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El estancamiento de las energías renovables en Cataluña

Fuentes: Público

Traducción del catalán para Rebelión de Carlos Riba García

La ley catalana contra el cambio climático establece que, en 2030, el 50 por ciento de la electricidad que se genere en Cataluña sea de origen renovable. Un objetivo muy ambicioso si se tiene en cuenta que actualmente esta cifra es de apenas el 16 por ciento, un nivel 5 puntos por debajo del alcanzado en 2013 y 2014, y muy por debajo de la media de España. El sector confía en que una mayor predisposición de la Generalitat y el cambio de gobierno en España contribuyan a impulsar la implantación de las energías limpias. 

Plaques solar al terrat d'un edifici. EFE 

Placas solares en el terrado de un edificio de Barcelona  

En Cataluña, la generación de electricidad a partir de fuentes renovables no progresa como debería. Y si la situación no cambia rápidamente será imposible conseguir lo que establece la ley catalana contra el cambio climático. En abril, el Tribunal Constitucional levantó casi la totalidad de la suspensión de la normativa que en principio había aplicado a instancias del gobierno de España. Concretamente, la ley habla de «impulsar un modelo energético en el que el consumo de combustibles fósiles tienda a eliminarse por completo, a fin de que en 2030 se pueda alcanzar el 50 por ciento de participación de las energías renovables en el sistema eléctrico catalán para poder llegar al 100 por ciento de renovables en 2050». Sin embargo, el nivel de producción actual está a años luz de este objetivo. 

Durante 2013 y 2014 se consiguió el pico porcentual en la generación de electricidad a partir de energías limpias, cuando se superó el 21 por ciento. En 2015, se situó en el 18,4 y el año pasado cayó al 16. De los 46.270 Gwh (gigavatios/hora) generados en Cataluña, solo 7.405 eran de origen renovable, fundamentalmente eólica, hidráulica o, en menor medida, fotovoltaica. En 2016, la cifra había llegado a 7.605 Gwh. Los datos fueron dados a conocer hace unos días* por el Observatorio de las Energías Renovables de Cataluña y están basados en los informes del Instituto Catalán de la Energía (ICAEN), la Red Eléctrica Española (REE) y la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CMC). El peso de las renovables en Cataluña es claramente inferior al que tienen en el conjunto de España, donde en 2016 representaba el 40,8 por ciento de la generación eléctrica. El año pasado cayó hasta el 33,33; así y todo, es un porcentaje que más que duplica el de Cataluña. 

La situación despierta una honda preocupación en el sector. En opinión del responsable de energía de Ecologistas en Acción, Eloi Nolla, el retroceso catalán respecto de la situación en el conjunto de España se explica primordialmente por la falta de una apuesta política. «Los gobiernos de Jordi Pujol no lo veían claro; eso provocó cierta demora en la implantación de las fuentes renovables. Además, se amplificaron ciertos movimientos contrarios a la generación eólica que se oponían a la instalación de parques eólicos; aunque debemos partir de la base de que no existe modelo de producción alguno que tenga un impacto cero. Ahora bien, habría que convencer a los agentes implicados de que un modelo centrado en la energías renovables es mucho mejor que el que tenemos ahora, y eso no se ha hecho», dijo. 

El responsable de la ONG agrega que el Plan de Energía 2006-2015 elaborado por el gobierno tripartito preveía que se cerraría con unas instalaciones eólicas capaces de generar 3.000 Mw anuales, pero al día de hoy la cifra es de apenas 1.270 Mw, alrededor del 40 por ciento del que se había provisto. Para Manuel Romero, delegado de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en Cataluña, uno de los objetivos del nuevo Observatorio de la Energías Renovables es precisamente contribuir a solucionar este retardo histórico. 

«El objetivo del 50 por ciento [de electricidad generada a partir de fuentes renovables], al ritmo que vamos ahora, es una fantasía. Ese objetivo no se alcanzará si no hay un cambio radical en las políticas de la Generalitat, unas políticas que deberían crear las condiciones que hagan que eso sea factible: aprobar leyes que incentiven una producción determinada sobre la base de energías limpias y que graven la otra centrada en fuentes contaminantes», señala Nolla. En 2017, la mayor parte de la electricidad generada en Cataluña (54,6 por ciento) tenía origen en las tres centrales nucleares situadas en el territorio – Ascó 1, Ascó 2 y Vandellós 2- mientras que las centrales de ciclo combinado aportaron el 17,7 por ciento de la energía eleéxtrica y las instalaciones de cogeneración otro 10,4 por ciento.  

Pedido de una ley de energías renovables  

El Observatorio de las Energías Renovables considera que para cambiar la actual tendencia «se debe aprobar el Pacto Nacional para la Transición Energética y que el Parlamento de Cataluña «apruebe una ley de energías renovables» que establezca las bases de un eficaz desarrollo normativo y se oriente a dar respuestas a los objetivos de la transición energética». El Observatorio, que se estrenó justamente la semana pasada con la presentación de su primer informe, reúne a diversos actores del sector, como la Asociación Eólica de Cataluña (EolicCAT), la Asociación Solar de la industria Térmica (ASIT), la Asociación de la Energía de Cataluña (IREC), además de agrupaciones patronales como la Pimec o Cecot. 

La entidad considera que para alcanzar el objetivo fijado en la ley catalana contra el cambio climático sería necesario que la capacidad de generación eólica de electricidad aumentase cada año en 300 Mw y que la producida a partir de la energía solar lo hiciese en la misma proporción. Según los cálculos del Observatorio eso supondría un volumen de inversión de unos 600 millones de euros anuales. La inversión sería fundamentalmente privada; por ejemplo, Manuel Romero destaca que en el ámbito fotovoltaico «no pedimos subvenciones. Ya hemos conseguido unos precios muy competitivos; lo único que reclamamos a los organismos públicos es que no nos pongan trabas ni impedimentos, por que en el ámbito privado hay gente dispuesta a invertir». 

En su informe, el Observatorio señala que 2017 fue «un año en blanco en relación con el avance de las energías renovables en Cataluña, tanto en lo que atañe al incremento de la producción de energía a partir de estas tecnologías como en la perspectiva de la implantación y puesta en marcha de futuros proyectos»; en 2018, mientras tanto, se puso en marcha un aerogenerador de 2,3 Mw en Pujalt, que hará que aumente la producción eólica pero en un nivel poco relevante. 

Entre otras cuestiones, las empresas del sector -algunas de las cuales son grandes compañías, presentes también en la producción de energía contaminante- se lamentan de que los trámites administrativos y de autorización existentes en Cataluña se prolonguen hasta unos siete años para hacer funcionar una instalación, «lo que supone el doble del tiempo medio en el conjunto de España». Desde el Observatorio, Romero tiene la esperanza de que la administración pueda «simplificar» unos trámites que en este momento hacen que un rápido desarrollo de las energías renovables en Cataluña resulte «complicado». No obstante, agrega que «en los últimos tiempos hemos notado un cambio en el planteo de la Generalitat en relación con las renovables, y la predisposición a conversar ahora es mucho más favorable que hace unos años». 

En los aspectos normativos, el cambio de gobierno en España sí parece mejorar las expectativas del sector; una de las intenciones del nuevo ejecutivo del PSOE es derogar el llamado impuesto al Sol, que penaliza el consumo de energía eléctrica producida con paneles solares instalados por el propietario de una vivienda, un consumo que además ayuda cada vez más al crecimiento de la generación a partir de las energías renovables.  

 

* El original de esta nota se publicó el 11 de junio de 2018. (N. del T.

Fuente: http://www.publico.es/public/l-estancament-les-energies-renovables-catalunya.html  

Esta traducción puede reproducirse libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelión como fuente de la misma.