Recomiendo:
1

Gaza en caída libre

Es urgente mantener el apoyo humanitario

Fuentes: Rebelión

La frágil situación humanitaria en la Franja de Gaza se agrava mes a mes y amenaza con convertirse en una crisis aún más profunda si la comunidad internacional reduce su atención y asistencia. Datos recientes denuncian un preocupante aumento de la desnutrición infantil y un sistema sanitario al borde del colapso, señales claras de que el esfuerzo de ayuda debe no solo mantenerse, sino intensificarse de forma inmediata y sostenida.

A finales de abril de 2026, Rik Peeperkorn (representante de la OMS en GAZA y el principal responsable humanitario para mantener los servicios  sanitarios) informó que 3.500 niños entre 6 y 59 meses fueron ingresados por desnutrición, frente a 2.800 en marzo; entre ellos, 600 presentaban desnutrición aguda grave. Estos números no son solo estadísticas: cada caso grave representa a un niño con riesgo real de muerte o de secuelas físicas y cognitivas irreversibles si no recibe atención nutricional y médica urgente. El incremento en apenas un mes muestra un deterioro acelerado de las condiciones de vida y del acceso a alimentos adecuados.

Paralelamente, la Organización Mundial de la Salud advierte que ninguno de los hospitales de Gaza está completamente funcional y que solo el 53% lo están de forma parcial. Las instalaciones sanitarias operan con faltantes críticos de medicamentos, suministros médicos y combustible para equipos esenciales; además, gran parte del personal sanitario ha sido desplazado, herido o no puede llegar a sus puestos. En este contexto, la capacidad de tratar la desnutrición, las infecciones y las emergencias obstétricas está severamente limitada, multiplicando las muertes evitables.

Las causas detrás de este colapso son múltiples y entrelazadas: la destrucción de infraestructuras, los cortes de agua y electricidad, las restricciones al movimiento y las limitaciones para el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible. Todo ello aumenta la inseguridad alimentaria, facilita la aparición de brotes de enfermedades y dificulta la labor de las agencias humanitarias que operan en condiciones peligrosas y con acceso intermitente.

¿Por qué es esencial mantener y aumentar el apoyo a Gaza?

  • Salvar vidas ahora: la respuesta nutricional y médica urgente puede reducir la mortalidad infantil y adulta por causas prevenibles. Los programas de tratamiento de desnutrición, las unidades de rehidratación y el suministro de alimentos terapéuticos son intervenciones de alto impacto inmediato.
  • Prevenir daños a largo plazo: la desnutrición temprana provoca déficits de desarrollo cognitivo y físico que perduran generaciones; invertir ahora evita costes humanos y sociales enormes en el futuro.
  • Evitar el colapso del sistema sanitario: el sostenimiento de hospitales —mediante medicamentos, equipos, combustible y personal— mantiene la capacidad de respuesta ante emergencias y previene más muertes evitables.
  • Reducir el riesgo de brotes epidemiólogicos: programas de agua, saneamiento e higiene (WASH) y suministros médicos reducen la morbilidad por enfermedades transmisibles que prosperan en condiciones de crisis.
  • Cumplir obligaciones humanitarias: más allá de la urgencia ética, existe un imperativo humanitario global para proteger a la población civil, especialmente niños y personas vulnerables.

Qué debe hacerse de forma prioritaria

  • Garantizar corredores humanitarios seguros y continuos para el ingreso ininterrumpido de alimentos, medicamentos, suministros médicos, agua potable y combustible.
  • Ampliar inmediatamente la capacidad de tratamiento de malnutrición: más camas terapéuticas, suplementos y alimentación terapéutica lista para usar, y campañas de cribado comunitario para detección precoz.
  • Reforzar hospitales y centros de salud con combustible, repuestos, medicinas esenciales y personal de apoyo internacional mientras se capacita y apoya al personal local.
  • Financiación sostenida: compromisos rápidos y continuos de donantes internacionales para cubrir necesidades operativas y de logística, no solo entregas puntuales.
  • Mejorar la coordinación entre actores humanitarios, autoridades locales y donantes para priorizar poblaciones más afectadas y optimizar cadenas de suministro.
  • Implementar soluciones WASH a gran escala para prevenir brotes y proteger la salud pública.

Las cifras de Peeperkorn y los reportes de la OMS dejan de ser meros datos cuando médicos, enfermeras y trabajadores humanitarios describen la angustia de familias que llegan con hijos extremadamente delgados, o cuando hospitales interrumpen cirugías por falta de anestesia y combustible. Ante ese panorama, la reducción del apoyo internacional equivaldría a condenar a muchos a un sufrimiento innecesario.

Gaza enfrenta hoy una crisis humanitaria con efectos inmediatos y potencialmente devastadores a largo plazo. Mantener y aumentar el apoyo internacional no es solo una cuestión de asistencia temporal: es una inversión crítica para salvar vidas, proteger el desarrollo infantil y sostener una infraestructura sanitaria ya muy dañada, por ello todos los ciudadanos debemos exigir que  gobiernos y donantes europeos respondan con urgencia y de manera sostenida para evitar que el declive actual se convierta en una catástrofe irreparable.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.