Recomiendo:
0

España

Itoiz en el recuerdo

Fuentes:

Hace muchos años donde hoy ves encinas, pinos, robles, hayas y chopos que crecen sobre manto de hierba y maleza el hombre levanto un muro a la naturaleza que bautizo como presa y sirvió para dar contención a un pantano artificial que robo el nombre a uno de los pueblo que hundió para siempre. El […]

Hace muchos años donde hoy ves encinas, pinos, robles, hayas y chopos que crecen sobre manto de hierba y maleza el hombre levanto un muro a la naturaleza que bautizo como presa y sirvió para dar contención a un pantano artificial que robo el nombre a uno de los pueblo que hundió para siempre. El pantano de Itoiz.

Entre dos pequeñas colinas de laderas arcillosas y muy por encima del discurrir de un pequeño río que nunca soñó ser tan grande y mucho menos tan alto.

Hace muchos años el hombre anego tierras, pueblos y sueños.

Ahogo esperanzas mil.

Eclipso un verde valle que discurría tranquilo por los siglos de los siglos que es la forma en que se hacen a si mismos, horadando valles y dibujando su propio curso, los ríos.

Y es que el hombre tiene razones que no convencen a la naturaleza y esta tiene mil leyes que el hombre ni tan siquiera intenta comprender.

La naturaleza nos parece ser muchas veces caprichosa, la voluntad del hombre es en si interesada, la naturaleza repite ciclos y los va anunciando antes que lleguen aunque continuemos tercos en nuestra ceguera y nuestra sordera, el hombre llega, deshace y se va sin avisar siquiera.

Han pasado los suficientes años para que esas piedras que hoy cubren musgo y hierba estuviesen por aquel entonces apiladas una tras otra en una titánica barrera a los millones de litros de agua que remansaban ociosos y sorprendidos tras ella.

El agua, aunque hoy tú no me creas, tiene memoria, esta viva y vive de los muchos recuerdos que ha ido acumulando río abajo o nube arriba.

La lluvia es la precipitación del agua que nos llega desde las nubes en forma de gotas, las nubes son masa de vapor de agua suspendidas en el aire. Así, el agua, por efectos del calor, la evaporación y la gravedad vuelve río arriba sobre caprichosas nubes esperando encontrar en su camino obstáculos insalvables que les recuerdan, de paso, de donde proviene el agua que llevan a cuestas.

Es un ciclo del que revive la vida y que se repite y repite miles de veces, lluvia, tierra, ríos, mares, océanos, nieve…. nubes y lluvia.

Os extraña ahora que el agua tenga memoria y que sea también muy testaruda en su discurrir, contemplen si no me creen los muchos desfiladeros donde siglos de discurrir han hundido el cauce del río a muchos metros de la superficie lógicas por la cual nos vamos moviendo.

Pero volvamos ahora a nuestra historia, a nuestro recuerdo que hemos bautizado como de Itoiz por tomar el nombre que el hombre puso a su desatino y es que su afán de etiquetarlo toco le hace incluso poner nombre a sus despropósitos.

Cuando hablamos del hombre y de sus interesadas decisiones no pretendemos generalizar por varias razones no todos tenemos poder para decidir y no todos decidimos tan mal como los que tienen poder para hacerlo, poder y deber, diría yo, para hacerlo bien aunque no acostumbren hacerlo.

En 1.993, siglo pasado, alguien dijo que la Ribera de Navarra tenia sed y que esta debería ser saciada, que miles de hectáreas de regadío estaban pidiendo a gritos agua y que ellos sabían como hacérsela llegar desde el río Iratí.

Lo cierto es que la idea era mucho mas vieja remontándose a tiempos franquistas que parecen eternos en algunas tierras.

Para ello, aseguraron, desviarían el río, construirían una presa de 125 metros de alto y 600 metros de ancho, que llenarían de agua el Canal de Navarra con lo cual el agua no solo llegaría a estas sedientas tierras de la Ribera, serviría también para las necesidades industriales de Tudela y Pamplona. Solo el 10% del potencial hidráulico que se genera en nuestros ríos es gestionado añadieron como colofón final.

Omitieron, aunque tenían la obligación de saberlo, que donde habían dibujado su presa se encontraban tres Reservas Naturales, Potxe de Txintxurrenea, Foz de Gaztelu, y Foz de Iñarbe, y dos Zonas de Especial Protección para las Aves, junto a extensos bosques de hayas y encinas, que era un ecosistema para animales como el buitre leonado, el águila real, tan navarra ella, la nutria, los jabalíes o el desmán de los Pirineos.

Ellos continuaron firmes en sus razones, que no en sus razonamientos desmontados por todas las otras razones de quienes desde un principio vieron en este proyecto un peligro no solo para sus pueblos, sus haciendas, sus tierras, sus esperanzas y sueños, sus recuerdos, la memoria de los suyos ya enterrados, para los muchos que vieron peligrar lo que mas cuesta y es la propia naturaleza.

Los Urralburu, Aragón y Otano aprobaron el presupuesto y su garante final Roldan, todo un poker de razones para no apostar por la transparencia y las verdades sociales de Navarra. Mas tarde seria Sanz el que completaría el repoker.

Se unieron y ganaron sentencias, juicios y se enfrentaron decididos a la maquinaria del poder capaz de negarse así mismo si esto conviene, o capaz de culparle al otro de sus propios errores y erróneas decisiones.

En 1985, aunque no os cuadren las fechas, se formo la Coordinadora de Itoiz, se legalizo en 1988, que aposto por la vía judicial como única barrera a los despropósitos de sus políticos.

A la sentencia de paralización de obras (1995) por falta de programación hidrológica, falta de justificación y prohibición de inundar las mencionadas tres Reservas Naturales.

El Gobierno contraataco con una nueva ley (1996) en la que anulaba como zona de protección allí donde el agua iba a llegar, habían calculado que necesitaban anegar.

Ese mismo año el grupo Solidarios de Itoiz decidió apostar por la acción directa y corto, en una ekintza (acción) única en la lucha popular, los cables que utilizaban para transportar los materiales que utilizaban para construir la presa y paralizaron las obras durante 1 año.

Estos jóvenes fueron condenados por secuestro, prometo que no es un error tipográfico, a penas que oscilaron entre 5 años y 7 meses por la retención, no violenta, del guarda de seguridad de las obras durante el periodo de 5 minutos al no prosperar la primera acusación de resistencia y agresión a las fuerzas policiales que les arrestaron, a los que esperaron una vez cumplida la ekintza (acción).

El Tribunal Constitucional (1997) le quito la legalidad a esta ley foral al considerar su retroactividad rebajando la cota de llenado muy por debajo de aquella que enlaza con el Canal de Navarra justificación primera para llevar el agua a los regadíos sedientos de la Ribera.

La presa continúo creciendo pese a todo.

Se pidieron informes técnicos para avalar o paralizar las obras y de todos y para dos hubo.

Se llego a la conclusión que un informe por muy técnico que sea y muy bien redactado y elaborado que este siempre acabara diciendo aquello que quieren oír quienes lo financian y lo mas curioso es que si los enfrentamos, el para y el contra para entendernos, al final nos quedara la sensación de no haber entendido nada.

Caso contrario, si a pesar del pago efectuado, el informe nos lleva la contraria nada, ni nadie nos obliga a airearlo y es lo que hizo el Gobierno durante muchos años, ocultar e ignorar todo aquello que no quería oír y le decía que la presa no era necesaria, que la presa era peligrosa, que su construcción era ilegal y que sus razones eran otras, bueno esto ya lo sabían ellos también.

Uno de estos informes nos hablaba del riesgo mas grave y lo describía tal cual «Una llenado totalmente el pantano, y aunque no se puede predecir en cuanto tiempo, la pared secundaria con una altura de 30m de altura y 200 o 300m de anchura de hormigón acabara en el pueblo de Aoiz empujada por mil doscientos millones de agua que le seguirán, arrasando así no solo el pueblo de Aoiz, sino todas las márgenes de los ríos Iratí, Aragón y Ebro» «A Zaragoza llegara 750 veces mas agua que en la mayor riada que jamás haya habido» «Hay dos embalses en el Ebro, entre los dos suman mas de 6 veces Itoiz y duda de que podrían aguantar tal cantidad de agua por lo que irremediablemente y aunque no se rompiesen ninguno de los dos, cosa que el duda, seria tal la cantidad de agua que pasaría por encima de ambos que seria catastrófico para la central nuclear de Asco que esta justo detrás de estos dos pantanos».

A este riesgo anunciado tendríamos que ponerle nombres propios tales como Aoiz, Lumbier, Sangüesa, Tudela, Zaragoza y Tortosa todos ellos y ellas en los cauces de los ríos Iratí, Aragón y Ebro que recibirían estos millones de litros de sopetón, en una sola bocanada. Hay muchos otros, todos ellos llenarían por si solos el espacio de estas hojas, y dentro de todos ellos viven familias que tienen sueños y esperanzas de vivir tranquilamente sin tener que mirar el cauce del río por si crece y tener el motor de coche encendido para huir si da tiempo.

Era demasiado alarmante para ser tenido en cuenta, para leerlo y estarse quieto y mudo, para saber que existe y continuar construyendo y llenando, llenado y llenando la presa muy por encima de los limites legales impuestos por una de las muchas sentencias en la que decía que no era necesaria, que no hacia falta, que no se había pensado y que era muy peligroso.

La presa se levanto sobre arcilla supermaleable, técnicamente flysch, lo que presagiaba corrimientos de tierras y resquebrajamiento de la pared principal que una vez llena la presa tendría por misión principal el retener esos millones de litros de agua empujando por seguir su curso río abajo.

Todo les dio igual, estaba en entredicho su poder, su palabra, sus razones no admitían migajas de razonamiento humilde desde abajo, siempre de miras cortas y seguramente dictadas por judeo-masónicas-anarko-terroristas doctrinas con el fin de hundir más y más a su Navarra folklórica.

De nada sirvieron las lagrimas, muy pocas veces sirven es cierto, de quienes fueron obligados abandonar sus casas y sus tierras, Valle de Arce (Artozki, Muniain, Usoz, Ulozi, Osa) Valle de Longuida (Ezkay, Gorraiz, Itoiz, Orbaiz) todos ellos fueron borrados, ahogados mas bien, entre junio y septiembre del 2003 para ello no solo subieron la cota del agua contra la presa enviaron a los antidisturbios de la Policía Foral y los G.A.R. de la Guardia Civil. De nada sirven las razones cuando el dialogo esta roto y reprimido. Otros pueblos tuvieron mas suerte y solo los inundaron parcialmente Valle de Arce (Arce, Lakabe, Nagore) Valle de Longuida (Aloz, Rala) Oroz Betelu.

De nada sirvieron los esfuerzos de muchos contra las razones de pocos, las pocas razones y muchas armas que poseen les costo muy caro a muchos de ellos. 53 detenidos y acusados de y porque se unen un poco mas al despropósito de esta torpe historia.

La presa termino de crecer y empezó a llenarse autista al clamor de la tierra que le vino avisar casi todos los días y algunos varias veces al día

Luego vino la larga noche que ya nadie quiere hablar y que sin embargo ninguno podrá jamás olvidar.

La primavera quería asomar, el sol calentaba un poco mas cada día, había llovido y la tierra continuaba rítmicamente avisando que algo estaba sucediendo, quienes se acercaron a los cauces de los ríos pudieron ver que sus aguas no eran tan cristalinas como casi siempre, arrastraban mucho mas que agua, era cosa del deshielo, de la nieve derretida y la mucha lluvia. había pasado muchas veces antes y nadie puso especial reparo en ello.

Los encargados del fluir de la presa abrieron los aliviaderos y el agua salto en mil cascadas río abajo empujada por los metros de agua que tenían mas arriba, y llegaron los troncos y los árboles, las ramas y las piedras, la broza y los restos de nuestra propia incultura que nos precede y va dejando huella allí donde acampamos… y estos empezaron a cerrarse, a obturarse… el agua continuo llegando y las alarmas internas saltaron frenéticas…. y así hasta que una gran grieta dejo paso a las riadas que llegaban.

El ensordecedor ruido de esta obligada cascada se confundió con un nuevo, uno mas, terremoto mas duro, mas largo, mas tenso que los otros muchos lo que hizo que muchos sintiesen miedo o se despertasen de su ya intranquilo sueño y esto fue, seguramente su final desconcertado por un ruido que no guardaba proporción con el que sus oídos escuchaban….

Esta historia quería ser solo una denuncia de lo que un día puede pasar y no quiere, me niego, ser una crónica negra de muertos y desaparecidos… prefiero estar equivocado mil veces a tener razón una sola si esta es como la que esta denuncia anuncia.

He leído que antes de construir una presa hay que tener en cuenta la impermeabilidad de las tierras que la rodean, ser resiste a todas las fuerzas que se ejercen sobre ella y las tensiones de la tierra entre las que se incluyen los movimientos sísmicos.

En Navarra y en Itoiz la tierra esta temblando, la naturaleza viene avisando, las laderas son permeables y la sujeción esta montada sobre terrenos de arcilla permeable.

El día que esto pase, y pasara sino estoy equivocado, los que subsistan buscaran a los culpables, ellos si han hecho caso a los informes y ninguno vive en la zona catastrófica, pero no los encontraran o se encontraran antes con filas de muerte presta a encontrar sus victimas en la mira de sus armas o disparando al aire.

El día siguiente alguien dirá que lo siente y que se declara zona catastrófica, que el consorcio de seguros se hará cargo de todo y pagara, para lo que se solicitara ayuda internacional, todas las denuncias que reciba una vez estudiadas una por una. Que ellos lo habían dicho antes.

Al siguiente se nos informara que se están abriendo diligencias para delimitar responsabilidades civiles y penales entre aquellos que posibilitaron, haciendo caso omiso a las sentencias legales, la construcción y el llenado de la presa.

A la semana siguiente continuaran apareciendo muertos y miles de desaparecidos que nunca aparecerán… y es que nadie nos ha de decir jamás cuantos fueron los muertos.

Dimitirán algunos, muchos de ellos ni sabrán decirnos donde se encontraba Itoiz, y otros volaran a Paraísos Fiscales ligeros de equipaje y con muchas prisas.

Y lloraran, y lloraremos, y lloraran, y lloraremos y la naturaleza no entenderá el porque lloramos ahora si nos estuvo avisando durante tanto tiempo, lloraremos y nuestras lagrimas, que son agua, serán recogidas por esas nubes que las volverán a llevar y soltar río arriba.

Donde hoy ves una alta pared de hormigón producto de la insolencia humana tal vez mañana vuelvas a ver un valle abierto cubierto de encinas, robles, hayas, pinos y chopos, tal vez vuelvas a ver volar al águila real y al buitre leonado pero seguramente veras miles de esquelas que dicen muerto o desaparecido y es que para regar las tierras recias de mi Ribera han sembrado todo una valle de potenciales muertes.

Nebera
Intxaurrondo (Altza – Euskal Herria)