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Los equipos médicos consideran «increíble» el horror visto en medio de los cascotes

Fuentes: The Guardian

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Rory McCarthy desde la frontera Israel-Gaza, Hazem Balousha desde la ciudad de Gaza,

Ayer [7 de enero] las ambulancias pudieron circular por primera vez por algunas de las zonas más bombardeadas de Gaza para recoger a los muertos y heridos ya que Israel detuvo su ofensiva militar durante tres horas para permitir la ayuda en medio de una creciente presión internacional que pide un alto el fuego y que se alivie la crisis humanitaria.

Un equipo de médico y voluntarios del Creciente Rojo Palestino aprovechó el momento de calma en los combates para dirigirse a Zeitoun, escenario de un ataque israelí a una casa el pasado lunes que mató a los nueve miembros de la familia Samouni. Era la primera vez que los médicos podían llegar ahí.

Muhammad Shaheen, un voluntario del Creciente Rojo, afirmó que el equipo se había encontrado con un escenario de devastación. Descubrieron otros diez cadáveres dentro de la casa y «decenas» de otros muertos entre los escombros que había en toda la zona de alrededor. «Era una imagen increíble», afirmó. «Había una enorme cantidad de muertos, las casas estaban completamente destruidas y muchas otras parcialmente destruidas». El equipo encontró a unas 10 personas heridas en la casa y otras 15 que estaban ilesas pero que continuaban escondidas ahí para protegerse de los bombardeos.

Mientras llegaba los camiones de ayuda, muchos palestinos salieron de sus casas para comprar y almacenar alimentos mientras fuera posible. «Comida y leche, qué más podemos esperar en tres horas», dijo Ahmed Abu Kamel, padre de seis hijos que vive cerca de la ciudad de Gaza. «Queremos que acabe todo esto».

Había cerca de allí varios tanques israelíes, cerca de los restos del asentamiento israelí en Netzarim, que se ha convertido en una posición militar israelí clave durante este conflicto. Los soldados dijeron al equipo médico que aparcaran los coches y fueran andando hasta la casa para recoger a los muertos y heridos. Todos ellos fueron llevados a la ciudad de Gaza.

«Tratamos de ayudar todo lo que pudimos, pero era difícil tener acceso a toda la zona. Las carreteras estaban destrozadas, había cascotes por todas partes», afirmó Shaheen.

Algunos oficiales israelíes sugirieron que debería haber similares momentos de calma en el combate cada tarde durante el conflicto. Peter Lerner, un portavoz militar israelí que trabaja en los pasos fronterizos afirmó que se iba a considerar el mantener estas pausas. Incluso durante las pausas en las operaciones los soldados israelíes pueden continuar combatiendo, añadió. «Por cada ataque contra el ejército, habrá una respuesta», señaló.

Pero los trabajadores que prestan ayuda afirmaron que no bastaba con tres horas para permitir que entrara en Gaza suficiente ayuda tras meses de bloqueo israelí. John Ging, director de operaciones de la Agencia de NNUU de Ayuda y Trabajos en Gaza, afirmó que era «un infierno en la tierra … Detengamos los combates, no sólo por tres horas, sino 24 horas al día», dijo. «En Gaza no hay ningún lugar seguro. Todo el mundo está aterrorizado y traumatizado».

Durante las tres horas de calma se oyeron explosiones ocasionales y unos minutos después de que expiraran volvieron los enfrentamientos. Aparecieron en el cielo los helicópteros militares israelíes y hubo varias explosiones muy fuertes que levantaron espesas columnas de humo negro. Dos cohetes lanzados desde Gaza surcaron el cielo y aterrizaron en la ciudad del sur de Israel Be’er Sheva. Ayer por la noche les siguieron más cohetes.

La cifra de muertos sigue aumentando. Según han afirmado fuentes médicas palestinas, anoche un ataque aéreo israelí contra un coche mató a un hombre y a sus tres hijos en el norte de Gaza.

Según fuentes médicas palestinas, al menos 28 palestinos murieron ayer en los ataques que hubo por toda Gaza. La cifra total de muertos palestinos era de más de 660, con casi 3.000 heridos. Se sigue prohibiendo la entrada a Gaza a los periodistas para informar sobre las muertes. En el lado israelí han muerto 7 soldados y 3 civiles en los últimos 12 días.

La agencia de ayuda Care International dijo que un miembro de su personal del programa de distribución de comida había muerto el martes por la noche cuando su casa fue alcanzada por un ataque aéreo israelí. La agencia señaló que Muhammad Samouni había muerto en el ataque y su hijo había resultado gravemente herido.

A pesar de que ayer se autorizó el paso de camiones que transportaban suministros médicos y alimentos, junto con otros productos y diesel industrial, sigue aumentando la preocupación por la crisis. El Banco Mundial advirtió de que había una amenaza de una grave crisis sanitaria debido a la falta de agua potable y al fallo del sistema de aguas residuales. Afirmó que prácticamente todo el sistema de aguas residuales y las bombas de agua había dejado de funcionar debido a la falta de electricidad y a la limitación del carburante.

El Banco afirmó que incluso cuando se entregaba el carburante, era demasiado peligroso llevarlo a las bombas donde era más necesitado. Añadió que al igual que con el carburante era necesario un suministro regular de electricidad y que sera urgentemente necesario realizar un trabajo de mantenimiento en un inmenso lago de aguas residuales en Beit Lahiya que corre peligro de desbordarse.

«A día de hoy, casi toda la población de Gaza carece de agua corriente y depende del agua que han almacenado ellos mismos y de la poca agua que venden los distribuidores privados de agua», afirmó el Banco.

Añadió que las aguas residuales ya se han desbordado en algunas zonas y advirtió de que hay al menos 10.000 palestinos peligro de ahogarse si se desborda el lago de aguas residuales.

Enlace con el original: http://www.guardian.co.uk/world/2009/jan/08/aid-ceasefire-gaza-israel-palestinians