la entidad sionista y organismos afines, para limpiar la imagen de Israel en el mundo y fomentar su imagen de país avanzado, tolerante “la mayor democracia de Oriente medio” La hasbará dispone de infraestructura propia en el gobierno de Israel, con sede en la oficina del Primer Ministro y unidades en los ministerios de Defensa, Asuntos Exteriores, Turismo y la Agencia Judía Para Israel. 
  2. https://www.facebook.com/watch/?v=2646283542297415. Una entrevista plagada de lugares comunes donde queda clara la fidelidad de un sionista chileno a una entidad extranjera que hace dudar si a la hora de las votaciones vota por Chile o por favorecer al régimen israelí con su repetido compromiso con “Erezt Israel”
  3. https://www.facebook.com/watch/?v=1137804839706400
1