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España

Sequía en el campo y en los bolsillos

Fuentes: IPS

Los agricultores españoles sufrirán en 2006 sequía en los campos y en sus cuentas bancarias, por la ausencia de lluvias, la caída de la producción y la reducción de las ayudas monetarias de la Unión Europea (UE). El director general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, señaló en rueda de prensa el […]

Los agricultores españoles sufrirán en 2006 sequía en los campos y en sus cuentas bancarias, por la ausencia de lluvias, la caída de la producción y la reducción de las ayudas monetarias de la Unión Europea (UE).

El director general del Agua del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, señaló en rueda de prensa el martes que el año próximo será más seco que 2005, período que marcó la peor sequía de los últimos cien años, añadió.

Este año no sólo fue malo por la ausencia de lluvias, sino por la suba de precio de los carburantes y la competencia de productos agrícolas más baratos provenientes de Europa oriental. La Asociación Agraria – Jóvenes Agricultores (Asaja) subrayó el martes que 2005 fue «uno de los peores años para la agricultura española».

Otro factor negativo fue la rebaja de tres por ciento de los fondos que otorga la UE en concepto de subsidios a los propietarios de tierras, ayuda que será recortada en cuatro por ciento en 2006 y en cinco puntos porcentuales en 2007.

Así, la renta agraria española se redujo en 12 por ciento respecto de 2004, según estimaciones publicadas el martes por la Oficina Estadística Europea (Eurostat), dependiente de la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE.

Agroseguro, una asociación que agrupa a las compañías aseguradoras del sector, estimó que en los primeros 11 meses del año la sequía afectó 70 por ciento de las superficies destinadas a la producción agropecuaria. Con la llegada del invierno, sufrieron heladas 25.000 hectáreas plantadas con cítricos y 25.000 parcelas dedicadas a otros árboles frutales, lo cual elevó las indemnizaciones a 541 millones de euros (640 millones de dólares).

En el sector ganadero, los pagos por daños ocasionados por la sequía sumaron mil millones de euros (1.183 millones de dólares).

Pero a pesar de las penurias, el mayor crecimiento de puestos de trabajo en 2005 fue en el sector de la agricultura, la caza y la silvicultura, con una proporción de 14,37 por ciento, de acuerdo al Ministerio de Trabajo.

Sin embargo, unos 100.000 trabajadores rurales se acogieron a la rebaja de sus cotizaciones a los servicios sociales, que sumarán el equivalente a 91,4 millones de dólares entre éste y el año próximo, debida a las pérdidas ocasionadas por la sequía.

Unas 800.000 personas trabajan bajo contrato en la agropecuaria y otras 300.000 lo hacen por cuenta propia, según el Instituto Nacional de Empleo y la central sindical Unión General de Trabajadores. En España hay más de 18 millones de trabajadores registrados.

Los temporeros (que realizan labores de estación, no tienen contrato laboral y son mayoritariamente inmigrantes indocumentados) oscilan entre 200.000 y un millón según la época del año, señalan diferentes estimaciones.

En este contexto, la anunciada rebaja de subsidios de la UE preocupa al sector agropecuario. Rafael Pampillón, director de Economía del privado Instituto de Empresa, una de las escuelas de negocios más importantes de España, dijo a IPS que era lógico reducir el soporte al sector agrario pues un prolongado período de subvenciones da como resultado una producción más ineficiente, entre otras razones.

No obstante, Pampillón opinó que esa reducción debería ser paulatina para permitir la reconversión de quienes hoy laboran en el sector agrario hacia otras actividades con mayor empleo de técnicas modernas, «porque en el mundo actual es imposible competir con países que producen a un costo sensiblemente inferior, además de ser injusto hacerlo con subsidios».

La UE debe avanzar en la reforma de la Política Agraria Común tanto por el excesivo costo de las protecciones como por la necesidad de contribuir al fin del desequilibrio internacional del comercio agrícola, derivado de situaciones en que conviven la abundancia y la pobreza extrema, añadió Pampillón.

El economista acepta considerar un éxito relativo la Sexta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, celebrada en Hong Kong entre el 13 y el 18 de este mes, que acordó fijar en 2013 el plazo para el desmantelamiento de los subsidios a las exportaciones agrícolas, uno de los tres pilares de la liberalización del sector.

Pero «el éxito real sólo se logrará cuando en 2013 entren en funcionamiento las nuevas reglas de juego, con un sistema de comercio internacional estable, liberal y no discriminatorio», agregó.

El secretario general de Agricultura, José Puxeu, sostuvo que el propósito del gobierno español es utilizar los fondos provenientes de la UE para apoyar el desarrollo de proyectos agropecuarios competitivos, que respeten el ambiente, el ahorro energético y la lucha contra la contaminación, en lugar del sistema actual de reparto de subvenciones basado en la superficie de los predios, que permite millonarios apoyos a fincas improductivas.

España está en condiciones de emprender una modernización del agro y la reconversión de buena parte de sus trabajadores y empresas a otros sectores, pues el crecimiento de su economía, medido por la evolución de su Producto Interno Bruto, la ubica entre los primeros en Europa y entre los más avanzados del mundo.

El presidente del gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó el lunes que su nación estaba en condiciones de incorporarse al Grupo de los Ocho países más poderosos del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia).

España llegará al 1 de enero de 2006, vigésimo aniversario de su incorporación a la UE, convertida en la octava economía del mundo, por delante incluso de Canadá, abundó Zapatero.

El optimismo de Zapatero contrasta con visiones más cautas de la población. En una encuesta divulgada este miércoles por la Fundación de las Cajas de Ahorro, 34 por ciento de dos mil personas entrevistadas consideraron que la situación económica empeoraría en 2006, 22 por ciento auguraron una mejoría, y 44 por ciento estimaron que permanecería igual.
http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=36196