David Brooks

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El sistema estadunidense está en crisis en un momento de implosión o de transformación.

Estatuas, retratos, bustos, monumentos y otros símbolos de figuras y políticas opresoras –esclavistas, imperialistas, conquistadores– caen por todo el país, muchas derribadas por manifestantes y activistas y otras retiradas por órdenes oficiales como intentos para reconocer las demandas del movimiento contra el racismo sistémico que estalló hace un mes.

Estados Unidos está en el precipicio entre lo que se llama democracia y algún tipo de estado autoritario con tintes fascistas. Eso advierten generales y almirantes, ex altos funcionarios, líderes religiosos, figuras públicas e intelectuales progresistas y conservadores, un coro que tal vez no comparte otra cosa más que la necesidad urgente de sonar la alarma.

Desde los escombros de un país que ha sufrido decenas de miles de muertes, millón y medio de contagios, y ahora más de 36 millones de desempleados como resultado del manejo inepto y criminal de la pandemia por la cúpula política, aparecen brotes organizados de solidaridad que podrían rescatar a Estados Unidos.

El factor fundamental en esta doble crisis, pandemia y economía, es la agenda neoliberal de las últimas cuatro décadas que fomentó la peor desigualdad económica en casi un siglo.

Se multiplican respuestas sociales para atender el hambre. Pierden empleo 26 millones en EE.UU.; nivel sin precedente desde la Gran Depresión.

¿Qué es peor: gritar fuego dentro de un teatro lleno, cuando no hay nada, o gritar no hay fuego cuando el teatro se está incendiando?

Como en toda crisis, el coronavirus ha dejado claro que no todos son afectados de la misma manera, las cifras de contagio y muerte revelan una geografía de clases donde los más pobres –entre ellos las minorías afroestadounidenses y latinas, así como la mayoría de inmigrantes, sobre todo los indocumentados– son los más devastados. Son primero víctimas no del virus, sino de la mayor desigualdad económica y social en 90 años.

Sanders transformó el debate político del país y por un tiempo, en la primera etapa de elecciones primarias, estuvo al frente del elenco de precandidatos demostrando que derrotaría a Trump. Sin embargo, después de triunfos en varias contiendas, la cúpula del Partido, Demócrata cerró filas alrededor de Biden, logrando frenar a Sanders y poniendo en duda su posibilidad de conquistar la nominación.

Camiones de refrigeración que se utilizan como depósito temporal de cadáveres quedaron estacionados ayer afuera del hospital Bellevue, en Nueva York.Foto Afp
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