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La batalla por Alepo: Caos en las calles mientras los civiles huyen del brutal ataque del ejército

Fuentes: Middle East Eye

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Miles de civiles huyen de los combates cuando la batalla por la ciudad se acerca a su desenlace. Pero los que se encuentran en la zona este, aún bajo control de los rebeldes, no encuentran seguridad por ningún lado, sólo más violencia.


Civiles sirios caminan sobre los escombros con sus pertenencias huyendo de los combates en Sajur (Reuters)

Sajur, Alepo, Siria

El sonido de las bombas y los disparos es cada vez más cercano y continuado mientras los refugiados deciden qué camino tomar a través de los escombros que anegan las calles. Cargados con maletas, llegan al distrito de Sajur de Alepo desde los barrios situados al norte, ahora engullidos por la lucha, sólo para encontrarse con más violencia aún.

Otras personas han decidido que este distrito del este de Alepo es un lugar en el que ya no pueden esconderse en sitio alguno; en medio del caos en las calles, quienes residían habitualmente allí están escapando mientras otros llegan, tratando de contener el rápido avance de las fuerzas progubernamentales que están infligiendo derrota tras derrota a los rebeldes que controlaban esta zona desde 2012.

Los civiles han empezado a escapar por miles del brutal ataque, se dice que este fin de semana unos 10.000 han cruzado a la zona bajo control del gobierno o a las zonas bajo dominio kurdo. La marea humana no parece que vaya a disminuir. Pero nadie sabe dónde o cuándo va a acabar esto, sencillamente están huyendo.

Desde la ventana de su apartamento en Sajur, un vecino describe una nueva oleada de destrucción durante el fin de semana y una avalancha de refugiados del noroeste de la ciudad donde las líneas rebeldes han sido derrotadas. «Cientos de personas están fuera de sus casas en las calles sin saber dónde ir para encontrar alimento y refugio», dijo el residente que no deseaba dar su nombre. «La gente abandona sus casas cargados con maletas y con lo que puedan transportar porque están desesperados y temen por su vida».

Y, mientras tanto, las bombas siguen cayendo. Abu Modar, que vive en el mismo bloque, dijo que el edificio fue alcanzado ayer en dos ocasiones por fuego de artillería. «No sabemos adónde ir y sólo queremos que el bombardeo termine para poder averiguar hacia dónde dirigirnos para poder vivir una vida con normalidad», dijo.

En Ansari, otra zona en el este de Alepo, la situación es la misma: «Desastrosa», dijo Ibrahim Abu al-Leiz, portavoz del grupo de rescate de los Cascos Blancos.

«Hay desplazamientos masivos y la moral está por los suelos. La gente está durmiendo en las calles. No tienen nada para beber ni comer, tampoco nosotros», dijo a la agencia de noticias AFP.

Lo que muchos residentes del este de Alepo llevaban temiendo tanto tiempo está empezando a suceder; según los aliados rusos del gobierno, casi la mitad de las zonas rebeldes ha caído en los últimos días, rindiéndose bajo la presión de la guerra de asedio, los ataques aéreos, el hambre y, algo que aquí muchos repiten, el abandono por parte de la sociedad internacional.

Yaser Yusef, oficial del grupo rebelde Nureddin al-Sinki, dijo que el avance del gobierno era el resultado del apoyo de Rusia y de Irán, ambos firmes aliados de Damasco.

«Durante los pasados cinco años, hemos resistido con los medios primitivos que teníamos, pero ahora estamos teniendo que resistir a Irán y Rusia», dijo.

«Podíamos haber acabado con el régimen hace cinco años pero actualmente estamos luchando con ejércitos y milicias de todos los rincones del planeta.»

La pregunta de si escapar o seguir viviendo en la ciudad atenaza a muchos civiles con los que hablamos en Sajur. Modar teme que su familia se quede sin hogar, como muchos otros sirios que decidieron permanecer en el este de Alepo.

Fatima Sehra, vecina de Modar, permanece ante la puerta de su casa mientras sus cinco hijos lloran al fondo. La familia ha soportado otra noche sin poder dormir debido a los constantes bombardeos. ¿Qué puede hacer?

«Los niños no hacen más que llorar porque tienen mucha hambre y están aterrados por las bombas», dijo Sehra. «No tengo nada que darles para comer y los colegios están todos cerrados, por lo que los niños no tienen otra cosa que hacer más que quedarse en estos corredores esperando que este infierno acabe».

Quizá el final se acerca ya. Pero no es el final que muchos esperaban y hemos soportado demasiadas cosas en los largos meses de guerra y asedio. Con las fuerzas del goiberno inflingiendo la peor de las derrotas a la oposición en cuatro años de lucha, las fuerzas rebeldes se han retirado para asegurar sus líneas del frente. Pero sus enemigos no están dispuestos a darles ninguna tregua.

Las raciones de comida aportadas por el Programa Alimentario Mundial antes de que se le cortara a la ONU el acceso en julio, se han agotado este mes, y los trabajadores de la ayuda humanitaria que se encuentran en el este de la ciudad dicen que es sólo cuestión de días que la gente empiece a morirse de hambre.

El invierno ha obligado también a muchas personas a hacer hogueras improvisadas en sus hogares con cualquier cosa que tuvieran a su alcance, para cocinar algo y mantenerse calientes.

El lunes 28 de noviembre, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos ha informado de que, además de Sajur, los rebeldes habían perdido Haydariya y Sheij Jodr.

Avance las fuerzas del gobierno en Alepo

El periódico sirio Al-Watan, muy cercano al gobierno, dijo que el ejército iba avanzando rápidamente.

Añadió que la próxima etapa de la operación «dividiría la zona restante en distritos de seguridad que serían fácilmente controlados y capturados de forma sucesiva».

El avance «obligaría entonces a los hombres armados a entregarse… o a aceptar la reconciliación nacional en los términos que fije el Estado sirio».

A la gente del este de Alepo, así como a los combatientes, se les ha ofrecido a menudo una oferta de «reconciliación nacional» que siempre han rechazado.

Pero la marea de humanidad presente en las calles de Sajur, Ansari y otros distritos del este de Alepo, está llegando al límite de lo que un ser humano puede soportar.

Zouhir Al-Shimali es un periodista y fotógrafo de Alepo que trabajaonline.

Areeb Ullah es periodista de Middle East Eye.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/news/aleppo-syria-1696447766

Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a los autores, a la traductora y a Rebelión.org como fuente de la misma.