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¿Quién dijo Kurdistán?

Los kurdos en la «primavera árabe»

Fuentes: Rebelión

El pasado jueves 26 de julio la cúpula del gobierno turco se reunió de urgencia a tratar un aspecto sobre las revueltas en Siria que hasta entonces habían desestimado: los kurdos estaban gobernando el territorio que reclaman como propio en el norte del país árabe. El dato no es menor. A uno y otro lado […]

El pasado jueves 26 de julio la cúpula del gobierno turco se reunió de urgencia a tratar un aspecto sobre las revueltas en Siria que hasta entonces habían desestimado: los kurdos estaban gobernando el territorio que reclaman como propio en el norte del país árabe.

El dato no es menor. A uno y otro lado de los 900 kilómetros de frontera turco-siria, además de minas antipersonal, hay kurdos y la mayoría son hostiles a la política de segregación que lleva adelante Turquía para con sus hermanos asentados en el país otomano.

A un año y medio de comenzadas las revueltas en Siria, el pueblo kurdo comienza a ser visto como un factor importante, casi decisivo, en la diatriba entre fuerzas leales al presidente Al Assad y opositores a él. Sin embargo, hasta el momento, las noticias que circulaban sobre estos enfrentamientos lo hacían bajo el mote de «Primavera Árabe», el cual, en sí mismo, negaba su existencia.

Pasos perdidos

Desde hace al menos dos siglos que el pueblo kurdo brega por vivir en paz y libertad en un territorio que pisa milenariamente. Primero fue combatiendo al imperio otomano. Con la caída de éste en la primera guerra mundial, el territorio kurdo (Kurdistán) fue cercenado en varias partes por las potencias triunfantes. Inglaterra y Francia se encargaron de engendrar nuevas Repúblicas y dejar dentro de ellas fragmentos del Kurdistán y su pueblo. Al día de hoy, 40 millones de kurdos y kurdas son extranjeros entre sí, viviendo dentro de las fronteras políticas de Irán, Irak, Siria y Turquía. De acuerdo al trato proferido por cada uno de los estados, los derechos colectivos de los kurdos son medianamente respetados o íntegramente vulnerados. Es así como el entonces presidente de Irak, Sadam Hussein, persiguió y asesinó a más de 200 mil kurdos durante la campaña Anfal. El gobierno islámico de Irán militarizó la zona kurda a pesar de que miembros de esa etnia colaboraron en el derrocamiento del régimen del Sha, lo cual supuso la instalación del actual gobierno. Turquía persigue y encarcela a todo aquel que pronuncie la palabra «Kurdistán» y Siria los mantenía como parias sin documentación alguna.

La partición de Kurdistán no ha sido ingenua; de ser independiente, Kurdistán sería potencia mundial en petróleo, gas, agua dulce y tierra fértil. En lo inmediato, Inglaterra y Francia pretendieron con su fraccionamiento resguardar las reservas de petróleo de su subsuelo. Al día de hoy, el 75% del petróleo de Irak, el 50% del iraní, y casi la totalidad de las reservas de Turquía y Siria están en territorio kurdo. Pero no solo por petróleo se pelea el hombre. Los ríos Éufrates y Tigris surcan el Kurdistán bañando con sus aguas los valles más fértiles de la región. No obstante, durante la primavera los montes Zagros -ubicados en el corazón de Kurdistán-, derriten sus nieves formando arroyos y aumentando el volumen de agua de ríos, lagos y lagunas. Por si fuera poco, Kurdistán posee grandes reservas de gas. En enero de 2011, la empresa británica Heritage Oil aseguró haber hallado en la región kurda de Irak unos 100 billones de metros cúbicos de gas, suficiente como para abastecer durante varios años a los países de Europa Central.

La expulsión de Ocalan de Siria

Hayan comenzado o no por un efecto rebote de las rebeliones en Túnez, Egipto y Libia, las revueltas en Siria están dejando entrever errores políticos del presidente Bashar Al Assad. En 2010, un gran cartel anunciaba en la ciudad de Damasco la apertura de un tren que uniría esa ciudad con Estambul, la principal metrópolis de Turquía. Con ese gesto, ambos países parecieron sellar una amistad de tan solo una década de antigüedad. Efectivamente, en 1999, el entonces presidente sirio (y padre del actual) Hafez Al Assad, expulsó al líder kurdo Abdullah Ocalan, miembro fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) bajo presión del gobierno turco.

A mediados de la década de 1970, Hafez permitió que un grupo de kurdos se entrenara en el Líbano -por entonces el ejército sirio custodia la paz interna de su vecino- junto a milicias de la organización palestina Al Fatah. Allí nació la guerrilla del PKK, combatiendo junto al brazo armado de Fatah contra el ejército israelí. En agosto de 1984 comienzan los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad turcas.

En 1998, el gobierno de Turquía presionó a Hafez para que expulse a Ocalan de Siria, donde se encontraba en calidad de refugiado político. La expulsión estuvo precedida por la amenaza de cortar el flujo de agua del río Éufrates haciendo uso de la represa Ataturk. Además, Turquía movilizó tropas a su frontera con Siria, dispuestas a entrar en combate. Hafez cedió ante las presiones expulsando a Ocalan. Un año después, una cacería internacional dirigida por la CIA y que giró por Rusia, Italia y Grecia, encontró su fin en la embajada griega en Kenya. Ocalan fue entregado a miembros del servicio de inteligencia turco MIT. Hoy día, Ocalan está preso en la cárcel de Imrali, en la isla del mismo nombre. Pasó su primera década de detención en absoluta soledad. Hasta el 2011, era el único recluso en toda la prisión.

Fin del Independentismo, inicio de la Confederación

En abril de 2002 se anunció públicamente la decisión del PKK de abandonar la lucha armada y su renuncia a la búsqueda de la independencia.

Efectvamente, si bien el PKK comenzó enfrentándose por la independencia de Kurdistán, a partir de reflexiones de Ocalan hechas desde la prisión, surge la propuesta de una «Confederación Democrática».

El concepto de «Confederación Democrática» supone el respeto de los derechos colectivos tanto del pueblo kurdo como de la decena de pueblos que habitan tanto Anatolia (Turquía) como el resto de la región (Mesopotamia, Persia y Medio Oriente). Es decir, armenios, cananeos, surianíes, gitanos, laz, arameos, bosnios, árabes, turcomanos, mazandaraníes, beluchis, azeríes, entre otros. Ocalan y el PKK, considerados «terroristas» por el gobierno turco, EE.UU y la OTAN, propone una salida pacífica a la cuestión kurda, para lo cual dieron varias señales.

• Luego del encarcelamiento de Ocalan, todos los guerrilleros cruzaron las fronteras turcas rumbo a Irak.
• En 1999 un grupo guerrillero regresó a Turquía proponiendo dialogar con el gobierno turco. Todo el grupo fue encarcelado.
• El 19 de octubre de 2009, miembros del PKK bajo el nombre «Grupo por la Paz», cruzaron la frontera desde Irak e iniciaron una caravana en la que recorrieron las principales ciudades kurdas de Turquía (solo en Diyarbakir, se congregaron cerca de un millón de personas). El grupo fue condenado a 61 años de prisión por terrorismo. La presión popular hizo que la condena no se efectivice.

El 15 de noviembre de 2009, El Periódico de Catalunya publicó una entrevista que Andrés Mourenza hiciera con una comandanta y un comandante del PKK. El comandante Bozan Tekin dijo: «El sistema de los estados-nación ha sido superado. Fue un sistema impuesto por Europa a Oriente Próximo, que no ha funcionado porque esta región es un mosaico de culturas. Por eso el PKK está en contra de un estado nacional. Lo que apoyamos es una solución confederal que nos garantice a vivir de forma libre y democrática.»

Cuatro cuartos. El todo de una nada

1/4.Irak. Luego de la primera guerra mundial, y a partir del triunfo militar sobre el imperio otomano, Inglaterra delimita en 1919 las fronteras de Irak. Un año después, la Liga de las Naciones decide que el nuevo país quede bajo «protección» británica. En 1932, a pesar de concluir su mandato, la influencia británica sigue instalada en la persona de Faisal I.
En 1945, Irak ingresa en las Naciones Unidas y con el auspicio del Reino Unido, se convierte en miembro fundador de la Liga Árabe. Los kurdos inician revueltas contra la monarquía de la mano de Mustafá Barzani. Su consigna era «Independencia para Irak, autonomía para Kurdistán».

En 1956, ante la llegada al poder de Abdel Nasser en Egipto, EE.UU e Inglaterra arrastran a sus súbditos de la región a aliarse contra el líder árabe. Se firma el pacto de Bagdad y la monarquía de Faisal II alía su país con Turquía, Irán, Pakistán y los nombrados EE.UU e Inglaterra. Luego se sucederían una serie de traiciones político-militares y golpes de estado. Finalmente en 1979 Saddam Hussein se hace con el poder total de Irak.

En 1980, Irak declara la guerra a Irán. En 1988, mientras se desarrollaba el conflicto bélico, Saddam Hussein ordenó el ataque aéreo a la ciudad de Halabja donde 5 mil kurdos murieron bajo bombas químicas. El ataque fue en el marco de la denominada campaña «Anfal». La materia prima para la fabricación de las bombas fue provista por Alemania. Previo al ataque, Hussein había hecho un acuerdo secreto con los EE.UU. La intención del país del norte era zanjear una posible expansión de la revolución islámica, cuyas ideas comenzaban a cundir a la región propagadas desde Irán. La ayuda de los EE.UU posicionó al ejército iraquí como el cuarto más poderoso del mundo.

Aún así, durante la guerra, Hussein hizo alianza con los kurdos de Irán para que éstos ataquen al gobierno islámico. Por su parte, el gobierno de Irán hizo lo propio con los kurdos de Irak para que atacasen al ejército de ese país.

Durante la llamada guerra del golfo (1990-91), los kurdos de Irak intentaron vengarse de Hussein por los 200 mil asesinatos de kurdos producidos durante la campaña Anfal. Atacaron al ejército iraquí, cuyo grueso de soldados estaba distraído en la ocupación de Kuwait. Temerosos de una contraofensiva, los EE.UU establecieron un escudo aéreo sobre el territorio kurdo, impidiendo a la aviación iraquí bombardear la zona. Los aviones estadounidenses despegaban de una base montada en Diyarbakir (sudeste de Turquía), ciudad considerada capital norte de Kurdistán. La virtual protección posibilitó a los kurdos de Irak una autonomía de hecho. Los kurdos comenzaban a respirar una libertad protegida.

Entre otros asuntos, los kurdos se hicieron cargo, de hecho, de la seguridad y de los bienes naturales de su territorio. Así es como empezaron a comercializar su propio petróleo traficándolo a Turquía a un precio irrisorio para el mercado internacional. Pero el nuevo aire encontraría un elemento de polución. Los dos principales partidos políticos kurdos comenzaron a pugnar por el poder. El Partido Democrático del Kurdistán (PDK) de Masud Barzani -apoyado por Irak-, y la Unión Patriótica de Kurdistán (UPK) de Jalal Talabani -apoyado por Irán- se enfrentaron militarmente por el dominio de la autonomía. La entonces administración de los EE.UU, presidida por Bill Cinton, intercedió entre ambos partidos exhortándolos a dirimir las diferencias pacíficamente. Se trató de un acuerdo tácito. En 2003, EE.UU invade Irak con apoyo interno de los kurdos a quienes se les había prometido autonomía.

El primer gobierno de Irak luego de la caída de Hussein fue una coalición comandada por Talabani, mientras que el gobierno regional de Kurdistán fue reservado para Barzani. Pero hay un factor con el cual EE.UU tal vez no contara en su momento: hoy, a casi diez años de la invasión, el gobierno de Irak es presidido por el chiíta Nuri al Maliki. Los chiítas que fueran perseguidos por el régimen de Hussein, son de algún modo la extensión política de Irán, cuyo gobierno es necesariamente chiíta.

En Irak viven aproximadamente 5 millones de kurdos, el 20% de la población total de ese país.

2/4.Irán. En 1920, con ayuda de la URSS, los kurdos establecen en el norte de Irán la «República Soviética de Gulian».
En febrero de 1921 un golpe de estado propiciado por Inglaterra lleva al poder a Reza Khan. Hasta ese momento no había control sobre la región kurda. Reza Khan se convirtió en Reza Pahlevi, Sha de Irán. Así comienza la dinastía Pahlevi, apoyada tanto por Inglaterra como por los EE.UU. Un año después, el Sha envía 8 mil soldados a dar por tierra la República soviética de los kurdos.

En Irán, al igual que en Irak, los kurdos lucharon para expulsar la seudo ocupación inglesa. Su consigna era «Independencia para Irán, autonomía para Kurdistán».

Reza Pahlevi comienza a coquetear con los nazis, decisión que finaliza en un autoexilio en 1941, cuando los aliados EE.UU, Inglaterra y la URSS entran en Irán. Lo sucede su hijo Mamad Reza. En 1944 nace el Partido Democrático de Kurdistán Iraní (PDKI). Un año más tarde, los kurdos del PDKI aprovechan la distracción tanto de los aliados como del ejército iraní y fundan la República de Mohabad. Solo once meses duró la única experiencia de un Kurdistán independiente.

Tanto kurdos, como comunistas, religiosos chiítas, y cualquiera que tuviese divergencias políticas con el Sha, era perseguido y encarcelado. En 1979, el PDKI, como otras fuerzas políticas clandestinas oponentes a la monarquía, se suman a la gesta revolucionaria. Se establece un gobierno islámico. A pesar de su contribución al triunfo revolucionario, los kurdos son marginalizados por el nuevo gobierno.

En 1989, el secretario general del PDKI fue asesinado en Viena, Austria. Había asistido a una reunión secreta con delegados del gobierno iraní, en la cual hablaron sobre una salida pacífica a la cuestión kurda. En 1992, asesinaron a otro secretario general del PDKI. Sadegh Sharafkandi fue muerto junto a tres colaboradores en Berlín, la capital alemana.

En 2004 aparece una nueva organización guerrillera kurda en Irán. Se trata del Partido para una Vida Libre en el Kurdistán (PJAK), considerada la rama iraní del PKK. El 5 de septiembre de 2011 el portal de noticias Euronews publicó una nota con el título «Irán no da tregua al PJAK, la facción iraní de la guerrilla kurda del PKK». En ella se informaba de la baja de 30 guerrilleros por muerte o heridas. Además, daba cuenta de la posición de las autoridades iraníes: «han rechazado el alto el fuego ofrecido por el brazo armado del Partido para la Vida Libre de Kurdistán y han presentado la rendición como única alternativa.»

A comienzos de este año, Abdul Rahman Haji Ahmadi, líder del PJAK, manifestó en una entrevista con el portal europeo de noticias kurdas Rudaw que: «tenemos que encontrar una solución política y pacífica». Las palabras de Ahmadi sonaron luego de que el ejército iraní matara a 16 guerrilleros y 6 civiles en suelo iraquí. Entre tanto, el gobierno de Irán le pedía a su par de Alemania la deportación del político kurdo.

El 21 de octubre de 2011 la agencia EFE comunicaba que Turquía e Irán acordaban combatir al PKK y al PJAK. Los ministros de relaciones exteriores de ambos países se habían reunido en Ankara para sellar el acuerdo. El ministro iraní Ali Akbar Salehi dijo: «El PJAK y el PKK son un problema común de ambos países. Tenemos que luchar contra estas organizaciones con mayor cooperación». Y luego agregó: «Los problemas de Turquía son nuestros problemas. Turquía e Irán no son competidores sino que se completan mutuamente».

En Irán viven cerca de 8 millones de kurdos, el 9% de la población total de ese país.

3/3.Turquía. La organización social por clanes autónomos del pueblo kurdo, ha posibilitado que algunos jefes tribales negociaran con las autoridades del imperio otomano en la persecución del pueblo armenio. Formaron parte del genocidio a cambio de armas, dinero, tierras e inmunidad.

El 29 de octubre de 1923 nace la República de Turquía sobre los escombros de un imperio otomano derrotado por los aliados en la primera guerra mundial. Mustafa Kemal, líder de las revueltas nacionalistas que acabaron con el sultanato, fue su primer presidente; cargo que mantuvo hasta su muerte. Bajo el apodo de «Ataturk», el gobierno de Mustafá Kemal impulsó profundos cambios, entre ellos, el fin del califato como sistema de gobierno, la división gubernamental en tres poderes, el traslado de la capital de Estambul a Ankara, el cambio del alfabeto árabe por el latino, y la prohibición de cualquier lengua que no fuese la turca.

En 1936, a partir de una revuelta, 40 mil kurdos fueron asesinados en la localidad de Dersim.

Durante la década de 1960, la ideología marxista-leninista cundía en todo el mundo, sobre todo entre los jóvenes. Por esos años, un grupo de universitarios comienzan a realizar actividades de agitación política reivindicando la nacionalidad kurda. Uno de ellos, Abdullah Ocalan, terminará organizando el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que iniciarán en 1984, enfrentamientos armados contra las fuerzas de seguridad turcas. Desde sus comienzos y hasta la actualidad, estos enfrentamientos han cobrado la vida de unas 40 mil personas. Al menos 17 mil son civiles kurdos.

Entre los años 2004 y 2005 el ejército turco destruyó 3 mil pueblos por su supuesta vinculación con la guerrilla. El ejército turco entrena, arma y financia a civiles de origen kurdo para combatir a la guerrilla del mismo pueblo. En mayo de 2009, un grupo de estos paramilitares irrumpió en una boda en Bilge, provincia de Mardin, y mató a 44 personas de una misma familia kurda, la cual, a su vez, es parte del paramilitarismo.

La organización de Derechos Humanos turca İnsan Hakları Derneği (IHD), publicó en su página web un mapa de Turquía en el que señala 253 fosas comunes, casi todas en la región kurda. La última en hallarse fue en la ciudad de Diyarbakir, donde se hallaron 23 cráneos dentro de un cuartel de la gendarmería.

El 28 de diciembre de 2011, la aviación turca descargó sus bombas en la localidad de Roboski, en el Kurdistán iraquí. Para ello, claro está, violó el espacio aéreo de Irak. En la operación murieron 34 civiles kurdos, quienes fueron «confundidos» con guerrilleros. Según el estado mayor turco, la información fue proporcionada por un avión no tripulado. Según un artículo del Wall Street Journal del 16 de mayo de este año, el «dron» pertenecía a los EE.UU y fue la inteligencia de este país quien brindó la información al ejército turco. Ante lo publicado, el secretario de prensa del Departamento de Defensa de EE.UU., George E. Little, dijo: «si bien no voy a comentar sobre el intercambio de inteligencia con nuestros aliados turcos, tenemos una permanente y muy fuerte relación de ejército a ejército con Turquía.»

El 21 de mayo de 2011, la agencia Reuters informaba que el gobierno regional del Kurdistán iraquí se quejó ante los bombardeos conjuntos de Irán y Turquía hacia su territorio. Por su parte, el 2 de septiembre del mismo año, Human Rights Watch denunció que 10 civiles murieron en suelo kurdo iraquí en uno de esos ataques.

En Turquía viven 20 millones de kurdos, el 25 % de la población total de ese país.

4/4.Siria. A partir de su triunfo sobre el imperio otomano en la primera guerra mundial, Francia ocupa Siria. Los kurdos se debaten entre apoyar a los nacionalistas árabes en la expulsión de los franceses, o en exigirle a éstos autonomía administrativa. Lejos de cumplirse cualquier decisión, los kurdos son convertidos en parias. A pesar de ello, en 1946, los franceses son expulsados del país con ayuda de los kurdos. A partir de ahí, once golpes de estado se sucedieron en Siria. El último de ellos llevó al poder, en 1963, a Hafez Al Assad.

Entre tanto, en 1958 nace el Partido Democrático del Kurdistán de Siria (PDKS). El principal objetivo del PDKS era conseguir autorización para constituir un estado autónomo dentro de un país cuya constitución omitía la existencia de kurdos. Sin embargo, el gobierno sirio inicia un proceso de arabización de las zonas habitadas por kurdos; 120 mil habitantes de Jazira son «ilegalizados».

En junio de 2000, Hafez Al Assad fallece. Su hijo Bashar hereda el gobierno. El nuevo mandatario hace un esfuerzo por mejorar la situación de las minorías, sin embargo su impronta se desvanece pronto.

El 12 de marzo de 2004, durante un partido de fútbol en la localidad kurda de Qameshli, fuerzas de seguridad abren fuego y 20 personas son muertas.

En marzo de 2011 se inician protestas contra el presidente Bashar Al Assad. Los partidos kurdos deciden mantenerse al margen. Meses después, el mandatario retira sus tropas de las regiones de mayoría kurda, dejando la seguridad de éstas al resguardo de esa etnia.

Así, en las últimas semanas, medios de comunicación occidentales han comenzado a ver a los kurdos como una novedad; un actor «desconocido» que se suma a las revueltas en Siria. La sorpresa posiblemente se deba a que, hasta ahora, se han dedicado a especular sobre la «primavera siria», entendiendo que los kurdos, ninguneados por las distintas administraciones, se uniese a los rebeldes y enfrentar así al presidente Al Assad.

Como botón de muestra citemos al diario El País de España que publicó, el 27 de julio, lo siguiente: «Un nuevo actor ha irrumpido en el turbulento escenario sirio mientras todos estaban pendientes de los combates entre las tropas del régimen y los rebeldes». Luego afirma: «sin disparar un tiro, los kurdos han izado su bandera en Afrin, norte de Alepo, en Ayn al Arab, Darbasiya, Amuda y Derik.» El diario español omite decir que todas esas sitios son kurdos. No precisan hacer uso de la fuerza para izar su propia bandera.

Desde el inicio de la revuelta, el presidente Al Assad otorgó 200 mil documentos a los kurdos. Este acto de «reforma» es en verdad una reparación histórica con quienes, según sus propias palabras, han luchado junto a los árabes en la independencia de Siria. Los kurdos no poseían documentación, lo cual les impedía estudiar, salir del país, casarse legalmente, poseer propiedades, etc.

Los partidos políticos kurdos estaban prohibidos al inicio de las revueltas y el líder del Partido de la Unión Democrática (PYD) permanecía exiliado en Europa.

En Siria viven 2 millones de kurdos y kurdas, el 9% de la población total.

Operación «parecidos pero no»

El 5 de mayo de 2010 el portal web Israel Nacional News publicó una nota escrita por Avi Yellin. En ella se decía: «De acuerdo con recientes informes de prensa, los agentes militares y de inteligencia israelíes están operando actualmente en el Kurdistán iraquí. Su función principal, según los informes, es la formación de comandos de élite kurdos en la guerra de guerrillas y tácticas antiterroristas.» Sin bien Yellin no cita ninguno de los «informes de prensa», la presencia de agentes del MOSAD en el Kurdistán iraquí es un secreto a voces.

El citado artículo continúa con algunas perlas. Veamos. Una reza: «En julio de 2003 el gobierno israelí revocó el embargo contra Irak, lo que permite el comercio entre los dos pueblos, incluyendo la exportación de productos militares israelíes a los kurdos.» Y otra más asegura: «Comandos kurdos también habrían acompañado a agentes israelíes en la frontera entre Irak e Irán en los últimos años, en la instalación de dispositivos sensoriales destinados a vigilar instalaciones nucleares iraníes sospechosas.»

Toda esta información para terminar afirmando lo siguiente: «Al igual que los Judíos, los kurdos son un [pueblo] no-árabe de Oriente Medio».

Entre tanto, en el año 2010, el Centro Moshe Dayan de Tel Aviv, abrió un Programa de Estudios Kurdos. En una entrevista concedida a Rudaw en mayo pasado, Ofra Bengio, investigadora de esa casa de estudios dijo que «parte del programa que se inició este año [2012] es tener un curso sobre la lengua kurda.» Al mismo tiempo, Ceng Sagnic, encargada de la enseñanza de la lengua kurda en esa institución afirmó: «Todos mis alumnos son israelíes con excepción de un hombre kurdo joven estudiando para su maestría aquí», y luego aclara que «él no tuvo la oportunidad de aprender kurdo en el norte del Kurdistán y Turquía, pero lo está haciendo aquí, en Israel».

Por cierto, en otra nota igualmente publicada por Rudaw durante el mismo mes, se citaba el pensamiento de Ofra Bengio. Según el portal de noticias, la investigadora habría afirmado que Israel apoyaría una eventual independencia de la región kurda del resto de Irak.

En la trastienda del apoyo al Kurdistán iraquí, Israel negoció con Turquía la venta de aviones no tripulados. Así lo anunció el periódico israelí Haaretz en un artículo de Yossi Merman del 27 de diciembre de 2007. Los «drones» son utilizados por el ejército turco para vigilar a la guerrilla del PKK.

Las curiosidades continúan. El 27 de mayo de 2010, Clifford May, Presidente de la Fundación para la Defensa de las Democracias publicó, en la página web de su propia fundación, un artículo escrito desde Halabja, Kurdistán iraquí, en el cual comparaba a los judíos con los kurdos. «Al igual que los kurdos, los judíos han sido objetivo de genocidio. Al igual que los kurdos, los israelíes le hacen frente a un futuro incierto entre vecinos que van desde lo simplemente hostil hasta lo abiertamente exterminador.» En su biografía, May explica que su fundación es «un instituto de políticas centrado en el terrorismo, creada inmediatamente después de los ataques del 9/11 en los Estados Unidos».

De autónomos y separatistas

Detrás de esta operación mediática está la añorada idea de un estado de Israel extendido desde Jerusalén hasta el Éufrates. Para esta lógica, en uno y otro extremo hay «pueblos similares». Por caso, lo que está en el medio se interpone de manera conflictiva.

Son curiosas las semejanzas entabladas por algunos intelectuales israelíes entre judíos y kurdos de Irak, no así no con los kurdos de otras regiones del Kurdistán. Al igual que gran parte de la prensa internacional, se intenta demostrar con alevosía, una diferencia inexistente en términos étnicos. Así, se habla de la lucha de los kurdos de Irak como un intento por lograr «autonomía», mientras que a los kurdos de Turquía se los acusa de «separatistas».

Si se conviniera en que los kurdos son un pueblo pre-existente a la formación de los estados, es decir, si se aceptara que son un pueblo originario, el término «separatista» sería considerado un error voluntario en la comunicación de información.

Siria y la propiedad transitiva de la política

¿Está claro? ¿Hay algo claro?

Siria está situada geográficamente en un lugar estratégico. Pero Siria no eligió estar en un lugar geográficamente estratégico. Lo «estratégico» lo definen intereses foráneos. Además de lo geográfico, Siria es estratégico en lo político. Tiene fuertes vínculos con Irán, con la organización Helballah de Líbano, y con Hamas de Palestina. Todos pertenecientes a la facción chiíta del Islam; además, todos reacios de algún modo al estado -no al pueblo- de Israel.

El eje comienza en Irán, pasa por Irak (cuyo primer ministro actual también es chiíta), Siria, Líbano y finaliza en Palestina. No es el hidrocarburo lo que interesa a los detractores del presidente Al Assad, ya que Siria no es potencia petrolera. Tampoco parecen estar buscando reformas políticas, a las cuales el gobierno accedió apenas estallaron las revueltas. Lo que quieren de Siria son al menos, dos cuestiones. La primera: eliminar la actual administración, la cual forma un eje político perjudicial a los intereses de occidente. Algo básico: si el gobierno de Siria es igual a todos los oponentes de la OTAN más EE.UU más Israel en la región, entonces el gobierno de Siria es enemigo. Aquí surgiría la pregunta de por qué ir contra el gobierno sirio y no el iraní (otro de los oponentes). La respuesta podría estar en que en Irán el presidente Ahmadineyad fue elegido mediante elecciones democráticas en tanto que Al Assad, en Siria, no. Acerca de por qué atacan al gobierno de Siria y no a Hezballah y a Hamas, la respuesta estaría en que Hamas está en el gobierno de Gaza por el voto de su pueblo aunque, aún así, fue atacado en la operación «lluvias de verano» por el ejército israelí en 2006. En el caso de Hezballah, soportó la invasión del ejército israelí también en el mismo año. Es decir, la estrategia pareciera no estar en la decisión de liquidar solo la administración de Al Assad, sino ir por todos los oponentes pero de a uno.

La segunda cuestión (emparentada necesariamente a la primera): su emplazamiento geo-económico y el potencial consumo de su pueblo en mercaderías provenientes de los países occidentales. La intención es establecer el libre mercado; la entrada del capitalismo por la puerta grande en una región cuya población, cercana a las 200 millones de personas, es un potencial consumidor. ¿Cómo es esto? Veamos solo un ejemplo:

Monsanto (o la soberanía de los pueblos)

En los primeros meses de la ocupación de EE.UU en Irak, y mientras internacionalmente se procuraba difundir que el único objetivo de la potencia norteña en ese país era por el control de su petróleo, el estadounidense L. Paul Bremer III, máxima «Autoridad Provisional de la Coalición» (CPA), decretó 100 órdenes que regirían como leyes intocables. La número 81 es sobre «Patentes, Diseño Industrial, Información Confidencial, Circuitos Integrados y Variedades de Plantas». Por medio de esta orden, el campesinado iraquí, que acostumbraba guardar semillas para la siembra siguiente, pasó a estar obligado a comprarlas, debido a que la nueva legislación prohibía el acopio de semillas. Así es como la Autoridad Provisional abrió las puertas legalmente a las multinacionales productoras de semillas. Monsanto, Syngenta y Bayer entraron a Irak con alfombra roja.

En un artículo publicado por la ONG Canal Solidario en su página Web, el 16 de noviembre de 2004, se reproducían palabras del ecologista y consultor ambiental Mariano Cereijo, quien aseguraba que, de convertirse Irak en una potencia mundial en el cultivo de transgénicos, «quedaría demostrado que la hegemonía militar del Nuevo Orden Mundial facilitará el consumo y cultivo de transgénicos».

Ocho años después de decretada la nueva ordenanza sobre semillas en Irak, varias organizaciones sociales de Paraguay comenzaron a denunciar que la empresa Monsanto estaba detrás del golpe institucional al presidente de ese país Fernando Lugo.

Monsanto pareciera ser un emisario directo de los intereses de los EE.UU en Paraguay. Simbólicamente, su oficina en Asunción está en la calle Juan de Salazar esquina Washington.

En América Latina sabemos que la entrada de semillas transgénicas llega a través de los tratados de libre mercado (TLC), o impuestos directamente mediante golpes de estado. Vemos los casos de México y Honduras como ejemplos de una y otra modalidad.

El 1 de febrero de 2008 el periódico La Jornada de México informó que los subsidios agrícolas en los EE.UU de Norteamérica eran veinte veces mayores a los otorgados en México, lo cual suponía una competencia desleal del mercado. Si bien las exportaciones mexicanas aumentaron desde la firma del TLC en 1994, para el 2011 la diferencia económica en cuanto a la compra-venta con sus socios era notoria. El 11 de febrero La Jornada publicó: «El déficit se agravó con algunos socios y acuerdos comerciales: se disparó 154 por ciento con Canadá y Estados Unidos del TLCAN, y 110 con los 27 países firmantes del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM).»

Por su parte: Honduras. A comienzos de este año, el rector de la Universidad Zamorano en ese país, Dr. Roberto Cuevas García, se enorgulleció de la visita de tres directivos de Monsanto al centro de estudios que dirige. «Ellos han identificado que el perfil de un zamorano es el perfil del empleado que necesitan».

Acerca de cuál es el perfil de un zamorano, la respuesta dice que un zamorano es, quiérase o no, ahijado del golpe de estado al presidente Mel Zelaya. ¿Cómo es esto? En 2010, un ex funcionario del gobierno de Zelaya denunció que el decreto que destituyó al mandatario hondureño el año anterior, había sido redactado por Jackie Foglia Sandoval, recibida en la academia militar de West Point (EE.UU). Sandoval, quien trabaja en las fuerzas armadas de Honduras es, además, directora de relaciones externas de la Universidad en cuestión.

Volviendo. El 31 de octubre de 2006 el parlamento de Turquía aprobó la ley N° 5553 sobre semillas. Mediante esta ley, Turquía permite la entrada a su país de semillas transgénicas que influirían directamente sobre su campesinado, el cual representa el 35% de la población total del país quedando en desuso mecanismos tradicionales de cultivo, lo que supondría desocupación del campesinado y la pérdida progresiva de semillas originales.

Las tierras más fértiles de Turquía son las del sudeste, donde se hallan las nacientes de los ríos Éufrates y Tigris. Allí donde predomina la población kurda.

La multinacional Monsanto opera en Israel, Turquía e Irak. Sin embargo no ha podido penetrar aún ni en Irán ni Siria…

Kurdistán

Durante el mes de julio, dos facciones políticas kurdas de Siria, firmaron un acuerdo por el cual dieron nacimiento a la Alta Comisión Kurda. Mediante este pacto, se aliaron el Consejo Nacional Kurdo, que aglutina la mayoría de los partidos kurdos en Siria, y al Parlamento del Pueblo del Oeste de Kurdistán, organismo creado por el Partido Unión y Democracia (PYD), afín al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), de Turquía.

Esta alianza, que hoy controla los territorios que ocupan desde hace siglos, ha merecido la amenaza del gobierno de Turquía. En efecto, el 26 de julio su primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, declaró que «la cooperación entre la organización terrorista PKK y el PYD es algo que no podemos ver de forma favorable. Si hay formaciones que se están estableciendo ahora que culminen en operaciones terroristas, intervenir [en Siria] es nuestro derecho natural».

La administración turca arde ya que la unión entre las facciones kurdas ha sido posible gracias a la colaboración de Masud Barzani, presidente del Kurdistán iraquí. Barzani, además, colabora en el entrenamiento de milicias compuestas por kurdos huidos de Siria.

Por su parte, la Iniciativa Nacional para los Kurdos de Siria, condenó las amenazas de Erdogan de invadir Siria bajo pretexto de combatir al PKK y juró defender Siria ante un eventual ataque del ejército turco.

El gobierno de Turquía ve como una amenaza directa a su país el hecho de que los kurdos de Siria liberen sus zonas de opositores a Al Assad a quienes les brinda armamento y respaldo político. La preocupación es doble: en primer lugar, la colaboración de los kurdos con Al Assad significa nada menos que el apoyo del 9% de la población del país quienes, además, frenarían con armas muñidas de un componente ideológico la colaboración de Turquía a los rebeldes. Por otro lado, el control de su propio territorio, podría generar una autonomía similar a la del Kurdistán iraquí, a la cual está anexada territorialmente de hecho. Está visto que Turquía no quiere que se cumplan ninguna de esas posibilidades. Por el contrario apuesta, desde el comienzo de las revueltas, a que el gobierno de Al Assad caiga; y todo caso, se desmorone con él la osadía kurda.

Acerca de cuál sería el beneficio de Turquía en una eventual caída de Al Assad, la respuesta no encuentra razones ciertas. Las certezas tambalean cuando aparece otra pregunta: ¿por qué un antiguo aliado como el gobierno turco desearía la caída del gobierno sirio? Una posibilidad es que Turquía haya sido un aliado meramente comercial. En ese sentido, sea cual fuera el nuevo presidente de Siria, Turquía reanudaría sus vínculos lucrativos inmediatamente. Además, y ahora más que nunca antes en los 16 meses de conflicto, el gobierno turco quiere evitar que los kurdos gobiernen su propio territorio ya que de hacerlo, bloquearían su entrada a Siria, y con ésta, al sur de la región.

El gran aliado

Turquía es un miembro preciado por la OTAN en la zona. Representa la mixtura cultural y política entre occidente y oriente, lo cual la convierte en una especie de baqueana y lenguaraz para los asuntos a tratar con el mundo árabe. Así lo han hecho con Gadafi. En noviembre de 20l0, el primer ministro turco Tayyip Erdogan fue invitado de honor en la 3ª Cumbre Unión Europea-Africa, desarrollada en Trípoli, Libia, en la cual recibió, de manos de Gadafi, el premio «Comité Nacional Gadafi para los Derechos Humanos». Tres meses después, estalladas las revueltas en el país africano, Erdogan se negó a devolver el premio y a cambio le ofreció garantías a su par libio para exiliarse en Turquía. Apenas 6 meses más tarde, el mismo primer ministro y premio a los Derechos Humanos, visitó una Libia con un Gadafi muerto y felicitó a su pueblo por la democracia conquistada.

Siguiendo con su firme lealtad a los amigos, Erdogan se reunión con su par estadounidense Barak Obama el pasado 30 de julio, con quien acordó cooperar en la aceleración de la caída de su ex amigo Al Assad en Siria.

Pareciera ser que el gobierno turco pretende tener un papel protagonista en la región. En esa línea, en una ponencia en la Universidad Autónoma de Madrid acaecida en julio de 2005, Ayhan Encinar, primer consejero de la embajada de Turquía en España, dijo que su país estaba ubicado en una zona clave para la Unión Europea (UE). Encinar aseguró que los estrechos vínculos de Turquía «con los países del Mediterráneo oriental, los Balcanes, el Cáucaso, Asia Central y el Medio Oriente, su patrimonio histórico y cultural, su situación estratégica y su zona de influencia, hacen que Turquía pueda contribuir de manera positiva a las nuevas dimensiones de la UE y a crear nuevas oportunidades en las relaciones exteriores de la UE. La adhesión de Turquía [a la UE] servirá como un catalizador para Europa a la hora de establecer relaciones con los países de la región.»

Desde hace casi una década que Turquía brega por ser miembro de la UE. Pero hasta el día de hoy el Consejo Europeo no ha aprobado su entrada. En tanto, Ayhan Encinar, siguió haciendo publicidad por su país. Dijo: «La adhesión de Turquía a la UE contribuirá significativamente a las políticas de defensa y a la estabilidad regional de la UE. Turquía ha desempeñado y continúa desempeñando un papel vital en la defensa del continente europeo, y los principales elementos de su política exterior han confluido ya con los de sus socios europeos. Aportará un impulso significativo a las capacidades militares de Europa. Con la integración de Turquía en la UE, la Unión tendrá una presencia militar y política más fuerte en las zonas de inestabilidad de su vecindad inmediata, donde Turquía ya está operando como miembro de la OTAN».

Turquía tiene más de 80 mil empresas y negocios establecidos en los países miembros de la UE, y posee el cuarto ejército más poderoso del mundo con un millón cien mil hombres armados, entrenados y listos para la guerra.

¿Quién dijo Kurdistán? ¿Pueblo kurdo? ¿Kurdistán?

Alejandro Haddad es periodista argentino especialista en Medio Oriente y en la cuestión kurda.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.