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Iberdrola sostenible ¡Menudo chiste!

Fuentes: Rebelión

Los últimos días nos despiertan noticias inquietantes. Por un lado la mayor subida del precio de la luz en su historia en el Estado español. coincidiendo con la mayor ola de frío del año. Por otra los nuevos intentos por reabrir Garoña. En la primera, la responsabilidad de las eléctricas como Iberdrola es obvia, con […]

Los últimos días nos despiertan noticias inquietantes. Por un lado la mayor subida del precio de la luz en su historia en el Estado español. coincidiendo con la mayor ola de frío del año. Por otra los nuevos intentos por reabrir Garoña. En la primera, la responsabilidad de las eléctricas como Iberdrola es obvia, con sus altos sueldos, un modelo nefasto que ha invertido en una infraestructura infrautilizada e ineficaz, y que han hinchado con muchos de los gastos de producción nuclear, como, coincidencia, ahora harán con los gastos de arreglar Garoña reinvirtiéndolos a la tarifa para que los paguemos los ciudadanos. El nuevo intento de reabrir Garoña una sorpresa, porque el sistema eléctrico español está sobredimensionado, han cerrado ciclos combinados y muchos no funcionan -incluida Iberdrola -, igual que con la eólica. Y obviamente demencial porque además de ser una central nuclear con los riesgos y los impactos que supone, está en un pésimo estado, ha superado su vida útil y lleva ya parada 4 años. Dentro de esta situación, Iberdrola nos vuelve obsequiar con otras de sus frivolidades: al parecer es la «única eléctrica española entre las 100 compañías más sostenibles del mundo».


Su lavado verde no tiene fin. El otro día el BBVA daba el premio Fronteras del Conocimiento al Cambio Climático y como apuntábamos de esta misma organización y de la Plataforma contra el BBVA, no es más que un gran ejercicio de hipocresía, pues ellos financian el Cambio Climático con proyectos como el oleoducto Dakota Access Pipeline (DAPL) o el gaseoducto del Sur en Camisea (Perú). Pero más que hipocresía, que lo es, es un macro-ejercicio de publicidad, que les costa algo dinero (toda publicidad cuesta pero recompensa, eso dicen) pero pingües beneficios.

Igualmente Iberdrola nos tienen habituados a similares artimañas (Premio Iberdrola de Ciencia, Premio Juntos (de Solidaridad) y otras) . Van discurriéndose todas estas cosas para proyectar una imagen… Dime de qué presumes y te diré de qué careces. Cómo no, el papel de los medios de comunicación en este proceso de lavado es fundamental. Muchas veces será por dar noticia a los que ostentan el poder, a las potencias económicas, y a los que se pueden permitir gastar eso para crear publicidad. Otras veces, estas compañías invierten en esos medios con publicidad, o comparten accionistas, o simplemente se devuelven favores. En este caso es la publicación Corporate Knights (Caballeros Corporativos!!!) que se presenta como «la revista para un Capitalismo Limpio». Luego son esas compañías las que mueven la noticia para rentabilizarla para su imagen.

Iberdrola ha abusado del venderse como verde hasta la saciedad. Obviamente esto genera el efecto contrario: que solo le crean algunos poco formados, pero los demás no solo no lo hagan sino que ya les parezca detestable (tomen nota, asesores publicistas de la energética).

Del término «sostenibilidad» ¿qué podemos decir? Otro tanto: usada y abusada por las grandes corporaciones hasta perder su verdadero significado. Ahora es… ¿a qué se refieren? No nos queda claro… porque como en el caso de Iberdrola, nada más lejos. Sostenibilidad sería algo autosuficiente, o que se sirve por si mismo sin precisar otros, o sin cargar al medio ambiente, sin producir impactos. Lo dicho: nada más lejos en el caso de Iberdrola, nada más lejos de nuestro modelo energético.  

¿Sostenible una empresa con un 18 % de producción nuclear?

Pero además precisamente ahora que andan de nuevo con lo de reabrir Garoña, una central nuclear de 46 años, cerrada hace 4 años y cuya vida útil finalizaba en teoría hace 6 (hace 11 si fueran más cautos). Casualidad, se le alargó su vida útil a más de 60 gracias a una ley de Economía Sostenible ( 2011). Y la quieren reabrir nada menos que hasta el 2031 otros 16 años, cuando contará con 62!

Si algo no es sostenible es la energía nuclear: por su alto riesgo ambiental y humano, por los residuos que produce, por el combustible que precisa y por el costo que conlleva. Porque el combustible que utiliza no es sostenible: se consume sin recuperarse y produciendo residuos de gran impacto, altamente contaminantes, de alto riesgo y con una duración de cientos de miles de años. Por lo tanto no es ya que no sea sostenible sino que conlleva un riesgo inasumible.

La energía nuclear de Iberdrola supone un 18 % de su producción. Toda ella corresponde al Estado español.

Siguiendo con esta farsa de la Sostenibilidad a la que nos han sometido durante los últimos años, para reabrir Garoña también precisa un Informe de Sostenibilidad Ambiental. Otra burda triquiñuela que solo pinta bonito algo que no lo es. En el no encontraremos ni una definición de sostenibilidad. Ni argumentos de la presunta sostenibilidad de dicha central. Pero si se repite el vocablos a lo largo del Estudio Ambiental unas 40 veces: «Su fin último es garantizar un desarrollo más duradero, justo y saludable, que permita afrontar los grandes retos de la sostenibilidad: el uso racional de los recursos naturales, la prevención y reducción de la contaminación, la innovación tecnológica y la cohesión social». Claro que no desarrolla cómo la energía nuclear satisface esas premisas: ¿un desarrollo más duradero? Cuando por producir un poco de energía hipotecas generaciones, cuando supone una amenaza total para la vida. Más aún cuando las centrales están en mal estado, y además como ya ha quedado demostrado en los múltiples accidentes, con el poder destructivo de estos.

¿Justo y saludable? Lo de la salud, nuevamente, mejor no desarrollarlo como hacen los propietarios de Garoña porque lo puede rebatir un niño. Pero lo de «justo», para los contaminados poco, para que sufran un accidente poco, pero para los que se lleven los residuos tampoco.

Menos aun para los que extraigan el uranio a utilizar en la producción energética. Recordemos que en el Estado no se extrae uranio. Las minas de Saelices el Chico (Salamanca) se cerraron en 2002 precisamente por los riesgos ambientales y para la salud que tienen. Entonces ¿es «justo» el importarlo de otros lugares? ¿es sostenible su extracción? En el Estado importamos el uranio de Rusia (28%), Australia (18%), Canadá (17%), Níger (14%), Sudáfrica (10%) y Namibia (7%). En Níger ha provocado un desastre ambiental y humano, ya que su extracción supone contacto radioactivo. Pero además no ha reportado beneficios a la población y sí grandes efectos en la salud, porque está en control de las grandes empresas, bajo control europeo y solo inciden en los beneficios de las empresas. ¡Sostenibilidad a lo grande!

En Namibia las grandes minas a cielo abierto en las que se extrae se sitúan en pleno parque nacional Namib-Naukluft. Este tipo de extracción precisa grandes volúmenes de agua que se almacena contaminada de radioactividad en embalses, desde donde se va propagando la contaminación. En Sudáfrica también, igual que en Namibia, se ha comprobado que esta industria extractiva afecta de forma muy desigual a las clases menos pudientes [1] . «Un desarrollo más duradero, justo y saludable» ¿para quién?. En Australia también existe gran oposición que alega que «el gobierno prioriza la ganancia económica a corto plazo ante preocupaciones ambientales y de la salud». Una de las últimas protestas fue contra la expansión de la mina de uranio Olympic Dam (BHP Billiton). El «uso racional de los recursos naturales» que dice. Recursos que además recordemos se encuentran en retroceso, una escasez que hará más cara esa energía y en un momento inviable.

Según el Informe de Sostenibilidad Ambiental actual de Garoña, otro aspecto que garantiza el proyecto es la Sostenibilidad económica. Pero bien es sabido el alto coste de la energía nuclear. Lo que pasa es que, después de todos los subsidios que reciben las compañías energéticas, en este tipo de producción eléctrica, recibe mucha ayuda económica: el gasto de gestión de los residuos por 8 años asciende a 769 millones de euros, de cementerios nucleares, también el gasto de seguridad por entenderlas posibles objetivos terroristas, de su desmantelamiento (unos 353 millones de euros para cerrar las centrales existentes), o la moratoria que se ha pagado durante todos estos años en el Estado. Lo que nunca es incluido, además son los gastos colaterales, de tratamiento de afectados por radiactividad (trabajadores, seguridad), algo que sería descomunal en el caso de accidente, que siempre va a cuenta del Estado. En el caso de Fukushima los gastos ya se elevan a 181.874 millones de euros (la estimación inicial fue la mitad: 93.258 millones de euros).

Según Ecologistas en Acción: «Los costes previstos de gestión hasta 2070, basados en la suposición de que las centrales nucleares del Estado tendrán una vida operativa de 40 años, suponen alrededor de 15.000 millones de euros (a valor de 2006)», del que «el 35% de será cubierto por las empresas propietarias y el 65% se traslada a la tarifa eléctrica, es decir, lo pagamos los consumidores». Sigue «Según el VI Plan General de Residuos Radiactivos (2006), el coste de la gestión de los residuos radiactivos en España, desde 1985 hasta 2070, es de 15.000 millones de euros, de los cuales en 2006 ya se habían gastado 3.000 millones y quedaba un fondo de 1.800 millones» [2] .

Para que Iberdrola y Endesa reabrieran Garoña, el gobierno cambió el impuesto de residuos nucleares con lo que estas ahorrarían 153 millones de euros. Pese a ello, Garoña, con lo rentable que se supone es la nuclear, registró pérdidas de 112 millones de euros en 2014, y de 45 en 2015. Las obras que precisa para continuar para evitar riesgos tras el desastre de Fukushima ascienden a 353 millones de euros. Una central económicamente muy sostenible.

¿Cuál es la razón después de tantos años cerrada, de tener un excedente de producción y de centrales que se han cerrado aún estando en condiciones? Al parecer ha aumentado la exportación desde el Estado a Francia, por lo visto, por el cierre de algunas de sus centrales nucleares. Sería una paradoja el cerrar unas en un sitio para abrir otras en otro; el paliar riesgos en un lugar para trasladarlos a otros. ¿O corresponde esa decisión a que yo puedo pagar y tú estás en una situación de endeudamiento y sometido a los dictados de la Troika?

La insostenibilidad de Iberdrola acorde su producción

¿Sostenibilidad cuando los beneficios de Iberdrola provienen actualmente principalmente del exterior (Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y México)? Bien es cierto que ese es el modus operandi de toda empresa transnacional. Y claro; el titular lo deja bien claro: «las 100 compañías más sostenibles». La comparación es entre empresas transnacionales. Con lo que ser más sostenible que otra no significa mucho. Pero sí, el titular engaña, y nos hace ver (como insisten una y otra vez) que estamos ante una empresa sostenible!!!

De acuerdo a su producción tampoco es nada sostenible. Según sus últimos datos su producción en renovables supone un 25% [3] . Es una cantidad poco desdeñable, pero eso significa que el otro 75 %… sí, es energía de gran impacto ambiental. Aclarar también que ser renovable tampoco significa ser sostenible. La producción renovable de Iberdrola se centra en la eólica, para lo que opera y construye mega-parques de grandes dimensiones y por tanto grandes impactos: hacen faltan accesos, alisar terrenos, cimentar bien las torres gigantes. Mega-parques como los construidos y operados en Oaxaca (México) o en Kenia y Rumanía, Estados Unidos (el mayor de ese país) y además opera otros en Hungría, Polonia, Grecia, Francia, Alemania, Italia, Portugal, México y Brasil (*). Como decimos, esto supone el cambio de uso de la tierra, el despojo de tierras comunales, de tierras de cultivo, de tierras indígenas de las que dependen comunidades y familias como en el caso de Tehuantepec (Oaxaca) o como en Brasil. Por esta misma razó se ha conseguido paralizar (¡Hurra!!) uno que planeaba construir en Kenia. También de impactos ambientales, paisajísticos, contribuyendo a la erosión como en Creta, como en Rumanía. ¿Qué hay de «sostenible» en esto? O mejor ¿por qué no se lo explican allá, a las gentes afectadas en esos sitios?

Del 75% no renovable, el 16% corresponde a la hidroeléctrica. Son conocidos los impactos cuando bloqueas el curso de un río. Para el medio ambiente, para las gentes que lo habitan. Así fue en todos los embalses que construyó en el Estado. De la electricidad que Iberdrola vende en Brasil toda se produce de esta forma. Para ello Iberdrola (junto a otras empresas con las que impulsa estos proyectos) ha desplazado a miles de personas. No sólo desplazado, las ha dejado en una situación muy vulnerable, perdiendo sus tierras, lugares en los que subsistían (sí, eran sostenibles!!). En el caso de la represa de Belo Monte se calculan unos 20.000. Otro proyecto, el de Tapajós , de realizarse afectaría a unos 13.000 indígenas. Y aquí la contradicción: comunidades indígenas sostenibles (si ese concepto se puede aplicar a alguien es a ellas) afectadas por un modelo y empresas que impulsan un modelo insostenible y que además se apropian del término.

Su producción a partir de combustibles fósiles hace también a Iberdrola ser insostenible a más no poder. El 34% de la producción de Iberdrola (según sus datos) depende del gas (ciclos combinados), 5% de cogeneración y un 3% de carbón. Casi la mitad de su producción, un 42% que se basa en combustibles fósiles, emisores de gases de efecto invernadero y contaminación, pero sobre todo que su extracción y transporte suponen muchos impactos ambientales y sociales. En el caso del Estado, pero también en otros países en los que opera, esos combustibles proviene del exterior. En el caso español, entre otros de Nigeria donde esta industria es responsable de un ecocidio. En México sus ciclos combinados contabilizarán por más de 7000 MW. En los últimos años las importaciones de gas en México han casi duplicado. Proviene de Estados Unidos, donde se extrae sobre todo mediante la técnica de la fractura hidráulica. Además de ser una técnica tremendamente insostenible, es una gran fuente de emisiones de gas invernadero. El modelo está supeditado a un recurso del que no cuentan con suficiente con lo que se va encareciendo cada día, y que conlleva tantos impactos.

Notas:

[1] «Uranium from Africa – mitigation of uranium impacts on society and environment by industry and governments», Wise and Somo, 2011

[2] www.ecologistasenaccion.org/article26538.html

[3] www.iberdrola.com/conocenos/cifras/datos-operativos

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.