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Llamamiento a la movilización los días 9 y 10 de junio de 2007

Fuentes: Rebelión

Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos

El 6 de junio de 1967 Israel lanzó una ofensiva total contra todos los países árabes vecinos y ocupó parte de sus tierras, e igualmente completó su ocupación de Palestina.

Los hechos históricos nos dicen que todo el empeño de la ocupación sionista llegó a su culmen el 14 de mayo de 1948 al declarar el ilegítimo y racista «Estado de Israel» en la tierra árabe ocupada, a lo que siguió una oleada de masacres y expulsiones de personas hacia un destino que todavía hoy sigue siendo catastrófico.

La Nakba (Catástrofe) de 1948 en Palestina y la subsiguiente consumación de la ocupación en 1967 fueron el resultado de unas largas series históricas en la evolución del movimiento sionista que empezaron hace 110, en 1897, con el Primer Congreso Sionista en Suiza, siguieron poco después en 1917 con la «Declaración Balfour» por parte del ministro británico de Exteriores Balfour, quien prometió un «hogar nacional judío» en Palestina y tras un flujo continuo de colonos sionistas bajo la estrecha supervisión de las autoridades coloniales británicas, Naciones Unidas decidió por su cuenta dividir Palestina en 1947 dando así una injusta legitimidad a una entidad racista de asentamientos coloniales que nacería menos de un año después.

No se citan estos datos por mera retórica, sino para confirmar que el proyecto de colonización de Palestina continúa hoy con la misma base política y los mismos métodos de limpieza étnica, bloqueo, agresión, masacres y, lo que es más importante, empujando tanto a su pueblo como a su gobierno a aceptar estos actos y sus ilegítimos resultados como irrefutables «hechos» aceptables.

La resistencia nacida de la Nakba fue acompañada de un proyecto de liberación nacional y de la estructuración de organizaciones políticas tanto en los territorios ocupados en 1948 como dentro de los territorios ocupados en 1967. Esta resistencia es una parte esencial de la historia del pueblo palestino: la Gran Huelga de 1935 – 1939, el aplastamiento de la resistencia palestina en septiembre de 1970 en Jordania, después en Líbano, o las dos Intifadas (1987-1992) y la Intifada al-Aqsa en septiembre de 2000.

La resistencia palestina actúa también en contra de los planes de liquidación del proyecto de liberación nacional, como los acuerdos de Oslo, la Iniciativa de Ginebra o la Hoja de Ruta del Cuarteto (Naciones Unidas, Estados Unidos, Rusia, Unión Europea). Desde la creación del ilegítimo Estado de Israel en 1948 se han adoptado más de 40 planes de paz sin resultados debido a que no se basan en la aplicación de estos principios humanos básicos : no puede haber justicia en presencia de ocupación y no puede haber paz en presencia de una entidad racista de asentamientos coloniales.

La Intifada de septiembre de 2000 así como las elecciones de enero de 2006 – la victoria de Hamas – son la expresión del rechazo de la legitimidad del proyecto colonial de Israel sobre la Palestina histórica. Es la expresión del derecho a resistir de un pueblo que vive bajo la ocupación colonial, derecho que sigue siendo la piedra angular de su proyecto de liberación nacional en reconstrucción.

Desde las elecciones de enero de 2006 las grandes potencias imperialistas han impuesto a los palestinos un bloqueo económico y financiero para volver a aplastar a la resistencia, e Israel actúa sobre la base del plan político unilateral de los miembros del Partido Laborista y del Likud para evitar que se establezca ninguna «soberanía» palestina, ni siquiera estando este simulacro de «soberanía» bajo su propio control: es la base del Sionismo que sigue siendo la base de la política israelí.

El sionismo se enfrenta a dos problemas principales

Hoy existen más de diez millones de palestinos en el mundo; la mitad de ellos vive bajo la ocupación en la Palestina histórica y el resto vive en el exilio en las fronteras de este mismo territorio. Privado de sus derechos básicos, desarrolla una resistencia activa y pasiva contra el Estado de Israel, el cual no varía nunca en su deseo de aplastar todo tipo de resistencia. Para ello todos los medios son buenos : la confrontación directa o la provocación de una guerra entre palestinos.

¿Qué consecuencias sacamos hoy?

El pueblo palestino rechaza el «compromiso histórico» y renunciar a parte de su tierra, prueba de ello es la exigencia del derecho de los palestinos al retorno a sus tierras originales ocupadas por Israel – Jaffa, Haïfa, Akko, Tiberiades.

La renuncia a estos derechos significaría renunciar a su identidad nacional. La cuestión de la legitimidad de Israel sigue estando en el centro del conflicto y los palestinos responden a ello cada día por medio de su resistencia pasiva o activa en los territorios ocupados en 1948 o 1967.

La renuncia a las demandas palestinas y a su historia por parte de algunos dentro del movimiento de «solidaridad» protege de hecho la contigüidad del Estado colonial de Israel, bajo el pretexto de la seguridad de los judíos enfrentados al denominado «antisemitismo» y necesitados de un «hogar nacional». La solución de los dos Estados desempeña su papel, pero no es más que un señuelo y es una solución inviable debido al sistema colonial que es un obstáculo para los derechos del pueblo palestino.

Apoyaremos su lucha hasta la liberación total de su territorio histórico, única solución que garantizará el retorno de los refugiados. Apoyamos todas las formas sin excepción adoptadas por la resistencia palestina en su lucha contra la ocupación y especialmente a aquellos sin voz, a aquellos sin rango, a los refugiados en los campos en Palestina y en el exilio, a los campesinos que ven como les roban sus tierras para los asentamientos israelíes, a las madres que entierran a sus hijos con sus propias manos, a los niños que no pueden estudiar, a los presos, a los hombres y mujeres que no pueden trabajar y que sufren por los cientos de controles en las carreteras y por un paro que no acaba, a los miles de heridos y discapacitados.

Urgimos a desarrollar las iniciativas de boicot, desinversión y sanciones [contra Israel] por todo el mundo. Por esa razón, los días 9 y 10 de junio de 2007 debe haber una movilización masiva para demostrar que los pueblos de todo el mundo :

1 -apoyan la resistencia palestina y el crecimiento de una solidaridad popular en torno a las demandas: liberación de toda Palestina, derecho a retorno a sus casas para todos los refugiados palestinos expulsados desde 1948, fin de la ocupación y abolición del sistema racista y colonial de Israel, y autodeterminación para el pueblo palestino,

2 -desean que se deje a hablar a los palestinos comprometidos con la resistencia ;

3 -denuncian la colaboración de los gobiernos de todo el mundo con el colonial Estado de Israel y con sus eventos políticos, económicos, militares, académicos, científicos, culturales, etc.

Se pueden enviar las firmas por correo electrónico a [email protected] o [email protected].

Firmantes : ISM France, Comité palestinien pour le droit au retour / Section France, Association des Palestiniens en France,