Los registros del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) confirman que el 21 y 22 de agosto se alcanzaron los 21,1 °C, superando los 21,09 °C de marzo de 2024. Desde principios de la década de 1990, los días con olas de calor marinas a nivel global se han triplicado ampliamente.
El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) ha confirmado un hito más en el actual contexto de crisis climática: la temperatura media diaria de la superficie del mar (excluyendo los polos) alcanzó los 21,1 °C el pasado 22 de agosto. Esta cifra supera el récord histórico anterior de 21,09 °C, establecido en marzo de 2024, según los registros del conjunto de datos ERA5.
Lo más llamativo de este récord es el momento en que se produce. Tradicionalmente, el océano global registra sus picos de temperatura máxima entre marzo y abril, tras el verano austral. Sin embargo, este nuevo máximo alcanzado en agosto rompe los patrones habituales y subraya la calidez persistente que se ha observado fuera de las regiones polares durante todo el 2026.
Este escenario se ve agravado por el fuerte desarrollo del fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical. Según los pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el sistema de previsión del C3S, el evento seguirá fortaleciéndose en los próximos meses hasta alcanzar cotas que no se veían desde hace décadas.
Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), subraya que este récord es la clara señal de un ecosistema marino bajo creciente estrés. Según la experta, El Niño está inyectando calor adicional a un océano que ya arrastra el peso de décadas de calentamiento provocado por la actividad humana.
Consecuencias para los ecosistemas y el clima
Tal y como advierte Burgess, los días de olas de calor marinas a nivel global se han triplicado, y con creces, desde principios de los años 90. Este aumento crónico de las temperaturas oceánicas desencadena una grave serie de impactos. Por un lado, el agua oceánica se expande al calentarse, lo que se traduce en un aumento del nivel del mar que multiplica los riesgos para las poblaciones costeras y los Estados insulares de baja altitud. A su vez, la mayor intensidad de las olas de calor asfixia hábitats como los arrecifes de coral y las praderas marinas, alterando gravemente las redes tróficas y golpeando sectores económicos enteros, como es el caso de la pesca y la acuicultura.
«Esto es terreno completamente desconocido», comenta la meterológica y física Isabel Moreno en un vídeo hablando sobre este suceso. Para la experta, aunque los datos de Copernicus llegan hasta 1979,«muy probablemente esto no lo ha visto la Tierra en cientos y cientos de años«.
El impacto también se traslada a la atmósfera, incrementando el potencial de sufrir eventos meteorológicos extremos. Un mar más cálido transfiere mayor humedad y calor al aire, actuando como un combustible capaz de intensificar los regímenes de lluvias y los sistemas de tormentas. Todo ello se agrava por el hecho de que, a mayor temperatura, el océano pierde eficacia para absorber el dióxido de carbono de la atmósfera, debilitando uno de los principales amortiguadores naturales del planeta contra el cambio climático.
Hace unos días, el colectivo científico World Weather Attribution (WWA) arrojó aún más luz sobre la dimensión regional de este fenómeno. Según un estudio de atribución, el cambio climático impulsado por la actividad humana es el principal responsable de las temperaturas extraordinarias que han asfixiado a los mares europeos durante el verano de 2026. En concreto, la quema de combustibles fósiles ha inyectado un calor adicional que eleva las temperaturas hasta 2 °C en áreas del Mediterráneo y en 1,4 °C en el mar Cantábrico. El estudio estima, además, que cerca del 90% del golfo de Vizcaya y un 80% del Mediterráneo occidental han padecido olas de calor marinas severas a lo largo de este año. Sin el calentamiento antropogénico, esta incidencia se habría acercado tan solo al 40%.
Fuente: https://climatica.coop/oceano-bate-record-temperatura-el-nino-crisis-climatica/


