Recomiendo:
0

Ghuta oriental

Hospitales inundados de sangre y doctores sin medios que no dan abasto

Fuentes: Middle East Eye

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.


 

 Un niño recibe tratamiento en un hospital de Ghuta oriental durante los bombardeos del martes 20 de febrero (AFP)

Los doctores en Ghuta oriental están redoblando sus esfuerzos para poder atender la enorme afluencia de pacientes heridos a causa de la ofensiva del gobierno sirio, centrada en atacar civiles y hospitales.

Más de 300 personas han sido asesinadas y los heridos superan la cifra de 1.400 desde que esta semana se iniciaron los ataques sobre la única zona rebelde que queda cerca de Damasco. Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, con sede en el Reino Unido, el miércoles por la mañana murieron 24 personas en esos ataques.

A última hora del miércoles, el embajador de Rusia ante la ONU, Vassily Nebenzia, solicitó que al día siguiente se reuniera el Consejo de Seguridad para discutir la situación.

«Es necesario que nos reunamos dada la preocupación existente para estar seguros de que todas las partes puedan presentar su visión, su comprensión de la situación y tratar de encontrar vías para salir de ella», dijo Nebenzia.

Además de los ataques aéreos y con fuego de artillería, los trabajadores de la defensa civil y los vecinos dijeron a MEE que el gobierno ha estado lanzando bombas de barril sobre barriadas residenciales, relatos apoyados por las imágenes subidas a las redes sociales.

A causa de los bombardeos y tras cuatro años de asedio, con los suministros médicos completamente agotados, los médicos dicen que la situación es insostenible.

«No tenemos suficientes ambulancias para trasladar a los heridos, lo que implica que mucha gente muere antes de llegar a nosotros», dijo el Dr. Malik. Él y otro doctor que también habló con MEE rehusaron dar su apellido por motivos de seguridad.

«Los hospitales están inundados de sangre. Estamos haciendo cuanto podemos para ayudar, pero la situación es ya insoportable.»

Médicos Sin Fronteras informó el miércoles que desde el lunes trece instalaciones a las que prestan su apoyo en Ghuta oriental han sido bombardeadas; Médicos por los Derechos Humanos (PHR, por sus siglas en inglés), otra ONG sanitaria, declaró que habían resultado alcanzadas ocho de las instalaciones en las que trabajan. No estaba muy claro si las cifras de las instalaciones se solapaban.

PHR tildó los ataques de «flagrantes crímenes de guerra», que se han convertido en una «característica cotidiana» de la contienda.

Hombre con niño herido caminando sobre los escombros de uno de los edificios destruidos en la ciudad de Hamuriyeh, Ghuta oriental (Reuters)

Diez operaciones al día

El Dr. Malik y otros médicos dicen que los ataques sobre las instalaciones médicas han agravado una labor que ya resultaba imposible.

«Cuando el régimen ataca algún refugio, se produce una situación desesperada porque tenemos que atender a 15-20 personas a la vez», dijo el Dr. Malik.

«No importa si son familiares o amigos, como doctores tenemos que continuar nuestra tarea para salvar tantas vidas como sea posible. Salvar una sola vida es un logro inmenso para nosotros.»

El Dr. Mohammed Salem, coordinador de atención primaria en el Directorado de Sanidad de Damasco y cirujano local, dijo que la mayoría del equipamiento ha sido ya destruido y que las condiciones en las que los hospitales tienen que operar son muy primitivas.

«Estamos bajo tierra. No tenemos ni equipamiento ni electricidad», dijo.

La Dra. Rida, que está atendiendo también a los pacientes en esta zona, dijo a MEE que los equipos han estado trabajando a plena capacidad.

«El martes tuve que hacer diez operaciones. Uno de los casos precisó la amputación de una pierna», dijo Rida.

«Por lo estamos viendo, el principal blanco son los civiles. Están utilizando los bombardeos como táctica para silenciar la revolución.»

Buscando refugio en subterráneos mientras Ghuta oriental es bombardeada por las fuerzas del gobierno sirio (Reuters)

«Esta locura tiene que parar»

Varias agencias de la ONU condenaron el martes la última escalada de la violencia mientras el gobierno sirio continuaba machacando el enclave rebelde.

Rusia, que está apuntalando al gobierno de Asad desde 2015, declaró que los rebeldes habían herido a cuatro personas el miércoles con bombas de mortero y que el martes habían matado a seis.

«En el día de hoy, zonas residenciales, hoteles en Damasco, así como el Centro de Rusia para la Reconciliación Siria, se han visto afectados por un bombardeo masivo de grupos armados ilegales desde Ghuta oriental», dijo el ministro de Defensa ruso el martes.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, describió el miércoles como acusaciones «infundadas» que Rusia tenga la culpa de la muerte de civiles en Ghuta oriental.

Alrededor de 400.000 personas viven aún bajo asedio en el enclave, incluyendo varios centenares que necesitan de atención médica urgente fuera del enclave.

Valerie Szybala, directora ejecutiva del Instituto Siria, con sede en Washington, dijo que esta es la «primera vez» que se utilizan bombas de barril a un nivel tan masivo en Ghuta oriental.

«Una de las razones principales de que no hayan utilizado mucho hasta ahora las bombas de barril en Ghuta es porque los rebeldes podían abatir los helicópteros», dijo Szybala a MEE.

«Pero ahora, gracias al asedio, todos están agotados, tanto física como militarmente.»

Los grupos de ayuda humanitaria han declarado que ya no pueden hacer llegar la misma a quienes la necesitan debido a los intensos bombardeos y han advertido del peligro de una catástrofe inminente.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió el miércoles que se autorizara el acceso humanitario a Ghuta, especialmente para atender a las personas que necesitan de urgente tratamiento.

«Es probable que los combates causen mucho más sufrimiento en días y semanas venideros», dijo Marianna Gasser, directora de la delegación del CICR en Siria. «Esto es una locura y tiene que parar».

Joven herido en un punto médico de la asediada ciudad de Duma, Ghuta oriental (Reuters)

«Bombardeos preliminares»

Uno de los comandantes de las fuerzas que luchan con el gobierno de Asad dijo a la agencia de noticias Reuters que los bombardeos tenían como objetivo impedir que los rebeldes lanzaran bombas de mortero sobre las zonas orientales de Damasco.

«La ofensiva no ha empezado aún. Se trata de un bombardeo preliminar», dijo el comandante.

Otro comandante, Suheil al-Hassan, denominado «el Tigre» por su crueldad, dice en un video: «Prometo que les daremos una lección, que vamos a combatirles a sangre y fuego. Y no va a salvarse nadie. Estáis encendiendo un fuego y no vais a encontrar agua para apagarlo sino aceite hirviendo y más sangre».

Areeb Ullah es un periodista de Middle East Eye.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/news/hospitals-overflowing-blood-medics-struggle-cope-eastern-ghouta-1870509263

Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelión.org como fuente de la misma.