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El fantasma de Franco vive en La Zarzuela, en La Moncloa, en el Parlamento

Fuentes: Rebelión

«Primero vinieron a por los controladores, pero como yo no era controlador…, …ahora vienen a por mí». Reescritura parcial del poema atribuido a Bertolt Brecht.   Declaraciones: Un diputado del PP en la Asamblea de la Comunidad de Madrid: «Un grupo minoritario ha secuestrado al país y lleva a cabo una acción criminal». José Blanco, […]

«Primero vinieron a por los controladores, pero como yo no era controlador…, …ahora vienen a por mí».
Reescritura parcial del poema atribuido a Bertolt Brecht.

 

Declaraciones:

Un diputado del PP en la Asamblea de la Comunidad de Madrid: «Un grupo minoritario ha secuestrado al país y lleva a cabo una acción criminal».

José Blanco, diputado y Vicepresidente del Gobierno: «Se están arruinando la vida, pueden ser juzgados por el código militar, arruinan al país»

José Bono, Presidente de la Mesa del Congreso: «Quienes recurren al chantaje para defender privilegios siempre son los culpables».

Es fundamental saber que no se refieren a los componentes de ese grupo minoritario que lleva a cabo una acción criminal arruinando la vida del país, grupo al que habría que aplicarle el código militar por defender sus privilegios, pues no han dicho que quienes defienden privilegios contra el pueblo trabajador son culpables, ese grupo minoritario y criminal que se oculta tras las siglas FMI, que se esconde tras el nombre Banco Central Europeo, los mismos que se protegen tras las multinacionales, los componentes de gobiernos que arruinan a la población trabajadora. El PP, el Psoe, el Gobierno, no se refieren a esos grupos, porque son sus bases y son ellos mismos, con la firma del rey del Decreto de Estado de Alarma por delante. El fantasma de Franco, el que ha quedado en la Historia como un asesino, ¿recorre el Palacio de La Zarzuela, el Palacio de La Moncloa, el Parlamento,…? Un grupo minoritario opera a favor del grupo minoritario que emplea al anterior para llevar a cabo una acción criminal, el que está tras el FMI, tras el Banco Central Europeo, tras las Multinacionales, en contra del pueblo trabajador.

Ninguno de ellos ni todos juntos incluido el rey, no han decretado el Estado de Alarma por la situación en la que están los cuatro millones y medio de parados, por los dos millones de trabajadores que no reciben ninguna ayuda, por los cientos de miles de trabajadores y trabajadoras a quienes ahora han decidido quitar, robar, hasta los cuatrocientos veintiséis euros de limosna que recibían, por todos esos que buscan en las basuras de las ciudades, por los cientos de familias a quienes los bancos les han quitado su casa, por las familias enteras, cientos de miles, que próximamente se van a sumar a quienes duermen en la calle. Por ese crimen social no firman un Decreto de Estado de Alarma. Tampoco por el treinta y cinco por ciento de paro juvenil, por el noventa por ciento de los contratos temporales también llamados contratos basura, por el treinta y cinco por ciento de fracaso escolar. Tampoco firman el Decreto de Estado de Alarma por la externalización de las empresas que arruina el tejido industrial y el futuro del país, ni por la minoría que dispone de la riqueza del país y no paga impuestos, el cuarenta por ciento de los ingresos que debía haber realizado el gobierno y no lo ha hecho es debido a la reducción de impuestos a los ricos,¡el cuarenta por ciento!, sin contar con lo que no paga la iglesia católica que, además de no pagar, coge diez mil millones de euros de la caja del Estado, que cuesta a cada español desde que nace 300 euros al año. Otros se coronan con nueve millones de euros al año del presupuesto del Estado, sin poder determinar otras cantidades flotantes, y tampoco pagan nada. Y no hay Decreto de Estado de Alarma. Pero no se cansen, no se termina aquí, tampoco firman el Decreto de Estado de Alarma contra la corrupción general y el robo que ellos mismos han desatado sobre los bienes públicos, la privatización, eufemismo que han empleado en vez de llamar a su acción criminal sencillamente «robar a los trabajadores y arruinar al país». Ni han decretado Estado de Alarma contra la congelación salarial, contra el despido por el que pagan al patrón con el dinero del Estado mediante un órgano estatal, ni por la rebaja de los sueldos de funcionarios y otros trabajadores, ni por la extensión del tiempo de trabajo para cobrar la pensión, por cierto de las más bajas de Europa. Y tampoco van a decretar el Estado de Alarma por la rebaja que le van a hacer a los pensionistas, ni van a decretar el Estado de Alarma por la acción institucional que han desarrollado a favor de EEUU por la guerra de Iraq, de Afganistán, por la venta de armas a Israel, Estado sionista o nazi, para que sean empleadas contra el pueblo palestino, o la venta de armas a la monarquía marroquí para que las emplee contra el pueblo saharaui, ni lo van a decretar por las mentiras constantes de Presidentes y ministros una tras otra legislatura. No van a decretar el Estado de Alarma por una Constitución inútil y que incumplen en lo más básico desde el principio, ni trabajo, ni vivienda, cada vez menos derechos, más división social, más defenestración de la riqueza del Estado, ….

Si van a decretar el Estado de Alarma, ya lo han hecho mientras roban, le dicen privatizar, los aeropuertos de entre los bienes del Estado; lo van a decretar mientras culpan a los trabajadores que protesten por defender algún derecho, y al mismo tiempo estarán robando otra parte del Estado. Lo de los controladores es una burla bien construida, hace años los controladores no tenían más derechos que otros grupos de trabajadores, pero fueron UCD, el Psoe y demás quienes, ante la fuerza del movimiento obrero se dispusieron a dividirlo dando facilidades, metiendo dinero a mansalva, y potenciando sindicatos corporativistas, y haciendo, de algunas profesiones, cuerpos de élite, así quedó el movimiento sindical; si antes podía entrar como controlador un hijo de un obrero hoy cuesta el curso para acceder al examen 45.000 euros.

Quieren seguir robando a la sociedad en su conjunto, o, empleando otro eufemismo, defendiendo el capitalismo. No son gentes de paz, esta claro. Una lasitud mórbida se desprende de sus caras, de sus actitudes, de sus palabras, son gente de lo que se llama «posición elevada», muertos que recorren el Palacio de la Zarzuela, el Palacio de la Moncloa, el Congreso de los Diputados,…

Entretanto se extiende una irritación general y sorda, una vaga cólera, los trabajadores nos mostramos más desenvueltos que antes, metemos ruido, discutimos, crece entre nosotros el descreimiento de la mentira repetida y repetida, «el capitalismo es bueno, el socialismo es malo», creada por la minoría criminal en base a su deseo de explotarnos, de sojuzgarnos, para enriquecerse. Por eso han empleado el Decreto de Estado de Alarma, y la propaganda más artera, más vasta, de más baja calaña, el histerismo de la pequeña burguesía y la clase media aprendido y regado a través de los medios de comunicación para contraponer a cualquier próxima movilización, los intereses particulares contra los derechos sociales; buscan asustar, dividir, ensayan otra mentira, ésta, pegada al suelo para disolvernos antes de que empiece con energía a luchar el movimiento obrero: «los trabajadores (de esto o lo otro) son culpables, los trabajadores son culpables». Para semejante objetivo moverán fuerzas violentas a cuyos integrantes vaciaran de toda dignidad y conciencia humanas.

Muchas personas dignas dicen esto mismo o algo semejante en el ámbito privado, otras pocas en voz alta lo hacen en público, ya se va oyendo a los trabajadores, quizás haya que gritarlas en todas partes para que la razón circule entre todos y todas y nos haga sentir la fuerza avasalladora, esa fuerza moral que motive nuevos actos, acciones de defensa de la justicia social, de la soberanía de los trabajadores, nuestra superioridad frente a los ladrones sociales.

Y eso sin hacer mención del artículo que salió en rebelion.org el 08-12-2010 titulado «La Ley que permitiría la militarización de controladores está derogada, según FAME (Federación de Asociaciones de Militares de España)» en el que se dice que desde 2005 y en 2007 el Psoe derogó la Ley de Movilización que en 1999 el PP «deslegalizó» (rebajó de rango reglamentario).

La conclusión es que trabajan con orden regular, ahora tu, luego yo. No hay, por tanto, Ley que permita la militarización de los controladores, «lo que puede dar lugar a la declaración de nulidad radical por los Tribunales de Justicia» decía el artículo mencionado. Luego, como ven, parte de lo que ha dicho esa minoría que defiende los privilegios de quienes se ocultan tras las siglas FMI y otras, era mentira, pero una mentira amenazante, una manera de meter el termómetro en la sociedad para saber la reacción. Habría que decretar un Estado de Alarma para prevenirse de la minoría falsaria que lleva el país a la ruina, pues quienes recurren al chantaje para defender privilegios siempre son los culpables. El fantasma de Franco vive en La Zarzuela, en la Moncloa, en el Parlamento,…

Ramón Pedregal Casanova es autor de «Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios», editado por Fundación Domingo Malagón y Asociación Foro por la Memoria ([email protected])

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.