Recomiendo:
0

Día Latinoamericano del Ambientalista

Fuentes:

  En 1987 se publica el Informe «Nuestro Futuro Común», presentado por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo. El propósito de su trabajo fue encontrar medios prácticos para revertir los problemas ambientales y de desarrollo del mundo. Para lograrlo destinaron tres años a audiencias públicas y recibieron más de 500 comentarios […]

 

En 1987 se publica el Informe «Nuestro Futuro Común», presentado por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo. El propósito de su trabajo fue encontrar medios prácticos para revertir los problemas ambientales y de desarrollo del mundo.

Para lograrlo destinaron tres años a audiencias públicas y recibieron más de 500 comentarios escritos, que fueron analizados por científicos y políticos provenientes de 21 países y distintas ideologías. Como indica el libro, el trabajo de tantas personas con historia y culturas diferentes hizo que fuera necesario fortalecer el diálogo, por lo cual el resultado es más de lo que cualquiera de ellos hubiera conseguido individualmente. ¡¡¡Un verdadero trabajo en equipo!!!

Dicho documento postuló principalmente que la protección ambiental había dejado de ser una tarea nacional o regional para convertirse en un problema global. Todo el planeta debía trabajar para revertir la degradación actual. También señaló que debíamos dejar de ver al desarrollo y al ambiente como si fueran cuestiones separadas. El Informe dice que «ambos son inseparables» y si lo piensas bien ¿existe desarrollo sin protección ambiental?

Por último señala que el desarrollo dejaba de ser un problema exclusivo de los países que no lo tenían. Ya no se trataba de que los «pobres» siguieran el camino de los «ricos». Como la degradación ambiental es consecuencia tanto de la pobreza como de la industrialización, ambos debían buscar un nuevo camino… ni el de unos ni el de los otros. Uno nuevo al que llamó desarrollo sustentable.

En 1992 (3 al 14 de Junio) se celebró en Río de Janeiro, Brasil, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo. En ella las naciones se propusieron establecer un plan para enfrentar los crecientes problemas ambientales e implementar el Desarrollo Sustentable, tal como había sido definido por el Informe Brundtland.

Como resultado de esa reunión se firmó la Agenda 21. En una agenda uno escribe todo lo que tiene que hacer, como por ejemplo «ir a medico» o «ir al cumple de Lucía». Aquí los países hicieron lo mismo, escribieron todo lo que tenían pendiente para hacer en el siglo 21 (y por eso se llama Agenda 21), con la única diferencia que allí anotaron también porque, como y con que lo iban a hacer.

El hecho de que se hayan juntado tantos países se debe a que cada vez es más evidente que es necesario el esfuerzo de todos para lograr resultados para la humanidad en su conjunto. Se necesita dialogar, respetar el punto de vista del otro, aprender a ceder en algunas cosas y plantarse firme en otras. No es nada fácil pero, como bien dice la Agenda: «Ninguna nación puede alcanzar estos objetivos por sí sola, pero todos juntos podemos hacerlo en una asociación mundial para un desarrollo sostenible.»

Uno de los grandes principios propugnados en la Agenda 21 es la necesidad de la erradicación de la pobreza mediante el acceso de las personas desfavorecidas a los recursos que les permitirían vivir de manera sostenible. Fíjate que es imposible lograr una sociedad sustentable en un país en el cual gran parte de sus habitantes se mueren de hambre.
América Latina lamentablemente sabe bien lo que es la pobreza. Sabemos que una familia pobre no puede alimentarse como corresponde, no tiene una vivienda digna, no tiene acceso al agua potable y al saneamiento básico, tiene servicios de salud deficientes (si es que lo tienen)… Los chicos deben asistir a escuelas cada vez más deterioradas, no tienen acceso a los útiles escolares, ni a los libros, ni a Internet…

Van al colegio muchas veces con el único propósito de comer ya que no es raro que sea la única comida que tengan en el día. Y como están mal alimentados tienen cada vez menos capacidad para concentrarse y aprender. Los adolescentes son más vulnerables a las drogas y la violencia. Muchas veces carecen también de medios seguros de control de la natalidad por lo que muchas jovencitas quedan embarazadas siendo aún niñas.
En fin, como verás, los objetivos de la Agenda 21 son muy importantes. Hay algunos referidos a la educación ambiental, otros a la contaminación, otros a la utilización de recursos naturales, etc. Está en todos nosotros el que se vayan alcanzando.

Por un lado pidiendo a nuestros gobernantes que respeten sus compromisos asumidos con el desarrollo sustentable. Por otro (y esto va para ti que eres chico), recordando en el futuro que una vez nuestros países se sentaron a dialogar y llegaron a algo. Y por último, poniendo nuestro granito de arena para que las cosas vayan cambiando.

CONFEDERACION ECOLOGOS HUMANISTAS GUERREROS DEL ARCO IRIS ECOIRIS