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El oligopolio de la energía proyecta tres nuevas autopistas eléctricas entre Francia y España

Fuentes: Ecologistas en acción

Mientras el planeta se calienta a marchas forzadas, la UE continúa apostando por el mismo modelo caduco que ha provocado el desastre

La Unión Europea destinará miles de millones de euros a interconectar mediante tendidos eléctricos y gasoductos a los países miembros. Una apuesta por el viejo modelo energético que no concuerda con las buenas intenciones del Acuerdo de París logrado en la cumbre de cambio climático de 2015. En el caso de Francia y España, las tres nuevas autopistas eléctricas proyectadas son innecesarias y sólo reportarán grandes beneficios a los oligopolios.

En una reunión celebrada en marzo de 2015 en Madrid, los primeros ministros de España y Portugal, el presidente de Francia y el de la Comisión Europea acordaron aumentar las interconexiones eléctricas de Muy Alta Tensión (MAT o Autopistas Eléctricas) entre España y Francia con tres nuevas líneas: una submarina, a través del Golfo de Vizcaya, y dos terrestres, una atravesando el Pirineo por Aragón, y otra por Navarra-País Vasco. Sin embargo, la característica más llamativa que ha marcado a estos proyectos desde su anuncio es la indefinición. Desde la firma de la Declaración de Madrid, el trayecto de estas conexiones ha ido sufriendo variaciones, al igual que su calendario de construcción [ 1 ].

Aquellas interconexiones consideradas Proyectos de Interés Común recibirán financiación de la iniciativa Conectar Europa, dotada inicialmente de 5.800 millones de euros y su tramitación se realizará «por la vía rápida»; el resto pueden optar a fondos del llamado Plan Juncker, que pretende movilizar hasta 315.000 millones de euros en inversiones privadas y públicas antes de 2018, con el fin de «reactivar la economía» dañada por la crisis a través de «inversiones estratégicas». Pero, como la lucha contra el calentamiento global no es un objetivo transversal de la UE, dichas inversiones tienen como plato fuerte la construcción de grandes infraestructuras de gas y electricidad que conecten toda Europa, para llegar a una supuesta Unión de la Energía, y la alivien del pánico que generó en la UE el conflicto Ucrania-Rusia, por la dependencia europea del gas ruso.

Y así, en lugar de crear un plan integral que fomente las energías limpias y renovables para incrementar la autonomía de las regiones y liberarlas del dictado de las grandes compañías energéticas (que como es bien sabido cuentan con poderosos lobbies en la UE), han optado por la huida hacia adelante que supone seguir planificando grandes centros productores de energía que posteriormente debe ser distribuida a los grandes centros consumidores.

 

 Concentración contra las interconexiones eléctricas de Muy Alta Tensión en noviembre de 2015.

Este entramado supranacional «se impone como irrefutable, ignorando los severos impactos que genera su implementación en los territorios de paso de unas infraestructuras faraónicas, innecesarias e impuestas» como señala la Declaración de Capella suscrita en noviembre pasado por diversas organizaciones sociales y ambientales contra estos megaproyectos. Estas organizaciones también consideran que estas autopistas eléctricas «suponen una grave amenaza para la salud de la población, una agresión irreparable para el medio ambiente, una notable pérdida de la calidad de vida y del valor de las propiedades de las personas afectadas», ademas de una tremenda «hipoteca a perpetuidad en los usos del suelo y las actividades económicas». En resumen, un modelo que «socializa las pérdidas y privatiza los beneficios y cuya consecuencia más dramática es la pobreza energética» [ 2 ].

Detrás de esta estrategia está constituir una inmensa malla de interconexiones energéticas que permita la creación de un mercado único de la energía, lo que posibilitaría especular con ella en Bolsa mediante el mercado de futuros. Claro que esto no se expresa tan claramente en la declaración de intenciones del Plan Juncker. Lo que se dice es que «el objetivo es lograr una tasa de interconexión eléctrica entre países equivalente al 10 % de su potencia instalada», para evitar «islas energéticas», entre las que se encontraría el Estado español.

Manipulación de datos y opacidad

Actualmente existen siete autopistas eléctricas entre España y Francia con una capacidad de interconexión que alcanza los 2.800 megavatios, lograda hace dos años con la entrada en funcionamiento de la línea Baixas-Bescanó (Cataluña), que costó más de 700 millones de euros y tiene un bajo uso por falta de demanda. El uso efectivo de esta capacidad total de interconexión fue del 44 % en 2015 y 63 % en el primer semestre de 2016. La UE y los gobiernos de España y Francia justifican la necesidad de tres nuevas para cumplir con el objetivo de interconexión del 10 % para 2020, pero el indicador seleccionado para ello -la ratio entre la capacidad nominal de interconexión y la capacidad instalada total- no tiene en cuenta la demanda real.

En el caso de España, la capacidad instalada, 102.000 megavatios, es muy superior a la demanda media porque en los años anteriores a la crisis se construyeron muchas centrales de ciclo combinado que actualmente están paradas casi todo el año (y cuyo mantenimiento pagan todos los ciudadanos). Incluso los picos de demanda de electricidad están muy por debajo (44.144 megavatios) [ 3 ], lo que supone una sobrecapacidad del 130 %. Según su elección de indicador, la ratio de interconexión entre España y Francia no llegaría al 3 %, pero si tomamos la demanda punta como referencia, supera el 6 % [ 4 ]. Y esta capacidad sigue siendo muy superior a la demanda media de 1000 MW, según el regulador francés (CRE). El supuesto aislamiento no existe.

Las nuevas líneas se plantean sin realizar ningún estudio sobre los flujos y las necesidades de interconexión, ni sobre la demanda real de consumo. Pero sobre todo, no se relacionan con el objetivo de la UE de reducir el consumo energético un 27 % para 2030, ni con las tendencias hacia una generación descentralizada con consumo local y autoconsumo.

Lo que realmente pretenden estas nuevas autopistas eléctricas es que el oligopolio energético español pueda importar más electricidad nuclear de base -en 2015 las importaciones sextuplicaron a las exportaciones- desde Francia a precios muy baratos, desde 14 céntimos el kilovatio por hora (kWh) para venderla muy cara al consumidor español -una de las más caras de la UE- a 25 céntimos el kWh, inflando aún más sus beneficios [ 5 ].

Desprecio a los territorios

Estos proyectos faraónicos e innecesarios tampoco tienen en cuenta el elevado impacto medioambiental de un tendido: torres que alcanzan los 80-100 metros de altura y un pasillo de similar anchura que atravesará zonas muy frágiles de la Red Natura 2000 y parques nacionales y naturales como el Parque Natural de de Ordesa y Monte Perdido y el Parc National des Pyrénées, entre otros.

 

 Pilona de la antigua MAR Aragón-Cazaril, anulada judicialmente, con Pico Cotiella al fondo

El coste de estos macroproyecto es capítulo aparte. Las primeras informaciones aparecidas en prensa sobre la autopista eléctrica Sabiñánigo-Marsillon (entre Huesca y Francia) hablaban de 1.200 millones de euros aunque posteriores informaciones [ 6 ] reducen esta cifra sin justificarla. Mientras que, por otra parte, el cable submarino que atraviesa el Golfo de Vizcaya está presupuestado en 1.900 millones. Se trata de inversiones millonarias, gran parte con dinero público, y que conllevan un alto coste de mantenimiento, en proyectos superfluos para la población en un momento de auténtica necesidad social e imposición de austeridad y recortes.

Y, por supuesto, el desprecio hacia los territorios afectados es absoluto. Las interconexiones se consideran Proyectos de Interés Común, lo que les otorga facilidades de financiación y tramitación, y no se tiene en cuenta el punto de vista de las regiones afectadas. El Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Sabiñánigo se enteraron por la prensa del anuncio de la nueva autopista eléctrica entre Marsillon y Sabiñánigo, incluida en la Declaración de Madrid y todavía ninguno de ambos ha recibido comunicación oficial alguna.

Red de Apoyo Mutuo

Meses después de que se firmara la Declaración de Madrid y aprovechando la feliz coyuntura creada por la celebración de la 2ª edición del Volt Oligotoxic [ 7 ], las distintas plataformas y organizaciones asistentes crearon la Red de Apoyo Mutuo en Respuesta a los Megaproyectos Energéticos mediante la Declaración de Capella, en la que se refutaba con fundados argumentos la necesidad de nuevas interconexiones y se denunciaba la manipulación de los datos que las justificaban. Esta red supone la consolidación de la lucha contra grandes proyectos eléctricos y gasísticos iniciada hace ya más de 30 años por grupos como la Plataforma Unitaria contra la Autopista Eléctrica Monzón-Isona, que mantiene un blog activo desde entonces [ 8 ].

 

 Protesta contra las autopistas eléctricas, Capella. Foto Ecologistas en Acción.

Forman parte de la misma, además de Ecologistas en Acción, más de 60 colectivos de ambos lados de los Pirineos, de Cataluña, Aragón y Navarra, que a través de la Red han dirigido preguntas a la UE o han logrado la aprobación de una proposición no de ley contraria a las interconexiones a través del Pirineo por parte de las Cortes de Aragón. Con la participación de esta red en el Fórum contra los Grandes Proyectos Inútiles e Impuestos, celebrada el pasado mes de julio en Bayona, se han establecido contactos con grupos franceses opuestos a estas infraestructuras que, hasta ahora, no habían estado muy activos a causa de la indefinición de las mismas.

Sabiendo el inmenso poder del lobby eléctrico, la deslocalización de la toma de decisiones en Bruselas y la dispersión de los territorios que sufrirían estas obras megalómanas, la única posibilidad de conseguir una difícil victoria y optar por una verdadera transición energética es la unión de todos los colectivos contrarios a ellas, independientemente de los territorios que vayan a atravesar las MAT (o los gasoductos). La cooperación en red dota de nuevas herramientas a la resistencia que no deben ser desaprovechadas.

 

Notas:

[ 1 ] En febrero, Rajoy y Hollande anunciaron en una cumbre celebrada en Málaga su compromiso a presentar los proyectos en 2018.

[ 2 ] Declaración de Capella, en respuesta a los megaproyectos energéticos
http://autopistaelectricano.blogspot.com.es/2015/10/declaracion-de-capella-la-asamblea-del.html

[ 3 ] En 2016, el pico de demanda se produjo el 16 de septiembre. Todos los datos de consumo están tomados del informe «El sistema eléctrico español. Avance 2016», de Red Eléctrica española.

[ 4 ] Exactamente sería el 6,34 % (2800 x 100 / 44144)

[ 5 ] Que batieron records en 2016: 5.460 m€, casi un 10 % más que en 2015 ( http://elperiodicodelaenergia.com/las-tres-grandes-electricas-ganaron-5-463-millones-de-euros-en-2016-un-9-mas-que-un-ano-antes )

[ 6 ] Informe de TRACTEBEL-ENGIE para la Dirección General de la Energía (DG ENER) de la Comisión Europea: https://ec.europa.eu/energy/en/studies/study-benefits-additional-electricity-interconnections-between-iberian-peninsula-and-rest

[ 7 ] Un tour para conocer proyectos contaminantes organizado entre otros por la Xarxa para la Sobirania Energètica (Xse) y el Observatorio de la Deuda en la Globalización http://www. ecologistasenaccionhuesca.org/exito-del-volt-oligotoxic-2-un-reto-a-los-grandes-proyectos-energeticos

[ 8 ] http://autopistaelectricano.blogspot.com.es Gracias al ímprobo esfuerzo de Carlos Bozalongo, es la mejor referencia sobre estos macroproyectos.

Paco Muñoz de Bustillo, Ecologistas en acción de Sabiñánigo

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/article34728.html