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«España tiene un comportamiento energético incomprensible en un país desarrollado»

Fuentes: Fundación Entorno

El secretario general para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, afirmó ayer que ‘España tiene un comportamiento energético incomprensible en un país desarrollado’, ya que mientras en otros países desarrollados el aumento del PIB se ha traducido en una estabilización de las emisiones contaminantes, en España han ido creciendo. […]

El secretario general para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, afirmó ayer que ‘España tiene un comportamiento energético incomprensible en un país desarrollado’, ya que mientras en otros países desarrollados el aumento del PIB se ha traducido en una estabilización de las emisiones contaminantes, en España han ido creciendo. Gonzalo Aizpiri intervino en la jornada ‘Estrategias de cambio climático: ¿hacia una economía libre de carbono?’ organizada por Fundación Entorno y la Embajada británica.

El secretario general recordó que España supera ya en un 40% las emisiones de 1990, mientras que el compromiso establecido por nuestro país con el Protocolo de Kioto para el periodo 2008-12 es limitar su crecimiento a un 15%.

En su opinión, ‘España se comporta como un tigre asiático’, donde el aumento del bienestar supone un continuo aumento del consumo de energía, a diferencia de países como Reino Unido donde éstas se habían estabilizado tras una primera fase de explosión industrial. ‘Es un problema de modelo económico, que descansa en activos de la industria básica, especialmente en la construcción’, afirmó, un sector estrechamente vinculado al crecimiento económico español de los últimos años.

En este sentido, señaló que en nuestro país se mantiene ‘una conducta enormemente ineficiente’ en el uso de la energía, tanto en el ámbito de la construcción como en el de la edificación. Según Aizpiri, una vivienda nueva en España consume un 40% de energía más que una vivienda nueva en Francia y mover una tonelada de mercancías en nuestro país sigue costando lo mismo que hace veinte años.

El secretario general destacó el esfuerzo realizado en nuevas infraestructuras en el territorio español, pero denunció el ‘olvido’ en que se había dejado al ferrocarril y señaló que España es el país en el que más se usa el vehículo privado para desplazamientos de menos de tres kilómetros -‘a pesar del clima del que gozamos’, apostilló-. Aizpiri recordó también que el 80% de la energía que se consume en nuestro país es importada -de ella, en 2003, 434 millones de barriles de petróleo.

Efectos palpables

El representante del Ministerio de Medio Ambiente presentó los datos referidos a España del último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, en el que se predice que las temperaturas aumentarán en la Península Ibérica hasta cuatro grados para 2080, y el nivel del mar subirá dos milímetros al año, pudiendo llegar hasta los cuatro, anualmente.

Según Aizpiri, los efectos de estos cambios en el clima global ‘ya no son objeto de debate’, sino que se están notando desde hace unos años en España, tanto en los recursos hídricos -especialmente en la zona del Sur y Este-, como en las costas -‘hay un proceso de inestabilidad creciente de nuestro nivel del mar’, dijo-, así como en el equilibrio de los ecosistemas y la biodiversidad, ‘como demuestra el desplazamiento cada vez más hacia el norte de especies animales y vegetales’.

El secretario general destacó también de forma especial los efectos que el cambio climático global tendrá en el sector turístico, ‘un sector que supone el 12% del PIB español’. ‘Sufrirá también impacto, no cabe duda’, ya que está concentrado en la costa y se ve afectado por el problema de regeneración de playas.

Sectores difusos

Explicó que desde la Administración se está haciendo un esfuerzo en I+D, para prever ‘cómo se van a producir estos efectos y estar preparados contra ellos’, y estudiar sus efectos en la agricultura, pesca, puertos, tráfico marítimo, etc. Y recordó que a pesar de la aprobación de los Reales Decretos del Plan Nacional de Asignación y de la Ley de Derechos de Emisión, hay otros sectores, los llamados ‘difusos’, que también deben ser controlados, como el transporte, la residencia, la agricultura y los residuos.

Aizpiri afirmó que ‘necesitamos cambiar nuestra estrategia energética, reduciendo el consumo de carbón y fuel en la producción eléctrica y aumentando el gas natural y las renovables’. Abogó también por considerar aspectos normativos y fiscales, abordar una revisión del sistema fiscal con criterios de sostenibilidad ambiental y realizar un mayor esfuerzo en nuevas tecnologías (I+D+i), así como implementar nuevos planes de ahorro por sectores (transporte y edificación).

Durante el turno de preguntas, y en respuesta a uno de los asistentes, Aizpiri rechazó la energía nuclear como ‘tecnología de futuro’. Consideró la nuclear como una ‘energía incompleta’, ya que convierte al Estado en el responsable de los residuos por un período de 20-30.000 años y es la única forma de producción de energía en la que el productor no asume esos costes, sino que le pasa al Estado la ‘parte desagradable’ para operar de forma rentable. ‘Mientras no exista un sistema de gestión de residuos a largo plazo, la nuclear no será una tecnología de futuro’, afirmó, ‘quien proponga recurrir a la nuclear, tiene que proponer una solución para los residuos’.

Plan británico para 2050

Durante la jornada, intervino también el asesor científico del Gobierno del Reino Unido, David King, quien expuso el plan de su país para reducir las emisiones de CO2 en un 60% para el año 2050. El experto coincidió con el secretario general español en que ‘el cambio climático es uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos’, y ‘requiere soluciones en conjunto’.

King expuso las evidencias científicas del calentamiento global y explicó que el plan británico pasa por un incremento de la eficiencia energética, reduciendo el consumo de energía y fomentando e desarrollo de las energías renovables.

Desde 1990 Inglaterra viene reduciendo sus emisiones (en estos momentos ha conseguido una reducción del 12%), mientras que su economía ha continuado creciendo. Por este motivo King manifestó su apoyo a las medidas ambiciosas emprendidas por su Gobierno afirmando que estas no han tenido ni tendrán un efecto negativo en la economía, ‘sino que son beneficiosas’.

Entre las medidas emprendidas por Reino Unido para adaptarse al cambio climático, King presentó el proyecto de la ‘Barrera del Támesis’, creada para evitar inundaciones en la ciudad de Londres en 1982. ‘La previsión en su origen era que sería necesaria una vez cada cinco años; actualmente se usa una media de seis veces al año, y se ha llegado a utilizar hasta 19 veces en un año’. Y se mostró totalmente de acuerdo con la tasa impuesta a los vehículos que entran en la ciudad de Londres desde hace casi dos años: ‘ha tenido un efecto no esperado, como fue el descenso del tráfico, que además de reducir las emisiones hace más fácil el desplazamiento por la ciudad’.