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Democracia bajo ocupación militar

Fuentes: Comité Democrático Palestino - Chile

El 9 de enero de 2005, en Gaza y Cisjordania, los palestinos elegirán el sucesor de Arafat, quien supuestamente deberá negociar la paz con los israelíes. Este hecho ha generado expectativas de que por fin terminaría el conflicto del Medio Oriente. Sin embargo, los palestinos, estamos muy escépticos sobre una posibilidad real de una paz […]

El 9 de enero de 2005, en Gaza y Cisjordania, los palestinos elegirán el sucesor de Arafat, quien supuestamente deberá negociar la paz con los israelíes. Este hecho ha generado expectativas de que por fin terminaría el conflicto del Medio Oriente.

Sin embargo, los palestinos, estamos muy escépticos sobre una posibilidad real de una paz justa, basada en el derecho y la legalidad para la región. La historia no miente, el conflicto tiene mas de 56 años, la población palestina de Gaza y Cisjordania lleva viviendo largísimos 37 años bajo terrible ocupación militar extranjera, a pesar de ello, siempre existieron motivos, justificativos y argumentos para no aplicar los alineamientos de la comunidad mundial como las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas, que son la base moral y legal para la paz.
Ahora, aparece a la palestra esta supuesta luz de esperanza que son las elecciones, sin embargo ¿Cómo puede haber una verdadera democracia bajo ocupación militar extranjera?. Sin lugar a dudas, la potencia militar dominante, ejercerá todo su poder militar y mediático para que el candidato de su agrado resulte ganador.

Los Israelíes y norteamericanos, públicamente y a diario, hacen ver cual es su candidato favorito. El descaro llegó a tal nivel que públicamente, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, descalificara a uno de los candidatos, (3 de diciembre de 2004) señalando que consideraba «problemática» la candidatura de Marwan Barghuthi, encarcelado en Israel, a la presidencia de la Autoridad Palestina.

Marwan, tal vez, el más popular de los candidatos, encarcelado y aislado, hace 3 años por los israelíes, que ni siquiera su propia familia lo podía visitar, ahora, curiosamente se ha producido una verdadera avalancha de visitantes para convencerlo a bajar su candidatura.
Las autoridades israelíes y sus tropas de ocupación, notoriamente hacen ver cual es su favorito. ¡En Palestina también, las elecciones son democráticas, mientras el ganador sea de agrado de Israel y Estados Unidos!.

En este sentido, los «otros» candidatos, sufren las consecuencias, la represión y el amedrentamiento de las tropas de ocupación.

El 10 de diciembre de 2004, los militares israelíes arrestaron a uno de los candidatos a las elecciones palestinas del 9 de enero cuando trataba de entrar en Jerusalén.
Se trata de Bassam Salhi, candidato por el Partido del Pueblo, quien intentó llegar a Jerusalén por el control militar de Al-Ram, al sur de Ramala.

Según imágenes de la televisión y publicaciones de prensa, Salhí fue agredido por los militares israelíes, arrestado y trasladado al centro de detención de Al Maskobiye en Jerusalén.

Otro candidato, el Dr. Mustafá Barghouthi, fue internado el día 7 de diciembre de 2004, en el Hospital Sheikh Zayed de Ramallah, tras haber sido golpeado hasta caer al suelo por soldados israelíes en un puesto de control militar en las afueras de Jenin.

Esta es la segunda vez en una semana que a este candidato presidencial se le ha impedido viajar entre ciudades de Cisjordania. Días antes, el Dr. Barghouthi fue agredido y retenido a punta de ametralladoras en el puesto de control militar de la calle Al-Shuhada en Hebrón y se le impidió llegar al barrio palestino de Tel Al-Armeda. El Dr. Barghouthi comentó tras esta agresión que el había sufrido la peor de las humillaciones y malos tratos que los palestinos están experimentado a diario en los 700 puestos de control militar en el interior de Cisjordania y a raíz del famoso muro israelí construido dentro de los territorios palestinos. El horror de los llamados «Checkpoints», es descrito por centenares de informes de organizaciones humanitarias y recientemente por una investigación periodística del Washington Post del 29 de noviembre de 2004. Al respecto, apremia a que la comunidad internacional intervenga no sólo para hacer posibles las elecciones si no también para detener est
 e detestable trato a los civiles palestinos.

Los acaecimientos diarios muestran claramente los patentes esfuerzos de Israel para obstaculizar las elecciones democráticas palestinas, demostrando una vez más su desprecio por los Derechos Humanos. Si los propios candidatos presidenciales son obligados a soportar tal violencia y humillación, es improbable que al resto de la población palestina, que se enfrenta con estas dificultades a diario, les sea garantizada la necesaria libertad para votar.

Ni las elecciones bajo ocupación ni los candidatos a medida, disposición y agrado de la potencia militar dominante, serán la mágica solución que llevará la tan anhelada paz a esa sufrida región. Sólo la estricta y correcta aplicación del derecho y la legalidad internacionales son capaces de lograr una paz verdadera y justa para todos, para ello, la comunidad internacional debe intervenir para la correcta aplicación de sus propias resoluciones.

Publicado en Diario La Tercera de Chile, 25 de diciembre de 2004