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Los más de 740 millones de euros gastados por el Gobierno no han servido para que el mensaje de castidad cunda entre los jóvenes

Fracasan los programas de abstinencia sexual

Fuentes: El Mundo

Quisieron convencer a los adolescentes para llegar vírgenes al altar. Uno de los principales programas sociales de la Administración de George W. Bush consistía en predicar la abstinencia sexual. Un anillo que certificaba tu pertenencia al club reforzaba la mística de la rosa, símbolo máximo de la virginidad desde el medievo. Tras más de 740 […]

Quisieron convencer a los adolescentes para llegar vírgenes al altar. Uno de los principales programas sociales de la Administración de George W. Bush consistía en predicar la abstinencia sexual. Un anillo que certificaba tu pertenencia al club reforzaba la mística de la rosa, símbolo máximo de la virginidad desde el medievo. Tras más de 740 millones de euros gastados en conferencias, clases, anuncios de televisión y propaganda desde 1998, el programa ha resultado un fracaso.

Los números cantan. Un estudio de 5,7 millones de euros encargado por el Congreso de EEUU, único en su género hasta la fecha, aporta datos incontestables. Tras entrevistar a 2.057 adolescentes con una media de edad de 16 años en comunidades rurales de cuatro estados, el equipo de encuestadores, dirigido por el matemático Chris Trenholm, concluye que el éxito de los programas ha sido nulo. La media de edad a la que los muchachos se iniciaron en el sexo es idéntica, 14,9 años, tanto entre aquellos que tuvieron programas de abstinencia sexual en sus escuelas como entre los que no.

La proporción de aquellos que usaron condón también es similar. «En los últimos 12 meses el 23% de los dos grupos afirmó haber mantenido relaciones sexuales usando siempre el preservativo. Un 17% de ambos grupo sólo lo usó ocasionalmente y un 4% nunca había utilizado el condón», reza el informe.

Ni siquiera hay diferencias entre el número de compañeros sexuales que ambos grupos dijeron haber tenido. El informe ha resultado una bomba. Socava la mística de aquellos que preconizan un mensaje casto como antídoto contra las enfermedades venéreas y los embarazos adolescentes. Quizá en previsión de las críticas, las conclusiones tardaron en salir y han sido diversos activistas, a los que llegó el informe, quienes han destapado el escándalo. «Los contribuyentes americanos han gastado más de 1.000 millones de dólares en programas que no han tenido ningún impacto», señaló la oficina del congresista demócrata Henry Waxman. «Hemos promovido la ignorancia en la era del SIDA, y eso no es sólo una mala política de salud pública, sino que es algo reprobable moralmente», comentó James Wagoner, presidente de la asociación Defensores de la Juventud.

Para Sarah Brown, directora ejecutiva de la Campaña Nacional para prevenir los embarazos adolescentes, «la gran mayoría de la sociedad no cree que la abstinencia y la contracepción sean antagónicas. Queremos que los adolescentes obtengan información de ambas. Ninguno de los cuatro programas existentes tuvo éxito a la hora de postergar la edad en la que se pierde la virginidad».

Para Gary Rose, presidente del Instituto Médico y firme defensor del programa, «el informe indica que los programas deben continuar con cambios que los hagan más efectivos». «No es un referéndum ni una pelea entre la educación sexual y la abstinencia, pero debemos aprender algunas cosas del estudio», comentó Harry Wilson, alto cargo del Departamento de Salud y encargado directo de supervisar tres de los cuatro programas promovidos por Bush.